VIVI CERVERA: UN TERAPEUTA DE HO’OPONOPONO RECONOCE AL PACIENTE COMO UNA EXTENSIÓN DE SU PROPIO SER

enero 30, 2010

Vivi Cervera

Carmelo Urso
entiempopresente4@gmail.com
twitter: @carmelourso

http://twitter.com/carmelourso


Vivi Cervera
http://www.vivicervera.com
Conexión multidimensional

Carmelo Urso: Estimada Vivi, muchas gracias por tu receptividad. Nos gustaría que le hicieras al público lector una breve reseña biográfica: lugar de nacimiento, donde pasaste tu infancia, algunos rasgos de tu vida familiar, que estudios formales tienes, que trabajos has desempeñado, y cuáles son tus ocupaciones laborales en la actualidad.

Vivi Cervera: Gracias a ti Carmelo por haberme invitado a realizar esta entrevista a la cual respondo con todo el gusto del mundo. Nací en Colombia, en un pueblo del departamento del César, llamado Aguachica; mi permanencia allí fue hasta los 2 años de edad, ya que mi papá (q.e.p.d.) tenía el firme propósito de educarme en Bucaramanga (Santander) por las oportunidades maravillosas que esta ciudad ofrece y así fue. Mi niñez y gran parte de mi vida se desarrollaron en esta ciudad, motivo por el cual la llevo en mi corazón.

De mi educación formal no tengo mucho que hablar, porque estudié por amor a mis padres más no porque me identificara con el hecho de estudiar. Solía ser alérgica a los salones de clase (y todavía lo soy!), jamás fui buena estudiante, de hecho mi madre lloró muchas veces porque aparentemente yo no tenía futuro (risas) y creo que cualquier madre habría llorado conmigo. Estudié Sistemas Computacionales de manera informal, iba unos días a clase y otros no, de hecho ni terminé materias pendientes; considero que en algún nivel de mi conciencia sabía que la Universidad no me enseñaría a vivir. Tenía que empezar a educarme emocionalmente por mi propia cuenta y para eso tuve a mi primer maestro: mi papá, quien contó siempre con la ayuda de mi mamá para ello. Nací afortunada porque toda mi familia pertenece al mismo mundo mío, a la misma familia de luz; soy la mayor de 4 hermanos con quienes tengo una relación eterna así como con mis padres y me siento feliz de compartir este espacio con ellos.

He trabajado siempre en el mundo de la informática y cuando llegué a México tuve un hermoso lapsus, un agradable descanso como vendedora de licuados, jugos y otras maravillas naturales. En ciertos horarios sentía la necesidad de instruirme espiritualmente con el fin de lograr el conocimiento del Ser. De la fusión entre la computación y los frutos de la Tierra, han nacido gran parte de mis escritos.

Así me fui despertando. Después de eso, empezó en mi vida toda una ola de sincronicidad y la información llegaba desde fuentes tan diversas como extrañas. Repentinamente tuve el deseo de escribir formalmente en un blog de internet, sin pretender ser leída por muchas personas, yo sólo buscaba expresarme, dejar una huella de mis ideas en algún espacio virtual para que no se me olvidaran y poco a poco los seres preparados para leerme entraron en mi realidad. Ellos crearon esta entrevista, a ellos me debo. Por esa razón me extenderé lo suficiente en mis respuestas para llenar los vacíos que puedan tener en su conocimiento respecto de Ho’oponopono.
Actualmente tengo una oficina de consultoría en Ciudad Victoria, México, donde recibo a las personas que desean establecer un contacto personal conmigo y doy charlas en cualquier lugar a donde me necesiten.

Vista de Ciudad Victoria, México, donde labora Vivi Cervera

Carmelo Urso: ¿En qué circunstancias llegó a tu Vida el Ho’oponopono? ¿Qué cambios y sanaciones te ha reportado?

Vivi Cervera: Ante todo expreso que mi percepción acerca de Ho’oponopono no involucra necesariamente a la comunidad hawaiana, ni a sus líderes, exponentes, maestros, discípulos o practicantes. Lo que aquí expongo tiene que ver exclusivamente con mi percepción y con mi propia experiencia. Hago esta aclaración porque por una u otra razón, no he asistido a ningún curso o seminario sobre Ho’oponopono, lo cual le otorga al lector o lectora una total libertad de aceptar o rechazar el resultado de mis estudios. Sé muy bien que cuando el ser humano se encuentra frente a un escrito que le revela una gran verdad, puede sentirlo interiormente, tiene la sensación de estar en el lugar perfecto en el momento exacto, así que por eso escribo en total conexión con mi Ser Superior para así brindar un texto totalmente libre que se puede tomar o dejar.

Básicamente soy autodidacta (por decirlo de algún modo) y he tratado de aprender aún más de cada ser vivo que conozco, de manera que todo lo que me rodea facilita mi interpretación de la vida.

Ho’oponopono llegó a mí un día que navegaba en Internet y que causalmente encuentré un artículo que hablaba de cómo un doctor hawaiano había sanado un pabellón de enfermos mentales en Hawaii sólo con pronunciar para sí mismo, dos palabras que son: “Lo siento, te amo”, sin siquiera ver a sus pacientes. A partir de ese momento pensé que si todo un pabellón había sanado de esta manera, entonces aquellos asuntos inconclusos de mi vida podrían dar un giro. Así que comencé a pronunciar de manera permanente estas palabras, obteniendo un estado de tranquilidad y entrega que ha permanecido en mí, desde ese entonces. Mi vida ha cambiado favorablemente y de muchas maneras, sin embargo el logro más significativo es mi propia comprensión de mi labor aquí y de quién Soy realmente por medio de ese contacto íntimo con mi propia Divinidad; creo que ese es el regalo más grande que me ha dado Ho’oponopono.

Carmelo Urso: ¿Cómo definirías al Ho’oponopono? ¿De dónde proviene? ¿Es una tradición ancestral o se trata de una creación reciente? ¿Quiénes son sus más destacados exponentes?

