¿QUÉ ES UN CURSO DE MILAGROS?

rosa maria wynn

Por Rosa María Wynn
Traductora y maestra de Un Curso de Milagros

Un Curso de Milagros es un libro extraordinario que nos lleva de vuelta al Amor. También podría decirse de él que es una excelente guía de psicología trascendental o espiritual, o un mapa interno de vuelta a la verdad, de la cual, el Curso afirma, realmente nunca nos alejamos. Sin embargo, la más simple de las definiciones, aunque no menos cierta, es que Un Curso de Milagros es, literalmente, el ABC del amor. Tal como su propio título indica, el Curso está organizado como un método de enseñanza y se compone de tres libros principales: el Texto, el Libro de Ejercicios y el Manual para el Maestro, todo ello en un solo volumen, y el Anexo a Un Curso de Milagros, que por ahora se ofrece separadamente. El lenguaje empleado, y que verás reflejado en este artículo, es típicamente cristiano, pero el Curso no forma parte de ninguna religión, organizada o no, ni es en sí una nueva religión, culto o secta. Honra nuestra libertad e incluso nos dice que, al final, también tendremos que dejar el Curso atrás, pues a Dios se llega “con las manos vacías”, queriendo decir con ello, sin dogma de tipo alguno, sin arrogancia, con un corazón vacío de rencor, odio o culpa, y lleno de compasión, humildad y santo entendimiento. Parte de la introducción que el propio Curso hace de sí mismo reza así:

“…Este curso no pretende enseñar el significado del amor, pues eso está más allá de lo que se puede enseñar. Pretende, no obstante, despejar los obstáculos que impiden experimentar la presencia del amor, el cual es tu herencia natural. Lo opuesto al amor es el miedo, pero aquello que todo lo abarca no puede tener opuestos.”

Y concluye:

“Nada real puede ser amenazado. Nada irreal existe. En esto radica la paz de Dios.”

Esto último es la esencia misma de Un Curso de Milagros, pues nos lleva a comprender que sólo lo que Dios creó es real, y Él sólo creó lo bueno, lo hermoso y lo santo, y nunca pudo haber creado nada que fuese distinto a Él. Él lo ocupa todo, y es el Todo, de todo, por ende, Su Hijo vive “dentro” de lo que el Padre es y tiene, compartiendo con Él, el Todo del que forma parte. Esta experiencia de Unicidad, -lo opuesto a la separación, a la dualidad- es uno de los principales objetivos del Curso.

Si el Curso es tan maravilloso, y ciertamente lo es, podría pensarse que se presenta a sí mismo como el único camino a la salvación o iluminación, pero no es así. Al fin y al cabo, es tu Ser quien te llevará por la senda de retorno a Dios. Todas las religiones, corrientes espirituales o de desarrollo del crecimiento humano ofrecen un “camino de vuelta”, y cada una tiene sus propios ritos, misas, dogma, creencias, estipulaciones, y reglas. Y, curiosamente, casi todas creen ser la única manera de llegar a la verdad, la única que “Dios” acepta o estableció, la única que es real, y por tanto, sus seguidores, los únicos que se salvarán o entenderán. Si examinas la historia te darás cuenta de que todo ello sólo ha dado pie a un sin fin de guerras y batallas desde que el tiempo es tiempo. El Curso no apoya que se haga de él una religión, pues eso no haría sino levantar más barreras y socavar su meta: la paz. El Curso es sencillamente otro camino en “el programa de estudios universal”.

Un dato muy interesante es que personas de casi todas las religiones del mundo, o de ninguna religión, y de tendencias de lo más diversas y dispares, leen y practican el Curso. Es más, incluso individuos que se denominan a sí mismos como ateos declarados, también lo estudian. Posiblemente no haya mejor carta de presentación para el Curso que este hecho, el cual refleja la absoluta libertad que se desprende de Él, y su deseo de no seguir fabricando más y más separación. Indudablemente, quienes quieran encontrar polémicas las hallarán, no obstante el Curso no da pie a ello.

