HAIKU: EL SUPREMO ARTE DE TEJER PARADOJAS

Sócrates: "sólo sé que no sé nada".

Carmelo Urso.

El haiku, como toda manifestación poética, no está exento de sorpresas retóricas. Hoy examinaré una fundamental: la paradoja. Este término proviene del griego para (que significa contra) y doxa (opinión). Una paradoja, entonces, es una frase que contiene en su seno una contradicción insalvable y que, a pesar de su absurda naturaleza, comporta una bella apariencia de verdad.

Las paradojas amplían nuestras percepciones e impregnan de frescura a las facetas más áridas de nuestra inteligencia; cuando están bien logradas, nos deparan fascinación y asombro; suelen implicar un desafío para el intelecto; normalmente, ese reto es insoluble, pero nuestra creatividad, remozada por el esfuerzo de buscar soluciones donde no las hay, agradecerá ese ameno salto al vacío que, por vía habitual, superará con creces a nuestras humildes facultades.

Existen paradojas de todos los estilos. “Dios es Uno y Tres” es una paradoja teológica. “Ama a tus enemigos” es una urgente y necesaria paradoja ética que el Nazareno nos planteó hace dos milenios. Cuando un mentiroso compulsivo afirma: “Esta es oración es falsa” se produce una antinomia –vale decir, una paradoja en la que el autor de la frase se contradice. Viajar en el tiempo, matar a nuestro abuelo y sobrevivir en el intento es una reiterada paradoja de la ciencia ficción. “Lo único que sé es que no sé nada” es, probablemente, la más famosa de las paradojas filosóficas. “Obtener más por menos” es la paradójica obsesión de todos los sistemas de producción en masa. “No aclares que oscurece”, sostiene, desde hace siglos, un paradójico refrán popular.

Es así que las paradojas evidencian las limitaciones de nuestro lenguaje, nuestros pensamientos y nuestra visión del mundo. Nos hacen ser cautelosos con esos prejuicios y mentiras a medias que solemos convertir en imperativos ideológicos y verdades absolutas. Nos alertan sobre la soberbia del intelecto y nos instan a experimentar otros modos de comprensión –como las emociones, la intuición o la vivencia mística. Nos revelan la inherente sinrazón que suele ocultarse en los argumentos que aparentan ser más sensatos, más razonables.

Jesús de Nazareth: "ama tus enemigos"

Así, al manifestar que Dios es “Tres y Uno”, en realidad lo que queremos decir es que es infinito –y lo infinito siempre será un Misterio que estará más allá de nuestra comprensión racional. Quien “ama a sus enemigos”, es porque, de Alma y corazón, no tiene ninguno –y quien no tiene enemigos, no dará su bendición a inquisiciones, cruzadas, guerras, purgas y apartheids. Nunca pongamos nuestra fe en los mitómanos –ni en sus colegas más célebres, los demagogos- pues sus mentiras pueden ser verdad. Viajar al pasado y exterminar a nuestra estirpe, aunque sea de manera imaginaria, no nos librará del peso de ser nosotros mismos. Ser humilde y admitir que siempre sabremos mucho menos que el Universo es la mayor de las sabidurías. Si los sistemas de producción en masa siguen explotando a la Tierra para obtener más y más ganancias, cada vez tendremos menos y menos calidad de vida. Y no enumeraré más ejemplos, pues, como dice un viejo refrán árabe “si lo que estás a punto de decir no es más hermoso que el silencio, mejor calla”.

El haiku es género propicio para la paradoja: de su grácil brevedad, surgen verdades estremecedoras. Como ésta, del poeta japonés Sodó:

No tiene nada mi choza en primavera... lo tiene todo

No tiene nada
Mi choza en primavera.
Lo tiene todo.

