LA ORACIÓN: EL COTIDIANO ARTE DE TRAER EL CIELO A LA TIERRA

Traigamos el Cielo a la Tierra a través de la oración
Traigamos el Cielo a la Tierra a través de la oración

Carmelo Urso
entiempopresente4@gmail.com

Recientemente, la amiga Mirella Vanegas Oramas nos escribió desde la ciudad ecuatoriana de Guayaquil, pujante puerto de esa nación que divide al planeta en dos mitades exactas. Mirella –una distinguida psicóloga- nos comenta que “algo no está funcionando” con su oración: refiere que si bien la practica a diario –y si bien la situación de su vida y la de la organización que dirige no marchan mal- las cosas podrían andar mucho mejor.

En tal sentido, cabe preguntarnos: ¿cómo el acto de orar podría mejorar la calidad de vida de Mirella y la de nosotros? ¿De qué manera la oración puede impregnar nuestra vida cotidiana con el poder sobrenatural del Creador Supremo?

La cotidianidad suele ocultar la sobrenaturalidad

El pastor costarricense Ronny Chávez expresó, en días pasados, una verdad irrebatible: “La cotidianidad suele ocultar la sobrenaturalidad”.

¡Nada más cierto! Las cargas laborales, las faenas domésticas, las habladurías del condominio, las urgencias económicas, los problemas de salud y las penurias de la vida amorosa cubren nuestro diario vivir con un manto de hastío y estrés. Poco a poco, nuestra fe en el Poder Superior se va entibiando, atenuando, hasta quedar reducida a un mero caos de dudas e irresoluciones…
A nuestro ego –vale decir, esa parte de nuestra mente que se cree separada de Dios- le está vedado ver más allá de la estéril rutina diaria. Descubrir esa sobrenaturalidad que se oculta tras los hechos corrientes de la Vida sólo es posible reestableciendo nuestra conexión con el Ser Supremo.

La cotidianidad nos oculta la sobrenaturalidad del Padre
La cotidianidad nos oculta la sobrenaturalidad del Padre

Dios no quiere que lleves una Vida pueril, insípida. El Uno quiere para ti una Vida extraordinaria. El Creador desea para sus hijas e hijos una existencia llena de eventos significativos. Pero eso es imposible si persistimos en nuestra neurótica postura de incomunicarnos con Él, si desistimos de llenar nuestra cotidianidad con su sobrenaturalidad; de esta manera –y parafraseando al cantautor brasileño Chico Buarque- Dios se convierte en “mitad exiliada, alejada, amputada, apartada” de nosotros.
La única manera de conciliar nuestra Vida cotidiana con la búsqueda espiritual es profundizando nuestra intimidad con el Creador. En tal sentido, la oración se constituye en una tecnología que restaura en nosotros la sobrenaturalidad del Padre… ¡la cual, además, es nuestra herencia más natural! Allí donde nuestras neurosis ven un Cielo y una Tierra separados, la oración fervorosa disipa falsas fronteras, disuelve ilusorios límites; rehabilita la unión del Padre y el Hijo –separación que, por otro lado, sólo ha ocurrido en nuestras mentes; regenera ese indisoluble tejido espiritual que nuestros egos se han empecinado en obviar y no ver…

El Cielo: la conciencia de tu perfecta unidad con Dios

Un viejo dicho del Islam dice que “el cielo físico es un reflejo del Cielo espiritual y viceversa”. Por su parte, el norteamericano Kenneth Wapnick afirma que el Cielo es “el mundo no dualista del conocimiento, donde moran Dios y Su creación en perfecta unidad de voluntad y espíritu (…) Es el estado natural de comunicación directa de Dios y Su Creación antes de que la mente del Hijo de Dios se perdiera en su sueño de separación”.

El propio Curso de Milagros –texto canalizado a finales de la sexta década del siglo XX por la psiquiatra judeo-estadounidense Helen Shucmann- señala que tú mismo, querido lector o lectora, eres el Reino de los Cielos, ya que “no hay nada externo a Dios y a Sus Creaciones. El Cielo es el único hogar del Hijo de Dios, quien jamás vive separado de Él”.

