DOS PERIODISTAS VENEZOLANAS HOMENAJEAN A LA MADRE EN MP3

Obtén, de manera fácil y gratuita, tres hermosos poemas (formato MP3) en homenaje a la madre, escritos por dos sensibles periodistas venezolanas
Obtén, de manera fácil y gratuita, tres hermosos poemas en MP3 en homenaje a la madre, escritos por dos sensibles periodistas venezolanas
Amados lectores y lectoras:

Mis compañeras de labores, las periodistas Ysabel Carrión y Joirisbel Jiménez Solett, han cantado en verso y rima el amor por sus madres. En tal sentido, hoy lunes 4 de mayo de 2009 he puesto a circular, través de mis listas de correo, tres soberbios poemas en formato de MP3 para que los descargues gratuitamente. Estas piezas poéticas fueron declamadas por el destacado locutor venezolano Andrés Marques y musicalizadas por el diestro operador de audio Kevin Hernández.

¡Alégrale el día a mamá, enviándole y dedicándole estas poesías!

A los colegas radiodifusores, los invitamos a transmitirlas, ya que estas producciones no tienen caràcter lucrativo.

A quienes puedan colgar audios en su páginas web, también les instamos a hacer uso de ellas.

Por razones técnicas, aùn no puedo colgar tales MP3 en mi blog. Si deseas recibirlos, tan sòlo debes pedìrmelos a la dirección electrónica: entiempopresente4@gmail.com

El próximo lunes, este homenaje poético-radiofónico a la madre continuará con composiciones de Ysabel Carrión, Lida Paola Becerra, Carmelo Urso y Juan Rodrigo Urso, las cuales también estarán disponibles (de modo gratuito) en MP3.

Saludos desde Caracas,

Carmelo Urso.

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EDUARDO DANIEL PIZZI: CRÓNICA DE UN TRABAJADOR DE LA LUZ (parte I)

Eduardo Daniel Pizzi: un trabajador de la Luz que a diario nos ilumina con su portal web
Eduardo Daniel Pizzi: un trabajador de la Luz que a diario nos ilumina con su portal web
Hace tres años, este amigo argentino –quien ha laborado en áreas tan diversas como radiología, sistemas informáticos y telecomunicaciones- creó un portal web que se ha convertido en un importante referente para los buscadores espirituales iberoamericanos:
http://www.trabajadoresdelaluz.com

Con más de veinte mil visitas mensuales y 2.500 fieles suscriptores, este espacio digital es una suerte de Biblioteca de Alejandría electrónica, donde el explorador de la Verdad hallará abundantes documentos para su crecimiento personal.

Vía correo electrónico, Eduardo Daniel Pizzi accedió a concedernos esta entrevista en la que nos relata cómo nació y se desarrolló este proyecto, las dificultades y bendiciones que se le han presentado en el camino, así como interesantes detalles de su vida cotidiana.

¿Cómo y cuándo nació el proyecto Trabajadores de la Luz?

Primero nació como “trabajadoresdelaluz.com.ar” el 29 de abril de 2006. Luego re-nació como http://www.trabajadoresdelaluz.com el 26 de abril de 2007. Digo renació porque creo que antes estaba registrado por otra gente. Ese día revisé la disponibilidad de la dirección .com y temblé de emoción al ver que estaba libre. Como laboro en el negocio de internet, me zambullí alegremente a registrarlo, sabiendo que llegaría más lejos, porque los .com son más comerciales y son un standard. Por ejemplo, si sos de Venezuela no escribirás “trabajadoresdelaluz.com.ar” sino “trabajadoresdelaluz.com.ve” ó “trabajadoresdelaluz.com”.

¿Cómo nació…? Como todo plan perfecto. Contarte del sitio es hablarte acerca de mí. Podría relatarte desde cómo me metí a trabajar con el tema de internet. O desde mucho antes, siendo Técnico Radiólogo y cómo me volqué al área de Sistemas… Siempre se mantuvo en mí esta relación: salud y comunicación (incluso armé una FM local con mi padre hace muchos años…). Estas dos cosas me fueron llevando y con mi libre albedrío yo decía: “¡sí quiero!”. Una y otra vez me empujó el Amor en lo que hacía.

