Carmelo Urso y André Reinoso
Oler el vino, beberlo, te transporta a lugares entrañables para tu corazón; cada sorbo es un recuerdo que te lleva a donde quieres estar… y cada recuerdo trae añoranzas de tiempos que gustas evocar. En cada sorbo de vino hay añoranza, nostalgia de alegrías pasadas; y la añoranza es también una forma de felicidad, grata antesala de alegrías futuras.

Escrito por carmelourso 