UNA PLEGARIA PARA EL PADRE DEL SIGLO XXI

Amado Uno, confiérenos sabiduría para criar a nuestros hijos...
Amado Uno, confiérenos sabiduría para criar a nuestros hijos...

Carmelo Urso

entiempopresente4@gmail.com

En días pasados, me encargaron –en la empresa donde laboro- escribir un poema con motivo del Día del Padre. En mi país –Venezuela- la figura paterna suele estar bastante desacreditada (desconozco si acontece lo mismo en las hermanas naciones vecinas); los motivos que explican esa mala reputación exceden los límites del presente escrito, pero, evidentemente, muchos tienen asidero en la realidad.

En el acervo poético latinoamericano es fácil hallar poemas que exornen y enaltezcan la figura de la madre… ¡pero del padre, se ha escrito nada o casi nada! No es difícil explicar las causas de tal omisión: el antiguo paradigma de paternidad, donde el progenitor se mostraba como una figura hostil y distante, no sólo tiene efectos negativos para la vida afectiva y psicológica de los hijos; también repercute de manera devastadora en su vida espiritual.

Herederos de una cultura donde el Uno es llamado “Padre”, muchos hemos tenido que superar gigantescos obstáculos emocionales para reestablecer nuestra comunicación con el Poder Superior, a quien percibíamos como una versión amplificada de nuestro papá terrenal.

En todo caso, aunque sepamos (o creamos saber) que el Todo está más allá de géneros sexuales, fronteras físicas e ingenuas idealizaciones antropomórficas, muchos de nosotros debemos aún comprender, perdonar y trascender el arquetipo del Padre que la educación y la sociedad instalaron en nuestras mentes, a fin de constituirnos en esos guías de vida que realmente se merecen nuestros hijos y ensanchar ese Reino de los Cielos que palpita en el interior de nosotros mismos.

A esos hombres que se han atrevido a ejercer la paternidad –pese a no estar preparados para tan titánica tarea- y a multiplicar el amor sobre la faz de la Tierra, dedico la siguiente plegaria, que espero les conforte y dote de fortaleza:

Amado Padre-Madre del Todo Armonioso
(o como quieras llamarlo):

Bendíceme
Y ensancha cada día el territorio de mis afectos.

Dótame de valor
Y hazme trascender cualquier inútil barrera
Que impida expresar a mis hijos
Mis más íntimos sentimientos…

Capacítame
Para ser abundante proveedor de candor y ternura
Incluso cuando me aneguen el tedio y el hastío,
El desgano o el cansancio.

Que cada pañal que cambie
Me enseñe que la humildad es el sendero que debo transitar
Para modelar la grandeza de mis hijos.

Que cada noche de desvelo
Me despierte de mis sueños egoístas
Y me faculte para ponerme en el lugar del otro, especialmente
Cuando el otro es la forma de vida
Más frágil y sagrada del Universo.

Habilítame
Para entender que cada consejo que brinde
Carece de substancia y Verdad
Si no se nutre de Tu propio Verbo y Deseo.

Hazme entender
Que la mejor forma de aprender algo
Es enseñándoselo a otro.

Hazme elocuente
Para que cada oportuna reprimenda
Sea mi más grande muestra de amor,
Aunque la atavíe con palabras duras y gestos adustos.

En fin,
Dota a mis cuidados, desvelos, consejos y regaños
De Tu perfecta armonía
De Tu atinado y feliz discernimiento
De modo que se constituyan para mis hijos
En preciados tesoros, amorosos legados
Que iluminen los senderos de sus vidas
Incluso, cuando ya yo no esté…

Amén.

JULIO ANDRÉS PAGANO: PEREGRINO DEL DESPERTAR (PARTE 1)

Julio Pagano: Peregrino de Despertar
Julio Pagano: Peregrino del Despertar

Este divulgador espiritual argentino –autor del libro “Despertar” y de hermosos textos que circulan masivamente a través de listas de correo y páginas web independientes- no es sólo un persistente buscador de la Verdad sino un poeta nato que nos sensibiliza y hace reflexionar con la amorosa energía que emana de sus escritos. Julio nos ha dispensado el gozo de dialogar con él: en cada una de sus reflexiones, afable lector y lectora, hallarás gratas gemas de sabiduría y autoconocimiento que te resultarán deleitables y útiles.

Carmelo Urso
entiemporesente4@gmail.com

Julio Andrés Pagano
http://www.proyecto-despertar.com.ar/

Carmelo Urso: Haznos una pequeña reseña autobiográfica: de dónde eres, en qué lugares geográficos y afectivos transcurrió tu vida, qué estudiaste, cuándo empezaron tus inquietudes espirituales, etc.

Julio Andrés Pagano: Tengo 38 años, estoy casado y soy padre de dos hijos varones, de 6 y 17 años. Vivo en Olavarría, una ciudad de unos 140 mil habitantes situada en el centro de la provincia de Buenos Aires (Argentina), lugar donde nací.

Mi vida transcurrió en un ámbito ligado a las comunicaciones, ya que mi familia era accionista de un diario y de un canal de televisión por cable. Durante mi infancia, mi vida transcurrió –sin sobresaltos- en el seno de una familia tradicional, de clase media, con formación cristiana, donde fui educado con mucho amor junto a mis tres hermanos (dos varones y una mujer).

Licenciado en Marketing y terapeuta transpersonal dicen los títulos que recibí, aunque estudiar no estaba dentro de mis metas, ya que desde chico me molestaba ver que las personas respetaban a los demás por sus diplomas, en vez de por cómo eran como personas.

Los libros no dan sabiduría, sólo conocimiento. El verdadero aprendizaje, el que realmente transforma, es vivencial, de ahí que ingresara a la universidad los 28 años, sólo para que mi madre se quedara tranquila, ya que ella decía que lo único que nos podía dejar –sin que otros no lo sacaran- era un estudio. También lo hice como una forma de demostrarme que era capaz de terminar algo, ya que en mi avidez por conocer emprendía muchas cosas pero nunca las terminaba.

No puedo precisar fechas, pero creo que mis inquietudes espirituales están desde siempre, sólo que en su momento no las llamaba “espirituales”. Entendía que eso era lo normal por el simple hecho de ser espíritus viviendo una experiencia humana. Desde muy chico tuve en claro que la muerte formaba parte de la vida, y que sólo estaría de paso en la Tierra.

