El Nacimiento (se acerca la Navidad)

diciembre 16, 2012

pesebre

 

Gerardo Díaz Díaz Infante

¡ Se acerca la navidad !
de luces, sonidos y colores
se llenan las calles de la ciudad.

Son los rostros que iluminan
a la luna y las estrellas para
que ellas puedan brillar.

Encuentro de almas grandes,
aquí, allá y en todas partes
derramando dicha y felicidad.

Y saber que pronto llegará,
la luz, amor y paz bendita,
el niño bueno que nace
en el interior de tu corazón.


SOLTAR A TU FAMILIA DE NACIMIENTO (JESHUA)

abril 22, 2012
Jeshua

Jeshua


Esta canalización se mantuvo el 10 de octubre de 2004 en nuestro lugar de trabajo en Tilburg.

Eltexto hablado ha sido luego corregido en cierto modo para facilitar su lectura.
Este mensaje fue traducido desde el holandés al inglés por la dra. Wendy Gillissen (sitio web http://www.reincarnatietherapie.com), y luego desde el inglés al español por Sandra Gusella. sgusella@gmail.com

Querida gente, es para mí un gran placer estar con ustedes nuevamente.
Cuando estoy con ustedes y hablo a través de Pamela, siento su presencia y los veo como energía de luz, buscando su camino a través de un mundo oscuro, donde a menudo encuentran dificultades y energías con las cuales no saben cómo tratar.
Todos ustedes son valientes guerreros. Su sola presencia en un cuerpo físico en la Tierra habla de su enorme coraje y disposición para luchar con las energías oscuras y con los obstáculos que encuentran dentro de ustedes mismos. Pamela está preocupada por la palabra ‘luchar’ que uso aquí. Pero yo sin embargo uso la palabra aquí porque ustedes, en cierto modo, son luchadores: luchadores que no sólo resuelven dificultades con el amor del corazón, sino con la espada del discernimiento.
Discernimiento significa: ser capaz de reconocer claramente cuando las energías no están en armonía con las suyas (por lo tanto ustedes pueden soltarlas de su campo de energía). El discernimiento es la energía de la espada, la energía masculina, y la importancia de éste a la luz del tema que voy a discutir hoy es grande.

Quiero hablar acerca del período de transición, como ustedes lo llaman, el período que a veces es llamado la transición de Piscis a Acuario, o de la Tercera a la Quinta dimensión. Ustedes les han dado muchos nombres a esta transición energética que está actualmente aconteciendo en su esfera terrestre.


Yo no quiero hablar acerca de esta transición en términos de eventos externos, en términos de predicciones sobre lo que va a suceder en su tierra. Por ejemplo sobre el número de terremotos o catástrofes que aún deberían tener lugar antes de que el cambio pueda ser completado.

Yo quiero hablar acerca del cambio del corazón.

En muchos de ustedes hay una necesidad de una cierta seguridad. Por esta razón ustedes a veces confían en las teorías sobre la transición y en las predicciones acerca de las cuales leen o escuchan. Ustedes se dejan llevar por motivos de temor y/o curiosidad. Pero al hacer esto, a veces pierden de vista el hecho de que las mismas energías turbias pueden estar asociadas con esas predicciones.

Por lo tanto yo les pido que cuando lean acerca de predicciones del futuro, acerca de este período de transición, siempre pidan la fuente. Pídanla con su corazón, sólo sientan de qué fuente energética vienen esas especulaciones, esas teorías sobre la transición. ¡Usen la espada de su discernimiento!

Yo los aliento mucho a comprender este período de transición en términos internos.

Por consiguiente hablo de la transición de la conciencia basada en el ego a la conciencia basada en el corazón. He descrito en detalle esta transformación interior en las series de los Trabajadores de la Luz, que se encuentran en el sitio web de Pamela y Gerrit. Hablo en estos términos porque se trata de una transformación interior que todos ustedes pueden sentir dentro. No hay nada fuera de ustedes que necesiten para este cambio, y nada fuera de ustedes puede abstenerlos de esto. Tampoco hay un ‘límite de tiempo’, un período en el cual algo haya tenido que ser ‘hecho’ a tiempo. Es una transformación interior que ustedes, personalmente y singularmente, van haciendo paso a paso.

En esta canalización quisiera ilustrar este proceso de transformación (del ego al corazón) con un tema con el cual todos ustedes están profundamente implicados: la relación con su propia familia de nacimiento.

Cómo ustedes se relacionan con su familia, dice mucho acerca de su propio progreso en la transición de la conciencia basada en el ego a la conciencia basada en el corazón.

Su nacimiento aquí en la tierra puede ser comparado con una especie de caída a la oscuridad, pero no conectada con ninguna asociación de pecado y culpa. Es realmente una zambullida a la profundidad que ustedes tomaron concientemente desde una cierta capa dentro de su alma. En el momento en que ustedes se sumergen, sin embargo, están en un estado de inconsciencia, luego están inmersos en el mundo de la materia. En ese momento, ustedes arriban al útero de su madre.
Por un lado, ustedes llevan consigo una energía muy brillante, la energía del Hogar. Ustedes aún recuerdan cómo es estar en el Otro lado, ustedes recuerdan el amor que sentían a su alrededor como algo natural y la unión con todo lo que es, todo lo que vive.

Cuando ustedes descienden a la tierra como un embrión, estas energías del Hogar aún están fuertemente con ustedes. Pero al mismo tiempo ustedes se confrontan con lo que yo llamo el ‘paradigma de los padres’.

Paradigma es una palabra que significa tanto como visión del mundo, pero ésta abarca mucho más que eso. No sólo contiene los pensamientos y convicciones de sus padres sino también sus sentimientos, sus emociones más profundas. Toda esa ‘red de seguridad’ es el paradigma dentro del cual se sumergieron como una nueva alma que viene a la tierra, al comienzo de su nueva encarnación.
Ustedes están inmersos en la realidad de la ‘tercera dimensión’, o como a mí me gusta llamarla: el mundo de la conciencia basada en el ego, como está representado en sus padres. Ésta es una realidad energética en la cual predominan ciertas ilusiones.