En esta pieza –magnífica en su lenguaje despojado- cobra vida el siguiente contraste: la choza del poeta adolece de lujos y objetos; a nuestra mente contemporánea, saturada de adicciones consumistas, esto podría parecerle una pesadilla. Pero para el monje que ha calmado su mente, esta carencia de efectos personales representa el triunfo de su desapego espiritual sobre la tiranía de las tentaciones mundanas. De tal suerte, quien conquista su Alma y asimila la Paz del Absoluto puede afirmar, sin pretensiones, que “lo tiene todo” –aunque no tenga nada; la primavera, símbolo de renacer y crecimiento, bendice esta inefable felicidad que experimentó el poeta cuando redactó estos sucintos pero profundos versos.

Analizaré ahora una pieza que escribí hace un par de años. Dice así:

De tala en tala, mueren los bosques

De tala en tala,
Se atestan de urbes
Las selvas ausentes.

En este borrador de poema, diseñé una paradoja de triple estructura.

La primera: “tala” alude a devastación, a una pérdida masiva de algo, en este caso de árboles y de los seres vivos que los pueblan; que “de tala en tala”, que de destrucción en destrucción algo se ateste –vale decir, se llene- es una contradicción lógica que infringe el sentido común.

La segunda: la “urbe”, que representa el triunfo de la voluntad –y la soberbia- humana sobre el paisaje, es lo opuesto a “selva”, que es la naturaleza en su estado primigenio, sin domesticar. ¿Cómo algo puede atestarse o llenarse de su opuesto sin perder su identidad original?

La imposible solución de esta segunda paradoja se sugiere en una tercera; “las selvas ausentes” están llenas de las urbes que las hicieron desaparecer. Pero, ¿cómo algo que dejó de existir puede estar colmado de algo que aún pervive?

Una última anotación: el autor de este escrito incurre en una serie de paradojas; entre ellas: usa paradojas para explicar otras paradojas –generando paradojas al cuadrado; utiliza argumentos lógicos para explicar la paradoja –que suele carecer de todo sentido lógico; en el caso del primer haiku, utilizó 110 palabras para explicar un texto que apenas consta de 10; en el segundo haiku, la diferencia es aún mayor: 153 palabras y cuatro párrafos para efectuar la exégesis de un poemita de 11 palabras y tres versos. Y es que la humana condición de contracciones –y paradojas- llena está.

Bandera de Grecia, patria de Sócrates

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9 respuestas a HAIKU: EL SUPREMO ARTE DE TEJER PARADOJAS

  1. Me gusta plasmar sobre el papel los sentimientos y sin técnica ninguna, porque no estoy preparada para ello, dejo fluir mi conciencia y escribo lo que de mi corazón sale, espero no hacer nada incorrecto, porque solo el sentimiento es el que habla, gracias por las lecciones a aprender, un beso lleno de bellas armonias.

  2. maria ines dice:

    Carmelo, ¿cómo un texto de paradojas me puede haber transportado? ha sido un experiencia que todavía no entiendo ¡¿qué pasó?! . . . solo sé que gracias por este momento!

  3. Gerardo Díaz Díaz Infante dice:

    “Vencer”.

    Vencer es llegar,
    amar es vencer.
    Conquista de dos.

    Con cariño y gratitud. Gerardo.

    Carmelo: Celebro y bendigo. Dos en uno.
    Un abrazo. Gerardo.

  4. paquid dice:

    En este caso ha sido mejor que el silencio! Gracias, ha sido un placer leer esto.

  5. Clara Inés dice:

    Cerezo en flor
    encierra el misterio
    de primavera.

  6. Gerardo Díaz Díaz Infante dice:

    ” El amanecer “.

    Luz del día,
    nuevo amanecer,
    hoy despierto, y
    te vuelvo a ver.

    ” La alegría “.

    Luz incesante,
    manantial de vida,
    lagrimas de alegría,
    ojos del corazón.

    ” La sonrisa “.

    Son de alegría,
    risa musical,
    sonrisa en tus labios,
    rostro del alma,
    gesto del amor.

    ” La vibración “.

    Hablar de ti,
    es endulzar los labios,
    es amor en la palabra,
    es vibración de tu alma.

    Con cariño y gratitud. Gerardo.

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