ABUNDAS EN LO QUE PIENSAS: TE CONVIERTES EN LO QUE MIRAS

la llave de la prosperidad
Tu pensamiento: llave de la abundancia

Carmelo Urso

entiempopresente4@gmail.com

“Sois Dioses”: lo asevera Jesús de Nazareth. En ello radica nuestra verdadera “imagen y semejanza” con la mente del Uno: nuestros pensamientos, al igual que los del Padre, constituyen la materia prima de la Realidad. Leemos en “Un Curso de Milagros”: “No hay pensamientos neutros (…) No hay pensamientos fútiles. Todo pensamiento genera forma en algún nivel”.

Los pensamientos del Padre erigen infinitos niveles de Realidad: gestan cosmos, galaxias; Su psique divina es partera de seres, orbes, estrellas; Su inteligencia dota a todas las cosas visibles e invisibles de leyes físicas o espirituales que las hacen evolucionar.
La mente humana le emula con ímpetu –si bien con resultados dispares: sus ideas generan tecnologías que al principio asombran… ¡y que al poco tiempo se vuelven benignas o nocivas! Dota a sus máquinas de una prodigiosa inteligencia a la que apoda de “artificial”; es capaz de clonar a esas mismas especies a las que se empeña en extinguir.

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En la diaria cotidianidad, nuestras mentes son capaces de desplegar un inmenso poder creativo –herencia natural del Padre: en la cima de la maestría, nuestros pensamientos producen grandes bendiciones. En la sima de nuestras neurosis (cuando nos creemos separados del poder y los dones del Creador) los desvaríos del ego nos sumergen en abismos de derrota.
Somos “Dioses”, vale decir, “creadores”; sin embargo, hay una diferencia clara entre nuestro desenvolvimiento y el de Dios: en el caso de la mente del Padre, el despliegue de poder siempre es positivo, omnipotente; en el caso de la mente humana, los resultados varían –a veces eficaces; a veces autodestructivos.

¿Qué es lo que marca la diferencia entre una Realidad y la otra? Pues la calidad emocional de los pensamientos que generan esa determinada Realidad. Y sólo subyacen dos emociones básicas en cada pensamiento: miedo o Amor.

En el caso del Ser Supremo, todo pensamiento es infinitamente amoroso –y por ende, infinitamente creativo; en el caso humano, cunden miedos –y esas vacilaciones le ponen traspiés a nuestra creatividad. Nos advierte el Talmud: “No vemos las cosas tal como son, sino tal como somos”. Y añade Buda: “Somos lo que pensamos”.

Si somos Amor –si nuestros pensamientos son amorosos- generaremos una Realidad afín a ese poderoso estado mental y emocional; henchidos de temor, nos espera una existencia plagada de frustraciones…

Tus pensamientos siempre son creativos

Leemos en “Un Curso de Milagros”: “Son muy pocos los que aprecian el verdadero poder de la mente y nadie permanece totalmente consciente de él todo el tiempo. No obstante, si esperas librarte del miedo hay algunas cosas que debes comprender. La mente es muy poderosa y jamás pierde su fuerza creativa. Nunca duerme. Está creando continuamente. Es difícil reconocer la oleada de poder que resulta de la combinación de pensamiento y creencia, la cual puede literalmente mover montañas”.

Prosigue así: “A primera vista, parece arrogante creer que posees tal poder, mas no es ésa la verdadera razón de que no lo creas. Prefieres creer que tus pensamientos no pueden ejercer ninguna influencia real porque de hecho tienes miedo de ellos. Eso puede mitigar la conciencia de culpabilidad, pero a costa de percibir a la mente como impotente. Si crees que lo que piensas no tiene ningún efecto, puede que dejes de tenerle miedo a tus pensamientos, pero es improbable que les tengas respeto”.

Nunca dejamos de pensar, vale decir, nunca dejamos de generar efectos –aunque creamos que nuestros pensamientos son inocuos.

Nunca dejamos de ser creativos –aunque nos sintamos impotentes o temerosos acerca de nuestro propio poder.

Los pensamientos de Amor o miedo son los ladrillos con los que edificamos nuestra Realidad. Y en cada momento del Ahora –ese eterno instante presente en el que transcurre nuestras vidas- estamos eligiendo en cual de ellos depositar nuestra fe.

