LA ORACIÓN: UN VIAJE SIN DISTANCIA DE LA MENTE AL CORAZÓN (ENTREVISTA A CARLOS JESÚS IBARRA CASTELLANOS, PARTE 2)

Carlos Jesús Ibarra Castellanos en la Ciudad Luz, frente al Centro Pompidou
Carlos Jesús Ibarra Castellanos en la Ciudad Luz, frente al Centro Pompidou

Carmelo Urso
entiempopresente4@gmail.com

Carlos Jesús Ibarra Castellanos
cjibarra77@yahoo.com

Carmelo Urso: ¿Cómo transcurre tu dinámica de oración? ¿Adoptas alguna postura física en particular? ¿Requieres silencio, soledad o te sirve cualquier espacio? ¿Cuántas horas puedes pasar en estado de oración?

Carlos Jesús Ibarra Castellanos: Como te dije, antes de orar pido a Dios que me invite a entrar en Su Presencia. Acostumbro a comunicarme con Él acostado en la cama. Requiero de silencio, de oscuridad en el cuarto y de soledad. Como es una experiencia Divina, no soy yo quien decide cuánto tiempo debo entregarme a ella. Puedo pasar un día o dos seguidos, en los cuales sólo me detengo para satisfacer mis necesidades fisiológicas como comer o ir al baño. Oro de esta manera siempre y cuando las responsabilidades me lo permitan.

Las horas más importantes para orar son las primeras de la mañana cuando acabo de despertarme. En ese momento, la mente está en un estado silencioso que facilita la comunión con Dios. Además, porque trae revelación -ya sea a través de sueños o mediante la intuición. Por esta razón, también oro de tarde o de noche pidiéndole a Dios que manifieste sus respuestas a través de sueños, los cuales he tenido de todo tipo: los que me revelan situaciones del inconsciente, los telepáticos que dan información de algo que está pasando en otro sitio a otra persona pero que me concierne y los premonitorios que revelan situaciones del futuro.

Hay que personas que pueden preguntarse por qué hay que pasar tanto tiempo en oración. Esto se debe a que es necesario llegar a lo más profundo del ser en el acto de orar. En la oración prolongada se produce la transformación auténtica no sólo de mi ser sino de las situaciones adversas que hasta ese momento habían predominado. Hay temores, inseguridades, fobias y otros estados negativos de la conciencia que requieren más tiempo para ser erradicados. Sin embargo, no interrumpo la oración de manera abrupta a menos que haya una urgencia que atender, lo cual sucede muy pocas veces suceden. Los momentos más profundos de oración suceden cuando estoy en mi habitación, pero ocasionalmente pueden suceder mientras realizo un viaje dentro o fuera de la ciudad.

Carmelo Urso: ¿Oras de manera audible o silenciosa? Mentalmente, ¿pones palabras a tu oración o tratas más bien de sintonizarte a un determinado estado de certidumbre o bienestar interno? ¿Tienes escrita o predeterminada alguna plegaria o más bien fluyes según tu estado de ánimo?

Carlos Jesús Ibarra Castellanos: Generalmente, le pido a Dios que ponga en mi mente y corazón qué debo pedir o por quién debo hacerlo. La oración en mí ya proviene desde adentro. Es como el hambre o la sed que debe ser saciada de inmediato. Mi oración es silenciosa, la comunión con Dios en mi caso no requiere tanta palabrería. Lo que requiere es que sea sentida desde lo más profundo de mi ser, desde mi totalidad.

Carmelo Urso: Hay practicantes de la oración que opinan que cualquier actividad mundana (correr, cortar el césped del jardín, cocinar, pintar un cuadro, arreglar el motor del auto) puede ser transformada en oración. ¿Qué opinas tú de ese punto de vista? ¿Forma parte de tu experiencia personal?

Carlos Jesús Ibarra Castellanos: A parte de encerrarme en mi cuarto para orar una de las cosas que me conectan con Dios es caminar. Me fascina caminar lo cual me produce una gran relajación. Caminar no sólo dentro de un circuito (un parque o un estadio) sino también por las calles de la ciudad.