El Cielo, entonces, no es un sitio demarcado en el mapa, un territorio lejano situado más allá de las estrellas: es simplemente la conciencia de tu perfecta unidad con el Padre. Cualquier sensación de separación con el Uno, cualquier idea de que Padre celestial e Hijo están divididos por alguna frontera, ha sido fabricada con el frágil barro de tus ilusiones. La verdadera “caída en la tentación” consiste en preferir los desvaríos del ego a la realidad del Uno, porque de ese modo perdemos nuestra conciencia del Cielo.
Recuperar nuestro estado natural de comunicación con Dios, es decir, “traer el Cielo a la Tierra” es la verdadera función del acto de orar… y la oración practicada cotidiana y persistentemente ensancha el territorio de ese Reino de los Cielos que mora dentro de nosotros.

Una oración que ensancha nuestros límites

De las diversas partes que componen la Biblia, el Primer Libro de Crónicas destaca por ser el tomo menos ameno.
Este libro comienza con una larga genealogía (Adán engendró a Set, Set a Enós, Enós a Quenán, Quenán a Mahalalel, etc.) que se extiende, óigase bien… ¡durante nueve capítulos! No obstante, el obstinado buscador de la Verdad hallará, en medio de esa impenetrable selva de nombres una de las oraciones más poderosas que jamás se ha escrito.

Al llegar al cuarto capítulo, el escriba de Dios –cansado tal vez de transcribir monótonamente cientos y cientos de nombres- se sintió obligado a detenerse en alguien muy especial: Jabes. Este personaje tenía una forma audaz, casi desafiante, de orarle a Dios. Dice la Escritura:

Jabes invocó al Dios de Israel diciendo:

“¡Oh, si en verdad me bendijeras
Ensancharías mi territorio…
Y si en verdad tu mano estuviese conmigo,
Me guardarías de todos los males
Para que no me causen aflicción”.
Y así las cosas, Dios le concedió lo que pidió.

Hasta aquí la historia de Jabes, que fue jefe de un clan del antiguo Israel. El cronista no ofrece más detalles… pero los que da son más que suficientes. Veamos:
a) Ante todo, Jabes pide a Dios que le bendiga… ¡a él antes que a nadie!
b) Le pide al Ser Supremo, en un tono casi conminatorio, que “ensanche su territorio”.
c) Exige, mientras amplía los límites de su dominio, que ningún mal le sobrevenga.
d) Dios le concede a Jabes todo lo que ha pedido. Amén.

La oración ensancha nuestros límites y nuestro poder personal
La oración ensancha nuestros límites y nuestro poder personal

La de Jabes no fue una petición tímida. De hecho, le hablaba y exigía a Dios como a un Padre muy cercano, casi de igual a igual. Su actitud nos recuerda aquella frase de Maharishi Sadashiva Isham –líder los Ishayas- quien describe la Iluminación como ese estado “en el que no hay distancia entre tú y Dios”. Y si concienciamos que no es necesario buscar a Dios fuera de nosotros mismos, ya que Él se halla asilado en nuestro interior, es fácil comprender que el regreso al Reino de los Cielos, gracias al arte de la oración, se torna verdaderamente en “un viaje sin distancia”.
De igual modo, esta plegaria te invita a ampliar tus límites intelectuales, afectivos, materiales y espirituales, a trascender toda creencia de restricción que empobrezca tu vida, a ensanchar sin timidez ese Reino de los Cielos que ansía ser expandido a partir de ti. Además, pide que esa prosperidad se produzca “sin que cause aflicción”, es decir, exenta de “dolores de crecimiento”.
Bruce Wilkinson, pastor estadounidense que ha estudiado la oración de Jabes y sus efectos durante décadas, señala: “La naturaleza de Dios es bendecir (…) La propia naturaleza de Dios consiste en que tiene bondad a tal grado de abundancia que sobrepasa la indignidad de nuestras vidas (…) ¿Por qué no establecer el compromiso de pedirle a Dios que nos bendiga todos los días, y mientras Él lo cumple, que esa bendición sea generosa y abundante”.

Prosigue Wilkinson: “Somos nosotros quienes limitamos la generosidad de Dios, pues sus recursos, poder y voluntad no tienen fin. A Jabes se le bendijo porque se rehusó a creer que cualquier obstáculo, individuo u opinión era mayor que la naturaleza de Dios (…) Con una simple y sencilla oración de fe, tú puedes modificar el futuro. Tú puedes cambiar lo que sucede en un minuto a partir de ahora mismo”.