Abundamos en aquello que miramos y pensamos

Asevera la maestra espiritual venezolana Conny Méndez que “abundas en lo que piensas”. En palabras de D.L. Moody, al no abundar en Amor sino en vanos temores “estamos viviendo por debajo de nuestros privilegios”. Está escrito que “Dios es Amor”: ¿viviremos ajenos a tan bendita certeza, a tan vasto privilegio?

connymendez

Al saber que dos emociones básicas –miedo o Amor- afectan nuestra percepción de la Realidad, es fácil inferir que nos convertimos en aquello que miramos. La investigadora norteamericana Candance Pert señala al respecto: “nuestros ojos se mueven todo el tiempo (…) ¿por qué se enfocan en ciertas cosas y comienzan a dejarlas a entrar en nuestras mentes y no lo hacen con otras? Es bastante simple: vemos aquello en lo que queremos creer. Nuestras emociones deciden qué percibir, a qué vale la pena prestarle atención. Y así, creamos el mundo que percibimos, percibimos el mundo que creamos”.

Cuando abrimos nuestros ojos no vemos un “mundo objetivo” o el “mundo real”: lo que solemos ver es el mundo que nuestros limitados sentidos físicos y nuestros neuróticos sistemas de creencias nos hacen percibir. En cada instante del tiempo presente, sólo haces dos elecciones: o bien te dedicas a observar el temeroso mundo del ego –donde un demente sentimiento de separación te hace sentir superior o inferior a las demás creaciones del Uno; o bien te dedicas a deleitarte en la amorosa gloria del Padre –donde una entrañable sensación de unidad e igualdad con el resto de los seres del Universo pacifica tu corazón.

Es indudable que nos vamos haciendo semejantes a lo que miramos. El observador afecta a lo observado –y viceversa. El Amor contemplado nos transforma en reflejo perfecto del Amor: a su vez, ese reflejo que somos expande la Realidad del Amor sobre la faz de la Tierra… ¡y aunque nos cueste creerlo, deja sentir sus efectos hasta en el último confín del Universo!

Sólo la constante contemplación del Amor (el Yo Superior) nos permite trascender los limitados efectos que solemos proyectar. El Amor –la naturaleza divina que bulle en nuestro interior- nos facilita asimilar aquello que es esencial pero intangible a la vista, experimentar ese invisible umbral de Realidad ajeno al ojo del ego… ¡y hacer visibles las bendiciones más dulces que el Creador tiene dispensadas para nosotros!

“Orad sin cesar”: la perpetua contemplación del Amor

“Orad sin cesar” recomendó hace dos milenios San Pablo: podríamos traducirlo por “pensad sin cesar en el Amor” o “contemplad sin cesar el Amor”. Preconizó Jesús de Nazareth: “Ama a tus enemigos”, pues es evidente que Aquel que es Todo Amor carece de opuestos; otra sentencia del Nazareno, “ama a tu prójimo como a ti mismo”, nos invita a tornarnos en perfecta imagen y semejanza del Amor, faros que proyectan omnipotentes reflejos de ternura y prosperidad sobre nuestros semejantes.

San Pablo

Oremos siempre con esta certidumbre: el Amor que todo lo puede, que todo lo transforma, es una fuerza infinitamente inteligente, ilimitadamente creativa, que responde a cada uno de nuestros pensamientos. Osho, el célebre gurú hindú, asevera: “Creatividad significa traer algo nuevo a la existencia, hacer un lugar para que lo desconocido penetre en lo conocido, hacer un camino para que el Cielo baje a la Tierra. Cuando hay un Beethoven o un Miguel Ángel, el Cielo se abre, las flores empiezan a caer desde el Más Allá”… y ese cauce espiritual trasciende toda obstáculo, toda creencia humana.

Orar sin cesar significa perlar cada pensamiento nuestro con el imperecedero rocío del Amor. Las oraciones litúrgicas tienen su lugar. No obstante, y en palabras del pensador chino T. S. Nee, más que tener minutos u horas diarias de oración, “debemos ocuparnos por desarrollar una Vida de oración y comunión con Dios”, vale decir, espiritualizar cada idea que retoñe en nuestra mente para así erigir una realidad en plena concordancia con el Amor de ese Padre-Madre universal que es del todo abundante, del todo armonioso.

