LO QUE CUALQUIERA PODRÍA HABER HECHO (UNA ALEGORÍA)

MANDALA 1

ANÓNIMO

Esta es la historia de cuatro personajes llamados Cada Uno, Alguien, Cualquiera y Ninguno.

Había que realizar un trabajo importante y Cada Uno estaba seguro de que Alguien lo haría.

Cualquiera pudo haberlo hecho, pero Ninguno lo hizo.

Alguien se disgustó por eso, ya que el trabajo era de Cada Uno.

Cada Uno pensó que Cualquiera podría hacerlo, pero Ninguno se dio cuenta de que Cada Uno no lo haría.

En conclusión, Cada Uno culpó a Alguien cuando Ninguno hizo lo que Cualquiera podía haber hecho.

MANDALA DEL OJO

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LAS PALABRAS Y LAS PLUMAS (UNA PARÁBOLA DE MAHOMA)

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Un día, un hombre se acercó a Mahoma y le expresó su tristeza y frustración. Se sentía miserable por haber discutido amargamente con un amigo. Lamentaba el desagradable intercambio de palabras y preguntó al Profeta qué podía hacer para remediarlo.

Mahoma recomendó al hombre que recorriera la ciudad y colocara plumas en los escalones de varias casas. Le dijo: “Deja las plumas allí toda la noche, recógelas en la mañana y regresa a mí después”.

Al día siguiente, el hombre se acercó agustiado al Profeta.

-Mahoma -se lamentó el sujeto- hice lo que me dijiste, pero cuando regresé esta mañana a recoger las plumas ¡no quedaba ninguna!

-Lo mismo sucede con tus palabras -replicó el Profeta- pues salieron de ti para no ser recordadas de nuevo…

pluma

LA LEONA Y LA GACELA (UNA FÁBULA)

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Anónimo

Cada mañana, en África, una gacela se despierta: ella sabe que debe correr mucho más que la leona si quiere sobrevivir en su territorio.

Cada mañana se despierta una leona: sabe que debe atrapar a la gacela más lenta; si no, ella y sus cachorros morirán de hambre.

Si quieres sobrevivir, no importa si eres leona o gacela, cada mañana, al salir el sol, debes ser el mejor velocista de tu territorio.

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HAIKUS DE WAFI SALIH, EXCELENTE POETISA VENEZOLANA

rocío

Wafi Salih

Tomados del libro “Huésped del Alba” (Monte Ávila Editores, 2006), excelente volumen cuya compra recomendamos a todos nuestros lectores y lectoras.

ojos cerrados

En mi taza
La borra del café dibuja
Caminos abiertos

En el lago,
A mis pies, miro la estrella
Sin alzar los ojos

Cerrando
Los ojos se juntan
Todas las noches

Anochece.
Los sueños del ermitaño
Andan lejos

He sembrado
Dos sauces; uno dará
Sombra al otro.

abaja en rosa

Va y viene
La abeja.
La rosa aguarda.

Las hormigas
En fila una tras otra.
Destino de soldado.

Largo, largo
Como un grito
El camino a casa.

La tarde en sombras.
Radiante, la flor
La ignora.

La única
Compañía del viajero:
Su sombra muda.

Imposible contar
Cuántas luciérnagas
Iluminan tu ausencia

El rocío
No sabe de espinas.
Sólo cae.

nube solitaria

¡Ay, qué tristeza
El eco en la pradera
Del sauce derribado!

En el cielo
Esa nube sigilosa
Sigue mis pasos.

Esta piedra
Igual a otra piedra
Igual a mí.

Cuando reposa
Mi cabeza en la hierba
El mundo es otro.

Mi hijo crece;
Yo envejezco; el verano
Es el mismo.

Tiene mi mano
Demasiadas caricias
Para cerrarla.

Cuando miro
El ciruelo en flor
Dios habla.

luna

Esta noche,
Cada árbol un fantasma
Bajo la luna.

Todo muere.
Sin embargo, la aurora
Regresa siempre.

Esta mosca
Sobre mi página blanca,
¿Qué escribe?