Vivi Cervera: Puedo definir a Ho’oponopono como un arte curativo, que por medio del amor y de la auto aceptación nos unifica y nos permite percibir al error humano como una experiencia y a la Creación como perfecta. Así mismo Ho’oponopono supone el olvido del sistema tridimensional para entrar en espacios multidimensionales que en tiempos pasados consideramos ficción o fantasía.
Ho’oponopono es una tradición ancestral, desarrollada por los hawaianos, quienes por medio del amor equilibraban sus relaciones con los demás seres humanos y con su entorno. No obstante, cabe anotar aquí, que esta poderosa energía llega a la Tierra gracias a su propia conexión con algunos sistemas avanzados fuera de ella, como es el caso de las Pléyades (conjunto de estrellas) y de sus habitantes los pleyadianos. Son estos seres los más comprometidos con el despertar de los seres humanos y por esta razón envían a la humanidad los recursos más sencillos con el fin de permitir el acceso al conocimiento de su verdadera esencia para así crear una nueva conciencia en el planeta, una raza de seres que conocen y aplican divinamente su poder interior.

Vista de Agua Chica, Dpto. del César, Colombia, donde nació Vivi Cervera

Si esta explicación te sorprende, estás llamada(o) a aprender sobre la íntima relación que existe entre tu propio Ser y el Universo para que así puedas comprender que finalmente lo único que cuenta es lo que tú opinas respecto de lo que te rodea y que reside en ti.

Todo este conocimiento ha llegado recientemente a muchos de nosotros, porque es en este momento cuando más lo necesitamos y puede interpretarse como una creación reciente o como el recuerdo de algo ya practicado. Somos libres de elegir.

Dentro de sus más destacados exponentes encuentro al doctor Hew Len, al doctor Joe Vitale, a Mabel Katz y a John Curtin (quien gentilmente aportó un material valioso que ha ilustrado a miles de personas) y sé que hay muchos seres humanos comprometidos con la causa, quienes por medio de sus blogs, sus escritos, artículos, libros, así como con sus diversos aportes, contribuyen a que cada vez haya más personas receptivas a las nuevas frecuencias que emite el planeta. Todos y cada uno de ellos han sido de alguna manera mis maestros, por lo cual estoy muy agradecida. Aún en aquellos sitios de la red que brindan información sobre Ho’oponopono y que tal vez son poco frecuentados, se encuentra sembrada una semilla de amor, de la que constantemente nos estamos alimentando. Yo me alimento de ellas y de sus frutos.

He recibido muchos correos electrónicos de webmasters que me han dicho “Vivi, visita mi sitio web, tiene contenido interesante” y con satisfacción entro en sus espacios para darme cuenta de que a su muy perfecta manera crearon conciencia entre sus seres más cercanos y entiendo que por cada persona que ellos despierten habrá más paz entre nosotros. Me siento feliz por esa realidad que hemos re-creado. A todos ellos les doy las gracias.

Carmelo Urso: Las frases básicas del Ho’oponopono son: “Lo siento. Mucho. Perdóname. Te amo. Estoy agradecido”. ¿Qué efecto tiene cada una de esas frases sobre quien las repite? ¿De qué manera deben ser repetidas o utilizadas?

Vivi Cervera: Los recuerdos ponen tanta distancia entre la luz y nosotros, que por esa razón deben ser neutralizados. La causa del dolor humano, de la enfermedad, de la guerra, del miedo, de la angustia existencial, reside en el recuerdo. Ese ruido de fondo que genera nuestra mente puede aceptarse e integrarse “fácilmente” por medio de la vibración que ejercen las palabras sanadoras de Ho’oponopono.

Los efectos que se derivan de la pronunciación constante de estas frases, son múltiples porque la intención de sanar que reside en ti al pronunciarlas permanentemente, unida al eco que genera su sonido, así como el conocimiento de su significado, prácticamente te anclan al momento presente que es lo único que en realidad posees. Al permanecer en el presente te unes al Ser Supremo o a la Divinidad y llega a ti la comprensión de que en realidad no puedes crear algo apoyándote en el tiempo, que no puedes vivir en paz mientras seas adicta(o) a recordar, que no podrás ser feliz mañana si no lo logras aquí, ahora, en este instante, mientras me lees, mientras entras en contacto con quien tú eres.

Si a cada instante de tu día recuerdas que tu misión principal en este mundo es amarte y honrarte aunque tu misión hasta este momento haya sido muy dolorosa y devastadora, por medio de tu conexión con el espíritu en tu propio lenguaje, entonces estás en la dirección correcta. Las palabras sanadoras son tu guía y te invitan a integrar al “yo” que rechazas con tu propio cuerpo. Mientras las pronuncies en voz alta o para ti, permanecerás conectada(o) con tu presencia Yo Soy (que no es “Yo fui” o “Yo seré”) y de este modo tu percepción de lo que consideras malo, dañino o equivocado se verá transformada en una oportunidad de redención, de expiación.

Si te encuentras enferma(o) podrás salir de esa dimensión oscura, de ese mundo tridimensional que sólo te dice que confíes en tus sentidos, para entrar en esa otra parte de ti que puede creer en lo que aún no ha visto, porque entiende que todo ya le ha sido dado y que sus sentidos a veces mienten. Por eso tu salud ya es, tu paz ya es, tu amor ya es. Todo es.

Las palabras sanadoras de Ho’oponopono pueden ser pronunciadas en voz alta, cantadas, escritas o sentidas en lo más profundo del alma. No hay diferencia alguna si las pronuncias para ti o para alguien más, porque estamos conscientes de nuestro sentido de unidad y todo aquello que te afecta a ti, de alguna manera me afecta a mí. Somos un sistema único, así que cuando logras perdonarte a ti misma(o) lo haces también por toda la humanidad. El perdón es auto perdón.

No tienes que ahondar demasiado en el tema para obtener sus beneficios; nos hemos acostumbrado a que todo se nos da con dificultad, con dolor, con el sudor de la frente, así que tal vez muchas personas se dicen: “¿Para sanar mi cuerpo o mi vida sólo debo pronunciar estas 4 palabras? ¿Así de fácil? No lo creo!” y esa actitud ahuyenta la posibilidad de curación. He recibido cartas de personas que dicen “no sé cómo practicar Ho’oponopono” y les respondo: “Es fácil, sólo tienes que pronunciar las frases todo tu día y así sueltas tu adicción natural a vivir de los recuerdos”, muchas me creen y logran resultados maravillosos, mientras que algunas otras lo dudan porque no les ha llegado el momento.

Creo que la misma pronunciación de estas palabras te va guiando hacia la realización de tu propia misión, así que teniendo esto en cuenta, los maestros siempre estarán ahí para ti. Por favor permanece conectada(o).