Porque así como le pido a Dios tener intimidad con Él, ocurre el proceso “inverso” en el cual Él quiere intimidad conmigo y derramar su Bendición. Esto puede suceder en cualquier momento y uno de ellos es cuando duermo. La telepatía, la intuición y la precognición a través de sueños constituyen una comunión que ha elevado mis niveles superiores de la conciencia al cual he sido invitado para sanar y madurar

Otra de las situaciones que yo también considero una forma de oración efectiva y que produce resultados casi inmediatos son las conversaciones con mis “compañeros de viaje” en la senda espiritual. Ellos son las personas que se han convertido en mi auténtica familia en sustitución de mi familia consanguínea.

Las conversaciones que suelo sostener contigo (Carmelo) tienen esta característica y es por eso que siempre que sé que nos vamos a reunir me encomiendo a Dios para pedirle Revelación y Sanación, las cuales se producen casi de manera instantánea a través de nuestros diálogos.

Carmelo Urso: ¿Qué opinas del Padre Nuestro, la oración por antonomasia de la cultura occidental? ¿Tienes alguna interpretación íntima de esta plegaria ancestral? Carlos IBarra con la Torre Eiffel Carlos Jesús Ibarra Castellanos: Sí, tengo una interpretación íntima con el Padre Nuestro. Es probable que haya una conexión afectiva con esta oración la cual fue parte de mi formación durante mi infancia. Años después cuando la retomé y busqué su significado comprendí que en ella se encuentra lo esencial para comunicarnos con Dios.

En ella reconocemos quién es el Autor (“Padre Nuestro que estás en los Cielos”), pedimos que el Ser Supremo sea bendecido (“Santificado sea tu Nombre), que Su Gloria y poder descienda sobre nosotros (“Venga a nosotros tu Reino), que sea haga su Voluntad que es siempre lo mejor y que no seamos obstáculo para que se cumpla (“hágase Tu voluntad así en la Tierra como en el Cielo), que nuestra provisión emocional, afectiva, espiritual y material nunca nos falle (“danos el Pan nuestro de cada día”), pedimos la corrección de nuestros errores (pecados) (“perdona nuestras ofensas así como también perdonamos a quienes nos ofenden), que no perdamos el Norte y propósito de nuestras vidas (no nos dejes caer en tentación) y finalmente, que nada malo nos ocurra (“y líbranos de todo mal, amén).

Suelo repetirla pero en estado de meditación profunda varias veces. Me ocurre que es una necesidad hacerlo de esta manera. No es una “vana repetición” como la Biblia dice que no lo hagamos. Porque no es un acto mecánico sino poderosas palabras que pido sean internalizadas en instantes de comunión con Dios. Puedo repetirla en momentos de alegría o de angustia invocando protección y conexión con Él.

Carmelo Urso: ¿Qué le recomendarías al lector o lectora de Iberoamérica que recién se inicia en la oración?

Carlos Jesús Ibarra Castellanos: Que no dejen de buscar la Verdad la cual sólo puede ser hallada dentro de uno mismo. Para ello es fundamental la relación que se tiene que desarrollar con Dios, con Lo Superior, con Lo divino o con el nombre que le quiera dar a “eso” que puede “Ver” más allá de nosotros, del tiempo y del espacio. Es fundamental leer mucho. Se me hace muy difícil ayudar a personas a salir de sus atascos (psicológicos y espirituales) si no buscan información necesaria. Hoy en día gracias a Internet podemos encontrar no sólo material escrito sino también audiovisual de diversas orientaciones psicológicas y espirituales.

Carmelo Urso: Menciona 5 libros que pudieran ayudar al buscador espiritual ha acelerar su proceso de despertar y conducirlo por el amoroso sendero de la oración.