Carmelo Urso: Julio, en uno de tus textos, expresas: “El valor del mensaje está en su poder de transmutación, en su fuerza para impulsar los cambios. El mensajero es como la baranda de una escalera, cumple una función, constituye un medio para ayudar a elevarnos”. ¿De qué mensaje te sientes emisario? ¿Elegiste ser mensajero o el mensaje te eligió para elevar tu nivel de consciencia y el de tus lectores y lectoras?

Julio Andrés Pagano: La síntesis de lo que expreso es que llegó el tiempo de abrir el corazón para vibrar en el amor. Al no haber divisiones, elegí y fui elegido. Los mensajes surgieron como una forma de impulsar la vibración de la visión que recibí hace casi 8 años, la cual dio vida al proyecto del parque temático “Despertar”, que en esencia es una moderna unidad de consciencia que concentra lo mejor del hombre.

Juego a recordar gracias a que otros juegan a olvidar. Interpretamos papeles que nos permiten vivenciarnos de múltiples formas. Podría decirse que si de algún modo elevo el nivel de consciencia de quienes leen los mensajes, es porque ellos también me elevan a mí, ya que viajamos juntos. Somos Uno. Expresamos la misma esencia prístina en diferentes maneras divinas para hacernos más conscientes.

Todos somos mensajeros, incluso lo que dicen que no los son, pues no se puede no comunicar. Todo vibra. Al ayudarnos a comprender, el mensajero constituye un punto de apoyo para elevarnos. Es como si fuese una baranda que nos permite subir un nuevo escalón, pero si nos quedamos aferrados la baranda se convierte en una limitación que nos impide avanzar.

NUBE ROSADA

Carmelo Urso: Dices en un aforismo: “la mejor manera de que alguien continúe preso es haciéndole creer que está en libertad”. ¿Cómo hace un buscador de la Verdad para percibir su cárcel espiritual y liberarse de ella, cuando los barrotes de su celda están hechos con la invisible materia del mito, de intangibles condicionamientos ideológicos, mentales y espirituales?

Julio Andrés Pagano: La “cárcel espiritual” se manifiesta en la angustiante sensación interna de reconocer que aquello que estamos haciendo no está en consonancia con nuestro verdadero Ser. Podremos no saber cómo describir ese estado con palabras, pero -llevado al sentir- hay un reconocimiento interno de que estamos desequilibrados, faltos de armonía y que nuestra vida carece de sentido.

La clave para liberarse está en animarse a sentir. La invisibilidad del mito y los condicionamientos mentales se trascienden con la guía –también invisible- del corazón. Sintiendo, lo invisible se vuelve visible y uno reconoce dónde están los barrotes, porque la dimensión del corazón nos ofrece una mirada más pura y penetrante, que devela cualquier trampa por más sutil que sea.

Dar los primeros pasos no siempre resulta sencillo, porque para ello uno tiene que estar dispuesto a morir, en el sentido de dejar ir todos aquellos “beneficios” que la cárcel mental ofrece, tales como la sensación de seguridad, pertenencia, reconocimiento, etc. El estar pendiente del “qué dirán” es un barrote, la importancia social es un barrote, la seguridad económica es un barrote, los mandatos familiares son barrotes, los deseos son barrotes. Son infinitos los barrotes de la cárcel mental, sin embargo todos se nutren del miedo como forma de control.

La puerta de salida es interna y la clave está en sentir para vibrar en el amor. Todo lo que hagamos desde el corazón es una gota que lima los barrotes. Si la cárcel fuese un vaso, poco a poco, con cada gota de amor, el agua se desborda y nos encontramos fuera. ¿Cuál gota es más importante? Todas, porque si una falta el agua no se derrama.

Lo mágico es que un vez que estamos fuera ya no vemos a la mente como una cárcel, sino como un verdadero trampolín que nos ayudó a dar el salto que transformó nuestra vida. Es ahí cuando abrazamos aquello que creíamos que era nuestra parte oscura para vibrar en unidad, y logramos alinear la mente y el corazón.

Carmelo Urso: Una de tus notas dice: “Sólo importa el mensaje”; ¿das a entender que el recado es más importante que el emisario, que la enseñanza prevalece sobre el maestro, que terminó el tiempo en que el gurú estaba por encima del discípulo?

Julio Andrés Pagano: Calificar a una persona de “gurú” es una nueva forma de generar barrotes mentales, en el sentido que, desde nuestra perspectiva espiritual, “gurú” se transforma en seguridad, en persona confiable, y ahí estamos de nuevo con nuestros miedos –presentados de una manera más refinada- en busca de seguridad.

Cuando alguien nos trae una carta, lo que vale es lo que están dentro del sobre, no la forma en que se exprese o se vista el cartero. Sin embargo, nuestros filtros mentales hacen que generalmente pongamos el foco de atención en el mensajero, sobre todo si lo que nos comunica choca contra nuestras suposiciones o creencias.

Si matamos al mensajero, en el sentido de desacreditarlo, automáticamente muere su mensaje, pues el emisor no nos resultó confiable. Lo que la mente no nos permite ver es que el verdadero emisor no es el que hace de mensajero, éste es sólo un canal de expresión, un medio para que el mensaje nos llegue.

Si vemos con el corazón, incluso aquel que nos agrede nos está dando un buen mensaje. Nos está comunicando de qué manera no tenemos que hacerlo porque causa sufrimiento. Todo tiene una enseñanza oculta, todo comunica. Está en nosotros develar aquello que se nos quiere decir.

A medida que caminamos, vamos descubriendo otras perspectivas. Una vez que aprendemos a no matar al mensajero y darle importancia sólo al mensaje, llegado a cierto punto el juego vuelve a repetirse de una manera aún más sutil, para que sigamos elevándonos. En esta nueva instancia, puede que esta vez no aceptemos el mensaje por el tipo de letra con que está escrito.

Si nos seguimos abriendo y damos otro paso al trascender esta limitación, comprendemos que lo que verdaderamente cuenta es el espíritu que anima el mensaje. En este punto, ya no cuenta el mensajero y no nos quedamos atados a la forma en que está expresado el mensaje, sólo queda aquello que puede sentirse, la verdadera esencia de aquello que se nos comunicó.