A fin de que la magnificencia del Uno se manifieste en tu cotidianidad, te ofrecemos, querido lector o lectora, esta versión contemporánea de la oración de Jabes:

Amado Dios (o como le desees llamar):
Bendíceme a mí y a los míos
Ensancha mi territorio…
(enumera aquí aquellos aspectos de tu vida
que quieres que sean engrandecidos)
Tu mano amorosa me resguarda
¡Ningún mal puede acaecerme!
Y tu sobrenatural abundancia
Llena de paz y luz mi vida cotidiana
Amén…

Traigamos a diario el Cielo a la Tierra

La oración que trae el Cielo a la Tierra salva el ilusorio abismo que parece separar los celestiales reinos del Padre y el Hijo, transformándolos en una única morada. Deshace los límites entre lo posible y lo imposible; su efecto sobre la realidad es poderoso: cada átomo de la Creación se postra ante su inconmensurable poder y –complacido- le obedece.
Suya es la gracia de abolir el tiempo: en un instante, devela sabidurías que –en otras circunstancias- habríamos tardado años o décadas en asimilar; provoca una sana discontinuidad con el pasado, ya que no importa lo que seamos o hayamos sido: una vez llenos del Yo Superior, nos convertimos en poderosos recién nacidos en el Espíritu, capaces de encarar cualquier reto.

La cálida eficacia de una plegaria evapora el rocío de tristeza que perla nuestros corazones; nos exhorta a trascender las estrechas fronteras de nuestras creencias personales, preparándonos para obrar frecuentes portentos en el prójimo y en nosotros mismos.
Engrandece el territorio de nuestros afectos, amistades y querencias; espiritualiza nuestro pensamiento, capacitándolo para la sana gala del milagro; nos dota de inmensa fuerza a la hora de plasmar nuestras metas y proyectos personales, por difíciles que parezcan.
Nos lleva a una vida llena de eventos extraordinarios, donde la sobrenaturalidad del Padre bendecirá cada acontecimiento, cada iniciativa, cada pequeño o gran suceso de nuestro día a día; gracias a ella, la cotidianidad dejará de ser insulsa. De tal suerte, la oración se convertirá para ti en un frecuente y divino presagio, en el cotidiano arte de traer el Cielo a la Tierra…

Orar cambia nuestra percepción de la realidad

Orar cambia nuestra percepción de la realidad y trae el Cielo a la Tierra
Orar cambia nuestra percepción de la realidad y trae el Cielo a la Tierra

La oración es una solicitud de ayuda al Poder Superior que cambia nuestras vidas. Por eso, más que cambiar las circunstancias externas, lo que pedimos cambiar es nuestra manera de percibir las situaciones. Al orar, obtenemos una certidumbre que permite ver las cosas de otra manera. Donde percibíamos escasez, comenzamos a ver abundancia; muta el odio en amor, la tristeza en alegría, la irrealidad en realidad. La revelación de esa perspectiva superior nos produce una paz que –literalmente- no es de este mundo.
La promesa bíblica “pedid y se os dará” es un constante ejercicio psicológico y espiritual que tiene como propósito develar nuestra conexión íntima con Dios. La oración nos ayuda a despejar los obstáculos que nos impiden experimentar la presencia del Amor, feliz sinónimo de Dios. De esta manera, contestamos, desde nuestra iluminada cotidianidad, las preguntas que formulábamos al principio: y es que la oración transforma nuestra existencia, armonizando nuestro día a día con la realidad Divina, siempre positiva en su desenvolvimiento.

Finalmente, la oración convierte nuestros pensamientos en actos amorosos, creativos, fructíferos. Solo a través de ella develamos el verdadero significado de la frase tantas veces escuchada “Dios es Amor”. Cada dificultad del camino revela su auténtico propósito; cada circunstancia vital se convierte en una ventana a lo Trascendente. Porque Dios no es coyuntural. Dios es el Todo… y sólo nuestras sensaciones de miedo y separación –sembradas en el pasado- nos alejan del placer y la dicha del tiempo presente.

