¿QUÉ ES PARA TI DIOS?

¿Qué es para ti Dios?
¿Qué es para ti Dios?

Carmelo Urso
entiempopresente4@gmail.com

Algunos dicen que es una experiencia; otros piensan que es Mente Universal, Vida Eterna, Energía, Consciencia; hay quienes están convencidos de que tiene sexo masculino; hay quienes señalan que hay que llamarla Diosa; místicos antiguos arguían que es imposible determinar su Naturaleza; también se afirma que Su Naturaleza es nuestra imagen y semejanza.

Se han escrito infinitas definiciones sobre Dios; pero más allá de libros sagrados, sosas teologías o modas místicas, ¿qué es para ti Dios? En tal sentido, te presentamos esta encuesta; espero que este sondeo amenice algunos minutos de tu tiempo y te haga reflexionar. El formato de la encuesta es múltiple, así que puedes seleccionar varias respuestas. ¡Anímate!

Esta encuesta cerró el 31 de mayo de 2009 a las 4:22 p.m., hora de Caracas

EDUARDO DANIEL PIZZI: CRÓNICA DE UN TRABAJADOR DE LA LUZ (PARTE 2)

Eduardo Daniel Pizzi sigue iluminando con su trabajo a los buscadores y buscadoras de la Verdad
Eduardo Daniel Pizzi sigue iluminando con su trabajo a los buscadores y buscadoras de la Verdad

Con esta segunda entrega, profundizamos en aspectos más personales de la vida de Eduardo Daniel Pizzi, director del muy visitado portal web http://www.trabajadoresdelaluz.com Veremos retratadas vivencias, aprendizajes, experiencias metafísicas, e incluso, detalles de la rutina diaria de este entrañable porteño, cuya labor divulgativa en el campo espiritual resulta emblemática en el ámbito iberoamericano.

Estimado Eduardo, haznos una pequeña reseña biográfica: dónde naciste, en qué barrio creciste, qué estudiaste, en qué época de tu vida comenzaste a tener inquietudes espirituales, cuáles son tus influencias más importantes o maestros más admirados.

Nací en La Tablada, Buenos Aires, Argentina. Crecí en la ciudad de Haedo, zona Oeste de Buenos Aires. Estudié Radiología en la Cruz Roja Internacional. Luego, cambié a la carrera de Sistemas (informática) en la Universidad de La Matanza y Morón: la dejé sin terminar. No obstante, y sin tenerlo realmente pensado, llegué a convertirme en programador y de eso vivo hoy en día.

Desde chico tenía ideas raras que obviamente no compartía con nadie. Pensaba que Jesús no había muerto y estaba por ahí arriba. Que era un ET… Que la vida no se terminaba aquí en la Tierra. Ya grandecito, le pregunté a mi abuelo acerca de un aparato de luces que recordaba haber visto en la terraza de su casa. Lo vi tan encima mío que no pude verlo entero. Fue hacia el año 1970, más o menos. Sonriendo, el abuelo me decía que seguramente lo había visto en alguna película. Jejeje.

Años más tarde, casi me voy al tacho (casi me muero) durante una operación: en ese trance, vi el famoso túnel… y algunas cositas más. Esa vivencia provocó cambios en mi conciencia. Pero no fueron cambios inmediatos sino graduales. A veces le pido a mi madre que me cuente lo que ella vivió esperando fuera del quirófano…

Luego… la más dura de las pruebas hasta el día hoy: hacer lo imposible para que mi vida matrimonial no se derrumbara. Después, dejar la casa que amo con la mujer que amé; dejar a mis hijos; perros; pájaros; sapos; mosquitos; árboles; el pasto que cortaba todas las semanas, amándolo terapéuticamente… el aire; el barrio, vecinos… ¡Dejar eso y mucho más! ¡Uf! Fue muy duro.

Hacia el año 2005 los cambios comenzaron a hacerse más conscientes. Hoy entiendo tantas cosas… ¡Qué co-creador! En este despertar me ayudaron muchos compañeros/as de camino que, sin saberlo, me enviaban su Amor. Fue una época impresionante en la que hice muchas cosas a la vez. ¡No sé como digería tanto! Mis distintos maestros (terrenales) me hacían caer en cuenta de los procesos por los que pasaba. Amorosamente me sostenían. Sentía esta etérea y amorosa sensación en todas partes, en las cosas que pasaban a mi alrededor… Pero ese estar medio en una nube me sostuvo. Perdí a mi abuelo; meses después partió mi abuela; me quedé sin trabajo; tiempo después, mi separación; luego, partió un tío; semanas después… partió mi padre… ¿Habrá sido mi noche oscura del Alma?