Wafi Salih
Wafi Salih

Magister en Literatura Latinoamericana en la Universidad de los Andes, donde imparte una cátedra de poesía venezolana contemporánea. Tiene publicado 14 libros en diversas editoriales del país y el extranjero, el libro “Caligrafía del aire” fue publicado en España en 3 idiomas árabe, francés, y castellano por Editorial Alfalfa. Junto a su obra poética hay destacar su trabajo de investigación literaria, el estudio de género y sus aportes en la docencia y teatro, (trabajos que aun mantiene inéditos). Su libro “Jugando con la poesía”, es una recopilación de experiencias de escritura infantil del estado Lara a 72 grupos escolares, como una de las experiencias vitales de su quehacer como promotora de la lectura y la escritura, al igual que el taller de formación literaria “José Antonio Ramos Sucre” que mantuvo por más de 7 años, y en el que participaron más de 90 amantes de las letras y la buena conversa. En la actualidad funge con coordinadora del taller literario de Rótulo Ediciones.

(tomado de http://festivaldepoesiademaracaibo.wordpress.com/2014/08/31/wafi-salih/)

Wafi Salih
Wafi Salih

LA ANCHOA Y LA GAVIOTA (UNA FÁBULA)

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Carmelo Urso

Y preguntó la anchoa a la gaviota que la acechaba:

–Gaviota de primavera, ¿por qué tu sustento no buscas en las celestes alturas? ¿Por qué te gusta arrancárselo a las entrañas del mar?

Y respondió la gaviota a su apetecida presa:

–Por aborrecer lo fácil, me aburre cazar mi bocado en el cielo. Y por amor a lo difícil, a diario me arriesgo al azar de pescar.

Y tras zamparse a la anchoa, alzó vuelo la gaviota –siempre ágil, siempre voraz.

Sólo lo difícil es estimulante
José Lezama Lima (1910-1976), poeta cubano

(Texto seleccionado en el año 2014 para ser incluido en el libro “La Primavera la Sangre Altera”, antología de microficción de la editorial “Diversidad Literaria” http://www.diversidadliteraria.com de España)

anchoa nadando

EL MAGO Y LA LIBÉLULA (UNA FÁBULA)

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Hildriana Henríquez

Delicada y de frágiles alas, volaba la libélula sobre el pastizal que el viento mecía como una gran sábana verde.

Un día los hombres se adueñaron de la campiña; y sucedió que enormes moles grises empezaron a transformar el paisaje; cambiaba el entorno con el tiempo y perdía su hermosura originaria.

Los seres más pequeños migraron, buscando refugio en las zonas montañosas. Todos huyeron, excepto la pequeña libélula de grandes alas.

–Debes irte –le dijo el mago– Estarás mejor en tierras elevadas. Al Norte.

–Quisiera permanecer aquí…–respondió la libélula– hazme fuerte, mago, como esas gigantescas estructuras.

–Es delicado ese deseo; deberás perder algo de igual valor para obtenerlo. Puedes ir a otros lugares. El mundo es grande y está lleno de maravillas.

–¡No! Permaneceré aquí. Seré fuerte y grande como las moles que construyen los humanos. Y las contemplaré de arriba a abajo, para infligirles el mismo miedo que ellas provocan en los pequeños seres. Así detendré su avance y salvaré el verdor de la campiña.

El mago cumplió el deseo de la libélula: sus alas y su cuerpo se alargaron y obtuvieron la fortaleza del metal: el enorme peso ganado ya no le permitió moverse. Pero su cuerpo broncíneo, a pesar de ser mucho más grande que antes, nunca alcanzó el tamaño de las crecientes torres grises. La limitada magia del hechicero no daba para más…

Condenada a su quietud de estatua, la libélula permaneció en el lugar que más amaba, viendo como una selva de acero y hormigón se comía las verdes praderas.

Alzando la mirada hacia la metálica libélula, el mago replicó:

–Te lo advertí.

Una fría lágrima resbaló por el cuerpo de bronce del insecto y se precipitó al suelo.

La libélula: inofensivo, veraniego insecto de variados mitos
H.H.

mago

FÁBULA DEL SOL TRAVIESO

sol travieso

Paula Sofía Urso

Había una vez un sol travieso que de día se escondía para dejar pasear a la luna y de noche salía para fastidiar a las estrellas. Era un sol que le gustaba ponerse a la sombra cuando se iba de vacaciones. Era un sol que cuando se ponía triste tenía llanto de lluvia. Y cuando se contentaba, tenía una enorme sonrisa de arco iris…

Nadie es luz de sí mismo: ni el sol
Antonio Porchia (1885-1968), poeta argentino