EDUARDO DANIEL PIZZI: CRÓNICA DE UN TRABAJADOR DE LA LUZ (PARTE 2)

Eduardo Daniel Pizzi sigue iluminando con su trabajo a los buscadores y buscadoras de la Verdad
Eduardo Daniel Pizzi sigue iluminando con su trabajo a los buscadores y buscadoras de la Verdad

Con esta segunda entrega, profundizamos en aspectos más personales de la vida de Eduardo Daniel Pizzi, director del muy visitado portal web http://www.trabajadoresdelaluz.com Veremos retratadas vivencias, aprendizajes, experiencias metafísicas, e incluso, detalles de la rutina diaria de este entrañable porteño, cuya labor divulgativa en el campo espiritual resulta emblemática en el ámbito iberoamericano.

Estimado Eduardo, haznos una pequeña reseña biográfica: dónde naciste, en qué barrio creciste, qué estudiaste, en qué época de tu vida comenzaste a tener inquietudes espirituales, cuáles son tus influencias más importantes o maestros más admirados.

Nací en La Tablada, Buenos Aires, Argentina. Crecí en la ciudad de Haedo, zona Oeste de Buenos Aires. Estudié Radiología en la Cruz Roja Internacional. Luego, cambié a la carrera de Sistemas (informática) en la Universidad de La Matanza y Morón: la dejé sin terminar. No obstante, y sin tenerlo realmente pensado, llegué a convertirme en programador y de eso vivo hoy en día.

Desde chico tenía ideas raras que obviamente no compartía con nadie. Pensaba que Jesús no había muerto y estaba por ahí arriba. Que era un ET… Que la vida no se terminaba aquí en la Tierra. Ya grandecito, le pregunté a mi abuelo acerca de un aparato de luces que recordaba haber visto en la terraza de su casa. Lo vi tan encima mío que no pude verlo entero. Fue hacia el año 1970, más o menos. Sonriendo, el abuelo me decía que seguramente lo había visto en alguna película. Jejeje.

Años más tarde, casi me voy al tacho (casi me muero) durante una operación: en ese trance, vi el famoso túnel… y algunas cositas más. Esa vivencia provocó cambios en mi conciencia. Pero no fueron cambios inmediatos sino graduales. A veces le pido a mi madre que me cuente lo que ella vivió esperando fuera del quirófano…

Luego… la más dura de las pruebas hasta el día hoy: hacer lo imposible para que mi vida matrimonial no se derrumbara. Después, dejar la casa que amo con la mujer que amé; dejar a mis hijos; perros; pájaros; sapos; mosquitos; árboles; el pasto que cortaba todas las semanas, amándolo terapéuticamente… el aire; el barrio, vecinos… ¡Dejar eso y mucho más! ¡Uf! Fue muy duro.

Hacia el año 2005 los cambios comenzaron a hacerse más conscientes. Hoy entiendo tantas cosas… ¡Qué co-creador! En este despertar me ayudaron muchos compañeros/as de camino que, sin saberlo, me enviaban su Amor. Fue una época impresionante en la que hice muchas cosas a la vez. ¡No sé como digería tanto! Mis distintos maestros (terrenales) me hacían caer en cuenta de los procesos por los que pasaba. Amorosamente me sostenían. Sentía esta etérea y amorosa sensación en todas partes, en las cosas que pasaban a mi alrededor… Pero ese estar medio en una nube me sostuvo. Perdí a mi abuelo; meses después partió mi abuela; me quedé sin trabajo; tiempo después, mi separación; luego, partió un tío; semanas después… partió mi padre… ¿Habrá sido mi noche oscura del Alma?

A pesar de todas esas cosas que pasaron, me sentí muy sostenido. Por el contrario, me la pasaba enviando Amor. Una de mis maestras me dijo una vez: “Lo que envíes llega casi instantáneamente. ¡Llega! ¡No dudes!”. Me tumbaba en la cama o me sentaba a meditar… y sentía cómo desde mi pecho salía una manguera de energía cinco veces más grande que la de los bomberos conectándose a mis hijos y a mi ex. A mi madre y mis hermanos… Impresionantemente hermoso. A veces no quería salir de ese estado. Al mismo tiempo, ¡no entendía cómo enviaba Amor a la persona que me había desgarrado! Tuve experiencias muy hermosas y la que vivo hoy es también impresionante. Llegan solas. Por eso siento que no puedo planificar mucho. Porque es grandioso si aprendemos a aceptar tanto las alegrías como las tristezas como enseñanzas… Al principio, no es fácil ver lo bueno en lo que vemos y sentimos como malo. Casi nunca lo vemos inmediatamente, pero casi tengo aprendido que luego de la noche nace un nuevo día. Una nueva oportunidad de vivir. Eso es lo que trato de expresar día a día a través de http://www.trabajadoresdelaluz.com

¿Qué disciplinas espirituales practicas actualmente?