Julio Pagano: "La humanidad está ascendiendo, está despertando y eso permitirá que la paz renazca".

Carmelo Urso: En tu texto “un mágico encuentro” anotas: “Sentir es lo que impide que veamos al otro como un medio para alcanzar nuestros fines, es lo que nos impulsa a renovar la confianza en que nunca es tarde para empezar de nuevo, es lo que facilita que el amor brote sin pausas y la esperanza siga latiendo”. En nuestra educación occidental se nos ha enseñado más a pensar que a sentir y a percibir el sentir como algo irracional, a veces autodestructivo. ¿Cómo armonizar el pensar y el sentir en nuestra vida cotidiana? ¿Sirve el Amor incondicional de árbitro entre estos dos aspectos de nuestra existencia?

Julio Andrés Pagano: Bajo el manto de la palabra “educación” se han cometido muchas atrocidades en beneficio de unos pocos a los que le interesa obtener el control mundial, por eso muchas veces se decía que se estaba educando, cuando en realidad se estaba domesticando e incluso esclavizando.

Enseñar que el sentir es algo irracional, es la mejor forma de evitar que los corazones se abran. Sentir tiene una “lógica inversa” en el sentido que una vez que hemos dados determinados pasos siguiendo nuestra voz interior –pasos que parecían inconexos o locos desde el punto de vista de la razón-, al mirar hacia atrás vemos que tenían su verdadero propósito, pues estaban unidos por un hilo invisible para los ojos de la mente, que sólo el corazón es capaz de contemplar.

A medida que ingrese con más fuerza la energía de la Era de Acuario esta situación cambiará, porque la gente no estará dispuesta a que le digan qué hacer, sino que comenzará a buscar sus propias respuestas. Comenzarán a activarse el hemisferio cerebral derecho, la energía femenina y el corazón. Cuando esto vaya sucediendo de manera más pronunciada, comenzaremos a vibrar en Unidad, pues sólo con el hemisferio izquierdo, la energía masculina y la mente no es posible volar, es como intentar hacerlo con una sola ala. Necesitamos integrarnos, funcionar como un todo.

Estamos presenciando un profundo proceso de transformación. En la medida en que estas energías más refinadas se presenten con mayor intensidad, el sistema educativo será otro. La vida, tal como la conocemos, será diferente porque vibraremos en otra frecuencia. Este nuevo contexto nos impulsará a conectar con nuestra esencia y eso producirá una transformación radical en todos los ámbitos.

No considero que el amor incondicional sirva de árbitro, pues todo árbitro pone límites y el amor incondicional no los tiene. El amor es la vibración que trasciende toda barrera, de ahí que si nos abrimos experimentaremos la Unidad. En la medida en que conectemos con esta nueva frecuencia y vayamos despertando, veremos al otro como un reflejo de nuestra luz y esa sola visión dará un vuelco total a nuestras vidas, porque comprenderemos que si agredimos, insultamos, marginamos y demás, no hay otro al que se lo estemos haciendo más que a nosotros mismos.

Cuando abramos nuestro corazón para sentir, la armonización se irá dando de manera natural, dado que nuestra vida cotidiana se desarrollará de manera coherente con nuestra esencia. En honor a la verdad, no puedo decir cómo armonizar el pensar y el sentir, pues hacerlo sería como programar la armonización, y eso implicaría entrar en el juego de la mente.

Cada uno debe encontrar su punto medio en función de aquello que sienta que es lo mejor para su proceso evolutivo. En la medida en que lo hagamos, ya no culparemos al otro, pues sólo está ahí para reflejarnos. Nuestra vida cotidiana cambiará, pues no andaremos por la vida echando culpas, sino haciéndonos cargo de aquello que estamos generando. Ese simple acto consciente tiene la gracia de armonizar nuestra vida.


Estimado lector: este interesante diálogo continuará la semana entrante, con nuevas reflexiones, anécdotas y vislumbres. Que el Uno infinito bendiga cada uno de tus pasos para que nos reencontremos en este sereno espacio de Amor y Luz el próximo lunes. ¡Hasta entonces!

UNA GOTA MÁS

Cada gota es indispensable para que fluya el gran río de la Vida
Cada gota es indispensable para que fluya el gran río de la Vida

Julio Andrés Pagano
http://www.proyecto-despertar.com.ar/

Por más diminuta que parezca, cada gota de conciencia expande y eleva la vibración de la Tierra.

Unas tras otras, las gotas van cayendo. Nada parece transformarse. El goteo es casi imperceptible. El cansancio y la desolación dicen presente. El paisaje desértico de esperanzas crea la falsa ilusión de que nada va a cambiar. El vacío interior se agiganta. Las gotas siguen cayendo, expanden su vibración. La mente sostiene que todo está perdido. El corazón no se deja engañar, escucha cómo las gotas continúan brotando y ríe de felicidad. Su sabiduría le anuncia que el río está emergiendo. Libere sus compuertas. Ayude a que el agua corra. Sume para que el río de la conciencia espiritual irrumpa en todo su esplendor.

Las gotas son todas aquellas cosas que nos ayudan a ser más humanos y nos permiten armonizar con la existencia. Los buenos actos son gotas. Las caricias son gotas. Los pensamientos positivos son gotas. Los abrazos, las palabras de aliento, los rostros felices. Gotas… Las acciones conscientes, las oraciones, las meditaciones, la ayuda desinteresada, los gestos de sensibilidad. Gotas… El saber compartir, aprender a valorar, el respeto por uno mismo. Gotas… La fe, la humildad, la confianza, la esperanza, el amor. Gotas… Todas son gotas que reflejan una nueva humanidad. Son gotas que acrecientan y vivifican el río de la conciencia espiritual que está transformando la vibración del planeta.

El futuro nace del presente. Nuestras decisiones co-crean. Si sólo sembramos discordia, odio, pesimismo, sufrimiento y frustración ¿qué cree que cosecharemos? Sus gotas, aunque parezcan simples, aunque las perciba insignificantes o débiles, hacen la diferencia. Son como semillas de luz que transforman y ayudan a que el futuro no se manifieste desalmado.

