LECTURA Y ESCRITURA: ANVERSO Y REVERSO DE LA MISMA MONEDA

Carmelo Urso

La profesora Olga Padrón, con quien hemos compartido un excelente mes de clases en el Diplomado “Promoción de la Lectura y la Escritura” de la Universidad Católica “Andrés Bello” nos ha invitado a reflexionar sobre la relación entre escritura y lectura. Este texto –que constituye, a un mismo tiempo, una agradable obligación académica y un agradecimiento– quiere dar respuesta a esa interrogante.

En mi experiencia como periodista y escritor –y como formador de jóvenes periodistas y escritores– me he percatado de una verdad insoslayable: leer y escribir son el anverso y el reverso de una misma moneda. Son dos acciones tan íntimamente ligadas que es imposible enseñar una si no se practica la otra. Quien escribe es porque ama leer. Y quien lee con asiduidad, tarde o temprano, terminará queriendo escribir.

Con preocupación, observo que muchos jóvenes periodistas de mi país no leen libros. Quizás lean muchos mensajes en sus teléfonos celulares, quizás pasen horas y horas paseando sus ojos a lo largo de ese infinito hipertexto que es la Internet. Pero después, cuando tienen que afrontar la lectura o la escritura de un texto que vaya más allá de una cuantas páginas, empiezan a tener problemas para entender lo que están leyendo o pergeñar lo que aspiran escribir.

Leer y escribir son actos inherentemente humanos. Y es que leer, tal como aprendimos con la profesora Padrón, nos posibilita aprehender significados profundos que pueden cambiar nuestras vidas. Y al escribir, difundimos en la blancura de la página o en el éter del ciberespacio significados que pueden cambiar las vidas de otros.

En este momento –junto a mi esposa Carmen– estoy embarcado en la aventura de enseñar a leer y escribir a mis hijos. Y así, cuando Juan Rodrigo (10) o Paula Sofía (5) entienden que el agua se transforma en un ciclo tan eterno como las Eras; cuando comprenden que los árboles y los animales tienen tanto derecho a la existencia como los seres humanos; cuando vislumbran que la Humanidad sólo sobrevivirá si preserva el único hogar que hasta ahora tiene en el Cosmos… es decir, cuando asimilan –a través de la lectura y la escritura– significados profundos que marcarán su presente y su futuro, experimento una alegría que no es comparable con ninguna otra: la de ver a mis hijos desarrollar la triple faceta de su inteligencia… emocional, intelectual y espiritual.

Gracias, profesora, Olga por este sabio consejo: léanle, léanle a sus niñas y niños. Léanle cuentos, narraciones, historias completas.¡Que en la lectura hallen significados que les interesen, les diviertan, les conmuevan! Que la lectura, que es la única llave que nos permitirá acceder al arte de la escritura, suscite siempre en ellos la curiosidad y el entusiasmo por crecer y vivir.

Anuncios