¡Vivir! Jejeje. A veces no sé lo que hago. Mezclo las cosas. Las técnicas… todo… Mmm. Ahora estoy siguiendo unas enseñanzas de ampliación de conciencia de los Cristianos Originarios. Pero también todo lo que publico en el portal web pasa por mí. A veces, ¡me pregunto si no voy a estallar! Metafísica; Reiki; Psicosibernética; Sanación Crística; Hooponopono; Recetas de la abuela; Emisarios Pleyadianos de Luz y Sirio; Simbología del Arcángel Miguel… y otras cosas de las que he aprendido un poquito y espero aprender más.

¿Cuántas horas diarias le dedicas a la administración de Trabajadores de la Luz?

¡Ja! Qué pregunta… Digamos que 4 horas por día. A veces más; otras menos… Es muy difícil calcularlo. Mi rutina clásica es: viajo de casa al trabajo y del trabajo a casa, siempre leyendo en los medios de transporte. Desde que lo hago, se me acorta increíblemente el tiempo… ¡y por lo general llego a casa o al trabajo en un estado mental, emocional y espiritual muy distinto a cuando no lo hacía! Supongo, además, que algo de buena energía debo esparcir entre quienes están a mi lado en esos momentos de lectura. Jejeje.

¿Cómo es un día en tu vida? A qué hora te levantas, cuándo empiezas a trabajar, etc.

Por lo general me levanto a las 6:00 AM y trato de acostarme temprano. A las 22 o 23 horas (10 u 11:00 PM) según las actividades que haya tenido en el día. Desde hace unos meses suelo conectarme con la Divinidad antes de levantarme. Pido algo así como guía y trato de entregarme a lo que tenga que hacer… A veces, en la noche, antes de acostarme realizo algún trabajo espiritual. A veces me aquieta y entro en sueño y otras no. A veces, me activa más, por lo que realizo alguna otra más actividad. En la mañana no me tomo mucho tiempo para conectarme. Este sé que es uno de los próximos pasos a trabajar. Suelo despertarme entre las 4 y 5:00 AM. Me quedo dando vueltas en la cama con ganas de seguir durmiendo. Aunque creo que sería bueno, con voluntad, hacer alguna actividad aprovechando la quietud de la hora. Hace unos días lo hice. Volví a acostarme porque me quedaba casi una hora y desperté a las 6 más renovado que todas las horas que había dormido antes.

Para llegar al trabajo en el microcentro porteño a las 8:00 AM, viajo en colectivo; tren y subterráneo. Hora y media más o menos. Se viaja muy mal. A veces pienso en el ganado cuando va al matadero. Pienso en las veces que se ve en TV los trenes atestados de otros países… esos donde se muestra la gente viajando hasta arriba de los techos. ¡Estamos igual! Y es lógico. Si podemos ver un poquito más allá, nos damos cuenta que “somos un mismo pueblo”. Si tengo un poquito de lugar como para sacar de mi mochila alguna hoja o libro, me pongo a leer. Sino… me pongo a recitar mentalmente decretos; la Gran Invocación; etc. Le pido a los ángeles de cada transporte que me hagan un lugarcito para poder viajar… En el trabajo suelo tomarme un rato para dar la bienvenida a los nuevos suscriptores y responder algunos mails. Lo mismo hago en los horarios de almuerzo o descanso. Hago las cosas que me llevan poco tiempo y dejo las que más, para cuando tenga tiempo libre en casa.