Desde un principio el Curso nos hace conscientes de que nos hemos olvidado de Quién somos y de cuál es nuestro verdadero propósito aquí. Nosotros somos Su Creación, y no hay nada que pueda en modo alguno cambiar, alterar, modificar o mancillar nuestra inmutable verdad. Ciertamente algo pasó, y “ese algo” es lo que nos hace pensar “que somos lo que no somos” y, absortos en ello, olvidar nuestra Fuente y nuestro propósito. Lo que Dios no creó no tiene existencia real. En cambio, el verdadero Ser que somos sí la tiene. La creciente popularidad de Un Curso de Milagros a nivel mundial se debe a que produce resultados tangibles en la vida de quienes lo estudian y aplican sus principios. Muchas personas lo estudian por su cuenta, aunque hay muchas otras que han formado, o se han unido, a grupos para el estudio del mismo. El Curso, ni se opone, ni alienta nada de esto. No hay que hacerse miembro de ninguna organización y, ¡ni siquiera tienes que creer en lo que postula! Lo único que te pide es que pongas en práctica sus principios y serán los resultados que se producirán en tu vida los que te convencerán de su veracidad y eficacia.

La meta declarada de Un Curso de Milagros es la consecución de la paz interior, pues sólo desde la paz -la no-dualidad- podremos recordar nuestra verdad, y a nuestro Creador. La separación es la dualidad. En realidad, no obstante, la separación jamás tuvo lugar, pues no ocurrió en la Mente del Padre, pero al Hijo creer lo increíble, su mente quedó dividida, y es esta división lo que proyectamos; división a la que el Curso llama la separación, y de la cual afirma “es el único problema que realmente tenemos”.

Uno de los puntales del Curso es que “no hay mundo alguno fuera de nosotros” y que “el mundo no es más que la proyección de lo que está en nuestras mentes”. Por consiguiente, son nuestras mentes las que necesitan sanar para que podamos tener una percepción corregida o fidedigna de la realidad. Su principal recurso para el logro de este objetivo es el perdón, pero no como normalmente pensamos que éste es. El verdadero perdón es saber que nadie jamás nos ha hecho daño. El perdón nos libera de nuestros falsos juicios con respecto a otros y con respecto a nosotros mismos, allanando así el camino para recobrar la memoria de nuestra verdadera Identidad.

Mientras estemos aquí, “el único poder que nos queda es el poder de decisión” afirma el Curso, y siempre -puesto que es una decisión- podemos elegir ver las cosas de otra manera, siempre podemos volver a elegir, ¡independientemente de cuántas veces hayamos elegido equivocadamente! El milagro es el regalo divino; un regalo que nos permite cambiar nuestras mentes para que piensen en armonía con el Amor, con lo que es verdad en nosotros. Y todos, sin excepción, tenemos derecho a los milagros.

El Curso nos recuerda continuamente la Fuente de nuestro verdadero Ser y la inmutabilidad de nuestra eterna verdad. Es precisamente nuestra confusión con respecto a nuestra identidad la que nos ha llevado a pensar que estamos separados de Dios y los unos de los otros. En esencia, jamás pudimos separarnos de nuestro Creador, pues ésa no fue ni es Su Voluntad. Y sólo lo que el Padre dispone puede ser real. Hemos fabricado un falso yo: un “yo” que odia, que está en constante conflicto, y que toma todas sus decisiones desde el miedo al sentirse solo, y en guerra con todo lo que le rodea. Pero nada de eso ha podido alterar al Hijo que Dios creó a Su semejanza, el Ser que en realidad somos. El Curso -de un modo inteligente, brillante y amoroso- nos lleva de vuelta a esa conciencia y lo hace a través de aquel a quien conocemos como “el otro”. Es viendo la inocencia en otro como podemos recobrar la conciencia de la nuestra.

El planteamiento que nos ofrece el Curso nos ayuda a poder decidir en favor de la verdad y procesar los errores que hemos cometido desde nuestro “falso yo” para que todas sus consecuencias queden canceladas. No hay manera de recobrar la memoria de Quién somos realmente, salvo diciendo la verdad, no ocultando nada que nos avergüence, nada que hayamos pensado, dicho o hecho que Dios no hubiese pensado, dicho o hecho, y entregárselo al Espíritu Santo. Dios nos creó a Su Semejanza y en Él no hay nada que no sea puro Amor, por ende, eso es lo que somos todos. Pero sólo tomaremos conciencia de ello a través de nuestras relaciones. No conozco ningún camino, corriente filosófica, o espiritual que haga tanto hincapié en las relaciones y en su verdadero propósito, como lo hace el Curso. El camino de vuelta no es complicado, pero requiere un compromiso firme con el Amor, con la Paz. Tenemos todo el apoyo de nuestro Creador, del Espíritu y de Jesús para lograr nuestro verdadero objetivo y propósito aquí: retornar a la Unicidad de la que siempre hemos formado parte.