A pesar de todas esas cosas que pasaron, me sentí muy sostenido. Por el contrario, me la pasaba enviando Amor. Una de mis maestras me dijo una vez: “Lo que envíes llega casi instantáneamente. ¡Llega! ¡No dudes!”. Me tumbaba en la cama o me sentaba a meditar… y sentía cómo desde mi pecho salía una manguera de energía cinco veces más grande que la de los bomberos conectándose a mis hijos y a mi ex. A mi madre y mis hermanos… Impresionantemente hermoso. A veces no quería salir de ese estado. Al mismo tiempo, ¡no entendía cómo enviaba Amor a la persona que me había desgarrado! Tuve experiencias muy hermosas y la que vivo hoy es también impresionante. Llegan solas. Por eso siento que no puedo planificar mucho. Porque es grandioso si aprendemos a aceptar tanto las alegrías como las tristezas como enseñanzas… Al principio, no es fácil ver lo bueno en lo que vemos y sentimos como malo. Casi nunca lo vemos inmediatamente, pero casi tengo aprendido que luego de la noche nace un nuevo día. Una nueva oportunidad de vivir. Eso es lo que trato de expresar día a día a través de http://www.trabajadoresdelaluz.com

¿Qué disciplinas espirituales practicas actualmente?

¡Vivir! Jejeje. A veces no sé lo que hago. Mezclo las cosas. Las técnicas… todo… Mmm. Ahora estoy siguiendo unas enseñanzas de ampliación de conciencia de los Cristianos Originarios. Pero también todo lo que publico en el portal web pasa por mí. A veces, ¡me pregunto si no voy a estallar! Metafísica; Reiki; Psicosibernética; Sanación Crística; Hooponopono; Recetas de la abuela; Emisarios Pleyadianos de Luz y Sirio; Simbología del Arcángel Miguel… y otras cosas de las que he aprendido un poquito y espero aprender más.

¿Cuántas horas diarias le dedicas a la administración de Trabajadores de la Luz?

¡Ja! Qué pregunta… Digamos que 4 horas por día. A veces más; otras menos… Es muy difícil calcularlo. Mi rutina clásica es: viajo de casa al trabajo y del trabajo a casa, siempre leyendo en los medios de transporte. Desde que lo hago, se me acorta increíblemente el tiempo… ¡y por lo general llego a casa o al trabajo en un estado mental, emocional y espiritual muy distinto a cuando no lo hacía! Supongo, además, que algo de buena energía debo esparcir entre quienes están a mi lado en esos momentos de lectura. Jejeje.

¿Cómo es un día en tu vida? A qué hora te levantas, cuándo empiezas a trabajar, etc.

Por lo general me levanto a las 6:00 AM y trato de acostarme temprano. A las 22 o 23 horas (10 u 11:00 PM) según las actividades que haya tenido en el día. Desde hace unos meses suelo conectarme con la Divinidad antes de levantarme. Pido algo así como guía y trato de entregarme a lo que tenga que hacer… A veces, en la noche, antes de acostarme realizo algún trabajo espiritual. A veces me aquieta y entro en sueño y otras no. A veces, me activa más, por lo que realizo alguna otra más actividad. En la mañana no me tomo mucho tiempo para conectarme. Este sé que es uno de los próximos pasos a trabajar. Suelo despertarme entre las 4 y 5:00 AM. Me quedo dando vueltas en la cama con ganas de seguir durmiendo. Aunque creo que sería bueno, con voluntad, hacer alguna actividad aprovechando la quietud de la hora. Hace unos días lo hice. Volví a acostarme porque me quedaba casi una hora y desperté a las 6 más renovado que todas las horas que había dormido antes.

Para llegar al trabajo en el microcentro porteño a las 8:00 AM, viajo en colectivo; tren y subterráneo. Hora y media más o menos. Se viaja muy mal. A veces pienso en el ganado cuando va al matadero. Pienso en las veces que se ve en TV los trenes atestados de otros países… esos donde se muestra la gente viajando hasta arriba de los techos. ¡Estamos igual! Y es lógico. Si podemos ver un poquito más allá, nos damos cuenta que “somos un mismo pueblo”. Si tengo un poquito de lugar como para sacar de mi mochila alguna hoja o libro, me pongo a leer. Sino… me pongo a recitar mentalmente decretos; la Gran Invocación; etc. Le pido a los ángeles de cada transporte que me hagan un lugarcito para poder viajar… En el trabajo suelo tomarme un rato para dar la bienvenida a los nuevos suscriptores y responder algunos mails. Lo mismo hago en los horarios de almuerzo o descanso. Hago las cosas que me llevan poco tiempo y dejo las que más, para cuando tenga tiempo libre en casa.

Los días son bastante variados. Cuando me toca estar con mis hijos, estoy con ellos en todo sentido. Al acostarnos les suelo leer cuentos del estilo “Gota de Luz” que está en el sitio http://trabajadoresdelaluz.com.ar/index.php?ndx=318 o el clásico que me pide mi hijo de 7 años “AMI el niño de las estrellas” o similares. A veces generan varios comentarios entre nosotros o explicaciones que les doy para ampliar el texto más a su vocabulario. Hace unas semanas compré “Ami y Perlita” (que es la versión más para niños) y lo leímos en 3 días. Lo procesaron como si fuera un vaso de agua. Ya quieren que les lea “Civilizaciones Internas” del mismo autor. Solemos pedir asistencia para un mejor sueño y recuperación de energías para iniciar y disfrutar del día que venga. ¡Los chicos son increíbles Maestros! He trabajado y trabajo muchas cosas en mí, gracias a los llamados de atención que me hacen amorosamente, a veces sin mencionar palabra.