DIOS ES UNA EXPERIENCIA COLECTIVA: UN DIÁLOGO CON MARIO LIANI IMPREGNADO DE LA AMOROSA ENERGÍA DE KRYON (PARTE 2)

Mario Liani, canalizador de Kryon, en Friburgo, Alemania
Mario Liani, canalizador de Kryon, en Friburgo, Alemania

Carmelo Urso
entiempopresente4@gmail.com

Mario LIani
http://www.38uh.com

Carmelo Urso: Kryon suele subrayar la importancia del ADN en nuestro crecimiento evolutivo y espiritual, cosa que puede parecer extraña a las personas con formación científica. ¿Cuál es la relación entre el ADN, la naturaleza magnética y energética de nuestro ser físico y la evolución espiritual?

Mario Liani y la energía de Kryon: La respuesta a tu pregunta es una consecuente continuación de la anterior, pues el ADN vibra magnéticamente a una frecuencia tal… que posibilita no sólo la reproducción humana, sino que contiene el código bajo el cual el ser humano se comportará en vida, en función de su propio proceso evolutivo.

De hecho, el ADN procesa los códigos ocultos que le conectan con el ordenador principal y por consiguiente, mantiene un flujo continuo de información entre el cerebro principal y su propio terminal, a los fines de establecer las experiencias humanas necesarias para que su portador transite por las pautas evolutivas que sus procesos físicos y espirituales requieren.

¿Cuál es el papel del ADN en nuestra evolución espiritual?
¿Cuál es el papel del ADN en nuestra evolución espiritual?

En síntesis, el ADN representa el cableado que posibilita el intercambio de información con el ordenador central del Ser, siendo el verdadero transmisor de la información evolutiva de cada uno de nosotros.

Cuando alguien consigue conectarse a algún registro Akashico u obtener el recuerdo de una vivencia pasada a través de un proceso de regresión, en realidad lo que sucede es que el ordenador central “autoriza” la liberación de una porción de información oculta para uso exclusivo de ese específico terminal magnético.

Carmelo Urso: Al comienzo de cada canalización, Kryon, a través de sus voceros, suele expresar que se ha abierto una ventana “del otro lado del velo”. En varios de tus mensajes has expresado que ese velo es “metafórico”. ¿Qué diferencias y similitudes hay entre ambos “lados del velo” –vale decir, entre el físico y el metafísico? Si el velo que parece separar esos dos ámbitos de existencia es metafórico, ¿por qué la gran mayoría de nosotros no experimenta ni se conecta con esa realidad que trasciende lo físico? ¿Qué le recomendarías al lector o lectora que anhele vivenciar la parte angélica de su Ser?

El otro lado del Velo: una metáfora humana...
El otro lado del Velo: una metáfora humana...

Mario LIani y la energía de Kryon: Cuando decimos que “el velo se ha corrido” podemos dar la impresión – por el hecho de usar un lenguaje humano para describir algo que “no lo es” – de que estamos corriendo una especie de cortina o gasa transparente y gracias a ello, que estamos creando una apertura que permita transitar indistintamente entre uno u otro lado. Pero… ¿hay “lados” en lo ínterdimensional”? ¿Será plausible que haya “gasas y cortinas etéreas” que separen las dimensiones como si fueran compuertas físicas? ¿No te parece más bien que la palabra “velo” es apenas una palabra humana que parece aplacar nuestra manía de explicar y definir racionalmente todo lo que no comprendemos?

Es por ello que el Kryon que se manifiesta a través de mi ser ha dicho que “el velo” es una metáfora humana…

En realidad, estar “en uno u otro lado del velo” – para un ser humano – es apenas un proceso de cambio de percepción o si lo prefieres, un cambio de alineación magnética. Cuando un humano acude al encuentro con lo espiritual – que no es más que un encuentro con la parte de sí mismo que no está al alcance de su propia percepción humana – puede escoger la opción voluntaria de alinearse con otra frecuencia o de aceptar ser inducido a ello a través de un adecuado proceso meditativo.. para percibir ese otro lado sin necesidad de dejar físicamente su plano de conexión terrenal.