Fluir con esta corriente, que conduce al océano de la existencia, entraña desafíos que nos permiten crecer y nos impulsan a continuar evolucionando. Implica aventurarse en terrenos desconocidos. El río nos invita a desaprender para seguir aprendiendo, porque sólo lo que se vacía puede volver a llenarse. Sus piedras no son dificultades, sino oportunidades disfrazadas que nos ayudan a elevar.
No permita que estas frases queden sólo en el plano mental. Tírese al agua. Abra su corazón. Arriésguese. Cuando se sumerja en este río de conciencia verá cómo las vivencias se transforman en maestras multidimensionales que le ayudarán a experimentar una realidad que transformará su vida.

Existen innumerables formas de contribuir a que este incipiente caudal se torne aún más cristalino. Si nos animamos a reconocer nuestro lado más oscuro, si trascendemos nuestras limitaciones y transmutamos los miedos que nos mantienen cautivos ya estamos ayudando. Lo mismo si ponemos conciencia en cada uno de nuestros actos y desplegamos, sin reservas, nuestro potencial para materializar una realidad que esté acorde con lo más puro de nuestro ser.

¿Por qué se preocupa tanto? Haga lo que haga, los demás siempre hablarán. Ellos no son enemigos, son maestros que nos impulsan a trascender la careta social. ¡Vamos, rómpala! ¡Tírela! Deje que su ser interno lo guíe y lo instruya. Escuche la voz que emana desde el centro de su pecho. Siga sus consejos, son inmaculados. No importa que algunas personas se le rían en la cara y lo desacrediten. Muchos disfrazan de ese modo el temor que les provoca el cambio.

Vamos… anímese. Juegue. Suéltese. Disfrute. Recupere su inocencia. Mire a la vida con ojos nuevos. Explore su interior. Conózcase. Restablezca su vínculo con la naturaleza. Aliviane su mochila. Expanda su divinidad. Despierte. Redescubra su magia interna. Equilíbrese. Ayúdese a cambiar. Permítase soñar. Sáquele el polvo a sus talentos. Multiplique sus dones. Respete su sentir. ¡Viva! Empiece a sanar.

Preste atención. Sienta cómo el río de la conciencia late con cada pensamiento de luz que recorre su cuerpo. El agua renueva y purifica. Inhale su perfume, es pulsión de vida. Observe con el corazón y comprobará que no existen las divisiones. Somos Uno. El río se compone de millones y millones de gotas que danzan en la unidad, más allá de todo ego.

Vamos… transforme su desierto. No deje que sus gotas se esfumen bajo el sol abrasador de la indiferencia y el desgano. Viértalas en el río de la existencia. Cierre sus ojos y facilite que el murmullo de las aguas guíe sus pasos. Descubra que nunca puede encontrar afuera lo siempre estuvo dentro. Sí, ya lo sabía, es cierto. Simplemente lo había olvidado, el río está en su interior. Permita que el agua corra. Derrumbe sus compuertas. No tema. Abra su corazón de par en par, para que el agua penetre y lave sus heridas. Renazca. La existencia, agradecida: una gota más.

UN UNIVERSO DE AGUA

El agua es polvo de estrellas, polvo de estrella fugaz...
El agua es polvo de estrellas, polvo de estrella fugaz...

Carmelo Urso

entiempopresente4@gmail.com

En el presente relato te enterarás de cómo empezó y evolucionó el Universo, según las teorías científicas más aceptadas.

Esta historia tiene un protagonista muy curioso. Hablamos de un líquido que –libre de contaminación e impurezas- no tiene sabor, ni color, ni olor. ¿Lo identificas?

Se trata del agua. El agua es el elemento imprescindible para la Vida y es la base para el nacimiento y desarrollo de cualquier civilización.

Un Universo con corazón de átomo

Al principio, el Universo era más pequeño que un punto. ¿Un punto? No, en realidad era más pequeño que un microbio. ¡Qué digo un microbio!: un microbio era trillones de veces más grande que aquel mínimo Universo.

Entonces, pasó algo inesperado.

Los hinduistas llaman a ese momento el inicio de “La respiración de Brahma”; también el comienzo del “Maha-Kalpa”.

En la traducción latina del Génesis, se le conoce como el “Fiat Lux” –“Hágase la Luz”.

Científicos del siglo XX le bautizaron como el “Big Bang”… aunque, hoy día, hay quien dice que más que una explosión fue una poderosa emanación cósmica; tal versión estaría más acorde con la tradición cabalística hebrea del “Árbol de la Vida”, donde el Dios Único exhala su esencia a través de diez (hay quien dice que once) largas etapas de manifestación.

En todo caso, esto es un simple relato. No pretende ser una exhaustiva relación de los hechos: no había ningún periodista allí para corroborarlos (o para tergiversarlos).

Por tanto, en un acto imaginativo, visualiza una explosión infinitamente blanca, la más luminosa que jamás haya ocurrido.

¡Y además de blanca, infinitamente caliente! Bueno, infinitamente no; hay cosmólogos y astrofísicos que se atreven a decir que, recién parido, el Universo tenía una temperatura promedio de 20 mil millones de grados centígrados. Un número altísimo, casi inimaginable… ¡pero no infinito!

En fin: es obvio que todavía hacía demasiado calor como para que la Vida decidiera darse un paseíto por allí…

La sopa primordial: un Universo en forma de crema caliente

100 millones de años después de la Gran Explosión (o Gran Emanación o Gran Creación, según la quieras llamar), el Universo era mucho más grande.

Sin embargo, aún no tenía forma definida.

Se había convertido en una crema espesa, muy caliente. No existían galaxias, estrellas, orbes o seres vivos.

Poco a poco, el Universo se fue enfriando. Descendió la temperatura unos millones de grados por aquí, otros por allá… y en algún momento llegamos a la “fresca” temperatura promedio de un millón de grados centígrados.

Después de otros cuantos grados menos, empezaron a formarse los primeros elementos de la materia. El primero habría sido el hidrógeno; luego, el oxígeno.

Pero aún faltaba mucho para que la Vida tuviera un hogar propicio para manifestarse.

Las primeras galaxias, estrellas, planetas y seres

El Universo se enfrió y se enfrió y se enfrió… hasta llegar a su temperatura actual de 3 grados centígrados. Hoy día, sin una nave o traje espacial, pasarías mucho frío en la intimidante negrura del Cosmos.

Al enfriarse, el Universo dejó de ser como una crema. Vastos cúmulos de engrudo cósmico se separaron unos de otros. Tales grumos eran inmensas nubes de gas que se convirtieron en galaxias.