A veces voy a Shiatsu; Chi Kung; a trotar con un amigo… Sin agenda estricta. Cada 15 días nos reunimos un grupo para realizar una meditación por la Tierra. El resto de los días hago trabajos internos de ampliación de conciencia en la que puedo y lo siento. Trato de estar atento. De estar en este mundo, pero no con este mundo. Muchas veces veo como mis amigos se conectan con la masa; los medios de comunicación y me veo a mi mismo y realmente me alegro por la Paz que tengo. Hasta me permito hacerles chistes. Soy una persona más en este planeta, tratando de hacer lo mejor que puedo cuando estoy despierto. ¡Que puedo dar más? ¡Seguro! Pero todavía tengo muchas cosas que aprender. Siempre creí en el Amor. Muchas veces no entendía esto en mí. Cada vez más voy entendiendo el porqué. Trabajo para que el verdadero Amor se haga más Luz en mí y poder derramarlo de la forma más pura posible.

Cualquier otra cosa que quieras añadir o te parezca importante

¡¡¡Vivan!!! ¡¡¡Vivan en este mundo, pero no con este mundo!!. Hagan. Lo que sea, pero hagan. La vida nos da todas las oportunidades… Cuando pidan, “que sea en Amor”. ¡Porque pueden llevarse sorpresas! ¡Traten de ser conscientes y
“que sea en Amor”!

Algo que recuerdo haber pasado más de una vez. Cuando estuve tocando fondo, me fue ofrecido obtener todo lo que quería. Estaba entrando en estado de meditación. No soy de meditar, así que si yo lo sentí, lo puede sentir cualquiera. En ese estado, escuché una voz: “Venite con nosotros que todos tu sufrimientos, dolores y problemas terminarán. Podrás tener todo lo que quieras”. Fue algo así. En ese estado, no entendía bien; no me resultaba tan fácil comprenderlo: metafísicamente, ¿se ofrecía solución a mis problemas y una invitación desde el otro lado del velo a resolverlos? ¿Qué me estaba sucediendo y con quién/es? Me pregunté dónde estaba. Al principio, dudé pues no me sentía seguro con esa experiencia, no lo sentía como algo honesto… Luego regresé y volví a salir de ese estado de meditación. No me convencía. Me preguntaba una y otra vez: “¿qué fue eso?”.

A partir de allí, fui haciendo más consciente este proceso de pedir protección antes de hacer algo. En invitar siempre a mi Yo Superior y desde allí al Espíritu Santo. Al Arcángel Miguel o con quien sienta afinidad en el trabajo de la Luz y responda al Plan Divino. Y si pasa algo y no se cierra el ciclo… Una buena manera de comprobar su intención es decirles: “Si no son seres de Luz y no responden al Plan Divino. ¡Retírense!”. Se lo dicen “tres veces” y esperen ver qué pasa.

¡Trabajemos en nosotros mismos! Ayudémonos a trascender los miedos. Ayudémonos a poner en práctica el Amor. Si trabajamos en nosotros mismos, podremos ayudar a otros cuando sea necesario… ¡sabremos qué hacer automáticamente! No tengan miedo de ver lo que debemos ver de nosotros mismos para crecer. Si lo pedimos “que sea en Amor”. Yo siento como que estoy preparándome para un maratón. Que no sé cuándo se va a correr. Ni dónde. Ni con quiénes. Ni de qué distancia… Solo sé que cuando sea, quiero estar preparado y así será. Para hacer lo que tenga que hacer. Lo siento así porque estoy esforzándome para dejarme guiar cada vez más. Haciendo uso de mi libre albedrío, aprendo día a día en cada cosa que hago. Como padre, hijo, hermano, amigo, vecino, usuario, con cada máscara que me pongo.

Bueno. Ahora… voy a trabajar en el sitio. Hay muchos mails pendientes. 🙂

De esta manera, culminamos este grato diálogo con Eduardo Daniel Pizzi, deseándole el mayor de los éxitos tanto en su vida personal como espiritual. Igualmente, nos esperanza la posibilidad de que http://www.trabajadoresdelaluz.com siga creciendo y fortaleciéndose, siga sumando corazones y voluntades, para beneficio de todos los buscadores de la Verdad.

En las próximas semanas, publicaremos nuevos diálogos con importantes trabajadores espirituales de Iberoamérica. Nos sería muy útil, amado lector o lectora, que nos sugirieras nombres de potenciales entrevistados, a fin de proveerte información útil para tu crecimiento metafísico.

¡Nos encontramos el próximo lunes! ¡Un gran abrazo de Luz para todos!