Percibir ese lado no es más que cambiar todo el sentido perceptivo, de tal forma que la visión humana perciba frecuencias que de otra manera no podría sentir o que sus oídos ya no oigan meras palabras vocalizadas a través del humano que las canaliza… sino que esas palabras él las percibirá como meros impactos energéticos que penetrarán en su nuevo estado perceptivo como paquetes de información. Tales paquetes se alojarán en lugares estratégicos de su ser y se abrirán en la medida en que él los convoque o los precise. Podría decirse que el canalizador funge como una especie de “cableado especial de emergencia” que es tendido entre la computadora individual de cada humano asistente al evento y el ordenador central… ¡de cada uno de los asistentes!

¿Quieres conectar con ese otro lado? Procura medios y técnicas – que al final serán individuales y muy personales – para cambiar tu nivel perceptivo de manera que puedas escuchar esa voz interna – tu propia voz interna – la cual no es otra cosa que el pulso o latido de la frecuencia que viene emanando desde tu ordenador central.

Uno de los medios para lograr esa conexión es procurar callar el diálogo interno… Pero insisto: cada uno de nosotros tiene el innato conocimiento de cómo apagar ese interruptor. Apenas debemos recordarlo y practicarlo.

Carmelo Urso Unos de los mensajes más contundentes de Kryon, es que cada uno de nosotros debe alcanzar la Maestría del Ser. Nos gustaría que ahondaras en ese tema. ¿La convivencia con Kryon te ha permitido alcanzar ese anhelado nivel de maestría? Gurús de diversos credos no sienten rubor al proclamarse “maestros” o “iluminados”. En tu caso, ¿te sientes un portavoz esclarecido o aún transitas la senda del peregrino que sabe que le falta trabajo espiritual por hacer?

Mario Liani y la energía de Kryon: La Maestría del Ser no es más que el reconocimiento de nuestra naturaleza espiritual infinita e imperdurable, la cual se halla oculta dentro de un limitado cuerpo humano.

Cuando reconoces que dentro de ti existe el potencial de lo infinito y que este potencial lo traes indisolublemente ligado a tus capacidades humanas – porque de hecho lo traes “incrustado” en tu ADN – toda tu experiencia humana cambia… pues empiezas a percibir que cada uno de tus actos tiene un poderoso sentido evolutivo que te vincula íntimamente con toda la humanidad que te rodea.

Reconozcamos nuestra propia Maestría interior
Reconozcamos nuestra propia Maestría interior
En ese instante, sientes que tienes el potencial de realizar actos humanos cargados de una poderosa intención transmutadora, ejecutada a través de la principal habilidad de la cual tú te sientas experto.

¡No importa cuál ella sea! ¡No interesa que tan humana o terrenal ella pueda ser! Lo único que importa es que tú cobres consciencia de que tienes la capacidad de transmutar cualquier acción terrenal en un acto que deje huellas espirituales. ¿A quién podría importarle el hecho de que alguien como tú cargue de comprensión e intención espiritual sus acciones? A más nadie que a ti… pues tú lo harías solamente con el pleno convencimiento de estar actuando bajo la más impecable de las intenciones.

La Maestría del Ser consiste en que tus actos – aunque estén dirigidos a una sola persona – vayan revestidos de una intención transmutadora que podría generar un insospechado efecto exponencial hacia muchas personas más.

Por otra parte, me preguntas si “la convivencia con Kryon me ha permitido alcanzar ese anhelado nivel de maestría”… Yo te respondería que el haber podido vislumbrar en mi ser físico el potencial de maestría que todo humano lleva consigo mismo, ha hecho posible que yo me pudiera conectar más fácilmente con mis guías espirituales y con la parte del Uno o del Creador que reside en mi, la cual hemos denominado Kryon.

Sin embargo, el hecho de haberme convertido en portavoz de tal particular expresión del Uno no es casual ni tampoco uno lo escoge desde el ego o desde la necesidad de protagonizar un rol de maestro iluminado – como tú expresas al preguntar.

Cuando se tiene consciencia de estar al servicio de un Plan Cósmico que trasciende lo individual – como considero que es mi caso – se asume con entereza cualquier responsabilidad que el Plan designe.

Sus designios son apenas “invitaciones” a asumir un rol. El Ser atemporal posee el necesario libre albedrío para aceptarlo o rechazarlo… pero cuando se acepta cumplir con ese rol – que para algunos puede parecer “protagónico” – hay que hacerlo desde la impecabilidad de la Maestría del Ser, aquella que te dice con firmeza que escogiste una senda donde “el camino se hace andando”… o sea, donde no hay nada que esté “esclarecido”. Al contrario, todo está por descubrirse a cada paso, principalmente todo lo que se corresponde a nuestro propio viaje, el de uno mismo.