Los días son bastante variados. Cuando me toca estar con mis hijos, estoy con ellos en todo sentido. Al acostarnos les suelo leer cuentos del estilo “Gota de Luz” que está en el sitio http://trabajadoresdelaluz.com.ar/index.php?ndx=318 o el clásico que me pide mi hijo de 7 años “AMI el niño de las estrellas” o similares. A veces generan varios comentarios entre nosotros o explicaciones que les doy para ampliar el texto más a su vocabulario. Hace unas semanas compré “Ami y Perlita” (que es la versión más para niños) y lo leímos en 3 días. Lo procesaron como si fuera un vaso de agua. Ya quieren que les lea “Civilizaciones Internas” del mismo autor. Solemos pedir asistencia para un mejor sueño y recuperación de energías para iniciar y disfrutar del día que venga. ¡Los chicos son increíbles Maestros! He trabajado y trabajo muchas cosas en mí, gracias a los llamados de atención que me hacen amorosamente, a veces sin mencionar palabra.

A veces voy a Shiatsu; Chi Kung; a trotar con un amigo… Sin agenda estricta. Cada 15 días nos reunimos un grupo para realizar una meditación por la Tierra. El resto de los días hago trabajos internos de ampliación de conciencia en la que puedo y lo siento. Trato de estar atento. De estar en este mundo, pero no con este mundo. Muchas veces veo como mis amigos se conectan con la masa; los medios de comunicación y me veo a mi mismo y realmente me alegro por la Paz que tengo. Hasta me permito hacerles chistes. Soy una persona más en este planeta, tratando de hacer lo mejor que puedo cuando estoy despierto. ¡Que puedo dar más? ¡Seguro! Pero todavía tengo muchas cosas que aprender. Siempre creí en el Amor. Muchas veces no entendía esto en mí. Cada vez más voy entendiendo el porqué. Trabajo para que el verdadero Amor se haga más Luz en mí y poder derramarlo de la forma más pura posible.

Cualquier otra cosa que quieras añadir o te parezca importante

¡¡¡Vivan!!! ¡¡¡Vivan en este mundo, pero no con este mundo!!. Hagan. Lo que sea, pero hagan. La vida nos da todas las oportunidades… Cuando pidan, “que sea en Amor”. ¡Porque pueden llevarse sorpresas! ¡Traten de ser conscientes y
“que sea en Amor”!

Algo que recuerdo haber pasado más de una vez. Cuando estuve tocando fondo, me fue ofrecido obtener todo lo que quería. Estaba entrando en estado de meditación. No soy de meditar, así que si yo lo sentí, lo puede sentir cualquiera. En ese estado, escuché una voz: “Venite con nosotros que todos tu sufrimientos, dolores y problemas terminarán. Podrás tener todo lo que quieras”. Fue algo así. En ese estado, no entendía bien; no me resultaba tan fácil comprenderlo: metafísicamente, ¿se ofrecía solución a mis problemas y una invitación desde el otro lado del velo a resolverlos? ¿Qué me estaba sucediendo y con quién/es? Me pregunté dónde estaba. Al principio, dudé pues no me sentía seguro con esa experiencia, no lo sentía como algo honesto… Luego regresé y volví a salir de ese estado de meditación. No me convencía. Me preguntaba una y otra vez: “¿qué fue eso?”.

A partir de allí, fui haciendo más consciente este proceso de pedir protección antes de hacer algo. En invitar siempre a mi Yo Superior y desde allí al Espíritu Santo. Al Arcángel Miguel o con quien sienta afinidad en el trabajo de la Luz y responda al Plan Divino. Y si pasa algo y no se cierra el ciclo… Una buena manera de comprobar su intención es decirles: “Si no son seres de Luz y no responden al Plan Divino. ¡Retírense!”. Se lo dicen “tres veces” y esperen ver qué pasa.

¡Trabajemos en nosotros mismos! Ayudémonos a trascender los miedos. Ayudémonos a poner en práctica el Amor. Si trabajamos en nosotros mismos, podremos ayudar a otros cuando sea necesario… ¡sabremos qué hacer automáticamente! No tengan miedo de ver lo que debemos ver de nosotros mismos para crecer. Si lo pedimos “que sea en Amor”. Yo siento como que estoy preparándome para un maratón. Que no sé cuándo se va a correr. Ni dónde. Ni con quiénes. Ni de qué distancia… Solo sé que cuando sea, quiero estar preparado y así será. Para hacer lo que tenga que hacer. Lo siento así porque estoy esforzándome para dejarme guiar cada vez más. Haciendo uso de mi libre albedrío, aprendo día a día en cada cosa que hago. Como padre, hijo, hermano, amigo, vecino, usuario, con cada máscara que me pongo.

