SILVANA GUREVICH: “PARA EL YOGA, EL CUERPO ES EL TEMPLO DEL ALMA”

marzo 11, 2012
Silvana Gurevich

Silvana Gurevich

Carmelo Urso: Estimada Silvana, un gran saludo desde Caracas, Venezuela. Háblanos un poco de ti, dónde naciste, creciste y cómo te iniciaste en el camino del yoga.

Silvana Gurevich: Hola Carmelo, siempre es un placer reencontrarnos y compartir un momento juntos. Gracias una vez más, por abrir este espacio literal a muchas personas que hagamos lo que hagamos nos encontramos en el punto de la búsqueda del amor y la felicidad.

De mí te puedo decir que soy una joven de veintinueve años, diríamos que porteña aunque nací en las afueras de Buenos Aires y desde hace unos veinte años vivo en Capital Federal. Al igual que vos, estudié Comunicación Social, en mi caso orientado a la educación, y hace unos cinco años la vida me cruzó con el yoga y el yoga comenzó a ampliar mi campo de percepción sobre qué es la vida.

Desde que comencé a practicar yoga e incorporar esta filosofía en forma de vivir, estaba eligiendo, tal vez en un principio sin darme cuenta, un modo de vida y una forma de ver las cosas, diferente a lo que la lógica y el sentido común nos propone. En un comienzo me sentí maravillada, el yoga permite buscar en uno mismo las respuestas a las dudas y contradicciones que nos lleva el vivir en un mundo relativo y por eso desde que incorporé la práctica a mi cotidianidad fue el cable a tierra para seguir conociéndome. Y ese es el objetivo del yoga la autorrealización, comenzando por el conocimiento de uno mismo, ese es el único modo de, como dice mi maestro, conocer algo de la verdad desde este mundo relativo.

En este camino he conocido a personas maravillosas, verdaderos guías para mí. Cada uno desde su lugar: Cristina Alonso, con quien tomo clase hace más de cuatro años; Diana Coppola, mi maestra de Reiki; el maestro Genuth (quien imparte clases de yoga en Buenos Aires hace más de 60 años), y  Laura Pratto, mi primera profesora de yoga, y con quien hoy tengo la maravillosa de compartir el espacio de trabajo donde damos clases juntas.

 

Barrio de Villa Crespo, Buenos Aires

Barrio de Villa Crespo, Buenos Aires

Cada uno, con sus herramientas, sabiduría y mucha generosidad me mostraron diferentes formas de vida, nuevas creencias, más amplias, más expansivas, más amorosas y esenciales. Y todas esas personas comparten algo, una búsqueda espiritual con el objetivo de alcanzar la paz y vivir en amor. Una vez que tomás conciencia que lo que buscamos es el amor, la gente bella y amorosa aparece (¡O tal vez ahora podamos verlas!).

Carmelo Urso: Para algunos, el yoga es una herramienta devocional que nos permite conectarnos con Dios; para otros, una disciplina que nos ayuda a enfocar la mente; también hay quienes lo consideran una técnica para mantenernos físicamente aptos. ¿Cuál es tu posición al respecto? ¿Qué dimensiones de tu Vida has desarrollado con la práctica cotidiana del yoga?

Silvana Gurevich: Mi posición es asentir con la cabeza cada una de las cosas que nombraste. Es todo eso y es mucho más. Es la búsqueda por lograr una integración en los diferentes aspectos de la vida: lo físico, lo emocional, lo mental y lo espiritual. Y cuando me refiero a la vida, lo digo en mayúscula, lo digo como un todo. Buscar la integración con un Todo, llámalo Dios, llámalo Energía o como cada uno lo sienta. Como siempre digo, yo me apasioné con el Yoga pero cada uno tiene que sentir con qué vibra, qué le apasiona, qué le hace conectarse consigo mismo y le permita reconocer su alma. Hay gente que lo logra a través del Yoga, hay gente que se conecta con el Tai Chi, el Chi Kung u otras artes marciales, y hay personas que no precisan ni siquiera ser practicantes de una disciplina en concreto y encuentran la armonía saliendo a caminar, contemplando la naturaleza, pintando un cuadro o componiendo una canción.

La constancia en la práctica de Yoga me ayudó a desarrollar la conciencia sobre mi cuerpo, a sentirme más equilibrada tanto a nivel físico, como emocional y mental. El Yoga me hizo y me hace sentir un bienestar, una paz que me hace sonreír y agradecer por permitírmelo, y esa es la razón por la que lo elijo todos los días de mi vida. La disciplina y el compromiso con uno mismo trae sus resultados, si nos cuidamos y nos amamos, entonces nos damos cuenta que nuestra realidad está regida por el amor. La calma mental solo puede sentirse cuando somos conscientes de nuestro cuerpo, cuando podemos asumir el poder que tenemos sobre nosotros mismos. Para el Yoga el cuerpo es el templo del alma, por eso, tenemos que conocerlo, cuidarlo y respetarlo.