Explicaré brevemente lo que significa cada palabra: Cuando dices “Lo siento” te unes al ser que está dolido, te unes con aquello que parece estar fuera de ti, manifestando así, que reconoces que su dolor también es tuyo y en ese instante eres totalidad.

Cuando dices “Perdóname” estás manifestando tu deseo de ser perdonada(o) por el Ser Supremo y a la vez estás reconociendo que si tus ojos ven desgracia, es porque únicamente tú la generaste o la creaste, por llamarle de algún modo. Y ¿por qué la creaste? Porque cada pensamiento tuyo puede hacerlo. Cada pensamiento tuyo crea tus instantes, tu vida.

Cuando dices “Gracias” estás integrando al dolor contigo, estás permitiendo que lo no expresado, lo no aclarado, lo que está escondido, sirva a tu propósito de obtener una experiencia y no un castigo.

“Gracias” es otra manera de perdonar tu propia creación.

Al decir “Te amo” estás abrazando tu experiencia humana. Estás permitiendo que la vida se exprese a través de ti, sin oponerte, sin que te duela, sin que te resistas. “Te amo” es uno de los más hermosos sonidos del Universo. Cuando pronuncies esta palabra (o las demás) siente como un baño dorado inunda la existencia, la Presencia, siente cómo al amarte incluyes automáticamente a cada átomo, a cada estrella, a cada vida pasada, presente o futura, a cada agujero negro en el vacío. Esa es tu misión principal y es algo que te debes a ti misma(o) porque lo mereces y nadie podrá hacerlo de igual manera que tú.

Con las palabras sanadoras podrás beneficiarte en todos los sentidos, desde sanar cualquier relación problemática hasta lograr la inmortalidad si es lo que finalmente deseas. Todo lo que no te agrade en tu vida es susceptible de ser sanado con Ho’oponopono porque siempre será una memoria o un recuerdo que con la secuencia que conoces podrás borrar que significa convertir en luz.
Pronúncialas sin esperar, hazlo por el placer de estar conectada con el amor de la Fuente, por la gratitud que sientes de haber llegado hasta aquí, hazlo como si ya hubieras recibido lo que necesitabas porque en realidad así es.

Carmelo Urso: Dos conceptos fundamentales en el Ho’oponopono son el de las “Memorias” y el de la “Limpieza”. ¿Qué son las Memorias y cuál es su alcance? ¿Por qué es tan importante limpiarlas?

Las memorias son los mismos recuerdos. Ellas residen en la mente subconsciente que es individual y colectiva

Vivi Cervera: Voy a responder esta pregunta de manera inesperada y tal como yo veo al mundo. Las memorias son los mismos recuerdos y para algunas doctrinas son los registros akásicos. Ellas residen en la mente subconsciente que es individual y colectiva, de manera que tienes en tu conciencia un depósito que guarda el dolor humano en toda la extensión de la palabra; pasado, presente y futuro.

La mente que piensa, se encuentra en constante conexión con la mente subconsciente y por eso procesa dolor, no puede crear, no puede perdonar, no puede ser agradecida. El alcance de las memorias es infinito. Cuando permites que tu mente piense todo el tiempo, puedes experimentar las realidades más inimaginables y dolorosas, porque estás tomando dolor del almacén, dolor histórico, dolor genético, dolor ancestral para crear tu momento actual; los crímenes en contra de la humanidad, las tragedias, desastres naturales y pandemias han sido generadas por la conciencia colectiva pensante. Así mismo todas las doctrinas, regímenes o sistemas excluyentes de nuestra sociedad.

La palabra “limpiar o borrar memorias” tiene que ver con aceptar que ellas se queden, tiene relación con permitir que la vida sea como es. A esto le llamamos limpiar, es esta la finalidad de la gran mayoría de técnicas curativas porque en realidad lo primero que debemos limpiar es nuestro deseo de creer que algo debe ser limpiado. Ahí en ese punto de aceptación ya hay limpieza, ya hay curación. Esto significa honrar a quien tú eres, porque la humanidad ha de prestar atención a no caer en el hoyo profundo que significa “borrar memorias eternamente” como si el error no fuera una experiencia enriquecedora. La humanidad debe comprender a Ho’oponopono como la oportunidad perfecta para aceptar lo que ya es. Así que no deseo que las memorias sean percibidas como las villanas de la historia cuando en realidad son nuestra oportunidad de cambio, siempre y cuando así lo podamos aceptar, siempre y cuando no nos resistamos a ellas. En mi opinión esto es lo que significa neutralizar una memoria, o sea no parcializar, no tomar partido, no separar.

Considero que el Ser Supremo o Divinidad dijo: “Hombre, ahí tienes al mundo, ya es perfecto así como lo ves, sé uno con todo. Entonces el hombre calificó al mundo, calificó la vida y creó dos etiquetas –malo y bueno-, de manera que siempre quiso ser bueno porque aborrecía lo malo, así que el Ser Supremo viendo su desdicha, nuevamente le dijo: Hombre, ahí tienes a Ho’oponopono para que borres lo que consideras –malo-. Y el hombre empezó a limpiar”.

Carmelo Urso: Estimada Vivi, me gustaría que comentaras para provecho de los lectores y lectoras algunas frases del Dr. Len:

a) “Uno de los mayores problemas de los terapeutas es que ellos piensan que están allí para salvar a la personas, cuando en realidad están allí para limpiarse a sí mismos”.

Vivi Cervera: Como ya he dicho antes, no conozco personalmente al Dr. Len y tampoco he tenido el gusto de encontrarme con todas sus frases, sino hasta ahora que tú me haces entrega de ellas, de modo que procedo a explicarte mi punto de vista respecto de las mismas.

Haz de cuenta que vas al cine y que verás una película en 3d, así que utilizarás unas gafas especiales que te permitirán ver a los personajes a tu lado e incluso te apartarás cuando un misil sea disparado en la trama, que parecerá tan real ante tus ojos. Así mismo es la vida, sucede frente a ti, sucede sólo en tu cabeza, pasa a través tus gafas especiales y sin embargo crees que hay alguien afuera mirándote; naturalmente esto es parte del juego, es parte de creer en una ilusión porque estamos aprendiendo de ella. Pero debes tener en cuenta que sólo se trata de ti y de lo que tú percibes. ¿Podrías negar esto? ¿Podrías verificar que otra persona está mirando lo mismo que tú? ¿Hay alguien más afuera de ti? ¿Quién ve hambre, dolor y lucha en la raza humana? Tú. Son tus propias gafas, si te las quitas notarás que la pantalla tiene otra forma, que lo que veías tan real es el efecto de un par de lentes especiales. Si todo sucede ahora ¿Qué eliges ver? ¿Puedes quitarte las gafas un instante?