Como todos, sufrí lo mío. La gran mayoría de nosotros hemos tenido nuestro GRAN PROBLEMA. El que nos empujó sin darnos cuenta (al principio) a buscar soluciones y sabiduría en nuestro interior. No recuerdo bien cómo. Leí un texto escrito sobre los “Trabajadores de la Luz”. Una canalización. No tenía idea de lo que era. Pero fue impresionante. Fue tan fuerte lo que sentí, que si tengo que describirlo te diría que me enamoré, tal como dijo Kryon hace poco. Fue como ser poseído por el espíritu del Amor.

No sé qué pasó, pero fue impresionante: algo me dijo que fuera al NIC (Network Information Center Argentina) y registrara este nombre: “Trabajadoresdelaluz.com.ar”; muy rústicamente, publiqué el texto que había leído; luego lo comenté a mis compañeros de “la escuelita”, esperando tener por respuesta algo de entusiasmo. Sentía la necesidad de expandirlo…

Semanas después, me di cuenta que debía actualizar el material. Que debía poner en la página web nuevas cosas que iba descubriendo y hacer algo que “invitara” a los navegantes de internet a volver al sitio. Fue así como fui armando los distintos puntos del “site”. Cosa que me resulta muy agradable porque es mi trabajo (como programador) hacer que los sitios sean dinámicos, que los sitios interactúen con el visitante. Así que el impulso de mi búsqueda interior me urgió a renovar de manera constante el material publicado. Claro, no esperaba hacerlo yo solo. Esperaba tener apoyo. Colaboración sin tener que pedirla. Pero no fue así. Nadie se enganchó. Así que nuevamente me dejé llevar por el impulso de Amar y compartir. Compartir el asombro que obtenía de las cosas que iba aprendiendo. ¡Asombro! Hoy sigo sintiendo lo mismo. Pero con otros aditivos que se van mezclando. ¡Asombro, aceptación, Amor, Paz!

Eso es el sitio. Compartir lo que aprendo, descubro. Parte de lo que leo diariamente en el ir y venir de mi casa al trabajo, del trabajo a la casa, a veces como ganado apretado en el tren o en el subte…

Nunca imaginé que el sitio llegaría a ser lo que es. Muchas veces me dije a mí mismo: “Si hubiera sabido que llegaría hasta aquí, ¡NI LOCO LO HUBIERA HECHO!”. No hubiera podido aceptar tal responsabilidad de golpe. Llegar a tanto día a día. Me he asustado muchas veces. Muchas veces, de solo ver el número de suscriptores a los que les envío mail diariamente; a eso hay que sumar la cantidad de visitas diarias de gente que no está suscripta al portal.

¡A veces registro 10 o más suscripciones diarias! Y a cada una le doy la bienvenida desde mi corazón. Si bien es un texto que fui modificando y lo tengo armado, la bienvenida es dada personalmente. Yo le digo a cada nuevo miembro de la comunidad: “Sos bienvenido”, aunque en la distancia no me escuche.

¿Cómo se mantiene actualmente http://www.trabajadoresdelaluz.com ?
¿Cómo pueden colaborar los lectores para su mantenimiento?

El sitio lo mantengo yo solo. Al menos así creía al principio. ¡Ja! Perdón. Bueno. Es un decir. Me acaban de apuntar unas cosas… En realidad estoy asociado con un grupo de Ángeles, Arcángeles, Maestros Ascendidos, otros y el Mismo Padre/Madre. Siento que hay cosas. Hay… A ver si puedo explicarte con algunos hechos… He tenido “muchas pruebas” a lo largo de estos años. Numerológicamente hablando, acabo de terminar un año 8. ¡Pruebas! Varias veces he querido tirar todo por la borda y dejarlo flotar. A finales de 2008 sobre todo.

¡Pero no me dejaron! Varias veces quise quedarme sólo con el trabajo que mensualmente me permite llegar muy justo a fin de mes. ¡Porque soy humano como doña Rosa! ¡No soy empresario! Tengo mis obligaciones como padre separado que económicamente debe cumplir con sus hijos y, y, y… ¡He querido regalar todo! ¡Regalarlo! Y no hablo del portal, sino de cosas que hacen mantener al portal. Trabajo. Clientes. El servidor con que brindo servicio de hosting, diseño web y programación… ¡Pero no me dejaron! Jajaja. Me decían… “¿Estás seguro? ¿Te parece?”. Y al momento de hacer la entrega pasaba siempre algo. Cuando quise deshacerme del servidor para bajar gastos y pasar a planes comerciales más chicos, el día en que pretendí confirmar mi baja me llamaron de la empresa a la que le alquilo el servicio y me dijeron que, por ser buen cliente, por no traer problemas, ¡¡¡me bajaban el canon en casi 50%!!!