Bueno. Ahora… voy a trabajar en el sitio. Hay muchos mails pendientes. 🙂

De esta manera, culminamos este grato diálogo con Eduardo Daniel Pizzi, deseándole el mayor de los éxitos tanto en su vida personal como espiritual. Igualmente, nos esperanza la posibilidad de que http://www.trabajadoresdelaluz.com siga creciendo y fortaleciéndose, siga sumando corazones y voluntades, para beneficio de todos los buscadores de la Verdad.

En las próximas semanas, publicaremos nuevos diálogos con importantes trabajadores espirituales de Iberoamérica. Nos sería muy útil, amado lector o lectora, que nos sugirieras nombres de potenciales entrevistados, a fin de proveerte información útil para tu crecimiento metafísico.

¡Nos encontramos el próximo lunes! ¡Un gran abrazo de Luz para todos!

Anuncios

EDUARDO DANIEL PIZZI: CRÓNICA DE UN TRABAJADOR DE LA LUZ (parte I)

Eduardo Daniel Pizzi: un trabajador de la Luz que a diario nos ilumina con su portal web
Eduardo Daniel Pizzi: un trabajador de la Luz que a diario nos ilumina con su portal web
Hace tres años, este amigo argentino –quien ha laborado en áreas tan diversas como radiología, sistemas informáticos y telecomunicaciones- creó un portal web que se ha convertido en un importante referente para los buscadores espirituales iberoamericanos:
http://www.trabajadoresdelaluz.com

Con más de veinte mil visitas mensuales y 2.500 fieles suscriptores, este espacio digital es una suerte de Biblioteca de Alejandría electrónica, donde el explorador de la Verdad hallará abundantes documentos para su crecimiento personal.

Vía correo electrónico, Eduardo Daniel Pizzi accedió a concedernos esta entrevista en la que nos relata cómo nació y se desarrolló este proyecto, las dificultades y bendiciones que se le han presentado en el camino, así como interesantes detalles de su vida cotidiana.

¿Cómo y cuándo nació el proyecto Trabajadores de la Luz?

Primero nació como “trabajadoresdelaluz.com.ar” el 29 de abril de 2006. Luego re-nació como http://www.trabajadoresdelaluz.com el 26 de abril de 2007. Digo renació porque creo que antes estaba registrado por otra gente. Ese día revisé la disponibilidad de la dirección .com y temblé de emoción al ver que estaba libre. Como laboro en el negocio de internet, me zambullí alegremente a registrarlo, sabiendo que llegaría más lejos, porque los .com son más comerciales y son un standard. Por ejemplo, si sos de Venezuela no escribirás “trabajadoresdelaluz.com.ar” sino “trabajadoresdelaluz.com.ve” ó “trabajadoresdelaluz.com”.

¿Cómo nació…? Como todo plan perfecto. Contarte del sitio es hablarte acerca de mí. Podría relatarte desde cómo me metí a trabajar con el tema de internet. O desde mucho antes, siendo Técnico Radiólogo y cómo me volqué al área de Sistemas… Siempre se mantuvo en mí esta relación: salud y comunicación (incluso armé una FM local con mi padre hace muchos años…). Estas dos cosas me fueron llevando y con mi libre albedrío yo decía: “¡sí quiero!”. Una y otra vez me empujó el Amor en lo que hacía.

Como todos, sufrí lo mío. La gran mayoría de nosotros hemos tenido nuestro GRAN PROBLEMA. El que nos empujó sin darnos cuenta (al principio) a buscar soluciones y sabiduría en nuestro interior. No recuerdo bien cómo. Leí un texto escrito sobre los “Trabajadores de la Luz”. Una canalización. No tenía idea de lo que era. Pero fue impresionante. Fue tan fuerte lo que sentí, que si tengo que describirlo te diría que me enamoré, tal como dijo Kryon hace poco. Fue como ser poseído por el espíritu del Amor.