Quiero mencionar aquí las tres ilusiones más importantes.

1.  La pérdida de la maestría
La primer ilusión es la ilusión de la pérdida de la maestría.  Esta ilusión les hace olvidar, mientras viven, trabajan, y están vivos en la tierra, que ustedes son los creadores de todo lo que sucede en su vida. Ustedes no reconocen lo que sucede en sus vidas como su propia creación, de vez en cuando ustedes piensan que son una víctima. Ustedes creen que hay poderes, más grandes que ustedes, que pueden hacer y planear su vida. Ésta es la pérdida de la maestría.

2. La pérdida de la unidad
Y luego, con la zambullida dentro de lo profundo, esa zambullida dentro del paradigma de sus padres, quienes han vivido en la ilusión por bastante tiempo, también está la pérdida de la unidad con todo lo que vive. El reconocimiento de unidad entre ustedes y el mundo, entre ustedes y ‘el otro’ está perdido para ustedes. Dentro de la conciencia basada en el ego existe la convicción de que todos nosotros estamos separados unos de otros, cada uno en un cuerpo separado. Existe la creencia de que vivimos en ese cuerpo y que cuesta mucho trabajo contactar a los demás. Es la ilusión del cuerpo como una prisión. Esa es la segunda ilusión.

3. La pérdida del amor
Y la tercer ilusión que quisiera mencionar aquí es la pérdida del amor. En la esfera fuera de la cual ustedes vienen a la tierra, la energía del amor ha sido un nutrimento patente. Cuando vienen aquí a un mundo relativamente oscuro, donde hay mucho desamor, comienzan a confundir amor con toda clase de energías que no son amor, como admiración de dependencia emocional. Más tarde en esta canalización retornaré a esta confusión.
Ahora, quisiera llevarlos a aquel momento cuando nacen aquí, un pie aún en el cielo, el otro en la tierra, en ese paradigma ustedes no encajan bien en todo eso. Siempre hay puntos específicos con los cuales sus padres están muy ligados al paradigma. También hay puntos donde ellos están libres de él, esto es decir, hay aspectos en los cuales la energía del corazón ha sido liberada en ellos. Pero siempre hay algunos puntos en los cuales ellos también están muy adheridos al paradigma de la conciencia basada en el ego.

Y ahí ustedes llegan, como quien dice, frescos desde el cielo. Lo que sucede luego en el desarrollo del niño en relación a sus padres, es que al comienzo se apegará muy fuertemente al paradigma de sus padres, y luego comenzará a soltarlo lentamente a medida que envejece. Este proceso de desarrollo está muy emparentado a la transición desde la energía del ego a la energía del corazón que está teniendo lugar en la conciencia colectiva de la humanidad como un todo.

Lo que está teniendo lugar a gran escala, también está sucediendo a pequeña escala, en el nivel de lo individual. La transición de la conciencia basada en el ego a la conciencia basada en el corazón en un micro-nivel a menudo ocurre al trascender las energías limitantes, cargadas de miedo, que ustedes han recibido de sus padres durante su infancia.

Quiero describir esta transformación de la conciencia a una pequeña escala, por ejemplo describiendo la relación entre padres y niños, porque es muy fácil para ustedes reconocerlo al nivel de la experiencia personal. No me gustan las predicciones o anuncios que no están a tono con la experiencia, que no pueden ser reconocidos por su propio corazón, por sus propios sentimientos. Es por esto que yo les pido a ustedes otra vez: cuando lean o escuchen un material sobre el período de transición, por favor cuestiónenlos con su corazón y vean si encajan con su propia experiencia. Porque ustedes ya no son estudiantes, todos ustedes son maestros. Su propia experiencia es el criterio de prueba.

Sus corazones están llenos de sentimientos intuitivos, tiernos y apacibles, acerca de lo que está sucediendo. Confíen en ellos. Cómo se definirá exteriormente este cambio interno de la conciencia, en la realidad física de la tierra, todo eso no es importante. Triunfaremos cuando triunfemos.
Es el paso del corazón, el paso interior, en el reino de las emociones, lo que realmente cuenta en la transición de la Nueva Era.

En el momento en que comienzan la vida aquí en la tierra, ustedes se topan con la realidad principalmente a través de sus padres. Al llegar aquí ustedes traen consigo la memoria del Hogar, y sienten una apacible sensación de nostalgia. Hemos mencionado anteriormente el trauma del nacimiento cósmico (ver la canalización 3 en estas series), que ustedes llevan consigo como un alma, por todo el camino desde el comienzo de su viaje a través de todas sus vidas en la tierra y en otra parte. Pero cada vez que ustedes comienzan a vivir como un niño en una vida terrenal específica, también hay un trauma de nacimiento. Quiero decir esto principalmente en un sentido psicológico: despedirse siempre del Hogar, y la necesidad de corregir esto, de encontrar su propio camino en la energía de la tierra.

En el momento de su nacimiento, los padres pertenecen a la energía de la tierra. Ellos ya se han adaptado a esta dimensión, a las leyes que se aplican aquí. Con frecuencia son leyes limitantes, en el área de las normas sociales e ideas que los padres han absorbido marcadamente, las cuales no son patentes para el niño en absoluto.
De este modo los padres representan para el niño la conciencia basada en el ego, el paradigma de las tres ilusiones. El niño se enfrenta a esto por medio del hogar paternal, y el modo en el que este paradigma se ha desarrollado en los padres, lo influenciará marcadamente el resto de su vida.

Por supuesto que los padres –Pamela me pide que agregue este pensamiento, porque no quiere que los padres sean puestos bajo una luz desfavorable – en algún momento también han sido niños, y han ido a través del mismo proceso. Los padres no fuerzan concientemente sus miedos e ilusiones sobre sus hijos. Por más que sea, en la etapa en que ellos tienen hijos, los adultos inconscientemente han absorbido muchas energías del viejo paradigma basado en el ego, el paradigma que está formado por las tres ilusiones que hemos mencionado anteriormente.