Las nubes de gas se adensaron. Poco a poco, tomaron forma las estrellas. Las estrellas empezaron a brillar. De pronto, hubo planetas circundando cada brillante sol. Y, con mucha suerte, en los planetas donde hidrógeno y oxígeno formaron amplios dominios de agua, comenzaron a existir seres vivos.

¿Qué es el agua? Muy fácil: polvo de estrellas…

El planeta Tierra no es el único que tiene agua en el Sistema Solar.

¿Te parece extraño? Pues no lo es. De hecho el agua no es un elemento raro en el Sistema Solar ni en el resto del Cosmos.

En el planeta Venus hay agua… ¡pero sólo en forma de vapor! El orbe venusino tiene una temperatura superficial de 500 grados centígrados. Venus podría ser un planeta muy parecido a la Tierra, pero como está muy cerca del Sol resulta demasiado caliente para el desarrollo de la Vida.

Sabías que el planeta Marte tuvo agua en forma líquida hasta hace unos mil millones de años? Sin embargo, Marte no pudo retener el agua en su superficie y el vital líquido terminó esfumándose al espacio. Marte es hoy un desierto rojizo y amarronado, con profundes cañones y canales por los que alguna vez discurrieron impetuosos cauces. En el planeta marciano, sólo existe el agua en forma de hielo que hay en sus fríos casquetes polares.

Una nueva medición de la sonda “Mars Express” ha descubierto una gran masa de agua helada bajo el polo sur de Marte. La cantidad de agua atrapada en las capas heladas de la región polar meridional de Marte sería suficiente para cubrir toda la superficie del planeta con una capa líquida de 11 metros de profundidad.

Se ha detectado mucha agua en Marte... ¡pero congelada!
Se ha detectado mucha agua en Marte... ¡pero congelada!

Titán –uno de los satélites de Saturno- es un helado esferoide cubierto de hielos eternos; se piensa que bajo su gélida superficie pudieran cundir vastos océanos.

En todo caso, hasta el presente momento, la Tierra es el único planeta de nuestro Sistema Solar que acumula agua líquida en abundancia ¡Sabes de qué material se formó el agua de la Tierra? Pues del polvo de las estrellas.

Las estrellas recién nacidas no estaban bien compactadas. ¡Se desbarataban y lanzaban gran cantidad de polvo cósmico! Era un polvo grueso, compuesto por carbono, hidrógeno y oxígeno, que se congelaba cuando entraba en contacto con el espacio cada vez más frío. Las nubes de polvo de estrellas contenían enormes cristales de hielo. Lentamente, los cristales de hielo se precipitaron sobre los planetas.

Como la Tierra está a una distancia adecuada del Sol, retuvo ese hielo en forma de agua líquida. En planetas más calientes y cercanos al Astro Rey el hielo se volvió vapor. En planetas más frío y lejanos del Sol, el hielo no se derritió.

La Vida comienza a evolucionar en las nubes

La Vida llovió en forma de moléculas durante millones de años
La Vida llovió en forma de moléculas durante millones de años

Hace 4 millardos de años, la Tierra era ya un planeta bien formado. Sin embargo, aún no tenía continentes. El hielo traído por el polvo de las estrellas se convirtió en grandes océanos.

Nuestro planeta era bola cubierta de líquido, un primitivo mar de agua solitaria. Su atmósfera compuesta de hidrógeno, metano, amoníaco, vapor de agua y gas carbónico tenía una intensa actividad.

La energía del Sol provocó reacciones químicas en la atmósfera de la Tierra. Gracias a eso, se formaron las primeras moléculas, los primeros organismos vivos que aparecieron en nuestro orbe natal. Las moléculas eran una suerte de gotitas compuestas de carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y otros elementos.

El cielo se llenó de nubes cargadas de moléculas. Cuando estas gotitas estuvieron lo suficientemente pesadas, cayeron de los cielos sobre la líquida superficie.

La lluvia de moléculas persistió durante millones de años. Los inmensos océanos de la Tierra fueron llenándose con nuestros primeros y minúsculos antepasados. Así empezó la Evolución de la Vida.

El planeta del Agua se convierte en la Tierra Prometida de la Vida

En el vasto mar, nuestros microscópicos padres comenzaron a llevar una existencia muy plácida y cómoda.

¡Era un verdadero paraíso de agua! Las moléculas obtenían abundante alimento del agua, la cual era una nutritiva sopa que contenía gran cantidad de minerales y substancias químicas. En su tiempo libre –que era todo el tiempo del mundo- las gotitas hacían básicamente dos cosas: alimentarse y multiplicarse. El agua se convirtió en el hogar perfecto para la evolución de la Vida.

Sin embargo, tanta felicidad no duró para siempre.

Las gotitas se multiplicaron en cantidades tan inconmensurables que el alimento de todos los océanos del mundo resultó insuficiente. Se produjo la primera hambruna de la historia. Muchas gotitas empezaron a fenecer.

Pero la evolución de la Vida no se detuvo.

Entonces, nuestros tátara-tátara-tátara…abuelos hicieron algo. ¡Se organizaron para sobrevivir! A tal efecto, se conformaron dos bandos.

A un bando se le ocurrió una excelente idea: formar grupos de gotitas para producir alimento a partir de la energía solar. Después de millones de años de evolución, estos grupos originaron las plantas.

El otro bando tuvo una idea generada a partir del más radical instinto de supervivencia: organizar grupos de moléculas para comerse a otras moléculas. Estas gotitas caníbales originaron a los animales.

Todos y todas provenimos de las sencillas gotitas de ida que un día llovieron del cielo sobre un joven planeta rebosante de agua líquida.

De pronto, el agua dejó de estar sola

Hace 300 millones de años surgió el continente más grande que jamás existió: Pangea. El agua ya no estaba sola en el planeta. Se había consolidado el elemento tierra. En los pantanos y lagunas de Pangea la Vida evolucionó, formando plantas, reptiles, aves, peces y mamíferos.

Hace 200 años los dinosaurios dominaban la faz de la Tierra. Eran los seres vivos más grandes y poderosos.

Los seres humanos jamás vimos a un dinosaurio vivo. Surgimos varios millones después de años. Cuando veas en una película a dinosaurios y humanos conviviendo, debes saber que esos es fantasía. Conocemos a esos gigantescos reptiles sólo a través de sus diversos restos y osamentas.