No sé qué pasó, pero fue impresionante: algo me dijo que fuera al NIC (Network Information Center Argentina) y registrara este nombre: “Trabajadoresdelaluz.com.ar”; muy rústicamente, publiqué el texto que había leído; luego lo comenté a mis compañeros de “la escuelita”, esperando tener por respuesta algo de entusiasmo. Sentía la necesidad de expandirlo…

Semanas después, me di cuenta que debía actualizar el material. Que debía poner en la página web nuevas cosas que iba descubriendo y hacer algo que “invitara” a los navegantes de internet a volver al sitio. Fue así como fui armando los distintos puntos del “site”. Cosa que me resulta muy agradable porque es mi trabajo (como programador) hacer que los sitios sean dinámicos, que los sitios interactúen con el visitante. Así que el impulso de mi búsqueda interior me urgió a renovar de manera constante el material publicado. Claro, no esperaba hacerlo yo solo. Esperaba tener apoyo. Colaboración sin tener que pedirla. Pero no fue así. Nadie se enganchó. Así que nuevamente me dejé llevar por el impulso de Amar y compartir. Compartir el asombro que obtenía de las cosas que iba aprendiendo. ¡Asombro! Hoy sigo sintiendo lo mismo. Pero con otros aditivos que se van mezclando. ¡Asombro, aceptación, Amor, Paz!

Eso es el sitio. Compartir lo que aprendo, descubro. Parte de lo que leo diariamente en el ir y venir de mi casa al trabajo, del trabajo a la casa, a veces como ganado apretado en el tren o en el subte…

Nunca imaginé que el sitio llegaría a ser lo que es. Muchas veces me dije a mí mismo: “Si hubiera sabido que llegaría hasta aquí, ¡NI LOCO LO HUBIERA HECHO!”. No hubiera podido aceptar tal responsabilidad de golpe. Llegar a tanto día a día. Me he asustado muchas veces. Muchas veces, de solo ver el número de suscriptores a los que les envío mail diariamente; a eso hay que sumar la cantidad de visitas diarias de gente que no está suscripta al portal.

¡A veces registro 10 o más suscripciones diarias! Y a cada una le doy la bienvenida desde mi corazón. Si bien es un texto que fui modificando y lo tengo armado, la bienvenida es dada personalmente. Yo le digo a cada nuevo miembro de la comunidad: “Sos bienvenido”, aunque en la distancia no me escuche.

¿Cómo se mantiene actualmente http://www.trabajadoresdelaluz.com ?
¿Cómo pueden colaborar los lectores para su mantenimiento?

El sitio lo mantengo yo solo. Al menos así creía al principio. ¡Ja! Perdón. Bueno. Es un decir. Me acaban de apuntar unas cosas… En realidad estoy asociado con un grupo de Ángeles, Arcángeles, Maestros Ascendidos, otros y el Mismo Padre/Madre. Siento que hay cosas. Hay… A ver si puedo explicarte con algunos hechos… He tenido “muchas pruebas” a lo largo de estos años. Numerológicamente hablando, acabo de terminar un año 8. ¡Pruebas! Varias veces he querido tirar todo por la borda y dejarlo flotar. A finales de 2008 sobre todo.

¡Pero no me dejaron! Varias veces quise quedarme sólo con el trabajo que mensualmente me permite llegar muy justo a fin de mes. ¡Porque soy humano como doña Rosa! ¡No soy empresario! Tengo mis obligaciones como padre separado que económicamente debe cumplir con sus hijos y, y, y… ¡He querido regalar todo! ¡Regalarlo! Y no hablo del portal, sino de cosas que hacen mantener al portal. Trabajo. Clientes. El servidor con que brindo servicio de hosting, diseño web y programación… ¡Pero no me dejaron! Jajaja. Me decían… “¿Estás seguro? ¿Te parece?”. Y al momento de hacer la entrega pasaba siempre algo. Cuando quise deshacerme del servidor para bajar gastos y pasar a planes comerciales más chicos, el día en que pretendí confirmar mi baja me llamaron de la empresa a la que le alquilo el servicio y me dijeron que, por ser buen cliente, por no traer problemas, ¡¡¡me bajaban el canon en casi 50%!!!

