ACEPTAR Y FLUIR

Dejar fluir la energía amorosa en tu Vida
Dejar fluir la energía amorosa en tu Vida

Julio Bevione
info@vivirenlazona.com

Todos estamos pasando por el mismo aprendizaje: ¿lo aceptamos o lo resistimos?

Cuando contemplamos el mundo que nos rodea, ya sea el particular o el comunitario, vemos como los tiempos se aceleran. Los aprendizajes se han vuelto intensos, profundos, acelerados. Todo cambia de manera repentina e inesperada. ¡Y el tiempo vuela!

Vivimos en un momento muy particular de nuestra evolución, donde estamos transformándonos todos al mismo tiempo sin que haya muchas más opciones que crecer como humanidad. El libre albedrio sólo deja lugar a que lo hagamos a través del sufrimiento o de la aceptación. Los cambios, si bien se hacen graduales, son rápidos e inevitables. Estamos todos inmersos en este viaje evolutivo del planeta.

Los días se acortan. Cada vez nos queda menos tiempo para divagar, especular o hacer planes futuros. Y si bien los días siguen teniendo 24 horas, se sienten de 16. Nos vemos obligados a vivir en el presente. Las horas pasan volando y todo aquello que parecía bloqueado, se abre. Tanto lo “bueno” como lo “malo”.

También hemos llegado a este momento con las herramientas que necesitamos para dar este salto. Las más simples, ya sea la meditación, el cambio de percepción o la respiración consiente. Y hay una estrategia que es clara para ayudarnos a trascender este momento: la aceptación.

Aceptar lo que nos pasa, respirarlo y dejarlo ir. No crear resistencias.

La energía es tan fuerte que si no te dejas llevar, te lleva. La energía nos está preparando para dar un gran paso en nuestra evolución. Cualquier intento de resistirla, cuestionarla, tratar de cambiarla o detenerla, sólo produce sufrimiento.

Es importante entender que lo que nos pasa, les pasa a todos. Todos estamos en el mismo barco y pasamos por la misma tormenta. Cada uno diseña el aprendizaje como lo quiere vivir. Pero no podemos bajarnos.

Ante esto, si no sabemos qué hacer, lo mejor es hacer nada. No paralizarnos, sino quedarnos quietos y dejar que el mar nos lleve a donde quiera. Esa energía que nos mueve es inteligencia divina y si nos entregamos de verdad, no hay riesgos.

Verónica Acevedo Santaliz en su libro “El cielo de los cartoons” dice simple y sabiamente:

“Puede ser que la energía nos esté queriendo en otro lugar o puede ser que la energía ya no nos quiera más en ése lugar. Puede que tenga que ver con nosotros, con nuestro propósito, o puede que tenga que ver con el propósito de otras personas. Ya sea con el propósito de las personas que se quedan es ése lugar o el propósito de las personas que encontraremos en el próximo lugar. Siempre está bien. El apego a un lugar –o una persona- es un apego muy peligroso. Detiene la danza de la energía para nosotros y para los otros. No es posible danzar sin mover el pié. Y sólo desprendiéndonos conservaremos lo que es cierto”.

Donde podamos, con quien podamos, dejemos fluir un poquito más la energía. Permitamos que las cosas pasen, porque pasarán

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AMOR INCONDICIONAL

A través de la fraternidad de las ballenas, percibimos el Amor incondicional del Uno
A través de la fraternidad de las ballenas, percibimos el Amor incondicional del Uno
Julio Bevione
info@vivirenlazona.com

Hace ya dos semanas que estaba caminando por Buenos Aires cuando sonó el teléfono y era Mirta Antón, quien organizaba mi primer seminario en la Patagonia argentina. Me contaba que su consultora de Calendario Maya le comentó que la fecha de mi visita sería un día que coincidiría con la energía del amor incondicional y que debería, además, contactarme con las ballenas, porque encontraría un mensaje en ellas.

Al terminar la conversación, mi mirada se fue a la vidriera de una librería donde un título ocupó toda mi atención: “La hermandad de las ballenas” de Fabiana Daversa.

No dudé en llevarlo conmigo y empezar a descubrir esta historia que ya sonaba familiar: un joven con un futuro prometedor en Estados Unidos, pero que acepta una extraña invitación para ir a la Patagonia y estudiar las ballenas, de las que finalmente recibe mensajes que podrían resumirse en dos palabras: amor incondicional.