Según las teorías científicas más aceptadas, los dinosaurios se habrían extinguido a raíz de la caída de un enorme meteorito en lo que hoy es la bahía de Yucatán –México. Tras este catastrófico impacto, ocurrido hace unos 75 millones de años, una densa nube de polvo negro habría cubierto el cielo del ore durante cientos de años.

El día se habría vuelto una noche permanente. El clima planetario se tornó extremadamente seco. El agua empezó a escasear y las planas y otras fuentes de alimento morían. Pero aunque el mundo parecía yermo y oscuro, todo estaba listo para la aparición del ser humano.

Los seres vivos sobrevivieron buscando el agua en todas partes

Un posible retrato de purgatorius
Un posible retrato de purgatorius

Hace 70 millones de años, Pangea acabó dividiéndose en los continentes que hoy conocemos: Asia, África, América, Europa, Oceanía y la Antártida. Sólo América del Norte seguía pegada a Europa.

Los últimos dinosaurios estaban desapareciendo. El polvo levantado por el meteorito ya se había disipado del firmamento pero el clima terráqueo seguía siendo muy seco.

Entre la novedosa fauna de ese período, apareció en América del Norte un pequeño mono al que algunos antropólogos han dado el sufrido apelativo de Purgatorius, dadas las extremas condiciones ambientales de las cuales surgió. No era más grande que una rata. Sin embargo, se las apañó para colonizar todo el planeta. Como la sequía era muy fuerte, el agua y los alimentos solían ser escasos: por eso, Purgatorius recorrió el mundo en busca de ambos; a partir de este mínimo primate, se originaron las diversas especies de simios y pre-humanos, las cuales fueron haciéndose cada vez más fuertes y populosas con el aso de las eras.

Después de 60 millones de años el clima del planeta mejoró. Los continentes, especialmente África, se tornaron en prósperos jardines, llenos de árboles frutales, ríos, lagos y toda clase de animales.

El jardín africano se convirtió en un desierto

Hace unos 7 millones de años nació el ser humano en África, un verde edén surcado por ríos amables y frondas infinitas. Pero un día volvió a ocurrir lo inesperado. ¡Ocurrió el cataclismo más grande de todas las épocas! Fue tan devastador, que buena parte del jardín africano se convirtió en lo que hoy es el desierto del Sahara.

Otra gran sequía golpeó al mundo. Volvió a menguar el caudal de los ríos y a escasear lo alimentos. El naciente ser humano tuvo que volverse muy listo para sobrevivir. Antes de la hecatombe, comía sólo frutas y vegetales. Después del cataclismo, tuvo que volverse carnívoro y cazador. Fabricó herramientas para matar animales y escarbar el suelo en busca de agua.

Al igual que su antepasado Purgatorius, el sehumano colonizó el planeta en busca de agua y alimento.

El poder de controlar el agua

Poco a poco los humanos evolucionamos. Nuestra capacidad de pensar aumentó nuestro cerero se hizo más grande. Empezamos a caminar en dos pies para ver mejor a nuestros y cazar presas con mayor eficacia. Cuando nuestros antepasados se hallaron en tierras frías, se vistieron con las pieles de lo animales que atrapaban.

Hace 20 mil años, el ser humano controlaba el poder del fuego para calentarse en la noche y cocinar. Además, pintaba y componía sencillas formas de música. Este nómada nunca estaba quieto. Andaba siempre en pos de las manadas de animales que cazaba.

Un buen día, un héroe desconocido realizó un sencillo pero importantísimo descubrimiento que cambió nuestra historia. Esa persona tomó unas semillas de trigo, las enterró en las faldas del Monte Karmel –en lo que hoy es Israel- y las regó con agua. Después de un tiempo, las semillas originaron planas de trigo con las cuales se podía hacer pan. Este genio ignoo había inventado la agricultura.

Entonces, el ser humano ya no tuvo que pasar su existencia entera corriendo detrás de animales. Pudo estarse quieto en un solo sitio, viviendo de lo que sembraba en la tierra.

Las civilizaciones hidráulicas

Las civilizaciones humanas siempre surgieron a orillas de una importante fuente de agua. Estos es lógico. Sin agua, no hay agricultura. Sin agricultura, no hay fuente continua y segura de alimentos. Sin alimentos seguros, es imposible erigir una urbe. Las civilizaciones más importantes de la historia fueron aquellas que tuvieron el poder de controlar el agua.

La civilización egipcia surgió en la llanura del río Nilo. La nación china evolucionó a partir del río Amarillo. El imperio romano creció a partir del río Tíber. La sociedad hindú se consolidó a las riberas del Ganges. Los incas fueron unos expertos hidráulicos de primer orden que controlaron el agua de las montañas para practicar una agricultura eficiente y ecológica.

Todas esas civilizaciones construyeron largas redes de canales de riego y de desviación, acequias y compuertas, presas, diques y zanjas de desagüe para asegurar que hubiera agua en el momento en cantidad adecuada.

Cuando el ser humano se estableció en un solo lugar, con provisiones seguras de agua y alimentos, tuvo tiempo libre para pensar y crear conocimientos.

Tal producción de saberes nos ha llevado a explorar el sistema solar y a levantar modernas civilizaciones… pero también a construir letales arsenales atómicos y a contaminar esas mismas aguas que ayudaron a crecer y a evolucionar a todos los seres vivos.

Si contaminamos y desecamos las fuentes de agua, las Vida continuará en otras partes del Universo, pero sin los seres humanos.

Y sabemos que tú quieres que tus padres, hermanos, amigos y parientes sigan contando esta historia, la más importante de todas:

La historia de cómo el ser humano y todas las especies animales y vegetales evolucionaron gracias a un líquido muy simple, pero que tiene el poder de conceder y alargar la Vida a quien beba de él y lo preserve a los largo de las eras…

El agua…

LA RUTA DEL AGUA

Los "flocs": pequeñas cápsulas con carga eléctrica que sirven para potabilizar el agua

Carmelo Urso

entiempopresente4@gmail.com

Dos moléculas de hidrógeno y una de oxígeno parecen poca cosa… ¡pero cuándo se juntan son la clave para gestar y preservar la Vida en el universo…!

