EL TAROT: UN LIBRO CON EL QUE VIAJAMOS AL INTERIOR DE NOSOTROS MISMOS.

Waite RiderTarot

Carmelo Urso

Indagar acerca del verdadero origen del tarot es un esfuerzo inútil, seguramente innecesario. Egipcios, gitanos, marroquíes, judíos, franceses, españoles e italianos reclaman para sí el honor de su invención. Pero como todos los sistemas de probado valor universal, el tarot es –al mismo tiempo– propiedad de todos y de nadie.

Se trata de un bello mazo de 78 cartas curiosamente ilustradas. Estas láminas se subdividen en dos colecciones: 22 arcanos mayores y 56 arcanos menores. La palabra arcano es una voz latina que significa secreto. De tal suerte, comprender el significado de cada carta del tarot nos revelará un determinado misterio de la vida.

Los Amantes The Lovers Rider Waite

Muchos insisten en sus virtudes adivinatorias. Otros condenan su utilización mántica y proclaman que más bien se trata de una herramienta de iniciación espiritual. Ante esta disyuntiva, la cabalista británica Dion Fortune solía preguntarse: “¿De qué nos sirve adivinar un futuro que no podremos controlar?”.

Frente a esta controversia, afirmamos que –en nuestro caso– el tarot ha cumplido ambas funciones: la de oráculo y la de umbral para develar misterios del espíritu. Su uso adivinatorio nos ha reportado útiles orientaciones, eficaces advertencias. De igual modo, el saber ancestral que acumula cada una de sus imágenes nos guía por místicos senderos hechos de sagrada sutileza, de intuitiva perspicacia.

El Mago The Magician Rider Waite

Quien banalice los símbolos del tarot menoscabará su libre albedrío y se verá privado de los sanativos efectos del oráculo. Quien lo tome por caprichoso fetiche se perderá por caminos de confusión. En cambio, quien lo recorra con sagacidad, quien se valga de él para conocer su más genuina naturaleza y enderezar viejos entuertos vitales, accederá a dimensiones de paz que pocos conocen.

La lectura del tarot es un acto creativo que mucho tiene de lúdico. Cuando nos acerquemos a él, hagámoslo como si de un juego se tratase –nunca con miedo. De hecho, el mítico tarot es el precursor tanto de las cartas de póker como de las barajas españolas. Este detalle nunca debe olvidarse. El tarot nos invita a interactuar con él desde el solaz y la felicidad –no desde la limitación y el recelo.

El Loco The Fool Rider Waite

Desde mi experiencia, puedo afirmar que las lecturas más provechosas se dan cuando el consultante participa –con alegre y abierta curiosidad– de ese pintoresco rito que es escuchar un buen consejo de parte de un colorido mazo de cartas.
Su uso en las artes meditativas está cada vez más extendido. Psicólogos, artistas, gurús y terapeutas reconocen el poder que tienen las imágenes del tarot para abrir las puertas del inconsciente a través de meditaciones guiadas, dinámicas de relajación profunda y ejercicios de imaginación creativa.

La contemplación de las cartas puede ayudarnos a desatar los nudos de la intuición y vislumbrar niveles superiores de conciencia. La observación detenida de sus íconos, de sus múltiples variantes y mazos, puede proporcionarnos un profundo placer estético. Así, T.S. Elliott, notable poeta estadounidense y Premio Nobel de Literatura, escribió su más inspirada composición, The Wasted Land, tras una emotiva meditación con el arcano de El Colgado.

Rider-Waite Queen of Wands Reina de Bastos

El mejor uso que podemos darle al tarot es el de conocernos a nosotros mismos, tal como recomendaba aquella inscripción que se leía hace dos mil años en la entrada del Oráculo de Delfos. En tal sentido, el autor polaco Mieczyslaw Sudowski, mejor conocido por el seudónimo de Mouni Sadhu, le da el nombre de Libro de Hermes, en honor al dios griego del conocimiento. Afirma Sadhu que “un prisionero en una isla, sin otro libro que el tarot, podría, si supiera utilizarlo, adquirir un conocimiento universal y hablar de los diversos aspectos de la existencia con cultura inigualada y elocuencia inagotable”. El carácter de libro del tarot es muy peculiar: con sus 78 láminas, el experimentado lector puede relatar las infinitas historias que se suscitan en su psique y en las de sus consultantes.

Sally Nichols, en su obra Jung y el Tarot, afirma que quien estudia sistemáticamente los significados y misterios encerrados en cada carta “comienza un viaje al interior de sí mismo”, cuya meta es un espléndido desarrollo intelectual, emocional y espiritual. A decir de Nichols, “el viaje a través de las cartas del tarot es un viaje a nuestra propia personalidad. Cualquier cosa que encontremos en este viaje es un aspecto de nuestro más profundo yo”.

Rider Waite The Emperor El Emperador

Así, en el tarot tenemos la posibilidad de dilucidar esas verdades que van marcando el pulso de lo cotidiano, y a la vez, de descifrar esos enigmas universales que se remontan desde pretéritas edades y nos conciernen a todos.

Se trata, en definitiva, de una enriquecedora y provechosa lectura que podemos hacer, tanto a solas como en compañía, del más emocionante e íntimo de los viajes: el de nuestra propia existencia.

Rider-Waite The World El Mundo El Universo

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Un comentario en “EL TAROT: UN LIBRO CON EL QUE VIAJAMOS AL INTERIOR DE NOSOTROS MISMOS.

  1. ” El Destino “.

    Naces con una estrella, una luna y un sol,
    sagrado destino para sanar y salvar el alma.

    Cada carta representa un arquetipo para entrar
    al centro de la conciencia.

    No olvides que la carta más valiosa eres Tú, y
    te conviertas en un Ser despierto en un nuevo sol,
    como la divina luz de tu realización.

    Con cariño y gratitud. Gerardo

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