¡Dios! Me pregunté: “¿Que quiero sacarme de encima? ¿A quién le estoy dando el gusto al hacer esto? ¿De qué y por qué dudo?”. Ahí me di cuenta que estaba haciendo algo mal y que estaba más allá de mí este proyecto. Acepté continuar haciendo un nuevo contrato. Agregando “yo” nuevos socios. ¡Y digo “yo” porque mi “YO” hizo que mi “yo” se diera cuenta que nunca estuve manejándolo solo! Mi “yo” creía que él solo manejaba el portal. Cosa que nunca fue así. Jajajaja. Así que asocié a mi ego con mi YO y sus amigos a trabajar más en armonía. A ser Amigos. A tratar de ser Uno. Ayudándome a despreocuparme por algunas cosas. A confiar en que el dinero para mantener el sitio llegará siempre a tiempo, así como también lo que tenga que leer y aprender para compartir con otros; “empujé amorosamente” todos estos factores y seguí adelante.

Sobre la colaboración de los lectores… ¡Hoy día en gran parte es energético! La verdad es que no he pensado nunca en pedir colaboración. No sé si es un tema del ego. Creo que hay varias cosas… Varias… Hoy me escribió un lector de Chile que se ofreció a colaborar y que le pasara textos para tipear… Me cuesta pedir. Le agradecí porque sé que es algo que debo también aprender.

Si es en lo económico, me pregunto: “¿Por qué debería pedir colaboración por más mínimo que fuera? ¿Si yo estoy compartiendo, no estoy vendiendo? ¡No sería honesto conmigo mismo!” Dejaría de ser lo que es. Hoy no puedo. Muchos me han escrito preguntando cómo publicitar y la verdad es que quienes están son casas amigas. Gente que me ha ayudado a superar mis pruebas, dolores. Gente que ha hecho sentirme flotar en una burbuja de Amor en momentos muy dolorosos. Que me han ayudado a ver las cosas con Amor. Esa entrega debo retribuirla de alguna manera hacia ellos. Ya he dicho a quienes escriben por ello. Cuando sea necesario pondré cartelitos como se ven a veces: “Publicite aquí.” Jejeje. Espero no sea necesario.

¿De dónde obtienes tanta y tan variada información?
Mucha lo recibo vía mail. Por eso un día pensé en hacer lo mismo (así como recibo, enviar) y desarrollé un sistema de envío de mails para los que se suscribieran. “Que se suscriban”. No me gusta hacer SPAM. Tengo cuentas en las que recibo más de 100 mail basura diaria. Mucha información la tengo en archivos de texto. Otras llegan –como ciertos lectores- “por casualidad”. Jeje.

Otra fuente de información son libros que me recomiendan. A veces no puedo compartir estas cosas, pero seguramente va a aparecer un nuevo link sobre libros o algo así. Aprovecho… No dejen de Leer “AMI, El niño de las estrellas” de Enrique Barrios. Y sigan con “AMI regresa”. Busquen en la sección infantil de las librerías. Jajaja. ¡Dios! ¡Lo van a entender!

Estoy suscripto a varios portales. Recibo más de lo que puedo procesar. Por eso pido mucha asistencia para leer lo que deba. He pedido mucho por eso. He pedido y pido guía constantemente. A veces la escucho y otras no. Estoy siempre aprendiendo.

Hay un punto en el que sería muy útil la colaboración de los lectores: podrían ayudar con las traducciones. Hay mucho material en inglés y otros idiomas. Hay algunos sitios que sería bueno visitar seguido y traducirlos. En ocasiones, me llegan anuncios de canalizaciones en inglés, pero debo esperar a que aparezcan en castellano. Apenas las veo, las imprimo y leo. Muchas me llegan ya traducidas, como son la mayoría y se anuncian en el pie de cada texto. Hay mucho Amor en ese trabajo. ¡Es una labor hermosa la que hacen los traductores y más difícil que la mía! Porque ellos buscan, leen, traducen y comparten. Yo tan sólo leo y COMPARTO. Otros me escriben directamente compartiendo lo que reciben y vuelvo a hacer mi trabajo. Leerlo, filtrarlo y compartirlo. Al compartir, encendés una vela y esa vela enciende a otras. Creo que otro paso que debo dar es invitar a los lectores a colaborar con el envío de lo canalizado por ellos mismos. El tema es que no quiero que el sitio pierda la Luz con que nació. Es mucho trabajo pero con Amor. Más allá de lo que puedo entender y captar.

¿Cuál es tu visión a mediano y largo plazo del portal?