El agua se presenta en tres estados: sólido, líquido, gaseoso; se convierte en sólido (hielo) a los cero grados centígrados y se vuelve gas a los 100 grados, en pequeña cantidad, y libre de sedimentos, no tiene color; sólo en grandes cantidades, y vista al distancia, puede tornar tonalidades azuladas, verdosas o grisáceas.

Tal como se le encuentra en ríos, lagos o acuíferos, el agua puede contener sustancias contaminantes, tanto de orden natural como producto de la actividad humana. Para que pueda ser consumida por los seres humanos, debe ser transformada en agua potable.

La empresa hidrológica

El agua es estado natural es uno de los más valiosos recursos; sin embargo, no siempre está lista para ser consumida por los humanos.

La empresa hidrológica es un grupo de personas que labora para producir agua potable. En ella, prestan sus servicios los más diversos profesionales: ingenieros, administradores, economistas, bioanalistas, abogados, periodistas, técnicos en informática, arquitectos, plomeros, electricistas, obreros, entre otros.

El agua potable es un producto costoso que requiere un largo proceso industrial. Se necesitan muchas personas, dinero, energía, moderna tecnología y grandes instalaciones para producirla y llevarla a los hogares.

Recorrido del agua

Las empresas hidrológicas son las encargadas de llevar a efecto el proceso de potabilización. En dicho proceso hace un largo recorrido que consta de diversas etapa. Antes que nada, se necesita una fuente segura de agua. Luego, el líquido vital es almacenado en grandes represas o embalses.

De allí se envía a la planta de potabilización, donde es sometido a diversos tratamientos y controles. Cuando el agua se vuelto potable, es distribuida a pueblos y ciudades. Finalmente, el agua que consumes en tu hogar es vertida a una red de cloacas tras ser usada y, de esta manera, el ciclo de potabilización comienza una y otra vez.

Fuentes de agua

Existen dos tipos de fuentes de agua:

Fuentes superficiales: ríos, quebradas y lagos; son las más frecuentemente utilizadas.

Fuentes subterráneas: suelen provenir de pozos profundos y manantiales, suelen estar menos contaminadas que las superficiales; no obstante, sacarlas a la superficie es a veces un proceso económicamente costoso.

Almacenar agua: un proceso vital para que existan las ciudades modernas

En tiempo de lluvia, el agua es abundante… y a veces los ríos se desbordan y provocan inundaciones; en cambio, en tiempo de sequía, el agua escasea y los seres vivos pueden padecer sed y grandes limitaciones.

Para evita tales situaciones, la empresa hidrológica construye embalses y represas en donde se acaudalan inmensas cantidades de líquido. Así, durante la temporada seca, la población puede usar el agua almacenada en la temporada de lluvia.

Una bacteria llamada “echerichia coli”

La echerichia coli
La echerichia coli

Los científicos que trabajan en la empresa hidrológica analizan cuidadosamente el agua de ríos y lagos para detectar cualquier cosa que pueda poner en riesgo la salud.

En el agua sin purificar de los embalses suele hallarse una bacteria llamada “echerichia coli”. Esta bacteria suele estar relacionada con los desperdicios humanos. Además, suele estar acompañada por otras bacterias que, en exceso, causan estragos en nuestra salud. Reducir la bacteria “echerichia coli” a niveles mínimos es fundamental para en el proceso de potabilizar el agua.

Invisibles algas de corta vida

El agua está llena de diminutas alas que sólo pueden ser observadas con el microscopio. Estas algas tienen una vida muy corta, y al morir, se descomponen, dando mal sabor al líquido. Es por eso que una de las principales funciones del proceso de potabilización es eliminar el exceso de estos diminutos seres vegetales.

Antes que nada, el cloro…

El agua almacenada en la represa o embalse es enviada a la planta de potabilización. La primera etapa de la potabilización es la cloración. Consiste en la aplicación de cloro, en forma de gas, al agua. El cloro elimina bacterias, algas y otras sustancias cuyo exceso pudieran afectar la salud.

El aire también es un agente limpiador

Tras la cloración, muchas bacterias y algas han muertos. Sus cuerpos microscópicos comienzan a descomponerse. Esto origina mal sabor y desagradable olor. Entonces, viene la segunda etapa del proceso de potabilización: la aireación.

El líquido pasa de una piscina a una piscina muy curiosa. En ella, el agua es elevada en chorritos como as que vemos en las fuentes de las plazas. Cuando el agua se mezcla con el aire, se elimina buena parte de los sabores y olores ofensivos, pues el aire oxida la materia orgánica descompuesta.

Pequeñas cápsulas eléctricas

El tercer paso en este proceso es la coagulación. Se agrega al agua una sustancia química llamada sulfato de aluminio, la cual tiene la propiedad de formar coágulos viscosos. Tales coágulos –pequeñas cápsulas con carga eléctrica- reciben el nombre de “floc” y son como unos pequeños imanes que atraen y atrapan a las sustancias indeseables presentes en el agua.

Viaje al fondo de una piscina

Posteriormente, el agua pasa al piscina de sedimentación. En tal estanque, el fluido elemento reposará durante algunas horas.

Cada impureza presente en el agua ha sido encapsulada por un “floc”. Gracias al peso de los “floc”, las impurezas, bacterias o algas se precipitan al fondo de la piscina. Allí forman una capa de lodo. El lodo es eliminado a través de tuberías especiales de descarga. De esta manera, ya casi tenemos agua potable. Pero todavía faltan algunos detalles.

Bienvenidos al filtro rápido de arena

Ya quedan muy pocas impurezas en el agua. Pero nunca está de más un toque de perfeccionismo. Por eso, después de la piscina de sedimentación, el agua pasa por el filtro rápido de arena.

Generalmente, el filtro rápido de arena está compuesto por una capa de arena gruesa y varias capas de grava: su función es retener las partículas que han sobrevivido a todo el tratamiento anterior.

El control final

El paso final del proceso de potabilización es controla el nivel de cloro presente en el líquido. Si el agua contiene exceso de cloro, se agrega bióxido de azufre para reducirlo. Si el nivel de cloro es insuficiente, se agrega un poco más. En algunos lugares del mundo se añade un paso más: el agua es ozonizada con grades filtros colocados al principio de las tuberías de distribución.