El niño entra a esto fresco y nuevo y se da cuenta de que la realidad no se corresponde, no está en armonía con lo que él estaba acostumbrado. En esa fase muy temprana de su vida, el niño está en un estado de conciencia más bien pasivo. Está muy abierto en sus ser, en su mente y en sus sentimientos, y absorbe todo lo que lo rodea. Especialmente en los tres primeros meses la habilidad del niño para absorber es increíble, asimila todo de la realidad energética que lo rodea, dentro del núcleo más profundo de sus células.
Él se bebe de un solo trago, y la experimenta como realidad, la realidad energética del entorno directo, usualmente la de los padres. Por otro lado, aún está dentro de él aquella ‘pieza del cielo’, aquél núcleo de ser puro, incondicional que no es afectado por las ilusiones.

En cierto modo estas realidades energéticas chocan entre sí, pero el niño mantiene esto escondido de él mismo. Porque este conflicto es demasiado doloroso para experimentarlo en esta etapa muy vulnerable en la cual el niño se encuentra cuando es un recién nacido. Para esconder esta colisión, este conflicto interior para él mismo, el niño se acomodará a su entorno. Él quiere hallar una ratificación, en su ambiente, para estas energías de amor, de unidad, y de maestría que aún están presentes en él en su estado natural.

El niño aún es maestro de su realidad, se siente unido y uno, tiene amor, pero quiere que éste sea confirmado por su entorno. Él comienza a buscar confirmación, pero con frecuencia recibe confusos mensajes de su entorno.
Sus padres quieren darle amor, pero también hay mucho miedo en ellos. Hay mucha energía bloqueada que no puede fluir, que ellos no se permiten que fluya. También hay en los padres un anhelo, una sensación de añoranza por su propia maestría, su amor, su vínculo natural con Todo lo que Es, pero ellos han perdido este estado de la mente hace mucho tiempo. Ellos se han habituado tanto a la vida en la tierra con todas sus ilusiones, que han comenzado a considerar estas ilusiones como reales.

Por lo tanto inconscientemente, los padres criarán a sus hijos con energías que son confusas para ellos. Y otra vez, hasta un cierto punto los padres no pueden ser culpados por esto, en el sentido de que en un nivel conciente ellos a menudo se están esforzando mucho por dar a sus hijos lo mejor.

Cuando un niño nace, los padres a menudo tendrán una abertura a más luz y amor. En aquel momento, un núcleo de amor incondicional, divino será tocado en los padres. Ellos sienten el carácter sagrado del nacimiento y del pequeño ser que se ha confiado en ellos y en la vida. Al nacimiento del niño sus corazones están abiertos de par en par, y ellos están en contacto con su propio ser divino, sagrado. Pero esto con frecuencia es temporal, porque más tarde todo comenzará a calmarse, a envolverse otra vez en la realidad energética de los padres que existía antes del nacimiento del niño. Y así la abertura a la realidad basada en el corazón que estuvo ahí, también puede cerrarse otra vez y con frecuencia lo hace. Los padres retroceden a sus viejos modos de pensar, sentir y querer.

¿Y entonces qué sucede con el niño que crece?
La mayoría de los niños eligen adaptarse tan enfáticamente al paradigma paternal, que ellos pierden el contacto con su energía del alma original, aquella de la que aún tenían mucha conciencia al comienzo de su encarnación. En esta primer fase de la vida (hasta la pubertad) ellos están tan preocupados en enfocarse en este mundo, y en conseguir el amor y la atención de sus padres, que ellos mismos olvidan quienes son.

El niño tiene un desenfrenado anhelo por amor y cercanía y cuando los padres no pueden proveerlo suficientemente, el niño se inclinará hacia otro lado para conseguirlo de cualquier forma. Él creará ilusorias imágenes de amor.
Él tomará por amor las energías indebidas, por ejemplo el orgullo de un padre cuando el hijo logra algo que en el mundo externo es visto como inteligente o bien hecho. Esta clase de orgullo paternal en realidad no tiene nada que ver con el niño. No es un orgullo en un logro interior, sino en un desempeño externo que no se origina necesariamente en los impulsos internos del niño. El niño puede crecer viendo a esta clase de orgullo como amor. Y a menudo más adelante en su vida llegará a trabajar muy duro y no entenderá, siendo un adulto, por qué tiene el impulso a trabajar tan duro todo el tiempo, por qué el trabajo ha llegado a ser una adicción para él.

Una segunda distorsión o imagen ilusoria del amor es cuando el niño comienza a confundir amor con dependencia emocional. Muchos padres han experimentado ellos mismos una falta de amor real durante su infancia. Ellos no se han sentido verdaderamente acogidos en una atmósfera de cordialidad y seguridad. Cuando luego ellos mismos tienen un hijo, lo abrazan con señales mixtas. Por un lado, está el amor genuino, por otro lado está la necesidad subconsciente de suplir la pérdida. Los padres intentan sanar sus propias heridas emocionales encontrando el amor y la seguridad emocional, que ellos perdieron en su pasado, a través de la relación con sus hijos. Cuando esto sucede, el niño recibe señales muy confusas por parte de sus padres.
La energía lo pondrá al tanto, los mensajes “te amo” y “te necesito” estarán indisolublemente intrincadas. Por este enredo, que ustedes podrían imaginar como una espiral de cuerdas retorcidas, el niño comienza a asociar amor con necesidad. Este enredo o ilusión es el comienzo de una relación emocional de dependencia entre padres e hijos, que puede tener un resultado muy destructivo, no sólo en la relación padre-hijo, sino también a la larga en las relaciones íntimas que el niño tendrá como un adulto.

En las relaciones que tenga con otros adultos, él o ella podrían fácilmente comenzar a pensar que ‘ser necesitado’ es un ingrediente esencial del amor en esa relación. Podrían entonces comenzar a interpretar los sentimientos de dependencia, incluso los celos y el carácter dominante, como una forma de amor, mientras que estas energías son diametralmente opuestas al amor.