¡Dios! Me pregunté: “¿Que quiero sacarme de encima? ¿A quién le estoy dando el gusto al hacer esto? ¿De qué y por qué dudo?”. Ahí me di cuenta que estaba haciendo algo mal y que estaba más allá de mí este proyecto. Acepté continuar haciendo un nuevo contrato. Agregando “yo” nuevos socios. ¡Y digo “yo” porque mi “YO” hizo que mi “yo” se diera cuenta que nunca estuve manejándolo solo! Mi “yo” creía que él solo manejaba el portal. Cosa que nunca fue así. Jajajaja. Así que asocié a mi ego con mi YO y sus amigos a trabajar más en armonía. A ser Amigos. A tratar de ser Uno. Ayudándome a despreocuparme por algunas cosas. A confiar en que el dinero para mantener el sitio llegará siempre a tiempo, así como también lo que tenga que leer y aprender para compartir con otros; “empujé amorosamente” todos estos factores y seguí adelante.

Sobre la colaboración de los lectores… ¡Hoy día en gran parte es energético! La verdad es que no he pensado nunca en pedir colaboración. No sé si es un tema del ego. Creo que hay varias cosas… Varias… Hoy me escribió un lector de Chile que se ofreció a colaborar y que le pasara textos para tipear… Me cuesta pedir. Le agradecí porque sé que es algo que debo también aprender.

Si es en lo económico, me pregunto: “¿Por qué debería pedir colaboración por más mínimo que fuera? ¿Si yo estoy compartiendo, no estoy vendiendo? ¡No sería honesto conmigo mismo!” Dejaría de ser lo que es. Hoy no puedo. Muchos me han escrito preguntando cómo publicitar y la verdad es que quienes están son casas amigas. Gente que me ha ayudado a superar mis pruebas, dolores. Gente que ha hecho sentirme flotar en una burbuja de Amor en momentos muy dolorosos. Que me han ayudado a ver las cosas con Amor. Esa entrega debo retribuirla de alguna manera hacia ellos. Ya he dicho a quienes escriben por ello. Cuando sea necesario pondré cartelitos como se ven a veces: “Publicite aquí.” Jejeje. Espero no sea necesario.

¿De dónde obtienes tanta y tan variada información?
Mucha lo recibo vía mail. Por eso un día pensé en hacer lo mismo (así como recibo, enviar) y desarrollé un sistema de envío de mails para los que se suscribieran. “Que se suscriban”. No me gusta hacer SPAM. Tengo cuentas en las que recibo más de 100 mail basura diaria. Mucha información la tengo en archivos de texto. Otras llegan –como ciertos lectores- “por casualidad”. Jeje.

Otra fuente de información son libros que me recomiendan. A veces no puedo compartir estas cosas, pero seguramente va a aparecer un nuevo link sobre libros o algo así. Aprovecho… No dejen de Leer “AMI, El niño de las estrellas” de Enrique Barrios. Y sigan con “AMI regresa”. Busquen en la sección infantil de las librerías. Jajaja. ¡Dios! ¡Lo van a entender!

Estoy suscripto a varios portales. Recibo más de lo que puedo procesar. Por eso pido mucha asistencia para leer lo que deba. He pedido mucho por eso. He pedido y pido guía constantemente. A veces la escucho y otras no. Estoy siempre aprendiendo.

Hay un punto en el que sería muy útil la colaboración de los lectores: podrían ayudar con las traducciones. Hay mucho material en inglés y otros idiomas. Hay algunos sitios que sería bueno visitar seguido y traducirlos. En ocasiones, me llegan anuncios de canalizaciones en inglés, pero debo esperar a que aparezcan en castellano. Apenas las veo, las imprimo y leo. Muchas me llegan ya traducidas, como son la mayoría y se anuncian en el pie de cada texto. Hay mucho Amor en ese trabajo. ¡Es una labor hermosa la que hacen los traductores y más difícil que la mía! Porque ellos buscan, leen, traducen y comparten. Yo tan sólo leo y COMPARTO. Otros me escriben directamente compartiendo lo que reciben y vuelvo a hacer mi trabajo. Leerlo, filtrarlo y compartirlo. Al compartir, encendés una vela y esa vela enciende a otras. Creo que otro paso que debo dar es invitar a los lectores a colaborar con el envío de lo canalizado por ellos mismos. El tema es que no quiero que el sitio pierda la Luz con que nació. Es mucho trabajo pero con Amor. Más allá de lo que puedo entender y captar.