Carmelo Urso ¿Equipararías la acción de canalizar con la de orar o meditar, en el sentido que te permite acceder a esferas superiores de conciencia? De acuerdo a tu opinión, ¿cualquiera puede canalizar o se precisan facultades especiales para ello?

Mario LIani y la enregía de Kryon: Te confieso que siempre me ha costado mucho meditar, en el entendido de que me ha resultado difícil acallar mis pensamientos y lograr el silencio interno necesario para lograr el vacío que permite conectarse con lo intangible que mora en dentro de mi. Esto que relato, estoy seguro de que es casi un lugar común para la mayoría de las personas…

Es por ello que “las recetas” que vienen en latas empacadas al vacío sin fecha de vencimiento y que consigues en cualquier anaquel, no necesariamente son aplicables a todos los casos personales.

Soy un convencido de que cada cual – con un buen marco referencial y después de haber leído sobre muchas recetas – procure crear sus propios procedimientos, aquellos que puedan ser verificados día a día en su funcionamiento.

El procedimiento que me ha dado resultado es simplemente mantener un diálogo invisible con la contraparte espiritual que percibo pueda estar escuchándome.

Al principio, éste es un verdadero acto de fe, pues algunos pudieran pensar que se trata de “hablarle al vacío”… y en el vacío pudiera no haber nadie que pueda responderte. Pero ocurre que el “vacío de lo atemporal” está pleno de oídos…

De tanto hablar con esa contraparte intangible y de haberlo hecho con la mayor fe posible… un día empecé a “sentir” en mi mente las respuestas… hasta que hoy día puedo lograr un diálogo de dos vías, durante el cual “oigo y veo” las energías individuales de los seres que componen mi multidimensionalidad.

Respondiendo más específicamente a tu pregunta, yo me conecté con lo intangible a través del mecanismo del diálogo, el cual algunos pudieran calificar como oración, pues de hecho… ¡la oración es un diálogo!

Como todo lo que se ejercita, aquello que no se sabe hacer puede llegar a convertirse en una verdadera habilidad y así cualquier persona puede lograr canalizar una de las infinitas versiones del UNO… pues todas ellas no son más que las múltiples facetas de la Creación.

Carmelo Urso: En la actualidad, ¿puedes acceder a la energía y el mensaje de Kryon en cualquier momento del día o necesitas fijar una fecha y hora determinada? En tu mente, ¿escuchas la voz de Kryon con una sonoridad distinta a la del monólogo interior que suele darse en tu psique? Al momento de canalizar, ¿cómo haces para discernir si un pensamiento es tuyo o de Kryon?

Mario Liani y la energfía de Kryon: Dando continuidad a lo explicado previamente, cuando logras tornar lo inexplicable como algo “de uso cotidiano”, no hacen faltas ceremonias o rituales para lograr repetirlo a voluntad.

Es lo que Kryon ha denominado “El Tercer Lenguaje”: aquel que no se origina a través de pensamientos racionales o palabras vocalizadas, sino a través del sentir en tu corazón.

Como dijo Kryon en varias oportunidades, el Tercer Lenguaje representa la constante conexión del humano con su contraparte espiritual. Éste es uno de los importantes cambios energéticos que nos trae la Nueva Era: humanos en contacto entre sí y con lo intangible, apenas a través del sentir de sus corazones.

De ser importante y necesario lograr una conexión más allá de lo rutinario, procuro hacer un alto y usar un protocolo de comunicación más detallado. Digamos que procedo a honrar la importancia de aquello que se requiere dilucidar e invoco la mayor claridad posible para lograrlo. En cambio, los momentos de canalización pública son diferentes.

Debes entender que ese momento habrá sido agendado con mucha anterioridad, pues pudo haberse hecho “una cita” con el Uno y con todos los participantes… con la finalidad de honrar ese día como un momento muy importante de reencuentro. De hecho, llamamos a esos momentos “Encuentro con Kryon y la Familia Espiritual”. Son momentos que consideramos muy especiales, pues entendemos que los propósitos de conexión trascienden el mero propósito individual que el canalizador podría haber deseado manifestar, pues la responsabilidad de aquello que él podría propiciar es muy elevada.