Creo que sí. Ahora puedes ver un solo sistema donde cada uno de tus pensamientos es importante porque re-crea lo que ves, lo que oyes, lo que respiras, lo que tocas, lo que hueles. Entonces si vas caminando por la calle y ves un mendigo ¿Qué pensarás? ¿Que llegó solo hasta ahí o que tú lo creaste porque eres tú quien lo está viendo desde tu mente?

En ese momento puedes considerar perfecta su aparición porque te brinda conocimiento o puedes borrar memorias porque consideras que su dolor es real. Lo que decidas será lo que en ese instante necesites para sentirte mejor. Apruébalo y ten conciencia de que se trata única y exclusivamente de tu propio sistema. Bien. Esta analogía del mendigo ilustra tu encuentro con tu paciente.

Un(a) terapeuta que conoce Ho’oponopono reconoce al paciente como una extensión de su propio Ser, como una proyección de su propia conciencia, como una parte de sí misma(o) que ha llegado para mostrarle que hay una falla en el sistema y que puede haber aspectos de su vida que no han sido aceptados. En ese momento la(él) terapeuta puede considerar que la enfermedad de su paciente es su creación y que es perfecta e irreal o puede borrar memorias con las palabras sanadoras de Ho’oponopono para integrarla.

Cualquiera de las dos opciones es correcta siempre y cuando considere que se está sanando a sí misma(o), porque la otra persona es parte de su propio sistema como expliqué antes. Cualquiera de las dos maneras que elija para sanar su conciencia será efectiva. Si encuentra resistencia deberá continuar trabajando en sí mismo hasta que las voces o los recuerdos dejen su realidad.
Es precisamente el depósito de recuerdos individuales y colectivos lo que puede llevar al terapeuta a re-encontrarse con alguien con quien tiene un nexo de vidas pasadas o paralelas, de recuerdos por causa de sus propios pensamientos o de sus necesidades más íntimas, de manera que en determinado nivel es creador(a) de su propia experiencia, es creador(a) de todo lo que puede percibir. Y esto significa que el objeto de su percepción es tan real como él lo considere.

Un terapeuta de Ho’oponopono reconoce al paciente como una extensión de su propio Ser

b) “Es imperativo comprender que la persona que practica el proceso Ho’oponopono no está curando, pues el Ho’oponopono es el proceso de permitir que la Divinidad que creó todo y sabe de todo, cancele las memorias que vivimos como problemas”.

Vivi Cervera: Considero que lo importante no es lo que se ha dicho o se ha establecido aunque provenga de nuestros ancestros. Lo más importante es lo que tú sientes al respecto, qué siente tu Ser cuando estás frente a un recuerdo que vas a neutralizar. Si como terapeuta te sientes como un canal de luz entre la Divinidad y tu paciente, eso es perfecto para ti porque puede ser el estado mental ideal en un proceso sanador. No obstante hay terapeutas que se encuentran tan unificados con la Divinidad que se convierten en la luz misma al momento de neutralizar un recuerdo y esto es perfecto para ellos así como para todos los que recibimos los beneficios que comparte la humanidad.

La Divinidad o Ser Supremo eres tú misma(o) cuando aceptas que la vida fluya a través de ti, sin detenerse, por lo tanto su esencia se encuentra presente en todo lo que ya es; enfermo, síntoma, enfermedad, curación, luz y oscuridad. La culpabilidad que sentimos todos por estar vivos sería inexistente si cesara nuestra insistencia en separarnos de la Divinidad y por lo tanto sería el fin del dolor.
Finalmente eres tú quien decide cómo experimentarte frente a tu paciente porque la Creación ya está hecha en su totalidad, tú sólo eliges. Lo realmente imperativo es el sentimiento de libertad que estás casi obligada(o) a tener en un mundo que tú y sólo tú creaste.

La Divinidad o Ser Supremo eres tú misma(o) cuando aceptas que la vida fluya a través de ti

c) “Somos todos Seres Divinos, pero la mente sólo puede servir a un maestro a la vez. Puede servir a las Memorias, repitiendo los problemas, o puede servir a la Divinidad representada en las inspiraciones”.

Vivi Cervera: Efectivamente. A cada instante de tu día tienes la oportunidad de elegir a quién servir; puedes vivir para tus recuerdos, deseando que esa persona que se marchó hace años regrese o puedes pasarte la vida pensando en que si estuvieras en otro lugar o en compañía de alguien diferente serás feliz o puedes quejarte porque todo en tu vida va cada vez peor, puedes sentirte infeliz y con ganas de abandonar el mundo. Todo esto es un servicio exclusivo a las memorias, alimento al dolor que ya había por toneladas en tu conciencia.

También puedes servir a la Divinidad cuando te entregas y dejas de pensar. Cuando pese a los pronósticos, a lo que tus ojos ven, a lo que todo a tu alrededor grita, te elevas y cortas el flujo de pensamiento con la palabra “Gracias” (por ejemplo) y te sientes agradecida(o) porque finalmente entendiste que no puedes continuar llorando por tu pasado, ni tampoco puedes continuar anhelando un futuro que no va a llegar porque ya está en ti. Simplemente sientes gratitud por lo que ya es. Hacer esto da mucho miedo pero no hacerlo, no detener tus pensamientos ahora podría llevarte a miedos más profundos, a momentos más oscuros.
La inspiración es tu verdadero contacto con la Divinidad, es ahí donde puede salir a la luz el artista que vive en ti. Las grandes obras se han creado de esta manera, con la entrega, con la suficiente confianza de que hay algo ahí para que sea manifestado y se logra permitiendo que la luz toque tu ser hasta que puedas sentir que eres ella misma y que por lo tanto no anhelas, no deseas, no intentas, no pretendes, no ganas y tampoco pierdes. Sólo permites.

Te voy a poner un ejemplo práctico respecto de la salud: si alguna parte de tu cuerpo ha enfermado y por medio de las palabras sanadoras, la has impregnado de amor, entonces ¿Necesitará ser curada todavía? ¿Esperarás para curarte en las próximas dos horas o mañana? O ¿Al fin habrás comprendido que todo es? Si comprendiste la lección entonces no desearás curarte porque lo que está curado no puede curarse. No pedirás salud porque ya te ha sido dada, no pedirás amor porque ya es tuyo. Eso señal de inspiración.

d) “La Paz comienza conmigo y con nadie más”.