Para el yoga, el cuerpo es el templo del alma

Para el yoga, el cuerpo es el templo del alma

El Yoga es el amor por el conocimiento y el conocimiento empieza por uno mismo. Luego, con el tiempo y la disciplina te das cuenta que todo está dentro de uno y que las posturas físicas pueden convertirse en un mudra, en un gesto vibracional que te permite elevarte en conciencia. Ese es, para mí, el camino del yoga, el camino de la intención, de la voluntad y de la perseverancia. Por eso mismo yo soy la primera que le digo a los practicantes que vienen a mis clases “Gracias por perseverar juntos”. ¡¡Porque en cada clase yo aprendo más de lo que enseño, muchísimo más!! Y eso es lo maravilloso. “Cuánto más sabes, más sabés que no sabés” decía Buda.

Buda: "Cuánto más sabes, más sabes que no sabes"

Buda: "Cuánto más sabes, más sabes que no sabes"

 

Carmelo Urso: Existen diferentes tipos de yoga: hatha yoga, karma yoga, bhakti yoga, entre otros. ¿Practicas una rama particular del yoga o haces una síntesis de varias tradiciones?

Silvana Gurevich: En el primer lugar que comencé a tomar clases de Yoga en forma regular (con Cristina Alonso como profesora) las clases no tenían un nombre en particular; si vos le preguntás a Cristina, ella se refiere, como la he escuchado decir, a un Yoga Integral. Así que durante los primeros años mi referencia del Yoga fue ése, Cristina con sus clases.

Después probé clases en varios lugares e hice el Instructorado en la Escuela de Yoga del Maestro Genuth. La formación que hice incluye Hatha Yoga, Raja Yoga, Meditación Trascendental y las clases las llaman Gimnasia Vital Yoga e incluye asanas (posturas físicas), técnicas respiratorias (pranakriyas), relajación y meditación.

Las clases que doy yo tienen un poco de todo lo que me fue nutriendo tanto de sus clases como de lo que he ido aprendiendo. Todas incluyen posturas físicas, técnicas respiratorias y relajación yóguica. De a poco voy aprendiendo a guiar meditaciones y siempre intento incluir algunos ejercicios especiales que pueden ser técnicas para flexibilizar la columna, automasajes (que tiene efectos similares a los de un drenaje linfático),  meditaciones guiadas o sesiones de Yoga Nidra (que es un Yoga de relajación profunda que te permite liberar las tensiones físicas, mentales y emocionales antes de conciliar el sueño en armonía y llegar a un estado de bienaventuranza).

 

Decir que practico un estilo de Yoga es mucho decir y a la vez es poco. Lo que sí puedo decir es que el Yoga es el canal para conocerme y conocer, para desapegarme de la individualidad y desarrollar la capacidad de amar y de generar, esto es, aprender del amor y la generosidad. Buscamos el amor porque está dentro nuestro, buscamos la verdad, porque está dentro nuestro, buscamos la paz porque está dentro nuestro.

Carmelo Urso: Mucha gente se entrega a la práctica del yoga para mejorar su salud. ¿Qué dolencias puede sanar una persona que se dedique a esta disciplina? ¿Qué enfermedades puede prevenir? ¿Ayuda a bajar de peso?

Silvana Gurevich: A través del Yoga físico podés, entre otras cosas, mejorar la  respiración, la circulación, la postura física, tonificar los músculos, aumentar la flexibilidad. Son notables las diferencias entre la columna vertebral de alguien que practica yoga y alguien que no. Todos los aparatos del cuerpo humano se ven beneficiados: el aparato circulatorio, respiratorio, digestivo, endocrino, y el sistema nervioso en general. Los beneficios del yoga también se reflejan en el estado anímico, y quienes practican yoga con regularidad suelen tener menor nivel de estrés, menos riesgo de enfermarse y de prevenir enfermedades por los beneficios que el Yoga provee al sistema inmunológico.

Los efectos del yoga físico son casi instantáneos, luego de tomar unas clases uno ya lo siente en el cuerpo. Sin embargo, a partir de los cuatro meses aproximadamente es cuando el cuerpo empieza a sentir los efectos más duraderos que genera la práctica constante. El cuerpo se siente bien, la calma mental llega y es ese el momento en el que estamos preparados para desarrollar el espíritu.