No sé. No quiero saberlo. Hace poco escuché por ahí en mi cabeza que debo hacer varias cosas más todavía. O algo así. No recuerdo bien. Jajaja. Lo único que recuerdo bien fue que dije… “¡Bueno! ¡Ok! Estoy aprendiendo a vivir el ahora. Ya no quiero vivir en mañana ni pasado. Disfruto más hoy. ¡Me encanta asombrarme de las cosas! Eso me ayuda a no tener miedo. ¡Estoy aprendiendo a confiar!”.

Sólo puedo decirte que estoy sintiendo un fuerte impulso de compartir –por medio de la palabra- lo que leo, aprendo y no puedo publicar en el sitio. Creo que es otro paso. Hace bastante que me vienen pinchando algunos para que me largue con algo así. Vos mismo me has dicho alguna que otra vez que lo hiciera escribiendo. Pero mi dualidad me lleva a compararme y con otros y eso aún me frena bastante. Pero fue más que decir… “Podría” para que ya me dijeran que hay gente interesada. Jajaja. Es impresionante cómo funcionan las cosas. El tema está entregado. Si es, será. Sé que aprenderé mucho. Si hace dos años hubiera visto o pensado lo que es hoy el sitio… ¡no lo hubiera hecho! Me hubiera asustado mucho. No me hubiera sentido capaz. ¿Y si mañana se termina?. Mmmmm. No. No quiero saberlo. ¡Ya está todo planeado! Sólo que lo olvidé cuando llegué a la Tierra. ¡Como casi todos! Jaja. Así que ahora juego a sorprenderme y hacer uso de mi libre albedrío. A descubrir que es lo que tengo que hacer día a día; cerca y lejos; conmigo mismo y con otros; aceptando y rechazando; hasta alcanzar el equilibrio para pasar a nuevos desafíos.

¿Cuántas personas participan en la comunidad de Trabajadores de la Luz? ¿Qué tráfico tiene diariamente? ¿De cuántos países?

A ver… Consulto la base de datos… Suscriptas hoy hay más de 2.500 personas y contando… Todos los días recibo suscripciones. Me alegra más allá del hecho de que se suscriban al sitio. ¡Me conmueve sentir el despertar de cada uno de ellos! ¡Es impresionante!

¡Es hermoso! Me impulsa a seguir adelante. Según las estadísticas, hay casi 700 visitas diarias. Unas 20.000 visitas mensuales. En la parte inferior del portal coloqué el contador. Si hacés click allí te muestra mes a mes como fue creciendo. 202 visitas en mayo de 2006 y 20.948 visitas en marzo del 2009. Eso hace unos 10 o 15 Gigas de transferencia de datos mensuales. Teniendo en cuenta que es solo texto. Casi no hay archivos de imágenes ni audio o video.

Veamos los países… 41. En orden de mayor a menor cantidad de suscriptores por país: Argentina, Colombia, Chile, México, España, Venezuela, Uruguay, Perú, Estados Unidos, Paraguay, República Dominicana, Ecuador, Costa Rica, Bolivia, El Salvador, Puerto Rico, Panamá, Alemania, Brasil, Suiza, Cuba, Canada, Andorra, Italia, Guatemala, Francia, Suecia, Honduras, Israel, Armenia, Cabo Verde, Corea, Noruega, Islas Marianas del Norte, Reino Unido, Afganistán, Dinamarca, Nicaragua, Argelia, Nepal y Chipre.

Si un lector quiere publicar sus escritos en la página, ¿qué debe hacer?

Sólo debe comunicarse conmigo a través del sitio para informarle donde enviarlo. ¡Será bienvenido! Pero amorosamente le hago saber que será leído (como todo lo que se publica en el sitio). Si es aceptado, su material será compartido y, lógicamente, se le invitará a enviar más. Soy humano; puedo equivocarme. Por eso también pido disculpas si mi filtro personal no lo admite, esperando me entienda. A veces llegan textos, pero tengo mucho cuidado con lo que dicen. No me gusta ni tengo idea de ser alarmista. Es un asunto muy delicado ser editor.

Fue muy fácil (al menos para mí) estructurar este material: simplemente, invité a Eduardo Daniel Pizzi a concederme esta entrevista y le envié un cuestionario de doce preguntas; de manera generosa y amena, él las contestó todas; te invito, amable lector o lectora, a visitarnos el lunes que viene, cuando publicaremos la segunda parte de esta placentero diálogo con el director del portal web http://www.trabajadoresdelaluz.com

¡Hasta entonces!