Muchas veces, en lugar de meditar u orar en la próspera naturaleza del Amor, nos castigamos con interminables monólogos mentales en los que –sin piedad- devastamos lo poco que va quedando de nuestra autoestima, fabricando erróneas imágenes de nosotros mismos.

Al contemplar las desiertas despensas del ego no hallamos alimento adecuado para alimentar a nuestras Almas. Tan sólo tropezamos con vetustos envases cuyas etiquetas anuncian los muchos sinónimos del miedo: “desesperanza”, “terror”, “duda”, “demencia”, “remordimiento”, “celos”, “odio”, “culpa”, entre otros.

Querido lector o lectora, que sea tuya esta certidumbre: del ego sólo obtendrás minucias; en cambio, el Uno te deparará siempre lo Infinito, lo Incalculable…

Recordad siempre: “sois Dioses”

La oración como constante y afectuoso fluir de la conciencia, como persistente contemplación del Yo Superior, doma a la mente encabritada, devolviéndole la mansedumbre propia del Amor.

Por eso, querido lector o lectora, te urjo a que cuides con sumo celo los contenidos que germinan en tu psique: porque a cada instante, tu Realidad despierta a imagen y semejanza de lo que piensas y miras.

Sí, amado o amada testigo de estas líneas: ¿qué estás eligiendo contemplar en este momento? ¿En qué nivel de conciencia estás decidiendo abundar, co-crear? Porque –por favor- recuerda siempre: “Sois Dioses…”.

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BIODANZA: LA UNIÓN CON EL PULSO DE LA VIDA (ENTREVISTA A MYRNA RONDÓN)

Myrna Rondón
Myrna Rondón, especialista en biodanza

Carmelo Urso: Querida hermana Myrna, un afectuoso saludo. Nos gustaría que nos hicieras, antes que nada, una pequeña semblanza personal: dónde naciste, dónde creciste, qué estudiaste, en qué trabajas…

Myrna Rondón: Querido Carmelo nací en Caracas, Venezuela y estudié lenguas romances en Eugene, Oregon, Estados Unidos, aunque jamás trabajé en eso, ya que en un viaje a la India me enamore de su gastronomía milenaria y luego estudié más formalmente en Tailandia; me hicieron un regalo en la India y descubrí que soy cocinera de corazón; desde entonces vivo de la magia de las especias y el amoroso arte de dar.

Después de algunos años de viajar a Asia y vivir la experiencia de la meditación, me encontré con una mujer muy amorosa llamada Stephanie Bloch que me invitó a una sesión de biodanza… y qué sorpresa, no era bailar aunque danzábamos y al salir me sentía muy conectada conmigo misma, una sensación de paz y de armonía en todo mi cuerpo que me invadí. Luego, toda la semana la pasé con una vitalidad desbordante. La experiencia se me asemejaba a una meditación en movimiento, muy difícil de explicar con palabras, pues la biodanza es algo que simplemente hay que vivirla. Ahora me da mucha risa porque en cada sesión trato de explicarles a las persones que vienen por primera vez de qué se trata la biodanza y al final termino diciéndoles tienen que vivirlo, ya que para cada quien será una experiencia muy íntima, única e irrepetible

Carmelo Urso: ¿Qué es la biodanza? ¿Cómo llegó a tu vida? ¿Quién es su creador?

Myrna Rondón: La biodanza fue creada por Rolando Toro, psicólogo y antropólogo chileno que en los años sesenta investigó en pacientes siquiátricos los efectos de la música y el movimiento sobre las emociones puede inducir. Llegó a la conclusión de que cada perturbación requiere determinados estímulos musicales y que la música tiene un poder curativo capaz de modificar estados físicos y emocionales.

ROLANDO DANZANDO
Rolando Toro, creador de la biodanza

“Bio” proviene del griego “bios” que significa “vida” y “danza”, en su acepción francesa, significa “movimiento pleno de sentido”, el ritmo biológico, el del corazón; es experimentar la unión con el pulsar de la vida, como el océano que danza influenciado por el ritmo de la luna.

Es un sistema de desarrollo e integración de los potenciales humanos a través de la música, el movimiento y ejercicios de interacción grupal. La metodología del sistema biodanza es fundamentalmente vivencial; organizada sobre la base de un modelo teórico operativo, son diseñados un conjunto de ejercicios específicos que, acompañados de un estímulo musical (cuidadosamente seleccionado de acuerdo a criterios de semántica musical) y guiados por una consigna inductora, van conduciendo gentil y paulatinamente al restablecimiento de la armonía natural del organismo.