Vivi Cervera: Tal vez has dejado de luchar contra la guerra porque piensas que entre tantos millones de personas, el “pobre” esfuerzo de un ser humano solo en el altar de la sala de su casa pidiéndole a los santos que haya paz mundial, es totalmente inútil y carente de sentido. Puedes haberte dejado tentar por la idea (bastante lógica por cierto), de que los tanques de guerra que existen en cualquier país distante, no se detendrán sólo porque tú encendiste varias velas blancas en ese altar. Y créeme que es fácil pensar así. Lo que es realmente complejo es tocar la verdadera realidad con tus propios sentidos y llegar a comprender lo que ya expliqué: todo sucede dentro de ti. ¿Quién ve devastación, horror y dolor? ¿Hay alguien más afuera de ti? Tal vez me respondas que la humanidad, pero ¿Quién piensa que la humanidad está allí afuera? Tú. Sólo se trata de tu película. Es tu filme y creo que tienes el poder de cambiar la trama, digo, si tú la creaste también puedes transformarla. Tal vez sea hora de que en la soledad de tu casa, en tu altar o en ese lugar donde haces tus oraciones o donde te sientes cómoda(o), des las gracias por las semillas de amor que empiezan a dar sus frutos en todos los rincones de la Tierra. Es el momento perfecto de perdonar nuestro dolor y bendecir la pureza del ambiente, la abundancia de agua, de alimento, de posibilidades, de paz.

Efectivamente la paz comienza conmigo porque si te fijas bien, los más hermosos actos humanos comenzaron dentro de un Ser en la soledad de su hogar, en la intimidad de su conciencia, en un pequeño y silencioso deseo de cambiar algo dentro de sí mismo. Así nació la “meditación ho’oponopono”, en la quietud de mi propia conciencia y tú, en el silencio de tu conciencia, te encargaste de regalarla a tus seres queridos y estoy segura de que ellos hicieron lo mismo con otras personas. Ahora puedes notar como cada acto individual por pequeño que parezca puede transformar miles de vidas alrededor y puedes darte cuenta cómo estás dentro de esta corriente de paz que envuelve a todo ser vivo.

La paz es tan relativa como lo es todo aquí. Es posible que donde tú veas angustia otras personas vean paz, de manera que tu capacidad para interpretar la realidad es directamente proporcional a tu capacidad para soltar la necesidad de sentir dolor. Si tú estás en paz, todo lo que observes adoptará tu misma serenidad, porque al fin y al cabo se trata de tu guión, de tu película y de los lentes que estás usando. La paz empieza contigo y con nadie más. De alguna manera tu paz es la misma mía.

“La Paz comienza conmigo y con nadie más”

e) “Toda cura es auto-cura”.

Vivi Cervera: La razón de esto es que sólo existe una mente, una conciencia, un alma y en este caso es la tuya. No la mía. Es la tuya. Yo Soy tu creación. Yo Soy un personaje de tu película. Yo Soy parte de tu conciencia. Y cuando “despiertas” del letargo en el que has estado siempre, también lo hago yo. Es por esta razón que atraes circunstancias que van de acuerdo a lo que sientes; si hay en ti una gran carga emocional y anhelas dejar esta vida para que la muerte te entregue un poco de paz, si la tristeza es el alimento diario de tus células, te vas a sentir orientada(o) hacia determinadas situaciones o lugares que van de acuerdo con eso que sientes. Enfermedades, accidentes, divorcios o diversos acontecimientos de la vida diaria son la señal de alerta de la conciencia que te pide un poco de atención. En el mismo instante en que atiendes su llamado debes comprender que no es un castigo, es una oportunidad, es un camino que vas a recorrer dando lo mejor de ti y en esa entrega, en ese proceso me encuentro yo, así como todas los demás personajes de tu película.

Vista de Bucaramanga, Colombia, donde se educó Vivi Cervera

Un ejemplo de lo que somos es el cardumen (banco de peces), que forma una unidad compuesta por diferentes peces que se protegen unos a otros, viajando en la misma dirección y con total sincronicidad. Aunque no parezca, así funcionamos y ahí estoy, yo te sigo. Cuando estás sanando lo hago yo también. Toda cura es auto cura. Gracias.

7) Vivi, ¿Dónde dictas tus talleres y charlas de Ho’oponopono? ¿Tienes alguna página web donde los lectores y lectoras puedan encontrar tus escritos?

Vivi: Si. Siempre acudo a donde me necesitan. En mi blog (www.vivicervera.com) tengo la dirección a donde cualquier persona interesada puede establecer contacto conmigo (contactovivicervera@gmail.com), así como artículos multidimensionales que escribo regularmente, descarga de audios y meditaciones como parte de mi servicio a la humanidad.

8) Un mensaje final para los lectores y lectoras de Iberoamérica.

Vivi: Gracias querido Carmelo por ser el puente entre las lectoras y lectores de Iberoamérica y Ho’oponopono, gracias por esta entrevista, fue maravilloso responderla. A ti lectora o lector, que con tanta atención has comprendido mis palabras te digo que no necesitas cambiar nada en ti, no necesitas transformarte en otra persona, no necesitas aprender nada más. Todo lo que precisas es quererte por ser tan valiente, por estar aquí, por vivir la experiencia humana que en algunas fases es dolorosa, en otras es refrescante y finalmente es placentera. Por todo lo que has vivido tienes la admiración eterna de todos los Seres de Luz.

De mí, puedo decirte que no soy diferente a ti, aprecio todo lo que forma parte del mundo y en todo ello he encontrado la inspiración.

Lo que te he dicho aquí, ya lo conocías, se encontraba dormido en algún lugar de tu Ser. Mi única función fue despertarlo con mis propias palabras y si lo hice es porque así lo quisiste. Si han quedado dudas, vacíos o confusión en ti, me disculpo; todo lo que he expresado va dirigido a practicantes, terapeutas, sanadores y maestros, cada uno tomará lo mejor e investigará a fondo lo que dude, ese también es el objetivo. Gracias. Te amo.

http://www.vivicervera.com
Conexión multidimensional


INTRODUCCIÓN AL HO´OPONOPONO

enero 30, 2010

Joe Vitale y el Dr. Len

Joe Vitale

Hace dos años, escuché hablar de un terapeuta, en Hawai, que curó un pabellón entero de pacientes criminales desequilibrados mentales sin siquiera ver a ninguno de ellos. El psicólogo estudiaba la ficha del preso y, enseguida, miraba hacia su interior con el fin de ver como él había creado la enfermedad de esa persona.