¿Cuál es tu visión a mediano y largo plazo del portal?

No sé. No quiero saberlo. Hace poco escuché por ahí en mi cabeza que debo hacer varias cosas más todavía. O algo así. No recuerdo bien. Jajaja. Lo único que recuerdo bien fue que dije… “¡Bueno! ¡Ok! Estoy aprendiendo a vivir el ahora. Ya no quiero vivir en mañana ni pasado. Disfruto más hoy. ¡Me encanta asombrarme de las cosas! Eso me ayuda a no tener miedo. ¡Estoy aprendiendo a confiar!”.

Sólo puedo decirte que estoy sintiendo un fuerte impulso de compartir –por medio de la palabra- lo que leo, aprendo y no puedo publicar en el sitio. Creo que es otro paso. Hace bastante que me vienen pinchando algunos para que me largue con algo así. Vos mismo me has dicho alguna que otra vez que lo hiciera escribiendo. Pero mi dualidad me lleva a compararme y con otros y eso aún me frena bastante. Pero fue más que decir… “Podría” para que ya me dijeran que hay gente interesada. Jajaja. Es impresionante cómo funcionan las cosas. El tema está entregado. Si es, será. Sé que aprenderé mucho. Si hace dos años hubiera visto o pensado lo que es hoy el sitio… ¡no lo hubiera hecho! Me hubiera asustado mucho. No me hubiera sentido capaz. ¿Y si mañana se termina?. Mmmmm. No. No quiero saberlo. ¡Ya está todo planeado! Sólo que lo olvidé cuando llegué a la Tierra. ¡Como casi todos! Jaja. Así que ahora juego a sorprenderme y hacer uso de mi libre albedrío. A descubrir que es lo que tengo que hacer día a día; cerca y lejos; conmigo mismo y con otros; aceptando y rechazando; hasta alcanzar el equilibrio para pasar a nuevos desafíos.

¿Cuántas personas participan en la comunidad de Trabajadores de la Luz? ¿Qué tráfico tiene diariamente? ¿De cuántos países?

A ver… Consulto la base de datos… Suscriptas hoy hay más de 2.500 personas y contando… Todos los días recibo suscripciones. Me alegra más allá del hecho de que se suscriban al sitio. ¡Me conmueve sentir el despertar de cada uno de ellos! ¡Es impresionante!

¡Es hermoso! Me impulsa a seguir adelante. Según las estadísticas, hay casi 700 visitas diarias. Unas 20.000 visitas mensuales. En la parte inferior del portal coloqué el contador. Si hacés click allí te muestra mes a mes como fue creciendo. 202 visitas en mayo de 2006 y 20.948 visitas en marzo del 2009. Eso hace unos 10 o 15 Gigas de transferencia de datos mensuales. Teniendo en cuenta que es solo texto. Casi no hay archivos de imágenes ni audio o video.

Veamos los países… 41. En orden de mayor a menor cantidad de suscriptores por país: Argentina, Colombia, Chile, México, España, Venezuela, Uruguay, Perú, Estados Unidos, Paraguay, República Dominicana, Ecuador, Costa Rica, Bolivia, El Salvador, Puerto Rico, Panamá, Alemania, Brasil, Suiza, Cuba, Canada, Andorra, Italia, Guatemala, Francia, Suecia, Honduras, Israel, Armenia, Cabo Verde, Corea, Noruega, Islas Marianas del Norte, Reino Unido, Afganistán, Dinamarca, Nicaragua, Argelia, Nepal y Chipre.

Si un lector quiere publicar sus escritos en la página, ¿qué debe hacer?

Sólo debe comunicarse conmigo a través del sitio para informarle donde enviarlo. ¡Será bienvenido! Pero amorosamente le hago saber que será leído (como todo lo que se publica en el sitio). Si es aceptado, su material será compartido y, lógicamente, se le invitará a enviar más. Soy humano; puedo equivocarme. Por eso también pido disculpas si mi filtro personal no lo admite, esperando me entienda. A veces llegan textos, pero tengo mucho cuidado con lo que dicen. No me gusta ni tengo idea de ser alarmista. Es un asunto muy delicado ser editor.