Cuando uno adopta el Yoga como una forma de vida, entonces el bajar de peso o prevenir enfermedades viene de la mano. Porque el yoga es sobre todo una actitud. La actitud frente a todo lo que hacemos: relacionarnos con los otros, alimentarnos, activar nuestro cuerpo, despertar la conciencia respiratoria, la actitud de meditar para poder alcanzar instantes de paz, armonía e inmensa plenitud. La actitud yóguica es la intención permanente a la que uno aspira, poder generar de cada cosa que hacemos una actitud yóguica es elevarnos en conciencia.

Cancha del Club Atlético Atlanta, en Villa Crespo, Buenos Aires

Cancha del Club Atlético Atlanta, en Villa Crespo, Buenos Aires

Carmelo Urso: ¿Qué libros sobre yoga recomendarías leer a una persona que se iniciase en esta milenaria práctica?

Silvana Gurevich: “Siddhartha”, de Hermann Hesse.

“El Árbol del Yoga”, del maestro de Yoga Iyengar.

“Aprendo Yoga”, “Mi sesión de Yoga” Y “Pranayama” (para más avanzados), los tres libros de la colección de Van Lysbeth, uno de los pioneros del Yoga en Occidente.

“AcuYoga. Autotratamiento que combina técnicas de digitopresión y yoga”, de Michael Reed Gach y Carolyn Marco.

Carmelo Urso: Algunas personas creen que no son lo suficientemente flexibles para dedicarse al yoga. Esa flexibilidad que observamos en los practicantes frecuentes de esta disciplina, ¿es algo que se alcanza en poco, mediano, mucho tiempo? ¿Se necesita tener alguna aptitud física especial para practicar yoga o cualquier persona puede hacerlo?

Silvana Gurevich: No importa la flexibilidad que tengamos, lo que importa es la intención con la que hacemos las posturas. Las posturas son personales, no sirve mirar a nuestros compañeros para hacer Yoga, la persona que está al lado nuestro puede llegar a los pies con la cabeza porque su cuerpo se lo permite, pero el Yoga no es contorsionismo. Todos, no importa si somos principiantes o avanzados, podemos perfeccionar una postura, y por lo tanto, podemos perfeccionarnos nosotros, como seres humanos. Lograr un cuerpo dócil se consigue con la práctica constante y disciplinada. Se logra yendo a clases, pero se logra también practicando por uno mismo cuando uno ya tiene un tiempo considerable practicando yoga. Lleva su tiempo pero se puede. De cualquier manera, siempre es bueno tener un profesor o maestro para que nos guíe, sobre todo, cuando comenzamos a practicar. Lo maravilloso es el desafío de superar nuestras propias limitaciones siempre cuidando nuestro cuerpo.

De cualquier manera, el Yoga es mucho más que lo físico. No todos los que practican Yoga lo hacen a nivel físico, Gandhi, por ejemplo, ha practicado el Yoga aplicando solo un principio: el de la no violencia, y fue a través de este valor que hoy es un referente de cómo podemos lograr la paz. El yoga es una filosofía de vida. No es religión “para qué religarnos si ya estamos ligados”, en palabras de mi maestro. No necesitamos testimonios de Dios, si Dios está dentro nuestro, por eso en Yoga se dice que el alma es la chispa divina. Todo lo que buscamos está dentro nuestro y nosotros somos el reflejo de Dios.

Mohandas Gandhi

Mohandas Gandhi

Carmelo Urso: ¿Dónde sueles impartir tus clases? Si alguien quiere contactarte, ¿a través de qué medios puede hacerlo?

Silvana Gurevich: Las clases las doy en mi propio espacio de Yoga en el barrio de Villa Crespo (Parque Centenario, en la Ciudad de Buenos Aires). Allí también doy tratamiento de Reiki y de a poco vamos agregando nuevas clases, talleres y encuentros como las clases de Yoga para Embarazadas y Yoga de a Dos que damos en conjunto con Laura Pratto, quien es mi pareja de trabajo, amiga, compañera y una gran profesora de Yoga. También hemos realizado la meditación angélica para cerrar el año 2011 que organizamos junto a mi maestra de Reiki, Diana Coppola. Además intento sumarme a otros encuentros y talleres que tengan la intención de compartir buscando la paz y el amor juntos. En esos casos, como siempre sigo, cuenten conmigo que allí estaré con mi colchoneta, mi sonrisa y el cuerpo que me toca transportar en esta vida.

Me pueden contactar por mail a gurevich_silvana@hotmail.com

¡Gracias Carmelo por desarrollar tu misión de comunicar con tanta pasión!


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