A medida que él mejoraba, el paciente también mejoraba.
La primera vez que escuché esa historia, pensé que se trataba de alguna leyenda urbana. ¿Como podía alguien curar a otro, solamente a través de curarse a sí mismo? ¿Cómo podría, aunque fuese el maestro de mayor poder de auto-cura, curar a alguien criminalmente trastornado?

No tenía ningún sentido, no era lógico, de modo que descarté esa historia.

El Ho´oponopono es originario de Hawai

No obstante, la escuché de nuevo, un año después. Supe que el terapeuta había usado un proceso de cura hawaiano llamado “Ho’oponopono”.

Nunca había escuchado hablar de él, sin embargo, no conseguía quitármelo de la mente.

Si la historia era realmente verdadera, yo tenía que saber más sobre él.
Siempre supe que total responsabilidad significaba que yo soy responsable por lo que pienso y hago.

Lo que esté mas allá, está fuera de mis manos.

Creo que la mayor parte de las personas piensa lo mismo sobre la responsabilidad.

Toda cura es auto-cura, según el Ho´oponopono

Somos responsables por lo que hacemos y no por lo que hacen los otros.

El terapeuta hawaiano que curó a esas personas mentalmente enfermas me enseñó una nueva perspectiva avanzada sobre lo que es la total responsabilidad.

Su nombre es Dr. Ihaleakala Hew Len.

Pasamos, probablemente, una hora hablando en nuestra primera conversación telefónica.

Le pedí que me contase toda la historia de su trabajo como terapeuta.

Él me explicó que había trabajado en el Hospital del Estado de Hawai durante cuatro años.

El pabellón donde encerraban a los locos criminales era peligroso.

Por regla general, los psicólogos dimitían después de un mes de trabajo allí. La mayor parte del personal del hospital se ponía enfermo o dimitía.

Las personas que pasaban por aquel pabellón simplemente caminaban con la espalda contra la pared por miedo a ser atacados por los pacientes.

No era un lugar bueno para vivir, ni para trabajar, ni para visitar.

El Dr. Len me dijo que nunca vió a los pacientes. Firmó un acuerdo para tener una sala en el hospital y revisar sus expedientes médicos.

Mientras leía los expedientes médicos, él trabajaba sobre sí mismo.
Mientras él trabajaba sobre sí mismo, los pacientes comenzaron a curarse. “Después de unos pocos meses, los pacientes que estaban atados con correas, recibieron permiso para caminar libremente”, me dijo.

“Otros, que tenían que estar fuertemente medicados, comenzaron a reducir sus medicaciones. Y aquellos, que nunca hubiesen tenido la posibilidad de ser liberados, recibieron el alta”.

Yo estaba asombrado.

“No fue solamente esto”, continuó, “hasta al personal comenzó a gustarle ir a trabajar. El absentismo y los cambios de personal desaparecieron. Terminamos con más funcionarios de lo que necesitábamos, porque los pacientes eran dados de alta
y todo el personal seguía viniendo a trabajar. Hoy, aquel pabellón del hospital está cerrado”.

Fue en este momento en el que yo tuve que hacer la pregunta de un millón de dólares: “Señor, ¿qué hizo usted consigo mismo para provocar tal cambio en esas personas?

“Yo simplemente estaba curando aquella parte en mí que los había creado”, dijo él.

No lo entendí. El Dr. Len me explicó, entonces, que entendía que la total responsabilidad de nuestra vida implica todo lo que está en nuestra vida, por el simple hecho de estar en nuestra vida y ser, por esta razón, de nuestra responsabilidad. En un sentido literal, todo el mundo es creación nuestra.

En un sentido literal, todo el mundo es creación nuestra.

¡Guau! Pero eso es duro de digerir. Ser responsable por lo que digo y hago es una cosa. Ser responsable por lo que dice y hace otra persona que está en mi vida es muy diferente.

A pesar de ello, la verdad es esta: si usted asume la completa responsabilidad de su vida, entonces todo lo que usted ve, escucha, saborea, toca o experimenta de cualquier forma es su responsabilidad, porque está en su vida.

Esto significa que la actividad terrorista, el presidente, la economía o cualquier cosa que usted experimenta y no le gusta, está allí para que usted lo cure.

Todo esto, digamos que no existe, excepto como proyecciones que salen de su interior.

El problema no está en ellos, está en usted, y, para cambiarlo, usted es quien tiene que cambiar.

Sé que esto es difícil de entender, y mucho menos de aceptar o de vivir realmente.

Echar la culpa a otra persona es mucho mas fácil que asumir la total responsabilidad pero, mientras conversaba con el Dr. Len, comencé a comprender esa cura de él, y que el Ho’oponopono significa amarse a sí mismo. Si usted desea mejorar su vida, usted debe curar su vida. Si usted desea curar a alguien, incluso a un criminal mentalmente enfermo, usted debe hacerlo curándose a sí mismo.

Si usted desea mejorar su vida, usted debe curar su vida

Pregunté al Dr. Len como se curaba a sí mismo. Que era, lo que exactamente, él hacía, cuando miraba los expedientes de aquellos pacientes.

“Yo, simplemente, permanecía diciendo ‘Lo siento mucho’ y ‘Te amo’, una y otra vez y después otra”, me explicó.

“¿Sólo eso?”.

“¡Sólo eso! Sucede que amarse a sí mismo es la mejor forma de mejorarse a sí mismo y, en la medida que usted se mejora a sí mismo, mejora su mundo”.

Permítame, ahora, dar un rápido ejemplo de como funciona esto.
Un día, alguien me envió un e-mail que me desequilibró.

En el pasado, yo habría reaccionado trabajando mis aspectos emocionales tórridos o intentando razonar con la persona que me envió aquél mensaje detestable.

Pero, en este momento, yo decidí intentar el método del Dr. Len.
Comencé a pronunciar, en silencio: “Lo siento mucho” y “Te amo”. No decía esto para nadie en particular. Estaba, simplemente, invocando al espíritu del amor, para que él curase dentro de mí mismo lo que estaba creando aquella circunstancia externa.

Después de una hora, recibí un e-mail de la misma persona, disculpándose por el mensaje que me había enviado antes.
Observé que yo no había hecho ninguna acción externa para recibir esta disculpa.