Fue muy fácil (al menos para mí) estructurar este material: simplemente, invité a Eduardo Daniel Pizzi a concederme esta entrevista y le envié un cuestionario de doce preguntas; de manera generosa y amena, él las contestó todas; te invito, amable lector o lectora, a visitarnos el lunes que viene, cuando publicaremos la segunda parte de esta placentero diálogo con el director del portal web http://www.trabajadoresdelaluz.com

¡Hasta entonces!

LA DICHA DEL TRABAJO LIBERADOR

Dedicamos este texto a los trabajadores y trabajadoras en su día
Dedicamos este texto a los trabajadores y trabajadoras en su día

Por Carmelo Urso y Carlos Jesús Ibarra Castellanos 

entiempopresente4@gmail.com

La mayoría de las personas se sienten entrampadas en sus lugares de trabajo. Con un desasosiego que apenas disimulan, contemplan sus relojes anhelando que el tiempo se queme lo más pronto posible para que llegue el tan ansiado final de la jornada. Cuando salen de sus cárceles corporativas, por lo general, no se sienten más libres: por el contrario, se sienten embotados, confundidos, estresados.

Hemos escuchado decir a nuestros dirigentes políticos, sociales y religiosos que “el trabajo libera”. Normalmente, los padres enfatizan a sus hijos la necesidad de estudiar y trabajar como senderos de autorealización. Las constituciones de nuestros países suelen consagrar “el derecho al trabajo” como una vía que –en teoría- nos conduce a la felicidad, la prosperidad y el desarrollo como nación. Pero, en la práctica, ¿cuál será el trabajo que libera? ¿Será ése en el que solemos invertir ocho, diez, catorce horas diarias y que no pocas veces extingue el fuego de nuestro entusiasmo? ¿Hallaremos allí esa ruta ideal que nos permita evolucionar como personas?

 

El trabajo: ¿trampa o vía de evolución personal?

El autor de origen judeo-argentino (largamente residenciado en Venezuela) Ángel Rosenblat desenmaraña en su magistral obra “El Español de América” la etimología de la palabra trabajo.

Señala este experto del lenguaje: “¿De dónde viene nuestro verbo trabajar? En latín, se llamaba “tripalium” a un cepo o instrumento de tortura formado por tres palos o maderos. A los condenados, a los esclavos, a los gladiadores, se les sometía al “tripalium”. Del sustantivo se formó el verbo “tripaliare” con el sentido de someter a alguien al “tripalium”, y luego, en general, de “torturar”, “atormentar”. De ahí pasó al francés “travailler”, al italiano “travagliare” y el español “trabajar”.

Tras escudriñar en las entrañas del idioma, descubrimos que, como civilización, hemos emparentado psicológicamente el trabajar con el sufrir, con la falta de autoestima y valoración. Este reflejo neurótico recuerda aquella sentencia que Dios le hizo a Adán –al expulsarlo del Paraíso- cuando le advirtió que se ganaría el pan “con el sudor de su frente”, vale decir, con su padecer físico, afectivo y espiritual.

Si consideramos –conciente o inconcientemente- el trabajo como una trampa, como una tortura, como una desgracia inevitable, jamás podrá servirnos como herramienta de liberación personal. Tampoco estará signada tal actividad por el entusiasmo.

En este orden de ideas, el escritor chileno Suryavan Solar señala de manera enfática: “El entusiasmo nace cuando te respetas, te estimas, te aprecias (…). El entusiasmo nace cuando dices: Yo soy valioso, merezco respeto y tengo alegría de vivir. Una acción sin motivación ni entusiasmo carece de poder, de razones y de energía. Una acción sin motivación no produce Abundancia, ni siquiera evolución (…). Cuando conquistas la dicha, la fortuna emocional, haces lo que amas, vives con quienes amas y tu trabajo te agrada enormemente; entonces, te conviertes en un motivador que no requiere motivación. La prosperidad se acrecienta cuando tu mente se ha aclarado”. 

Y nos preguntamos nosotros: ¿cuál será ese trabajo que aclara la mente, nos permite hacer lo que más amamos y nos llena de prosperidad y entusiasmo? Pues sólo uno: conocernos a nosotros mismos para desarrollar nuestros dones, esos talentos que nos hacen únicos a los ojos de Dios y que nos permiten despertar a la conciencia de lo que realmente somos y de nuestro verdadero propósito de vida.