Para Rolando Toro Araneda, cada ser humano nace con una información ancestral en su potencial genético, que le asegura la supervivencia, multiplicada miles de veces a nivel celular. Esa información ancestral se encuentra aletargada o adormecida como consecuencia del impacto que la sociedad, la cultura, la educación y la familia ha tenido sobre la edificación de nuestra identidad. Los grandes caminos por los que esa memoria milenaria se expresa a lo largo de la vida, en todas las razas y en todas las edades de la humanidad, son cinco. La biodanza, se propone despertarlos:

1) La línea de la vitalidad es unida al movimiento, al impulso vital, a la energía necesaria para vivir y nuestra capacidad de entusiasmarnos, nuestra determinación, nuestra fuerza, nuestro ánimo, la capacidad de afrontar y superar los obstáculos para realizar nuestros sueños.

2) La línea de la sexualidad: Implica el despertar de los sentidos y de la conexión con el placer. El reconocimiento de nuestras preferencias y nuestra identidad biológica. La apertura al erotismo.

3) La línea de la creatividad: es el ekemento de renovacion para crear nuestra propia vida; crearse a sí mismo y poner creatividad en cada acto. Es la capacidad de crear nuestra existencia siguiendo un modelo propio. Sentirme libre para danzar r con plenitud mi camino existencial con toda mi fuerza creadora.

4) La línea de la afectividad es nuestra capacidad de querer. Es nuestro universo afectivo que puede extenderse en toda su potencialidad: dar y recibir amor, mirar al otro, escucharlo, expresarle ternura y atención; abrirse a su diversidad, viviendo ella como posibilidad de recíproco enriquecimiento. Hacer desaparecer los condicionamientos, la discriminación, el prejuicio. Es conciencia de la maravilla de la vida, de su preciosidad y magnificencia, de su resplandor.

5) La línea de la transcendencia, que es nuestra capacidad de transcender el ego, de transcender la identidad individual y de percibir la unidad de la vida, la pertenencia a la totalidad cósmica, de saber visceralmente que somos una nota en la sinfonía cósmica.

caracas de noche
Caracas, ciudad en la que nació y vive Myrna Rondón

Apeciada Myrna: ¿Qué beneficios tiene la biodanza para el ser humano?

Myrna Rondón:

A nivel corporal:
-Fortalece el sistema inmunológico, generando estados de salud crónicos.
-Aumenta la energía vital y las ganas de hacer cosas.
-Genera estados de renovación orgánica y/o celular, de manera que quienes han integrado la biodanza a sus vidas por largo tiempo, indefectiblemente lucen con menor edad de la que realmente tienen.
-Despierta los potenciales genéticos de vitalidad, sexualidad, creatividad, afectividad y trascendencia.

A nivel emocional:

EUTONIA DE MANOS EJERCICIO A DOS
La biodanza despierta la alegría de vivir

-Nos permite reconectarnos con el sentir y expresar nuestras emociones, respetando cada una de ellas.
-Despierta la alegría de vivir.
-Estimula la creatividad existencial, asumiendo que la obra máxima que cada ser humano puede realizar es ser artífice de su propia existencia.
– Promueve el reconocimiento de la propia identidad y de la capacidad de poner límites que favorezcan el propio crecimiento.
– Nos revincula con nuestros instintos y con la especie, generando la posibilidad de sentirnos parte de la tribu de la humanidad.
– Estimula el sentido de cooperación intraespecie en contraste con el sentido de competencia.

A nivel existencial:

– Nos ayuda a encontrar ¨nuestro lugar en este mundo¨.
– Restituye nuestra capacidad de venerar la vida, en nosotros mismos, en los otros y en el planeta.
– Despierta la conciencia ética y ecológica.
– Promueve la vivencia oceánica y de sentirnos uno con el todo.

Carmelo Urso: Algunas personas como yo –algo torpes al bailar- podemos de repente sentirnos intimidados por lo de “danzar”. ¿requiere la biodanza alguna destreza especial para ser practicada?
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Myrna Rondón: Ja!ja!ja! Todo lo contrario para hacer biodanza no es necesario saber bailar; aquí se trata de desarrollar nuestra capacidad para vincularnos, para comunicarnos… ¡con nosotros mismos y con los otros!