Como Mirta ya había previsto desde hace tiempo, ése día fuimos del aeropuerto directo a Punta Pirámides, un pequeño y encantador pueblo al lado del mar desde donde partiríamos en busca de las ballenas.

Y la novela relataba lo que efectivamente ocurría en camino al mar. “El viaje a Pirámides fue sereno y silencioso”, describía el libro las vivencias que también ocurrían en el auto con Mirta y Cristina.

Ya sobre la embarcación, el guía nos advierte que era posible que las ballenas no se mostraran más que superficialmente. Pero el mismo joven no tardó en asegurar que “éste es un día muy especial” cuando las inmensas amigas del mar aparecieron como pocas veces lo hacen: con saltos y coleteos que inspiraban una mezcla deliciosa de paz y alegría.

Y además, para nuestra sorpresa, llegaron decenas de delfines rodeando la embarcación en una danza de movimientos al unísono con los que nadie podría dudar que su comunicación es sencillamente perfecta.

Por la tarde, el encuentro con la gente de Trelew con una respuesta inusual de aquellos que por primera vez se sentaban por casi 4 horas a escuchar hablar de espiritualidad, abriéndose a nuevas posibilidades. Al día siguiente, el vuelo de regreso a Buenos Aires.

Ese día decido contactar a Fabiana Daversa, la comunicadora de origen brasilero que además de ser la autora de “La hermandad de las ballenas” es conocida por sus estudios sobre la interpretación de las runas y profesora de yoga. Al no haber referencia de contacto en el libro, pensé que debería escribir a la editorial, pero decidí dejarlo en mejores manos: “que el universo se ocupe”, pensé.

Esa misma tarde, mientras Patricia Bevione me hablaba de su guia espiritual sentí algunas coincidencias y le pregunté por su nombre. “Es brasilera, se llama Fabiana Daversa”, me dijo sólo para confirmar que la sincronía era tan perfecta como el movimiento de los delfines que me habían maravillado horas antes en la Patagonia.

Fabiana habla a través de los personajes del libro explicando que las ballenas mantienen la conciencia de la Atlántida, “un reino en donde brotaban delicias y respuestas a todos los problemas. Su organización era perfecta; la riqueza inagotable”, resume.

Lola, como llama a la ballena que se comunica con el protagonista de la historia dice: “Ves varias ballenas, pero al división es aparente. Somos una sola fuerza , un solo ser y un inmenso oído…funcionamos al unísono, como una orquesta. Todas, absolutamente todas somos una”.

Y continúa: “Es inútil tratar de comprenderlo todo ahora. Algo maravilloso está por suceder, no lo atrapes, simplemente disfruta. Nosotras elegimos el mar como elemento, así como los pájaros tienen el aire en los huesos y celebran esa elección en cada vuelo. El hombre no sabe lo que busca, porque en la búsqueda se divide y quiere todo lo que ve. Vive en la tierra y la maltrata. Anhela el mar y lo envenena. Fabrica aviones para parecerse a los pájaros y vuelve el aire oscuro, irrespirable. Tu misión será lograr que ni un solo humano trate de matar ballenas en los océanos del mundo. Mientras uno solo decida hacerlo, tú mismo lo seguirás intentando”

-“Lola, pero esas cosas siempre sucedieron, suceden y sucederán…¡No puedo hacerme cargo de la torpeza ajena!

-“Pues deberías. Mientras pienses: los otros, los ignorantes; los otros, los inferiores, estarás cometiendo el mismo error. Evita ser iluminado y superior. Piensa, nosotros los inferiores, nosotros los ignorantes y verás que algo comienza a cambiar. Piensa: nosotros los asesinos y te sentirás avergonzado por todo acto de sangre. Trata de impedir que eso se repita indefinidamente. Nosotras no hacemos más que recordarles que un mundo mejor existió y, por esa misma razón, puede volver a ser recreado”.

-¿Y que nos queda?

-Trabajar por la unidad, olvidar la división.

-¿Qué es la unidad?

-La conciencia

-¿Y la división?

-El exterminio y el odio”

Es tiempo de dejar atrás las excusas que nos impiden usar el amor en lugar del rencor.

No importa que, ni quién, debemos elegir ser lo más amorosos posible, ésa es nuestra tarea de cada día.

Somos uno tanto al asumir la responsabilidad de los errores que sentimos ajemos como, y lo más importante, en aceptar que el cambio de conciencia depende de todos, y cada uno, ya que somos capaces de afectar al mundo. Esto hasta que comprendamos que no hay tal división y que nunca hubo razones para usar el miedo.