¿Se aburre el contorsionista del circo con sus hazañas, el artesano al pulimentar sus joyas o el terapeuta al facilitar sanación? ¡Qué placer para el poeta redactar sus versos, para el arquitecto erigir lo que dibujó en el papel o para el chef elaborar sus platillos! ¿Siente tedio la bailarina en la apoteosis de su arte corporal o el actor cuando se hace uno con su personaje en el escenario? Desde el placer, vale decir, desde la maestría que confiere el pleno conocimiento de sí mismo y el cabal desarrollo de los propios dones, es imposible decidir mal, porque en todas las decisiones prevalecerá el fuego del entusiasmo y los lauros del amor… ¡el amor perfecto!

Señala Suryavan Solar: “Las aptitudes y las habilidades son una forma de expresión de tu verdadero Ser. El don es un regalo de Dios que va junto a la esencia. Muchos le llaman vocación. En la sociedad actual no es fácil utilizarlo y cuando aparece, si no se aprovecha o cultiva, casi siempre comienza a desvanecerse.”

 

¿Qué nos impide desarrollar nuestros dones?

¿En qué momento nos extraviamos en los roles que la sociedad nos asigna y dejamos de desarrollar los dones y talentos que son inherentes a nuestra propia naturaleza? ¿Cómo es posible que hayamos desempeñado trabajos o escogido profesiones y oficios -durante muchos años- que no tienen ninguna relación con nuestro ser, en los que dilapidamos el áureo tesoro de nuestras aptitudes y capacidades?

En tal sentido el autor y numerólogo venezolano Mario Liani –canalizador de  Kryon- nos aclara: “El desarrollo de la autoestima es el camino hacia la Maestría del Ser. Si tienes autoestima, tienes el camino allanado hacia tu propia maestría. Por tanto, es aconsejable procurar buscar la autorrealización para encontrar la propia autovaloración. La autovaloración se conquista. Nadie te la entrega en una bandeja. Ese no es un atributo que el ser humano recibe en bandeja. Es un atributo que el ser humano se gana vida tras vida, ejercicio tras ejercicio, experiencia tras experiencia. Cada vez que ustedes vienen al encuentro de una experiencia… ganan un poco más de autovaloración”.

Desde muy temprana edad damos importancia a lo que representa socialmente una profesión u oficio sin tomar en cuenta nuestras verdaderas potencialidades, nuestros más claros dones, sin considerar si esas opciones laborales alimentan y avivan nuestro sentido de autovaloración. Seguimos la ruta que nuestros padres o nuestro escaso conocimiento de nosotros mismos nos señalaron en recorrer, sin concienciar si esos senderos nos reportarían la mayor suma de felicidad posible. De esta manera, debido a los condicionamientos culturales, sociales y psicológicos, damos muerte lenta a una vida que –por su naturaleza intrínseca- debería revelarse en cada momento como próspera y abundante.

Suryavan Solar expresa que “la gente se ha acostumbrado a estudiar lo que estudian los mediocres, a aceptar trabajos de mediocres, a salarios mediocres, que ellos no disfrutan”. En tal sentido, Buda sentenció: “aprendemos a vivir con lo que se odia, a desechar lo que se ama, a desear y anhelar sin conseguir”.

Como consecuencia perdemos la conexión con nosotros mismos, con Dios –vale decir lo Trascendente y lo Verdadero- y nos fugamos del Ahora. Exiliados del momento presente, encallados en la rutina de un trabajo que nos aliena, caemos en hondos abismos de desesperación, ansiedad y  depresión. Así, perdemos de vista el horizonte que señala ese camino de segura abundancia y prosperidad para todas las áreas de nuestra vida: el de nuestros propios dones y talentos.

Expresa Kryon a través de nuestro paisano Mario Liani: “El potencial de la Maestría del Ser está en ti, en tu inventario de posibilidades, en la columna haber de tu libro de contabilidad. Apenas necesitas mirarte y percibirlo. No se trata de mirarse al espejo. Se trata de mirarse el alma.” Esta mínima dosis de buena voluntad exige, no obstante, obsequiarte una mirada de máximo amor hacia ti mismo, agasajarte con un absoluto, gozoso y urgente sentimiento de autovaloración.