Resumiendo, ustedes ven que siendo niños en el nacimiento aterrizan a un paradigma paternal que en el comienzo, es decir la primer mitad de sus vidas, causará totalmente mucha confusión. Es como si ustedes fuesen llevados por mal camino, y en un cierto momento entran a sus vidas oportunidades y posibilidades que los invitan a investigar, a desenredar el nudo. Entonces podrían sufrir una crisis de identidad, en la cual ya nada es cierto y ustedes constantemente dudan de quienes son y de quienes no son. Esto se ha descrito en las series de los Trabajadores de la Luz como la primer fase de la transición del ego al corazón.

El verdadero desenredo de sus ilusiones y errores toman lugar cuando ustedes contactan la energía del corazón, también descrita en la series de los Trabajadores de la Luz. En cuanto a sus padres, esto significa ser realmente capaz de liberarlos y perdonarlos interiormente y comenzar a seguir su propio camino.

En cierto sentido ustedes han sido las víctimas de sus padres; sus padres como representantes de la conciencia basada en el ego durante su infancia. Ustedes han vivido temporalmente y parcialmente de acuerdo a sus ilusiones. En cierto modo, ustedes no tuvieron opción, mientras fueron niños. Sin embargo, trascender este estado de ser la víctima es uno de las rupturas más poderosas que ustedes pueden tener en sus vidas. Cuando ustedes pueden reconocer las impresiones energéticas más profundas de su infancia como tales esto los vuelve una persona libre, y luego deciden cuáles les convienen y cuáles es mejor soltar. Esto es maestría.

Entonces ustedes ya no se adaptarán subconscientemente a los deseos y anhelos de sus padres, cuando no sean los suyos propios. Al mismo tiempo, ustedes ya no se rebelarán contra ellos tampoco. Ustedes pueden ver las impresiones que no les conviene simplemente como algo que no pertenece a su período. Ustedes no necesitan juzgar a sus padres nunca más por cargarlos con estos aspectos. Ustedes no tienen que luchar contra ellos nunca más.

Ustedes son introducidos a la conciencia basada en el ego a través de sus padres y ustedes la trascienden nuevamente a través de sus padres, específicamente liberándolos a ellos en amor y perdón y reconociéndose a ustedes mismos como el maestro independiente que son. Éste es el reclamo de su maestría, el reconocimiento de que ustedes son los creadores de su vida y de todo lo que han elegido, incluso del camino equivocado que han tomado.

Los Trabajadores de la Luz y sus padres

Llegado a este punto quisiera hablar específicamente sobre las almas Trabajadoras de la Luz. También ellas al nacimiento se sumergen dentro del paradigma de los padres que han elegido para ellas mismas como almas. Ahora, los Trabajadores de la Luz frecuentemente llevan con ellos una asignación extra en relación con los padres o con el paradigma paternal.
Los Trabajadores de la Luz, cuando vienen a la tierra, tienen la intención de plantar la semilla, los brotes de la conciencia Crística, la energía de la Nueva Era. En un sentido incluso más profundo que las otras almas, Los Trabajadores de la Luz tienen el propósito de comprender el paradigma del corazón en la realidad terrenal. Específicamente por esta razón –y esto puede parecer una paradoja- muchas almas Trabajadoras de la Luz eligen familias para encarnarse en ellas, en las cuales hay mucha oscuridad. Con oscuridad me refiero simplemente a las ilusiones de las cuales hablé anteriormente, las tres ilusiones que llevan a la pérdida de su maestría, a la pérdida de su verdadera unidad, a la pérdida del amor.
Así, cuando los Trabajadores de la Luz vienen a la tierra con una conciencia desarrollada, un refinamiento o ‘antigüedad’ en sus almas, ellos terminan en familias donde algo está sucediendo, donde una cierta ilusión es experimentada al extremo. Por la naturaleza de su misión, los Trabajadores de la Luz son como un imán arrastrado a situaciones donde la energía se ha quedado atascada, donde la energía está paralizada como en un callejón sin salida. Ellos sienten como su tarea el hacer que la energía fluya nuevamente ahí.

Y es por esto que los Trabajadores de la Luz frecuentemente nacen dentro de familias difíciles.

Cuando ellos comienzan la vida, los Trabajadores de la Luz a menudo tienen una fuerte confianza  de que ellos encontrarán la salida, de que ellos superarán la energía limitante. Sin embargo, cuando ellos nacen como niños y crecen, están expuestos a los mismos dilemas y confusiones como cualquier otro niño. En un cierto sentido, ellos incluso experimentan esta confusión más profundamente y más intensamente. Debido a que llevan consigo mucho de la energía del Hogar, ellos (interiormente) chocan frontalmente con los modelos de energía bloqueada en su entorno y esto los hiere profundamente. Así existe un cierto riesgo implicado en el viaje de los Trabajadores de la Luz hacia aquellos lugares de oscuridad o error. Es una misión peligrosa. No olviden por qué yo los llamo a ustedes valientes guerreros, es por esta razón.

Su nacimiento aquí es un aterrizaje en un paisaje inhóspito con solamente ustedes, su conocimiento interior, como equipaje. Hay una baja resonancia con el ambiente, no mucho reconocimiento y admisión de quiénes son ustedes. Es el extranjero que ustedes buscan como un Trabajador de la Luz. Como un Trabajador de la Luz ustedes son los pioneros que quieren cambiar la dirección a algo, cambiar algo, y ustedes siempre son los primeros en hacer eso en ese ambiente.  Por lo tanto ustedes no se encuentran con sus semejantes en ese momento. Y eso hiere, es duro para un alma humana. Como una entidad espiritual ustedes han elegido este camino concientemente pero como un ser humano, mientras son niños puede ser cruel. Es por esto que yo los incito a sentir y a reconocer ese dolor en ustedes mismos, porque sólo haciendo eso pueden trabajar con eso y liberarlo. Es el dolor de un niño que está desamparado y que nunca encuentra reconocimiento de su originalidad. El niño es un extraño en ese ambiente. Los Trabajadores de la Luz experimentan esto incluso más porque ellos son 1. muy ‘diferentes’, y 2. buscan un ambiente donde el ser diferente no sea reconocido o sea aceptado con dificultad.

