LA EXCEPCIONAL HISTORIA DEL PROFETA QUE VIVÍA EN TIEMPO PRESENTE

profeta

Carmelo Urso

twitter: @carmelourso

El profeta suele ser un inspirado testigo que trae noticias del cercano o lejano porvenir. Entre visiones, señales, augurios y agüeros escruta el futuro: así, anuncia felicidades o hecatombes, prosperidades o pestes, milagros del cielo o fines del mundo. Es un emisario sagrado que previene y amonesta, que pontifica y amenaza. San Juan y su Apocalipsis, Nostradamus y sus cuartetas, Edgar Cayce y sus predicciones son algunos ejemplos de estos viajeros que con el alma surcan los tiempos por venir.

Sin embargo –y como notable excepción– la historia de la literatura registra la existencia de un Elegido, de un visionario que en lugar de enfocar su mente en los sucesos por ocurrir fijó su atención en la paz que experimentamos al vivir la vida en tiempo presente: se trata de “El Profeta” (Ediciones Obelisco, 2010), obra maestra del poeta libanés Gibrán Khalil Gibrán.

El profeta

Este libro –redactado con esa simplicidad que hace más claras a las cosas profundas– fue publicado originalmente en 1923. Desde entonces, vende año tras año miles de ejemplares en todo el mundo. Es texto de cabecera de muchísimos hombres y mujeres a lo largo y ancho del orbe. ¿Por qué? Porque el Profeta de Gibrán no viene a atemorizarnos con catastróficas visiones del destino, sino a reconfortarnos con el tranquilo bálsamo de su sabiduría.

De tal suerte, tenemos a Al Mustafá, que en lo alto de una colina del pueblo de Orfalese y “en la aurora de su propio día”, ve llegar un barco por el cual había esperado doce años. Se trata de un navío que le llevará de regreso a su isla natal, en donde espera pasar sus últimos días.

Orfalese

Al Mustafá –al igual que el Zaratustra de Nietzche– desciende de la colina. Cuando se difunde la noticia de su partida, el pueblo agradecido se reúne en la gran plaza de Orfalese para despedirse del sabio. De esta manera, comienza un diálogo entre él y personajes de la más diversa condición. Videntes, albañiles, literatos, comerciantes, juristas, astrónomos, marinos, jóvenes, ancianos y niños le formulan preguntas sobre los temas que realmente importan en la existencia: el amor, la muerte, la belleza, la ley, la amistad, el matrimonio, el placer, la libertad, los hijos, el dolor, el bien, el mal.

El Profeta no responde con conocimientos librescos o sermones morales, sino con la sabiduría que sólo concede la paz, con el sosiego que sólo confiere el silencio. Sus respuestas no responden a la fría lógica del filósofo o a la árida racionalidad del científico, sino que abarcan lo Inabarcable con el humor y el amor del poeta. A nadie intimida con sus enseñanzas, a nadie condena con furiosas diatribas. Simplemente, nos invita a vivir en la plenitud del aquí y el ahora, tal como lo hace en el siguiente texto:

El Tiempo

Y un astrónomo dijo: Maestro, ¿qué nos dices del Tiempo?
Y Al-Mustafá respondió:
Quisierais medir el tiempo, lo infinito y lo inconmensurable.
Quisierais ajustar vuestra conducta y hasta regir el curso de vuestro espíritu de acuerdo con las horas y las estaciones.
Del tiempo quisierais hacer un río, a cuya orilla os sentaríais a observar las aguas correr.
Sin embargo, lo eterno en vosotros es consciente de la eternidad de la vida.
Y saber que el ayer es sólo la memoria del hoy y el mañana es el ensueño del hoy.
Y que aquello que canta y medita en vosotros mora aún en los límites de aquel primer momento que esparció las estrellas en el espacio.
¿Quién de entre vosotros no siente que su capacidad de amar es ilimitada?
Y, a pesar de ello, ¿quién no siente ese mismo amor, aunque sin límites, circunscrito en el centro de su ser y no moviéndose de un pensamiento de amor a otro, ni de un acto de amor a otro?
¿Y no es el tiempo, como el amor, indivisible e inmóvil?
Pero si, en vuestro pensamiento, debéis medir el tiempo en estaciones, que cada estación encierre a todas las otras.
Y que el hoy abrace al pasado con nostalgia y al futuro con esperanza.

Líbano

El Líbano, como punto de encuentro entre Oriente y Occidente, es una interesante encrucijada espiritual. En las respuestas del Profeta Al Mustafá percibimos el influjo de Buda y Jesús, de Orfeo y Mazda, de Mitra y Krishna. Su enseñanza trasciende amargos sectarismos, credos ideológicos y las artificiales fronteras con las que los nacionalismos alambran nuestras mentes y conciencias. En la doctrina de Al Mustafá sólo tienen cabida la igualdad, la fraternidad y el amor incondicional.

Gibrán Khalil Gibrán no escribía para satisfacer la arrogancia del sabihondo o para ampliar el conocimiento enciclopédico del intelectual. Escribía más bien para el peregrino del corazón que, después de haber acumulado polvo en lo senderos del mundo, sólo desea abrevar en el agua fresca de la paz y libarse de las añejas ataduras del ego. El Profeta es un texto que acompañará por siempre al sencillo buscador de la verdad, como un mapa que nos señala la cima en la que se halla el más preciado de los tesoros: el éxtasis de vivir cada instante en la serenidad del tiempo presente.

Montaña hermosa

Anuncios

6 comentarios en “LA EXCEPCIONAL HISTORIA DEL PROFETA QUE VIVÍA EN TIEMPO PRESENTE

  1. ” La realidad “.

    Mis pensamientos son los tuyos
    y con ellos formo mi presente,
    el presente no ha sido, ni será,
    es lo que hoy pienso contigo.

    Eres tu quien crea mi vida y
    estás en esta hermosa realidad,
    y saber que vives hoy conmigo
    es sentirme dichoso de felicidad.

    Con cariño y gratitud.

    Me gusta

  2. ” El altar “.

    A través del silencio entro al espacio y
    arriba se encuentra la luz de mi interior,
    lugar santo para encontrarme en paz contigo .

    Alegría y dicha es lo que tengo hoy,
    por haber nacido en un mundo de amor, y
    crear todos un futuro desde la luz del corazón.

    Me gusta

  3. ” El altar “.

    A través del silencio entro al espacio y
    arriba se encuentra la llama de mi interior,
    lugar santo para encontrarme en paz contigo .

    Alegría y dicha es lo que tengo hoy,
    por haber nacido en un mundo de amor, y
    crear todos un futuro desde la luz del corazón.

    Con cariño y gratitud.

    Me gusta

  4. El Profeta un libro tan sencillo como la grandeza de un sabio, ello no ven las catastrofes, solo el entendimiento del ser humano mejorado.
    Excelente articulo, mil gracias nos haces recordar la nobleza.
    LIMA – PERÚ

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s