RELATOS ESPIRITUALES DEL BUDISMO ZEN

Bodhidharma_Meditating

TUÉTANO DE ZEN

El primer patriarca Zen, Bodhidharma, trajo el zen desde la India a la China en el siglo sexto de nuestra era. De acuerdo a su biografía, escrita en el año 1004 por el maestro chino Dogen, después de haber transcurrido nueve años desde su llegada, Bodhidharma deseó volver a su país natal, y congregó a sus discípulos para comprobar hasta qué punto habían comprendido sus enseñanzas.

Según mi parecer, declaró Dofuku, la verdad está más allá de la afirmación o la negación, ya que ésta es la forma  en que se mueve.

Bodhidharma replicó: Obtuviste mi piel.

A continuación, la monja Soji expresó su opinión: Creo que es como la visión de Ananda con respecto a la Tierra del Buda: se le ve una vez, y jamás de nuevo.

Bodhidharma dijo: Obtuviste mi carne.

Seguidamente, Doiku manifestó:  Los cuatro elementos  lo luminoso, lo aéreo, lo fluido y lo sólido  están completamente vacíos. Tal como yo lo veo, la única realidad es la nada.

Bodhidharma comentó:  Obtuviste mis huesos.

Por último, la monja Eka se inclinó reverentemente ante su maestro y permaneció donde estaba sin decir palabra.

Bodhidharma dijo: Tienes mi tuétano.

 

taza de té

 

LA TAZA DE TÉ

Nan-in, un maestro japonés de la era Meiji [1868-1912] recibió cierto día la visita de un profesor de la Universidad. El erudito, que venía a informarse acerca del zen, no paraba de hablar y de exhibir sus conocimientos mundanos. En ese momento, Nan-in sirvió el té. Colmó hasta el borde la taza de su huésped, y entonces, en vez de detenerse, siguió vertiendo té sobre ella con toda naturalidad. El erudito contemplaba absorto la escena, hasta que al fin no pudo obtenerse más. ‘Está ya llena hasta los topes. No siga por favor’.

‘Como esta taza’ dijo entonces Nan-in, ‘estás tú lleno de tus propias opiniones y especulaciones. ¿Cómo podría enseñarte lo que es el zen a menos que vacíes primero tu taza?’.

 

EL BUDA SONRIENTE

El visitante de cualquier barrio chino habrá observado estatuas de un rechoncho personaje con un saco de lino a sus espaldas. Los comerciantes chinos lo llaman Chino feliz o Buda Sonriente.

Este tal Hotei vivió en la dinastía T’ang. No mostró nunca interés alguno en ser llamado maestro zen ni en congregar muchos discípulos a su lado. Solía recorrer las calles con un gran saco en el que metía dulces, frutas y rosquillas, que regalaba a los niños con los que se detenía a jugar por el camino. Puede decirse que estableció un jardín de infancia callejero.

Siempre que se encontraba con un monje zen, extendía  la mano y le decía: ‘Dame una moneda’.Si alguno le instaba a ir a algún monasterio para enseñar la doctrina, él respondía: ‘Dame una moneda’.

Una vez, estando ocupado en esta  especie de juego, otro maestro zen le preguntó: ¿Cuál  es el significado del zen?

Hotei depositó sonoramente su saco en el suelo, por toda respuesta.

‘Entonces’ prosiguió  el otro, ¿cuál es la realidad del zen?

Inmediatamente el Chino Feliz se cargo el saco al hombre y continuó su camino.

 

el aplauso de una sola mano

EL APLAUSO DE UNA SOLA MANO

Suiwo, el discípulo de Hakuin, llegó a ser un excelente maestro. Cierto año, durante el periodo de retiro veraniego, recibió la visita de un pupilo oriundo de una lejana isla en el sur del Japón.

Suiwo le dio a resolver el problema: “Escucha el sonido del aplauso de una sola mano”

El pupilo permaneció a su lado durante tres años, pero no pudo pasar la prueba. Una noche se presentó ante Suiwo con lágrimas en los ojos.

“Tendré que volver al sur en la vergüenza y el oprobio”, dijo, “pues no fui capaz de resolver mi problema”.

“Espera una semana más y medita constantemente”, le aconsejo el maestro. Pero la iluminación seguía sin llegar. “Inténtalo otra semana” dijo Suiwo. El pupilo obedeció, pero en vano.

“Otra semana más”. Era inútil. Desesperado, el estudiante rogó a Suiwo que lo dejara marchar, pero éste propuso cinco días más de meditación.

Transcurrieron estos días sin resultado. Entonces Suiwo dijo: “Medita tres días más. Si tampoco lo consigues ahora, lo mejor que puedes hacer es suicidarte”.

Al segundo día, el pupilo obtuvo la Iluminación.

 

paraguas de cielo

EL ZEN DE CADA INSTANTE

Los estudiantes zen permanecen un mínimo de diez años con sus maestros antes de que se les considere capacitados para enseñarlo a su vez. En cierta ocasión, Nan-in recibió la visita del monje Tenno, el cual, habiendo terminado recientemente su periodo de aprendizaje, se había convertido en maestro. Como el día era muy lluvioso, Tenno calzaba suecos de madera y había traído consigo un paraguas. Nan-in le dio la bienvenida y le dijo: “Supongo que dejaste tus zuecos en el vestíbulo. Quiero que me digas si el paraguas está a la izquierda o la derecha de los zuecos”.

Tenno, confundido, no acertó a dar una respuesta inmediata. Comprendió entonces que era aún incapaz de mantener su espíritu en estado de lucidez zen todo el tiempo. Así que se hizo discípulo de Nan-in y estudió con él otros seis años, hasta que al fin logró consumar en sí mismo el zen-de-cada-instante.

zen

5 comentarios en “RELATOS ESPIRITUALES DEL BUDISMO ZEN

  1. 1.
    ” La Afirmación “.

    Sol,
    espejo de todo, y
    de tu corazón divino.

    2.
    ” La Negación “.

    Luna,
    que ocultas
    al besar el sol bendito.

    3.
    ” La conciliación “.

    Paz
    en mi corazón,
    al verlos cantar juntos.

    Con cariño y gratitud.

    Me gusta

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s