El Curso, máximo exponente de la libertad, no nos exige nada, pues eso violaría sus principios, pero sí nos exhorta a que nos mantengamos firmes en el compromiso de no atacar, de no juzgar, de querer ver más allá del error del otro la verdad que está detrás. Nos exhorta a ser pacientes, infinitamente pacientes, y a caminar el camino del Amor llenos de gratitud. Tanto el Texto, como el Libro de Ejercicios y el Manual para el Maestro están diseñados para llevarnos al feliz cumplimiento del objetivo que todos tenemos aquí, aunque nos hayamos olvidado de “cuál pueda ser”. Mas no estamos solos, y dentro de nosotros está todo lo que necesitamos para efectuar el cambio de mentalidad que nos dará otra percepción, pues Dios no pudo permitirse perder ni a uno solo de nosotros. Tal como afirma la física cuántica, “lo percibido tiene todo que ver con el perceptor”. Y el Curso nos dice que “la percepción es un deseo cumplido”, que “vemos lo que queremos ver”. Una vez que cambiemos el paradigma desde donde percibimos, percibiremos otro mundo, y eso es a lo que el Curso llama el mundo real. Y todos gozamos del poder para lograr esto.

El Curso nos recuerda que nada que hayamos hecho, o dejado de hacer, puede, en modo alguno, poner en entredicho nuestra valía. Entender esto nos permite poder examinar nuestra vida sin temor y ver que, en efecto, hemos cometido errores, y que hay cosas de las que nos sentimos avergonzados, arrepentidos, y otras que hemos decidido olvidar completamente, pensando que de este modo las sacábamos de nuestra mente, de nuestra conciencia, pero no es así. Siguen ahí, y continúan determinando las interpretaciones que hacemos de lo que percibimos. Ahora, lejos de habernos deshecho de ellas, se han convertido en un arma de doble filo contra nosotros mismos, pues determinan en gran parte nuestra percepción, así como la interpretación que hacemos de ésta.

No podemos arreglárnoslas solos, pero tal como mencioné anteriormente, no estamos solos. Con el continuo estudio y práctica del Curso comenzarás a entablar una relación firme con el Espíritu y, al final, aprenderás a entregarle todo lo que te hiere, te avergüenza, todo lo que no apoya tu verdad, y cuando veas que aquellas cosas que parecían no tener solución, de un modo “milagroso” se resuelven, ya no dudarás y sabrás que no estás solo. Recobrarás la conciencia de tu verdadera función aquí, ya que cumplirla es lo único que te traerá una felicidad que no es de este mundo, pero que se verá reflejada en él.

ROSA MARIA WYNN
Estudiante de Un Curso de Milagros desde 1979, Rosa María fue dirigida a traducirlo en 1982. Jamás pensó que esta tarea le tomaría cerca de diez años, ni que tendría absoluta prioridad en su vida. Para poder traducir el Curso, Rosa María tuvo que reflexionar sobre cada una de sus frases. Y para tomar conciencia de ellas, tuvo que poner en práctica consistentemente los principios del mismo en su vida cotidiana. Durante la traducción, Rosa María leyó el Curso más de ochenta veces, de ahí que sea una de las personas en todo el mundo que con más detalle y atención ha estudiado y practicado Un Curso de Milagros. A su profundo entendimiento del Curso se le unen una excepcional capacidad para comunicar y dilucidar abstracciones y una fuerza espiritual poco común que te hace conectar con su compromiso inquebrantable a la consecución de alcanzar un objetivo: la liberación total. Rodeada de algunos estudiantes que, como resultado de estar con ella, experimentaron una transformación radical en sus vidas, durante muchos años Rosa María vivió prácticamente retirada del mundo y dedicada a traducir, estudiar y meditar. Y aunque hubiese preferido seguir en el “anonimato”, Rosa María accedió a iniciar una vida pública y a compartir sus experiencias y su entendimiento de la manera en que más fácil les pudiera resultar a quienes entrasen en contacto con ella.

Para mayor información, puedes visitar su página Web: WWW.ROSAMARIAWYNN.COM, donde encontrarás información relativa a Un Curso de Milagros, a sus Seminarios Aurora, así como otros artículos de interés general.

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Un comentario en “¿QUÉ ES UN CURSO DE MILAGROS?

  1. Gracias, gracias, gracias porque cuando una duda cruzó mi mente en la web llegaron las palabras de Rosa María.
    Gracias por aclararme que no es una secta o religión, que nos une porque somos una sola mente.
    Que no necesito alejarme del mundo para poder llegar a tocar las estrellas, porque “yo vivo en este mundo material” y necesito experimentar la tangibilidad del curso de milagros en este plano también.

    GRACIASSS! Porque sé que voy por uno de los caminos correctos.

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