Yo ni siquiera respondía aquel mensaje. No obstante, solamente repitiendo “lo siento mucho” y “te amo”, de alguna manera curé dentro de mí aquello que creara en aquella persona.

Posteriormente, participé de un workshop sobre el Ho’oponopono impartido por el Dr. Len.

Él tiene ahora, 70 años de edad, es considerado un “chamán abuelo” y es un poco solitario.

Elogió mi libro “El factor de la Atracción” (The Attractor Factor). Me dijo que, a medida que yo me mejorase a mí mismo, la vibración de mi libro aumentaría y todos sentirían lo mismo cuando lo leyesen.

Resumiendo, en la medida en que yo mejore, mis lectores también mejorarán.

en la medida en que yo mejore, mis lectores también mejorarán.

“Y ¿que sucederá con los libros que ya he vendido y están ahí fuera?”
¡Le pregunté!

“Ellos no están ahí fuera”, explicó él, desconcertándome una vez mas, con su sabiduría mística. “Ellos aún están dentro de usted”.

Resumiendo, nada está en el lado de fuera.

Sería necesario un libro entero para explicar esa técnica avanzada con la profundidad que ella merece.

“Basta, apenas, decir que, cuando usted quiera o desee mejorar cualquier cosa en su vida, existe solamente un lugar donde buscar: dentro de usted mismo. Y, cuando mire, hágalo con amor”.

El Doctor Len, exponente del Ho´oponpono

Del sitio web http://www.zerolimits.info © Joe Vitale
Revisión de varias traducciones y a partir del original: Fábio Takashi y Al McAllister


ORACIÓN DEL HO’OPONOPONO

enero 30, 2010

Oración del Ho´oponopono para transmutar en Luz energías indeseables

“Divino Creador, padre, madre, hijo todos en uno…”:

“Si mi familia, mis parientes, antepasados o yo ofendimos,
a tu familia, parientes y antepasados en pensamientos, palabras,
hechos y acciones desde el inicio de nuestra Creación hasta el presente, nosotros te pedimos perdón…”.

“Deja que todo esto se limpie, libere y purifique; que sean cortadas de raíz todas las memorias, bloqueos, energías y vibraciones negativas; y que estas energías indeseables sean transmutadas en pura luz…”.

“Que así se haga”.

Morrnah Nalamaku Simeona
Creadora del Ho’oponopono Auto-Identidad


HO’OPONOPONO: UNA DIETA DE PENSAMIENTOS (PARTE 1)

enero 30, 2010

Vivi Cervera

http://vivicervera.wordpress.com/

(Nota: este artículo va dirigido a personas con conocimientos en Ley de Atracción y Ho’oponopono, así como en los demás temas que he tratado en este sitio web.)

Cuando hacemos referencia a una dieta, generalmente nos enfocamos en controlar la cantidad o clase de alimentos que ingerimos con el fin de sanar una enfermedad o bajar de peso; pero el significado real de la palabra “dieta” equivale a un régimen, a un estilo de vida definido que se ha adoptado definitivamente y que por lo tanto, no se verá interrumpido ni siquiera por breves periodos de tiempo. Yo he decidido fusionar los dos conceptos para traer a tu vida una excelente definición del ho’oponopono como una perfecta dieta de pensamientos negativos; lo que también equivale a reconocerlos, a perdonarlos, a integrarlos, mucho mejor que como lo venías haciendo. Ahora puedes elegir iniciar tu nueva dieta o dejarla para después.

He notado las siguientes características en el practicante regular de ho’oponopono:

1. Que al pronunciar las frases sanadoras rechaza inconscientemente los recuerdos; es decir, que considera que el recuerdo le hace la vida más difícil. A veces se siente culpable por tener estos recuerdos regularmente.

2. En esa carrera desenfrenada hacia el vacío y hacia lo que considera perfecto, sus pensamientos se hacen más densos, más cargados de energías limitantes.

3. He notado que mientras no está borrando memorias, le está dando rienda suelta a pensamientos dolorosos, que posteriormente tendrá que borrar.

4. También he aprendido lecciones sumamente positivas con su práctica, ya que he podido presenciar grandes avances mientras se lleva a cabo un sistema de vida bien dirigido y enfocado hacia pensamientos asertivos durante la mayoría del tiempo.

Si bien tu objetivo es borrar los recuerdos, es mi elección aclararte que ellos no son algo malo que tengas que evitar a toda costa; las memorias están distantes de ser el enemigo que te sumerge cada día en un dolor que parece sentirse cómodo en tu conciencia; en realidad el recuerdo es la única posibilidad de limpiar el espíritu, el recuerdo se debe observar como un aliado en el proceso de transmutación o borrado de memorias, como una herramienta que la Fuente ha puesto en tu camino para que puedas conocerte, para que aprendas a transformar el plomo en oro y para que experimentes la perfección de la dualidad (recuerda que la realidad es dual: ni buena ni mala, ni errada ni acertada, ni oscura ni clara; tú eres quien la califica). En esa lucha contra las memorias, haces más densos tus días intentando escapar de ellas y es entonces cuando se hace evidente la falta de una adecuada dieta de pensamientos que te permita emplear eficazmente la ley de atracción para sumergirte más fácilmente en las aguas cristalinas de ho’oponopono. Yo sólo espero que estés preparada(o) para iniciar tu viaje, para retomarlo o para continuarlo con una carga más ligera que antes.

Hay personas para las cuales es muy fácil producir ideas positivas todo el tiempo porque parecen saber desde siempre que todas las posibilidades coexisten bajo el mismo universo; de manera que si ahora desean un carro deportivo de su marca preferida, es precisamente porque saben que ese carro ya es suyo en alguna dimensión y que por lo tanto, desde ella reciben el mensaje de empezar a desear precisamente ese determinado automóvil. Y junto a esa versión de estas personas con un carro nuevo también se encuentra otra versión de ellas, que no tiene la más remota posibilidad de adquirir un carro. Así que estas personas exitosas, lo que hacen en sus oraciones o en sus pensamientos cotidianos, es elegir una de las dos posibilidades y vibrar con ellas, porque parecen comprender muy bien que todo ya está creado, que el Universo ya está completo, que nada hace falta en la Creación. También saben que en cualquiera de los dos resultados está encerrado el éxito, por esa razón si no obtuvieran el carro serían igualmente felices porque tendrían acceso a otro mundo de posibilidades de naturaleza diferente. Afortunadamente hay algunas otras personas para las cuales resulta muy difícil alejarse del sufrimiento y del dolor, por lo que son las que más califican para realizar una estricta dieta de pensamientos (he escrito la palabra “afortunadamente” porque me da gusto que así sea, ya que estas personas son la esencia y la razón de ser del cambio) y para ello necesitan estar dispuestas a elegir.