Es por ello que en lo particular, me tomo muy en serio esta misión… al punto de que no soy partidario de reunir muy frecuentemente grupos de personas para canalizar la energía de Kryon, pues siento que la repetición seguida volvería lo intangible algo monótono y rutinario. De hecho, este año 2009 (15 de agosto) decidimos realizar un solo evento de canalización pública en Caracas (éste será el cuarto evento en dos años consecutivos).

El momento de canalizar a Kryon ante un gran público es muy especial, pues el Uno se vale de la energía masiva de los asistentes para dar un mensaje que sea público y al mismo tiempo, que sea individual. Parece contradictorio, pero así es como suele ocurrir.

Durante ese momento, todo se acalla en mi ser y con la mente en blanco, apenas permito que el órgano vocal se manifieste en automático sin que mi mente intervenga ordenando los conceptos que mi boca emana de manera fluida.

De esa forma, no hay ninguna posibilidad de dudar acerca de quien produce el diálogo: mi mente humana o la Inteligencia Superior que se conectó a través de mi.

Carmelo Urso: Como antes dijiste, Kryon suele hablar de la “familia espiritual”. ¿En qué consiste esta hermandad? ¿Se circunscribe tan sólo a los ángeles y los seres humanos? Y en última instancia, ¿el vasto conjunto de la familia espiritual podría ser equiparado a Dios?

Mario Liani y la energía de Kryon: La Familia Espiritual es simplemente el conjunto de seres – animados o no – que conforman el UNO… o aquello que denominamos “Dios”. Al formar parte del Todo y ser UNO con el Todo – más allá de los conceptos y etiquetas que los humanos nos hemos inventado para explicar y catalogar lo inexplicable – somos una gran Familia.

Es aquí, en el pleno ejercicio de la dualidad humana – aquella que nos nubla nuestra original comprensión del Todo – que nos cuesta percibir esa gran verdad…

Es como si estuviéramos participando en un “Baile de Máscaras”, mezclados con una gran cantidad de personas que han enmascarado sus identidades a propósito para no ser reconocidos y para no reconocerse entre sí…

Una parte de este gran juego que vivimos, es retarnos a nosotros mismos para forzarnos a ver más allá de la máscara individual que tenemos enfrente…

Carmelo Urso: ¿Somos los humanos almas eternas que reencarnamos hasta que resulta necesario? La famosa frase de Kryon “regresar al hogar”, ¿equivale a la detención del ciclo de reencarnaciones?
¿Qué es el "regreso al hogar"?
Mario Liani y la energía de Kruon: ¿Has visto alguna vez que la vida se haya tomado vacaciones y haya suspendido la eterna sucesión de ciclos para entrar en un estado de inanimada suspensión? ¿La Tierra alguna vez se ha detenido y ha entrado en pleno receso? ¿Alguna especie frutal ha decidido dejar de producir sus frutos por considerar haberlo hecho suficientemente?

Como es abajo, es arriba…

O sea: la energía que nosotros somos, siempre está en constante movimiento y expansión. La detención del ciclo evolutivo es una mera ilusión humana, aquella que se origina de la idea de que en algún momento no habrá más nada que aprender. Éste es apenas un concepto de la limitada visión humana, aquella que está basada en una visión de extremos, adonde hay un principio, por consiguiente también tiene que haber un fin…

Pero en la Eternidad de aquello que nunca perece… todo permanece en constante estado de transformación.

El “Regreso al Hogar” representa un momento de cambio y transformación adonde el Ser se reconecta con su verdadera Esencia Atemporal… para luego seguir el “Juego de la Transformación”, durante el cual pasa por todas las facetas vivenciales que comporta el UNO, integrando cada una de ellas a sí mismo y aprendiendo a amarlas como si ellas fueran “él mismo”…

Si tú llegaste a experimentar – y por ende, SER – aquello que antes estaba en tu externo… ¿no crees que acabarás amándolo por el hecho de haberlo integrado indisolublemente a ti?