Todo el viaje del niño hacia la edad adulta e incluso hacia la vejez, puede ser visto como un desafío a encontrar nuevamente su propia, innata  luz interior. El desafío es ser, desde su interior profundo, conocer y sentir otra vez: “este soy yo, y esto es lo que yo he venido a traer aquí.”

Esto es especialmente verdadero para los Trabajadores de la Luz. Su asignación ante todo es llegar a ser quienes ellos son. Al hacer eso, ellos llevan a cabo su misión. No es su tarea mejorar el mundo. Es su tarea encontrarse a ustedes mismos. Y sí, el mundo llegará a ser un mejor lugar por esto, porque su Luz entonces brillará de un modo natural. Pero ustedes no tienen que trabajar para esto, sólo sucederá.

El verdadero trabajo es soltar todas aquellas pizcas de paradigma del ego (miedo, ilusión) que ustedes absorbieron tan profundamente cuando eran niños, durante los tres primeros meses y después.

Esta liberación es una tarea extremadamente pesada. No quiero desalentarlos diciéndoles esto. Más aún, yo quiero enseñarles a ustedes que pueden tener mucho respeto por ustedes mismos y que ustedes son los valientes guerreros que yo conozco. El desafío es realmente ser todo lo que ustedes pueden ser en un ambiente que no es el propio. Este es el trabajo del pionero, de aquél que allana el terreno para una nueva conciencia aquí en la tierra.

© Pamela Kribbe 2005

Traducción: Sandra Gusella

Por preguntas o información, contáctenos en

sgusella@gmail.com


CÁNDIDA

febrero 29, 2012

Miriam Sojo, Mervin Duarte y Carmelo Urso

Aquella noche helada, Arturo no podía conciliar el sueño. Una imagen recurrente se le aparecía madrugada tras madrugada: un rostro neblinoso, ladeado hacia la derecha, miraba hacia una laguna, en cuyas aguas se reflejaban las estrellas…

Obsesionado con esa visión, Arturo recordó de pronto la ubicación concreta de aquel lugar y, levantándose del lecho, decidió ir hasta allá.

Con la bendición del Astro Lunar, recorrió el largo sendero que le llevó a un sitio que llevaba años sin ver… aquella laguna de manglares donde, tiempo atrás, había ocurrido un hecho insólito: la misteriosa muerte de Cándida, aquel tórrido amor prohibido que lo atormentó toda su vida.

Al llegar a la laguna, Arturo percibió el espectro de Cándida emergiendo de las aguas, con los brazos abiertos, obsequiosos, como recibiéndolo.

El corazón enamorado que aún había en Arturo le impulsó a lanzarse en pos de su amada… pero, justo antes de caer en las frías aguas, la cordura le obligó a sofrenarse.

A la mañana siguiente, aquel hombre que se había retirado del mundo tomó pincel y lienzo… y plasmó, con nostalgia recobrada, el rostro neblinoso de su eterno amor.

Trabajo para el Diplomado “Promoción de la Lectura y la Escritura” de la Universidad Católica Andrés Bello. Profesora Olga Padrón.  25-02-2012.


EL SONIDO DEL CORAZÓN

febrero 14, 2012

Gerardo Díaz Díaz Infante

De luz es la energía,
la oración es la información
y con ellos puedo comunicarme con Dios,
somos luz como energía e información,
y todo son sonidos que iluminan el alma,
para avalar y cantar al corazón.

En el Día del Amor y la amistad.


AVALADO SEA EL DIOS DEL AMOR (SENTIDO HOMENAJE A LUIS ALBERTO SPINETTA)

febrero 12, 2012

Luis Alberto Spinetta: "Avalado sea Dios"

Carmelo Urso

Sí, afable lector o lectora, no has leído mal: he escrito “Avalado sea el Dios del Amor” y no “Alabado sea el Dios del Amor”. En las líneas que siguen, haré una interpretación de ambas sentencias; explicaré (espero que con cierta amenidad) porqué hoy trato de regir mi Vida a través de la sabiduría implícita en la primera frase… ¡y cuáles son las antiguas creencias limitantes que solemos percibir en la segunda!

*       *       *       *       *       *       *

Soy un apasionado admirador de la obra del cantautor argentino Luis Alberto Spinetta –denominado por algunos “el capitán de los místicos del rock”. No es un músico de masas: sus temas –signados por la experimentación estética- rebosan de mestiza espiritualidad y una muy singular visión del Universo. Conocí su música hace veinte años, cuando cursaba estudios de periodismo enla UniversidadCentralde Venezuela: allí, amigos argentinos y chilenos me revelaron su inefable magia poética. A mi modesto entender, se trata del mejor letrista que haya dado el rock hispanoamericano.

Gracias a esa “Biblioteca de Alejandría” que es “Youtube”, he podido contemplar videos de Spinetta que jamás hubiera imaginado que existían. Hace poco, vi un concierto que el “Flaco” –así le llaman sus paisanos argentinos- ofreció durante 1984 en el programa que solía conducir el presentador Juan Alberto Badia (“Badia & Compañía”). En tal emisión, justo antes de interpretar uno de sus temas clásicos (“El Anillo del Capitán Beto”), el “Flaco” –con las manos en alto y una sonrisa socarrona en los labios- profiere uno de sus geniales aforismos: “¡Avalado sea Dios!”.

La frase me dejó pensando: contiene, como todo lo de Spinetta, un ameno misterio y un guiño de picardía. Anteayer, el colega y compadre Francisco Machalskys –quien suele corregir mis textos- me preguntó: “Carmelo, ¿por qué no le haces un homenaje a Spinetta y escribes algo sobre él?”. Una cosa se conectó con la otra: de pronto, como un coco que cae limpiamente de lo alto de una palmera, me llegó esta interpretación de la frase “¡Avalado sea Dios!”.