Descubrir tu movimiento autentico es experimentar la unión con el pulsar de ltu propia vida… como el océano que danza fascinado por el magnetismo de la luna…

Carmelo Urso: Querida Myrna, me gustaría revisar ahora contigo los principios básicos de la biodanza para examinarlos uno a uno:

Myrna Rondón: El proceso de transformación y cambio a través de la biodanza es posible a través de mecanismos muy precisos, dentro de un “ambiente enriquecido”, como es el grupo y la sesión regular de biodanza.

Estos mecanismos son llamados “los siete poderes” y se refieren a las siete herramientas básicas con las que trabaja el profesor de biodanza para lograr la estimulación de los propios potenciales a través de un lenguaje universal

Poder musical:
La música es un lenguaje universal accesible a cualquier persona, la música deflagra emociones sin pasar por el filtro de la mente.

Poder de la danza integradora
Poder de la caricia:

Cuando un niño nace si no es amado, acariciado con ternura, acunado, protegido y cuidado, podría morir aunque lo alimentes. Así que el amor a través del contacto es esencial para vivir, como si vivir y amar fueran la misma cosa. ¡Es la biología del amor!

Poder del trance
El trance consiste en un mecanismo psico-fisiológico en el que la persona se abandona a ciertas condiciones internas o externas para ingresar a un estado de conciencia diferente en el que abandona su identidad, integrándose a una unidad mas amplia e indiferenciada donde dismunuye su límite corporal. ¡Es un tránsito hacia lo primordial .


Poder de la expansión de conciencia

La expansión de conciencia es un estado de percepción ampliada que se caracteriza por restablecer el vínculo primordial con el universo. .En un taller de biodanza en el agua ,tuve una experiencia donde regrese sintiendome parte de la briza ,los arboles ,la noche ,cada persona,como en un estado puro,de percepcion, Sintiendome unida a todo lo existente ,ya no estaba separada .fundida a la existencia.

Poder del grupo
El grupo en biodanza es esencial porque produce nuevas formas de comunicación y vínculos en los que el participante encuentra un continente afectivo y permiso para el cambio.

La biodanza sirve para construir continentes afectivos
La biodanza sirve para construir continentes afectivos

Carmelo Urso: ¿Cómo se desarrolla una sesión típica de biodanza? ¿Cuánto tiempo dura?

Una clase de biodanza comienza con el relato de vivencias. Allí expresamos lo que vivimos la semana anterior y cómo nos sentimos en el momento presente. La sesión dura dos horas; se practica una vez a la semana; se centra en la vinculación con los demás, un facilitador que va a poner determinadas músicas y proponer ejercicios sencillos, movimientos, danzas en el sentido de movimientos de vida como caminar, tomarse de la mano en una ronda. En una sesión de biodanza sus participantes se comprometen a no hablar entre ellos de tal manera que la comunicación es exclusivamente no verbal.

La metodología del sistema biodanza es fundamentalmente vivencial; organizada sobre la base de un modelo teó­rico operativo, son diseñados un conjunto de ejercicios específicos que, acompañados de un estímulo musical (cuidadosamente seleccionado de acuerdo a criterios de semántica musical) y guiados por una consigna inductora, van conduciendo gentil y paulatinamente al restablecimiento de la armonía natural del organismo

Carmelo Urso: ¿Dónde y cómo puede contactarte la gente para iniciarse en el poder de la biodanza?

Myrna Rondón: Los invito a danzar la vida todos los martes en “El Arte del Ser”, Edif.intenso, Calle Los Laboratorios, Los Ruices.tel:04148203244. El sabado 21 de noviembre los invito a uns experiencia en el mar: biodanza acuatica. Tel: 04148203244.

Carmelo Urso: un mensaje final para los lectores y lectoras de iberoamérica

Myrna Rondón: Quisiera darte las gracias Carmelo, con mil abrazos y toda mi alegría, por la oportunidad de compartir la danza de la vida. ¡Siento que necesitamos abrazarnos más! Expresarle más a los otros nuestro amor. Sonreirle más a la vida, a la gente. Reir, danzar, cantar. Recuperar la inocencia perdida. ¿Cómo puedo yo amarme sino hago lo que me gusta, lo que de verdad me pide mi alma, mi cuerpo, mi corazón. ¡¡Así es amarnos los unos a los otros!!