Y así es…

YA NO ES TIEMPO DE ORAR, SINO DE TRAER EL PARAÍSO A LA TIERRA

Según Díaz Asensio,  no es tiempo de orar sino de decretar
Según Díaz Asensio, no es tiempo de orar sino de decretar

Domingo Díaz Asensio
info@amycs.es
http://www.amycs.es

Si 2008 fue un año de rápida disolución de la dualidad del mundo y de entrada triunfante de la Unidad y en la Unidad, en este planeta, 2009 es el año en que los seres humanos conscientes tenemos que reconocer completamente, aceptar plenamente e integrarnos con todas las consecuencias en esa Unidad-Dios a la que siempre hemos pertenecido. Esa Unidad que nos hace unos con el Uno-Dios aquí , sin necesidad de regresar a ninguna fuente (por ahora), que pone de manifiesto nuestra divinidad recién reconocida, aunque siempre estuviera ahí, esperándonos, que disuelve nuestra dualidad interna humana, y, en el mismo proceso, modifica las condiciones externas a “nuestra nueva imagen y semejanza” divina.

Ya no es tiempo de orar. Cuando se ora, se le pide o alaba a Jesucristo, a la Virgen María, a Buda, etc, a cualquier deidad de cualquier credo religioso o espiritual. Eso implica que internamente consideramos que nosotros estamos a un lado y Dios (por resumir) a otro. Este hecho es un claro reconocimiento de que la dualidad humana, incluso una dualidad espiritual, está aún anclada en nuestras mentes, en nuestros sistemas de creencias, y ya no es momento de eso. Repito con todas las consecuencias: Ya no es momento de orar. Es momento de decretar.

El decreto, sea emitido externa o internamente, es un acto claro, firme y rotundo de creación, de ejercicio consciente de nuestra recién reconocida, aceptada e integrada divinidad. Es el acto de un Dios con forma humana, mediante el cual ese Dios define las condiciones en que quiere que se desarrolle su vida y la de su entorno, desde el más próximo hasta la totalidad planetaria. Desde mi divinidad defino y establezco mis condiciones de vida al completo, re-ordeno el mundo para que sea el que quiero que sea, y donde mis deseos ya no son mis deseos humanos sino la emanación del Amor y la sabiduría que están en mí como consecuencia de esa recién estrenada condición divina.

Así pues, es el momento de decretar como un Dios humano poderoso, de re-ordenar la vida y sus circunstancias, de ejercer el Poder de nuestra divinidad con responsabilidad, consciencia y amor, y con la suprema convicción de que todos los decretos serán cumplidos a la mayor brevedad posible.

La fuerza y el poder del decreto tiene su origen en la fuerza y el poder de nuestra propia convicción en lo decretado, y esta convicción no solo se pone ejecuta a la hora de decretar, sino que también se ejecuta a partir del instante en que se termina el decreto. A partir de ese momento uno debe vivir como si el decreto ya se hubiera cumplido cabalmente, y debe hacerlo con todas las consecuencias. Si uno decreta pero no vive de acuerdo con el decreto es porque, en su fondo, no cree en el decreto que acaba de realizar. Cuando creo, “creo. Este creer consciente es el crear divino, el verdadero origen del poder creador del Dios que somos todos.

Los tiempos que vienen son denominados por muchos comunicados de internet para el mundo espiritual (no me atrevo a considerarlos canalizaciones), los tiempos finales. Yo decreto que son los tiempos finales para crear el Paraíso en la Tierra y nada más. No hay otra posibilidad, mi humano-Dios lo decreta. Decrétalo tú también apelando a tu poder interno creador si eso es lo que en realidad surge del fondo de tu corazón, de la esencia más profunda de tu divinidad. Decrétalo tú también con fuerza y convicción y vive de acuerdo a ello cada minuto siguiente de tu vida.

Si quieres el Paraíso en la Tierra para estos “tiempos finales”, decrétalo ya, a tu forma y estilo, con las palabras con que lo verbalice tu convicción interna. No aceptes aquello que no quieras para ti ni para la humanidad.

¡¡¡ Decreta ahora la Condición de Paz Mundial plena, externa e interna, y vive en paz interna desde el minuto siguiente!!!.

¡¡¡ Decreta ahora la Condición de Abundancia Plena, y vive con valor como aquel que no le falta de nada!!!.

¡¡¡ Decreta ahora la Condición de Paraíso en la Tierra, y empieza a disfrutarla desde el primer día!!!.

Somos Dioses.

En servicio y con amor

Domingo Díaz Asensio