Ojalá les resulte grata, útil.

 

Orar no es hueca alabanza: es confiar infinitamente en el poder de Dios

El Diccionario de la Real Academia Española define el verbo alabar como “elogiar, celebrar con palabras”. Cuando oramos al Dios de Amor que late dentro de nosotros mismos, ¿lo hacemos con el mero propósito de elogiarlo? Para que el Uno reforme y modele nuestra Vida, ¿precisa que le adulemos con empalagosas palabras, como si nos dirigiésemos a un vanidoso personaje sediento de lisonjas?

¿Actuará el Ser Superior de forma más rápida y eficiente si en nuestras plegarias halagamos Su ego con títulos altisonantes? ¿Necesita en verdad el Padre-Madre que le recordemos su grandeza, infinito poder y pleno señorío sobre el Cosmos (cosas de las que Él/Ella ya está sobradamente consciente)? O como decimos en mi país, Venezuela: ¿es preciso “jalarle mecate” ala Deidad para que nos oiga y conceda expeditiva respuesta?

La maestra espiritual Mary Baker Eddy asevera de manera tajante: “Dios no es movido por el aliento de alabanza para que haga más de lo que ya ha hecho, ni puede el infinito hacer menos que otorgar todo lo bueno ya que Él es sabiduría y Amor inmutables (…) Dios es Amor. ¿Podemos pedirle que sea más? Dios es inteligencia. ¿Podemos informar a la Menteinfinita de algo que no comprenda ya? ¿Esperamos cambiar la perfección? ¿Pediremos más al manantial abierto, que ya está vertiendo más de lo que nosotros mismos aceptamos? (…) Pedir a Dios que sea Dios es vana repetición. Dios es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos; y Aquel que es inmutablemente justo hará lo justo, sin que haya que recordarle lo que es de Su incumbencia”.

En lugar de alabar con verbosos rezos al Infinito, esta sabia docente del Alma afirma que la oración que sana al enfermo y reforma nuestra existencia “es una fe absoluta en que todas las cosas son posibles para Dios –una comprensión espiritual de Él, un Amor desinteresado (…) Pero comprender a Dios es obra de la eternidad y exige absoluta consagración de pensamientos, energías y deseos (…) ¡Cuán huecos son nuestros conceptos dela Deidad! Teóricamente admitimos que Dios es bueno, omnipotente, omnipresente e infinito, y luego (con nuestras vacías plegarias) tratamos de informar ala MenteDivina(de vanas cosas que ya sabe)”.

Hay tres aspectos que me parecen sustantivos en la explicación de la maestra Baker Eddy:

1)   Orar no es alabanza sensiblera y hueca.

2)   Orar es una fe absoluta en el Poder del Uno –es decir, una confianza incondicional en Su capacidad de respuesta.

3)   Orar es una comprensión espiritual de Dios: para alcanzarla, necesitamos entregarle al Poder del Amor todos (¡todos!) nuestros pensamientos, energías y deseos –de tal forma que sean modelados a Su imagen y semejanza.

¡Exacto! Orar no es alabar timorata y zalameramente al Uno –sino confiar de modo absoluto en Él/Ella y comprender Su naturaleza más íntima: el Amor.

En el sistema de pensamiento del miedo, Dios se nos presenta como una entidad altamente temible: es una colérica figura de Poder, muy semejante a los cabecillas políticos que lideran las naciones del orbe o a los caciques corporativos que dirigen las empresas en que trabajamos; en diversos libros sagrados, observamos a hombres y mujeres ofreciendo sacrificios de sangre, con el fin de apaciguar la furia de esta Deidad irascible, genocida –incapaz de sentir remordimiento o piedad cuando condena a sus creaciones a eternidades de fuego, tortura y dolor.

Es claro que si creemos en un Dios semejante –criminalmente opuesto al Amor- nuestras plegarias tomarán enfermiza forma de súplica, de ablandada loa, de patética adulancia. Es de lo más normal: ¡la mayoría de nosotros se postraría frente a su victimario (mucho más si es omnisciente, todopoderoso) y le pediría clemencia con quebrada voz de pánico!

Por ello, algunas personas se espantan cuando les hablamos del estado de oración: lo asocian, desde su niñez, al acto de humillarse, culparse (¡por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa!), arrodillarse y sojuzgarse a una Deidad opresora, que machaca maquinalmente a quienes no la adulan.

Orar es el estado de plena comunicación con nuestro Creador. ¿Podemos comunicarnos de corazón a corazón con alguien que nos aterra y nos hace sentirnos muy inferiores a Él –alguien incapaz de sentirse igualado en la Paz de la Unidad? ¿Podemos abrirle nuestra alma al verdugo que –hacha en mano- amenaza con cercenar nuestras cabezas en cualquier instante, al más mínimo traspié?

La respuesta es obvia: en semejante estado emocional es imposible la comunicación con el Yo Superior –vale decir, es imposible experimentar el estado de oración. Porque la oración es irrealizable cuando sentimos miedo: sólo puede vivenciarse desde la confianza y la comprensión de que somos Uno con nuestro Padre-Madre –jamás inferiores a su sagrado linaje de Amor incondicional.

En el miedo, rezamos como mendigos, como pordioseros espirituales; oramos como reos confesos, como falaces delincuentes del Alma; vivimos en un estado de indigencia mística que empobrece cada área de nuestra existencia. Somos incapaces de experimentar intimidad con nuestro Padre-Madre porque lo percibimos como potencial filicida (“asesino de sus propios Hijos”) y no como el amoroso Uno que Es.

Esas supuestas plegarias en las que clamamos “piedad” al Creador, en las que nos arrepentimos de “pecados originales” más antiguos que el Big Bang, en las que nos mortificamos con interminables sagas de “culpas”, sólo son delirantes balbuceos repetidos por nuestros egos, a fin de atenuar el miedo que les produce esa falsa percepción de Dios cocinada en el fogón de las más caóticas neurosis. El verdadero Dios carece de ego (de hecho, es la ausencia absoluta de ego) y, por ende, no necesita ser lisonjeado ni apaciguado (Él es –en sí mismo-la Paz eterna).