El Maestro Osho
El Maestro Osho
Carlos Jesús Ibarra Castellanos: Esta respuesta no es nada fácil de responder porque los intereses íntimos de cada persona son distintos. A veces sucede que quieres recomendar un libro a un amigo del cual obtuviste un resultado favorable en tu vida, y te das con la sorpresa que ni siquiera tiene intenciones de leerlo. Creo que fue en la película “Huracán” con el actor Denzel Washington que escuché una frase que nunca olvidaré, la cual decía más o menos textualmente: “no sólo las personas escogen a los libros sino que también son los libros que escogen a las personas”.

En mi caso ha sido esto último. Creo que a muchos nos ha pasado que compramos un libro hoy, y no es sino años más tarde cuando lo leemos y nos revela una gran verdad. Literalmente “nos estaba esperando”. Estaba allí aguardando a que pidiéramos respuesta a un asunto en específico. En un artículo que tú y yo escribimos el cual titulamos “La Biblioterapia”, el cual está publicado en este portal web http.carmelourso.wordpress , hicimos unas recomendaciones de los libros que sentimos nos habían marcado más. Aún las tengo como válidas aunque sabemos que esos libros no son los únicos que produjeron o generaron grandes transformaciones en mí. En el tema específico de la oración fue una experiencia que me sucedió como una necesidad imperiosa y no que yo la haya buscado para “recrearla” mediante la vía intelectual.

Sin embargo, quiero aprovechar esta oportunidad para reconocer la influencia en mi sanación y reconexión espiritual a lo largo de casi veinte años de algunos autores. Entre ellos, destaca la obra de Wayne Dyer, Connie Méndez, Deepak Chopra, Lair Ribeiro, Louise Hay, Antonio Blay, Osho, Jorge Luis Borges (su obra literaria me enseñaría que mis cinco sentidos no son suficientes para entender la realidad), Marianne Willianson, Eckart Tolle y el Curso de Milagros. Así mismo, las eternas referencias de Jesús y Buda, cuyas guías serán siempre requeridas por mí y por gran parte de la humanidad.

Carmelo Urso: Cualquier otra cosa que quieras manifestarle a los lectores y lectoras que nos dispensan su atención en ambas orillas del océano

Carlos Jesús Ibarra Castellanos: A veces, cuando caigo en el desánimo, suelo pensar que no ha habido cambios sustanciales en mi vida. Sobre todo en los últimos diez años. Pero, recientemente, decidí escribir para mi mismo un artículo para ver los progresos que la oración había producido en mí. Su título es “No podía vislumbrar…”. Se trata de un ejercicio psico-espiritual en el cual recapitulo los diez últimos años de mi vida. Por ejemplo, el año pasado “no podía vislumbrar que este año 2009 conocería a determinadas personas” o en que el año 2007 “no podía vislumbrar que en el 2008 haría un viaje al extranjero que significaría un gran progreso”. El resultado fue impresionante porque se puede apreciar los innegables avances en todas las áreas. Recomiendo hacer este ejercicio que los hará impulsar a desarrollar una inmensa pasión por la oración. Para finalizar, agregaría que no podía vislumbrar en el 2008 me harían en el 2009 una entrevista sobre la experiencia que ha transformado completamente mi vida: la Oración.

3 comentarios en “LA ORACIÓN: UN VIAJE SIN DISTANCIA DE LA MENTE AL CORAZÓN (ENTREVISTA A CARLOS JESÚS IBARRA CASTELLANOS, PARTE 2)

  1. No sé por qué ponen este artículo con una fotografia del maestro OSHO?. No concuerda con las enseñanzas del Maestro!!. Es estupido mezclar este comentario sobre la oración (que yo particularmente no creo, ya que la oración es producto del EGO), con la fotografia de Osho.
    INAUDITO

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    1. Estimada Lourdes:

      Un grato saludo desde Madrid, España, en donde vacaciono actualmente. Me gustaría, si no tienes problema, que explicaras por qué -en tu opinión- la oración es un producto del ego.

      Saludos cordiales,

      Carmelo Urso

      Me gusta

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