¿Sabes algo?

Todo el tiempo estamos haciendo elecciones, conscientes o inconscientes, siempre estamos escogiendo un pensamiento determinado con el que consideramos que nos sentiremos mucho mejor; por ejemplo en este instante tú puedes elegir abandonar tu vieja conciencia de víctima que reclama su derecho a la salud, su derecho a una relación estable, su derecho al dinero, su derecho a tener paz y si abandonas ese condicionamiento es porque has elegido comportarte como lo que quieres ser, que es alguien con poder interior, alguien iluminado. Si estás navegando en este blog creo que esta última es la elección que tienes en mente o al menos estás en capacidad de hacerlo. Y es un excelente inicio de esa relación que estás creando entre la Fuente y tú, ese es un excelente inicio de una verdadera conexión multidimensional, porque a partir de esa elección, toda acción que realices vendrá determinada por la luz de la Fuente a través de ti. Creo que no debes dejar a tu mente desamparada, pienso que necesitas monitorear tus pensamientos permanentemente para que puedas sentir más energía, más capacidad de sanarte, más amor por ti. Esto se logra únicamente cuando eliges pensar de manera saludable, de manera positiva.

Y bien, aprovecho el final de este párrafo para preguntarte:

“¿Estás borrando memorias de manera permanente? O ¿Sólo lo haces cuando te acuerdas?

Mientras no estás borrando memorias… ¿Qué pensamientos eliges tener?

Les he preguntado esto a varias personas y ellas me han respondido que no todo el tiempo borran memorias, que tienen espacios en los cuales piensan de cualquier manera, de forma descuidada, creando así más recuerdos que posteriormente tendrán que transmutar. Esa es la razón para escribir sobre este tema, porque es útil como apoyo en tus sesiones diarias con ho’oponopono o con cualquier otra herramienta de sanación espiritual, es como un tronco que se le lanza al agua a alguien que no encuentra la manera de salir a flote y que en algunos momentos cree que está haciendo las cosas mal; es útil para cuando olvidas borrar memorias, para cuando te sumerges en la vida diaria o para cuando deseas continuar hacia tu próximo nivel.

¿En qué consiste esta dieta de pensamientos? Permíteme explicarte por medio de un ejemplo:

Supongamos que eres de esas personas (que por cierto, no debería ni suponerlo, yo debería afirmarlo) que se levanta muy temprano para agradecer todo lo que posee y no para pedir lo que le hace falta; que después de esta sesión de gratitud comienza a realizar sus actividades diarias mientras piensa una y otra vez: “Te amo. Te amo. Te amo”. De repente siente apetito y se decide a desayunar, para ello abre la nevera con el fin de sacar un par de huevos, pero ve que no hay ni siquiera uno, entonces ¿Qué hace? Se da las gracias porque no encontró huevos, se ama porque tendrá oportunidad de prepararse un pan con mantequilla y posiblemente un café. Esta persona (o sea tú), en ningún momento deja de atraer prosperidad a su vida porque todo lo agradece, se encuentra permanentemente en esta actitud y puede agradecer aún cuando se encuentra triste o desmotivada. Después va a tomar el bus que la lleva al trabajo y en todo el trayecto ni siquiera piensa en pedirle a Dios un carro, ella sólo agradece el hecho de poder dirigirse a la parada de buses o al trabajo y así continúa todo su día, haciendo las elecciones que le convienen a su espíritu, las elecciones que son semillas de prosperidad. Esta persona de quien hablo, yo doy por hecho que eres tú.

Ahora supongamos que alguien que no me lee y que ni tú ni yo conocemos, está practicando ho’oponopono, pero no encuentra huevos en la nevera para desayunar, así que en ese preciso instante elige hacerse las siguientes afirmaciones y preguntas:

1. ¿No que esto del “hononopo” era tan bueno que por eso me lo recomendó mi compadre?

2. ¿No que yo iba a tener más plata, que no iba a sufrir, que iba a estar mejor?

3. Ahora ya ni huevos en mi nevera cuando antes encontraba de todo en ella!!!

4. Voy de mal en peor, yo no sé qué es lo que me pasa pero nada me funciona.

5. Definitivamente soy un fracaso, así mismo me sucede cada vez que quiero empezar algo.

6. (Zas! Una cáscara de mango en el piso le ocasiona un resbalón.)

7. La persona en cuestión, desde el piso toma el teléfono y pregunta: ¿Está mi compadre por ahí?… (ya te imaginarás lo que le espera al compadre por recomendar algo que no funciona.)

No quiero continuar relatándote lo que sucedió antes de que tomara el bus hacia su trabajo ni tampoco después. Pero si quiero comentar contigo la importancia que tiene crear tu día, ya que para ello no importa la hora. Si en este instante crees que ya no es posible, inténtalo. Da las gracias porque estás leyéndome, porque puedes hacerlo, porque tal vez tienes conexión a internet o porque aunque no tienes conexión a internet, alguien tuvo a bien imprimírtelo. Siempre tendrás miles de motivos para agradecer. Enfócate más en la gratitud que en el pedido, eso es la verdadera Ley de Atracción; no se trata de mentir o de agradecer algo que no tienes, se trata de comprender que todo está creado y que eso que crees no tener ya es tuyo por derecho, pero tus sentidos te impiden verlo. A continuación te voy a dar una lista de elecciones magníficas que puedes realizar en esos espacios donde no estás concentrada(o) en la meditación ho’oponopono o cuando no estás borrando memorias:

1. Yo elijo perdonarme completamente por todo lo que considero un error.

2. Yo elijo perdonar a ______________ porque esto equivale a perdonarme a mí misma(o).

3. Yo elijo ser agradecida conmigo por cada oportunidad, por cada señal.

4. Agradezco este instante.

5. Me amo por intentarlo.

Más de este mismo tema en el próximo artículo. Por lo pronto te deseo un excelente día y te mando el más fuerte de mis abrazos.


Vivi.

Copyright, 2009. Derechos reservados de autor. Vivi Cervera.


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 358 seguidores