Entonces, más que alabar a la Deidad, debemos avalar con nuestra confianza Su vasto Poder… ¡darle puerta franca para que Su Amor puro e incondicional actúe en nuestros corazones y transforme radicalmente cada aspecto de nuestra Vida!

Avala el Poder de Dios y reconoce tu verdadera identidad

Por avalar entendemos “responder por la conducta de otro”; con frecuencia leemos que determinado medicamento está avalado por la Sociedad Médica de nuestro país; compramos bonos del tesoro que están avalados (garantizados) por nuestra República; avalamos –frente a terceros- el trabajo de un colega y lo recomendamos por su capacidad y responsabilidad; es decir, cuando avalamos algo o a alguien lo hacemos en función de la confianza que nos merece su calidad o su proceder.

¿Cómo podemos avalar el comportamiento de un Dios al que –desde el miedo- percibimos como iracundo y asesino? ¿Dejarías tú, querido lector o lectora, tus asuntos personales, tus preocupaciones más profundas, tus querencias y tus propiedades en manos de semejante entidad? ¿Confiarías tus sueños, tus más íntimos secretos, tu salud o el cuidado de tus hijos e hijas a ese Ser atroz?

¿Verdad que no?

¿Podemos sentir –además- que semejante sujeto pueda ser nuestro Padre-Madre celeste?

¡Por supuesto que no!

Es aquí donde tenemos que efectuar un profundo trabajo de sanación mental, emocional y espiritual, a fin de trascender las creencias limitantes relativas al Dios que la sociedad –a través de sus instituciones y familias- nos pintó desde pequeñines.

Dios sólo se nos revela a través del Amor: más allá, no busquemos. Como dijo alguna vez San Anselmo, “a Dios no se le puede pensar” –a Dios, a lo sumo, se le puede sentir; Dios no es una persona, personalidad o concepto –es una experiencia (una experiencia de Amor y confianza absoluta).

Sólo a través del Amor se nos puede revelar la verdadera paternidad-maternidad del Uno. Sólo así podemos sentirnos Sus Hijos. Y si somos Sus Hijos –y sabemos que Nos ama incondicionalmente- ya no nos dirigiremos a Él/Ella como pordioseros del Espíritu. Le hablaremos de Tú a Tú, de Uno a Uno, de Ser a Ser, de corazón a corazón, con ilimitada intimidad y Paz… ¡cómo un niño o niña que se sienta plácidamente en las piernas de su papi-mami! Y a partir de esta relación de confianza plena, una Vida de inconmensurables bendiciones comienza a manifestarse.

En ese instante presente, dejamos de percibir al Loco Eterno, al Asesino Sinfín, al Perpetrador de Infiernos: comenzaremos a ver –y a sentir los benéficos efectos- de un Padre-Madre que se vuelve fuente de protección, nutridor (a), proveedor (a), creador (a), maestro (a), líder, amante, sustentador (a), defensor (a), libertador (a), consolador (a), reparador (a) de entuertos, mentor (a), restaurador (a) y modelo de Vida –en perfecta camaradería y Unidad con nosotros; intachable morador del Reino de los Cielos que es cada uno de Sus Hijos (as).

Si queremos experimentar una vivencia de Amor de este calibre, debemos concederle al Padre-Madre nuestro más confiado aval para que nos llene con su poderoso cauce de Poder. Avalemos a ese río de la Vida: concedámosle licencia para que –cual indetenible Amazonas- se lleve todas nuestras miserias psíquicas, escorias emocionales, limitaciones espirituales; para que toda adicción sea disipada, hasta que sólo quede un cristalino caudal de deleite que discurra en cada instante presente de nuestra existencia.

Un solo dique interior mantiene represada esa fuente de energía, salud y bienestar infinitos: nuestra decisión de mantenernos en el miedo. Decidamos ya dejar atrás esa barrera, tal como nos invita el “Flaco” Spinetta en una de sus canciones:

Después de todo,

Tú eres la única muralla

Si no te saltas

Nunca darás un solo paso

(“La Búsqueda de la Estrella”, 1972)

Así que, afable lector o lectora… ¡avalado sea el Dios del Amor!


DIÁLOGO DEL MAGO Y LA ODALISCA (EXTRACTO DE LA NOVELA INÉDITA “LAS CRÓNICAS DE OZŮM” DE CARMELO URSO)

enero 3, 2012

Carmelo Urso

Entonces, la odalisca se posó sobre el pecho del mago, diciéndole:

“Ay, amado, late el pulso de tu corazón con la alegría de quien toca a las puertas de la Vida, sabiendo que pronto le serán abiertas…”.

Y dijo el mago a la odalisca:

“¡Amada! Un río se abrió dentro de mí que no tenía idea de cómo ni cuándo surcar… ¡entonces, erré en una barca y me hice a la mar! Y así, de las Aguas del mundo desvelé los Misterios para en ti navegar”.

Y dijo la odalisca al mago:

“¡Amado! Un viento golpeó dentro de mí que fui incapaz de amarrar… ¡ni con todas las nubes del Cielo lo pude enlazar! Y así, del Aire del mundo descifré los Misterios para en tu brisa volar”.

Y murmuró al oído el mago a la odalisca:

“Amada… Una cima brotó dentro de mí que no pude contener ni domar… ¡sin saber cómo, ascendí a la montaña más alta que jamás pude soñar! Así, de las tierras del mundo revelé los Misterios para en tu cumbre anidar”.

Y murmuró al oído la odalisca al mago:

“Amado… Un fuego ardió dentro de mí que más nunca supe cómo apagar. ¡Ni con toda el agua del mundo lo conseguí sofocar! Y así, del Fuego del Dios que es la Diosa develé el Misterio para en tu llama brillar”.

Mago y odalisca –frente a frente.

