AMOR INCONDICIONAL

A través de la fraternidad de las ballenas, percibimos el Amor incondicional del Uno
A través de la fraternidad de las ballenas, percibimos el Amor incondicional del Uno
Julio Bevione
info@vivirenlazona.com

Hace ya dos semanas que estaba caminando por Buenos Aires cuando sonó el teléfono y era Mirta Antón, quien organizaba mi primer seminario en la Patagonia argentina. Me contaba que su consultora de Calendario Maya le comentó que la fecha de mi visita sería un día que coincidiría con la energía del amor incondicional y que debería, además, contactarme con las ballenas, porque encontraría un mensaje en ellas.

Al terminar la conversación, mi mirada se fue a la vidriera de una librería donde un título ocupó toda mi atención: “La hermandad de las ballenas” de Fabiana Daversa.

No dudé en llevarlo conmigo y empezar a descubrir esta historia que ya sonaba familiar: un joven con un futuro prometedor en Estados Unidos, pero que acepta una extraña invitación para ir a la Patagonia y estudiar las ballenas, de las que finalmente recibe mensajes que podrían resumirse en dos palabras: amor incondicional.

Como Mirta ya había previsto desde hace tiempo, ése día fuimos del aeropuerto directo a Punta Pirámides, un pequeño y encantador pueblo al lado del mar desde donde partiríamos en busca de las ballenas.

Y la novela relataba lo que efectivamente ocurría en camino al mar. “El viaje a Pirámides fue sereno y silencioso”, describía el libro las vivencias que también ocurrían en el auto con Mirta y Cristina.

Ya sobre la embarcación, el guía nos advierte que era posible que las ballenas no se mostraran más que superficialmente. Pero el mismo joven no tardó en asegurar que “éste es un día muy especial” cuando las inmensas amigas del mar aparecieron como pocas veces lo hacen: con saltos y coleteos que inspiraban una mezcla deliciosa de paz y alegría.

Y además, para nuestra sorpresa, llegaron decenas de delfines rodeando la embarcación en una danza de movimientos al unísono con los que nadie podría dudar que su comunicación es sencillamente perfecta.

Por la tarde, el encuentro con la gente de Trelew con una respuesta inusual de aquellos que por primera vez se sentaban por casi 4 horas a escuchar hablar de espiritualidad, abriéndose a nuevas posibilidades. Al día siguiente, el vuelo de regreso a Buenos Aires.

Ese día decido contactar a Fabiana Daversa, la comunicadora de origen brasilero que además de ser la autora de “La hermandad de las ballenas” es conocida por sus estudios sobre la interpretación de las runas y profesora de yoga. Al no haber referencia de contacto en el libro, pensé que debería escribir a la editorial, pero decidí dejarlo en mejores manos: “que el universo se ocupe”, pensé.

Esa misma tarde, mientras Patricia Bevione me hablaba de su guia espiritual sentí algunas coincidencias y le pregunté por su nombre. “Es brasilera, se llama Fabiana Daversa”, me dijo sólo para confirmar que la sincronía era tan perfecta como el movimiento de los delfines que me habían maravillado horas antes en la Patagonia.

Fabiana habla a través de los personajes del libro explicando que las ballenas mantienen la conciencia de la Atlántida, “un reino en donde brotaban delicias y respuestas a todos los problemas. Su organización era perfecta; la riqueza inagotable”, resume.

Lola, como llama a la ballena que se comunica con el protagonista de la historia dice: “Ves varias ballenas, pero al división es aparente. Somos una sola fuerza , un solo ser y un inmenso oído…funcionamos al unísono, como una orquesta. Todas, absolutamente todas somos una”.

Y continúa: “Es inútil tratar de comprenderlo todo ahora. Algo maravilloso está por suceder, no lo atrapes, simplemente disfruta. Nosotras elegimos el mar como elemento, así como los pájaros tienen el aire en los huesos y celebran esa elección en cada vuelo. El hombre no sabe lo que busca, porque en la búsqueda se divide y quiere todo lo que ve. Vive en la tierra y la maltrata. Anhela el mar y lo envenena. Fabrica aviones para parecerse a los pájaros y vuelve el aire oscuro, irrespirable. Tu misión será lograr que ni un solo humano trate de matar ballenas en los océanos del mundo. Mientras uno solo decida hacerlo, tú mismo lo seguirás intentando”

-“Lola, pero esas cosas siempre sucedieron, suceden y sucederán…¡No puedo hacerme cargo de la torpeza ajena!

-“Pues deberías. Mientras pienses: los otros, los ignorantes; los otros, los inferiores, estarás cometiendo el mismo error. Evita ser iluminado y superior. Piensa, nosotros los inferiores, nosotros los ignorantes y verás que algo comienza a cambiar. Piensa: nosotros los asesinos y te sentirás avergonzado por todo acto de sangre. Trata de impedir que eso se repita indefinidamente. Nosotras no hacemos más que recordarles que un mundo mejor existió y, por esa misma razón, puede volver a ser recreado”.

-¿Y que nos queda?

-Trabajar por la unidad, olvidar la división.

-¿Qué es la unidad?

-La conciencia

-¿Y la división?

-El exterminio y el odio”

Es tiempo de dejar atrás las excusas que nos impiden usar el amor en lugar del rencor.

No importa que, ni quién, debemos elegir ser lo más amorosos posible, ésa es nuestra tarea de cada día.

Somos uno tanto al asumir la responsabilidad de los errores que sentimos ajemos como, y lo más importante, en aceptar que el cambio de conciencia depende de todos, y cada uno, ya que somos capaces de afectar al mundo. Esto hasta que comprendamos que no hay tal división y que nunca hubo razones para usar el miedo.

Esta semana, actuemos como si fueses el responsable de cada error que veas fuera de ti. No para cargar con la culpa, sino para que decidamos hacer algo que definitivamente nos llevará a vivir en un mundo donde todo sea más fácil, simple y abundante.

Es simple: no importa que, ni quién, elije amar. Y si te puede el miedo, áma tu debilidad.

Gracias Fabiana por ayudarnos a entender este mensaje a través de las ballenas y a Mirta, la Patagonia y su gente por darme el marco preciso para que verlo fuera inevitable.

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2 comentarios en “AMOR INCONDICIONAL

    1. Estimado Darío:

      No la conozco personalmente. Te recomiendo que vayas a la página de Julio Bevione y le escribas un correo. Es una persona muy amable y muy probablemente te responderá.

      Un saludo desde Caracas,

      Carmelo Urso

      Me gusta

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