Esta semana, actuemos como si fueses el responsable de cada error que veas fuera de ti. No para cargar con la culpa, sino para que decidamos hacer algo que definitivamente nos llevará a vivir en un mundo donde todo sea más fácil, simple y abundante.

Es simple: no importa que, ni quién, elije amar. Y si te puede el miedo, áma tu debilidad.

Gracias Fabiana por ayudarnos a entender este mensaje a través de las ballenas y a Mirta, la Patagonia y su gente por darme el marco preciso para que verlo fuera inevitable.

ESCRITOR ARGENTINO JULIO BEVIONE DICTARÁ EN CARACAS EL SEMINARIO “¿ESTÁS EN CRISIS?”

Julio Bevione -destacado escritor argentino- dictará en Caracas su taller ""Estás en Crisis" el próximo sábado 11 de julio

El próximo 11 de julio en Caracas
ESCRITOR ARGENTINO JULIO BEVIONE DICTARÁ SEMINARIO “¿ESTÁS EN CRISIS?”

Carmelo Urso
entiempopresente4@gmail.com

El renombrado escritor y periodista argentino Julio Bevione –autor de grandes éxitos de librería en el campo de la psicología espiritual-dictará el próximo sábado 11 de julio el taller “¿Estas en crisis?”, en el salón América del “Hotel Paseo Las Mercedes” de la ciudad de Caracas.

Julio Bevione es periodista y consejero de vida, dedicado a la investigación de nuevas técnicas para el desarrollo espiritual. Desde hace una década está radicado en Miami, donde dirige grupos de trabajo y participa regularmente en programas de radio y televisión. Su portal web http://www.vivirenlazona.com es muy frecuentado por usuarios de todo el mundo.

“Vivir en La Zona” (el nombre de su primer libro) es también un proyecto que incluye charlas y seminarios que realiza frecuentemente en importantes ciudades de Latinoamérica, Estados Unidos y Europa. En sus talleres, personas de las más variadas vertientes religiosas, sociales y generacionales encuentran respuestas comprensibles a sus interrogantes más profundas, además de recibir un entrenamiento que les permite comenzar a crear una nueva realidad en sus vidas.

En su seminario de Caracas, Julio Bevione ofrecerá estrategias útiles de aplicar en fases de crisis. La crisis provoca la mejoría o el deterioro de una situación, pero depende de nuestras elecciones, decisiones y criterios el superarlas satisfactoriamente.

Además del éxito de ventas “Vivir en la Zona”, Bevione ha escrito “52 semanas para Vivir en La Zona”; también participó del libro “Dijiste que me querías” de María Antonieta Collins. Mensualmente, la revista Selecciones del Reader’s Digest publica su columna exclusiva para sus ediciones en español (U.S. Latino, España, México, Caribe, Centro y Sudamérica). Su nuevo libro se titula “¡Qué maravilla!, Mis primeros pasos en la espiritualidad” y está destinado al público infantil.

Para mayor información, los interesados e interesadas pueden contactar a Liana Castro al 0412.311.8369 o a través de email: lianacastroiglesias@gmail.com

AMAR

Amar es la más importante de las lecciones
Amar es la más importante de las lecciones
Julio Bevione
info@vivirenlazona.com

La lección más importante, el verdadero despertar en el camino espiritual es reconocer el amor en nosotros mismos y en los demás. Toda disciplina espiritual, la que escojamos, debería tener esta meta como la única a perseguir. Pero no se aprende sino a través de la acción. Amando. Y especialmente a aquellos que creemos que no merecen nuestro amor.

Ser indiscriminados al compartir el amor es la prueba de fuego en este despertar interior. Amar en todas las direcciones, sin discernimiento. Esta es la actitud que derriba todas la barreras donde aun tenemos escondido el sufrimiento. No hay dolor más grande que el de no compartir amor. Es tan grande, que muchas veces lo disimulamos con personalidades fuertes, planes exitosos o depresiones. Y todo para seguir guardando bajo llave el amor que nos negamos a dar a alguien que aparenta no merecerlo. ¡Y ese es nuestro maestro! El que nos viene a enseñar a amar…

Si nuestra capacidad de dar amor es limitada, así también será nuestra capacidad de recibir amor.

Demos y recibamos. A todos, para todos. Tenemos una o varias vidas para lograrlo, pero empecemos hoy.