Mago y odalisca –él adentrado en ella.

Eternamente juntos –hechos Uno…


POEMA DE LUIS ALBERTO SPINETTA DEDICADO A GUSTAVO CERATI

agosto 7, 2011

Gustavo Cerati

DE LUIS PARA GUSTAVO

Luis Alberto Spinetta

Dios Guardián Cristalino de guitarras
que ahora,
más tristes,
penden y esperan
de tus manos la palabra.

Precipitándome a lo insondable
tus caricias me despiertan a la vez
en un mundo diferente al de recién…

Tu luz es muy fuerte
es iridiscente y altamente psicodélica.
Te encuentro cuando el sol abre una hendija
que genera notas sobre la pared sombreada.
Y suena tu música en la pantalla
sos el ángel inquieto que sobrevuela
la Ciudad de la Furia.
Comprendemos todo
tu voz nos advierte la verdad.
Tu voz más linda que nunca.

Luis Alberto Spinetta


HOMENAJE A FACUNDO CABRAL

julio 9, 2011

Facundo Cabral

Frases de Facundo Cabral, poeta, cantautor y luchador social argentino

Cuando un pueblo trabaja Dios lo respeta. Pero cuando un pueblo canta, Dios lo ama.

Ama hasta convertirte en lo amado, es más, hasta convertirte en el amor

Ahora mismo le puedes decir basta al miedo que heredaste, porque la vida es aquí y ahora mismo.

Vive de instante en instante, porque eso es la vida.

Tienes el poder para ser libre en este mismo momento, el poder está siempre en el presente porque toda la vida está en cada instante.

Culpar a los demás es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida, es distraerse de ella.

No te quejes, recuerda que naciste desnudo, entonces ese pantalón y esa camisa que llevas, ya son ganancia.

Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser, será, y sucederá naturalmente.

No estás deprimido, estás distraído, distraído de la vida que puebla. Distraído de la vida que te rodea: delfines, bosques, mares, montañas, ríos.

Como los budistas, sé que la palabra no es el hecho. Si digo manzana no es la maravilla innombrable que enamora el verano, si digo árbol apenas me acerco a lo que saben las aves, el caballo siempre fue y será lo que es sin saber que así lo nombro.

El que murió, simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón

Una bomba hace más ruido que una caricia pero por cada bomba que le destruya hay millones de caricias que alimentan a la vida

Se gana y se pierde, se sube y se baja, se nace y se muere. Y si la historia es tan simple, ¿por qué te preocupas tanto?

Perdona a todos y perdónate a ti mismo, no hay liberación más grande que el perdón; no hay nada como vivir sin enemigos

Nada peor que el miedo, la culpa, el resentimiento y la crítica, pueds te hacen juez y cómplice de lo que te disgusta

Lo que llamamos problemas son lecciones, por eso nada de lo que nos sucede es en vano.

Quizá el mayor desafío del ser humano en los albores del tercer milenio sea constatar que no estamos solos, que compartimos universo. Nos encontramos en la más preciosa aventura jamás vivida: la suerte inmensa de reunirnos, festejar, reír y materializar, desde nuestra individualidad, un universo de colaboración entre sus seres, quienes, gobernados desde nuestro universo interior, vivimos el sueño de ser amor universal

El servicio es una felicidad segura. Da sin medida y te darán sin medidas

Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo

Haz sólo lo que amas y serás feliz, y el que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito.

Facundo Cabral


NUEVAS FÁBULAS DE VINO Y FELICIDAD

junio 23, 2011

Barricas de vino

Carmelo Urso
entiempopresente4@gmail.com
http://carmelourso.wordpress.com/
twitter: @carmelourso

Estimados amigos y amigas:

Recientemente, tuve la alegría de participar en el IV Concurso de Microrrelatos y Reflexiones Felices organizado por la compañía española de vinos Martín Berdugo http://www.martinberdugo.com/ junto a mi amigo y colega periodista André Reinoso, con quien estoy escribiendo la novela “El Juego de la Vida”.

Me parece extremadamente importante la continuidad de esta justa literaria, porque convoca a los escritores a reflexionar y poetizar sobre ese necesidad tan humana como lo es la Felicidad.

Casi 600 relatos participaron, incluyendo cuatro escritos por André y mi persona. No resultamos premiados, pero sentimos que la musa nos brindó una gran felicidad al susurrarnos estas reflexiones que compartimos ahora con ustedes.

Felicitamos a la compañía Martín Berdugo por tan loable iniciativa, que aúna buena literatura con valores para la vida, inteligencia emocional y profundidad espiritual.

Si deseas, amigo o amiga, leer los relatos, simplemente haz click en el título de cada uno. Espero que te deparen un agradable momento de solaz.

Saludos desde Caracas,

Carmelo Urso

Relatos de 2011

VINO QUE DISIPAS LAS TRISTEZAS…

CADA BOTELLA DE VINO GUARDA UNA HISTORIA PARTICULAR…

LA ENTRAÑABLE AÑORANZA DEL VINO

EL VINO QUE ALEGRA EL CORAZÓN DEL PRÓJIMO

Grato tinto nocturnal

Relatos de 2010

LA VÍA HACIA LA FELICIDAD

PLÁTICA DEL VINO MADURO Y EL VINO JOVEN

PLÁTICA DEL VINO JOVEN Y EL VINO MADURO

MONÓLOGO DEL ROBLE DEVENIDO EN VINO

LA GOTA DEL VERDEJO


CADA BOTELLA DE VINO GUARDA UNA HISTORIA PARTICULAR…

junio 19, 2011

Cada botella de vino guarda historias para contar...

Carmelo Urso y André Reinoso

twitter: @carmelourso

Cada botella de vino guarda una historia particular. Si la bebes con un amigo, devendrá en simpática tertulia; con un socio, en promesa de exitosas transacciones; con una amante, en antesala de placeres tan exquisitos como el mismísimo vino. Cada botella descorchada vierte un caudal de historias… que copa a copa, gota a gota, nos llenarán de felicidad.


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