Potabilizarla lleva días; contaminarla, pocos minutos, segundos…

Acaba de ver cuánto tiempo y energía se invierten para llevar agua a tu casa. Lo curioso es que en unos pocos minutos o segundos, el agua deja de ser potable. Piensa que en diez minutos de ducha, puedes gastar 100 litros de agua. ¿Y dónde va a parar ese líquido? A la red de cloacas que comunica a las viviendas de tu pueblo o ciudad.

Por eso, usa el agua con racionalidad y percibe –al disfrutar de sus beneficios- la importante tarea de quienes, día a día, la llevan hasta tu hogar para que tú y los tuyos eleven su calidad de vida.

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LAS HERIDAS DEL AGUA

Esta gran glotona puede engullir hasta 25 litros por bajada
Esta gran glotona puede engullir hasta 25 litros por bajada

Carmelo Urso
entiempopresente4@gmail.com

La poceta y la regadera: grandes consumidores de agua

La poceta fue inventada hace 500 años en Inglaterra. Pese a su probada utilidad, nadie le da la importancia que realmente tiene. ¿Te imaginas cómo sería la vida sin ese curioso aparato?

El inodoro –como también se le conoce en otros países- tiene un defecto: es un gran consumidor de agua. Es por eso que no debes bajar su palanca por simple capricho.

Mucha gente todavía tiene en su casa anticuados modelos que derrochan hasta 25 litros en una sola bajada. Otras vetustas versiones gastan entre 10 y 15 litros. Actualmente, se han diseñado equipos que consumen entre 3 y 5 litros por usada.

La regadera es otra gran glotona. ¡Hay algunas que son capaces de engullir 33 litros de agua potable en un minuto! Con una de esas regaderas, una familia de 4 personas podría gastar 1.000 litros vitales con un ligero baño en la mañana.

Afortunadamente, ya existen regaderas que reducen el gasto de agua a 6 litros por minuto. El 40 % del agua potable que usamos en la casa se va por la poceta y la regadera.

En ocasiones, estos artefactos, así como las llaves y tuberías, se estropean y presentan copiosas fugas.

A través de una fuga en una tubería, llave o poceta, pueden malgastarse hasta unos 20.000 litros agua en un mes. ¡Toda una herida en el sistema hidrológico de la ciudad! En las zonas más pobres de África, 10 niños podrían cubrir sus necesidades de agua durante un año con esa cantidad de líquido.

Recuerda además que el agua potable, después de usada en el hogar, se convierte en agua contaminada, la cual necesita ser tratada antes de ser descargada a los ríos. Y el agua contaminada es uno de los problemas más graves que tiene el mundo de hoy.

Sólo el Amor puede más que la contaminación

Cada día, 10 mil niños en todo el mundo pierden la vida por enfermedades relacionadas con el agua contaminada.

El agua se contamina de muchas maneras. La primera y más fácil es cuando la usamos en el hogar.

La mayor parte de las industrias descargan desechos muy contaminantes en los ríos y mares.

Incluso el calor es un contaminante del agua. Algunas industrias para enfriar sus máquinas. Después de usada, el agua caliente se descarga en lagos y ríos. El cambio de temperatura puede matar a peces y otras especies animales y vegetales.

Hace un siglo, una persona producía en promedio un kilo de basura al día. Actualmente, en una ciudad grande como Nueva York, Caracas, París, Buenos Aires o Roma, cada persona puede producir hasta unos 40 kilos de basura al día, los cuales contaminan el aire, la tierra y el agua.

Los derrames de petróleo en el mar o los ríos ocasionan verdaderas catástrofes ambientales.

En la región donde vives, seguramente había ríos y quebradas que en la época de tus abuelos eran limpios y caudalosos, mientras que hoy se han contaminado o secado.

En mi natal Caracas, el Guaire era un río de cauce límpido: hasta mediados del siglo XX, la gente se bañaba en él y hacía picnic en sus veras. Hoy día es una cloaca.

Todas estas situaciones se pueden evitar. La única salida es la gestión amorosa de nuestros recursos ambientales. Extendamos el amor que sentimos por nuestra familia, nuestra ciudad o país –ese amor que mana como torrente de nosotros mismos- y restañemos las heridas del más vital de los elementos: el agua.

El agua es un privilegio que debemos cuidar

En Venezuela somos privilegiados con el agua. Tenemos bellísimos ríos, lagos, quebradas que nos dan abundante líquido.

Al contrario de otras naciones, donde la gente hace sacrificios increíbles para obtener un poquito de agua, en casi todos los hogares de Venezuela sólo tenemos que abrir el grifo para calmar nuestra sed.

Sin embargo, hoy en día, cada venezolano, niño o adulto, malgasta más de 200 litros de agua potable al día. En otros países, donde tener agua potable es relativamente fácil, sucede lo mismo. Despilfarrar el agua es hacerle daño al ambiente, al planeta y a todos los seres vivos que necesitan de este líquido ara sobrevivir.

El grifo que gotea lentamente en tu baño y que parece inofensivo… ¡deja escapar 50 litros agua al día!

Cinco minutos son más que suficientes para bañarse. Si tardas más tiempo bajo la ducha, estás gastando el agua que podrían usar dos, tres y hasta cuatro personas.

Cuando dejas la llave de agua abierta mientras te cepillas los dientes ¡puedes hasta malgastar 10 litros de agua!

Dile a papá que use un tobo para lavar el carro. Si usa manguera, en unos pocos minutos, podría malbaratar hasta 100 litros de agua.

Dile a mamá que riegue las plantas en las últimas horas de la tarde. Si lo hace por la mañana o al mediodía, gran parte del agua que necesitan las plantas será evaporada por el Sol.

Antes de lavar platos y ollas, primero se remojan; luego se cierra el grifo y se enjabonan. Al final, abrimos la llave del agua para enjuagarlos.

Con cada caga de ropa que higienizamos en la lavadora automática gastamos unos 60 litros de agua. Es por eso que sólo debemos usar la lavadora cuando hay suficiente cantidad de ropa.

Piensa en el gran privilegio que significa tener a tu disposición, agua potable en tu casa. La mitad de la población del mundo no disfruta de esa comodidad. Ojalá, algún día, todos los niños del planeta puedan tener agua potable en abundancia. Pero mientras llega ese día, nos toca a ti y a mí usar con cuidado y amor esa agua que nos hace tan fácil la vida.