LOS MIEDOS DE UNA BUENA PLUMA

Febrero 8, 2010

Una buena pluma...

Carmelo Urso
entiempopresentegmail.com

A lo largo de los años, algunos lectores me han honrado con palabras de afecto y estímulo; dicen que tengo “buena pluma”… aunque más bien tengo “buen teclado”, pues rara vez escribo a mano.

No obstante, hace algunas décadas, yo literalmente escribía a pluma. De niño, estudié en un riguroso colegio italiano de Caracas. Desde segundo grado, se nos impuso una implacable norma: redactar exámenes y trabajos con bolígrafo (incluidos los de matemática); si errábamos, no quedaba más remedio que tachar… ¡y cada tachón restaba puntos a nuestras calificaciones!

Durante cinco años, se templó mi escritura infantil con esa férrea disciplina. Mi caligrafía nunca mejoró: siempre fue horrible; pero mi ortografía y mi sintaxis –tanto en español como en italiano- admitían escasos errores.

Hasta los 16 años no sentí miedo al escribir: redactaba con eficacia los aburridos trabajos e informes de bachillerato. Al año siguiente, ya en la Universidad, enfrenté un miedo inédito: aprender a escribir a máquina…

Parecerá ridículo, pero en algún momento pensé en dejar mis estudios de periodismo… ¡por miedo a las máquinas de escribir! Saqué bajas calificaciones en mis dos primeras prácticas de redacción, pues no sabía lidiar con las viejas y aparatosas Remington de duro teclado que abundaban en la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

Imagen de la Ciudad Universitaria de Caracas, donde estudié

Compré una Olivetti “portátil” (casi 3 kilos), de teclado mucho más ligero que las Remington “ucevistas”: aquella fiel compañera me salvó de un fracaso universitario que yo, en mi neurosis, presumía inminente. Así, pasé de “buena pluma” a “buen teclado” (pese a mecanografiar con dos escasos pero rápidos dedos).

Un segundo miedo trascendí ese año: pasar del “anonimato” a firmar en prestigiosos diarios nacionales y regionales. Paradójicamente, aquello fue menos intimidante que escribir a máquina: tres años después, había publicado más de cien artículos de opinión en 35 diarios de todo el país sobre los más diversos temas: literatura, política, economía, cultura –sin ser un verdadero experto en ninguna de esas materias; sin embargo, mi ego afrontó una amarga desilusión: descubrí que nadie recuerda a los anónimos periodistas que firman notas en los diarios. La gente, si acaso, retiene en su memoria unos pocos titulares… y ni siquiera eso: en el tumulto de noticias nuevas, las viejas son rápidamente relegadas; con razón, el cantante puertorriqueño Héctor Lavoe definía los amores prescindibles y fugaces como “periódicos de ayer”.

Héctor Lavoe y su famoso Periódico de ayer


Después de eso, en plena época de las computadoras personales, a mi “buena pluma” le tomó casi veinte años superar un tercer y definitivo escollo: el pánico a escribir con Amor y sinceridad.

Dos décadas pasé redactando los textos más inverosímiles, desde artículos bajo seudónimo que apoyaban el derecho a fumar (hábito que no tengo) hasta discursos para ministros cuya ideología política no compartía. Era extraño: redactaba con soltura y festivo cinismo aquellos textos mercenarios, en los que mi Alma, mis sentimientos y convicciones no estaban involucrados.

En cambio, cuando intentaba escribir un poema, cuento o ensayo desde mi intimidad, desde mi corazón… la hoja, simplemente, quedaba en blanco…

Como no tenía intimidad conmigo mismo, como no era Amor capaz de reflejar y verter Amor, comunicaba lo único podía comunicar: incomunicación.

Recién a la edad de 38, maduró en mí la plena capacidad de comunicar –vale decir, la capacidad de experimentar Amor a través de mi don: la escritura.

Afable lector o lectora: nunca es tarde para vivenciar tu don desde el Amor que consuela, alegra, fortalece, entusiasma, revitaliza y enamora… ¡que sana e ilumina tu mundo porque sana e ilumina cada porción de ti mismo!

Cualquiera puede ser una “buena pluma”… ¡y pasar la Vida entera escribiendo elocuentes mentiras, verdades a medias, cínicas fabulaciones!

En cambio, el Amor infinito del Padre puede transformar a una “pluma modesta” en eficaz instrumento para expresar verdades irrebatibles, eternas.

Hoy en día, en plena era de la laptop, mi “buena pluma” ya no es mía. Es la pluma de mi Padre que, a la hora de escribir, vacía mi corazón de todo lo que no es Él y lo llena con Su inspiración infinita.

Por eso, cuando ahora me felicitan por un texto, suelo decir: “los aciertos son del Espíritu; los yerros son de mi ego –que con cada escrito anhela sanar”.

¡Porque la única pluma infalible y eterna es la del Uno que es incondicional Amor!


HO´OPONOPONO: EL ARTE DE HACERSE 100 POR CIENTO RESPONSABLE (ENTREVISTA A XAVIER MOYA)

Febrero 8, 2010

Ho´oponopono: corregir un error

Carmelo Urso
entiempopresente4@gmail.com
twitter: @carmelourso

http://twitter.com/carmelourso

Xavier Moya
www.milagrosgdl.com.mx

Carmelo Urso: Hermano Xavier, un gran gusto reencontrarme contigo, tú desde la bella Guadalajara, yo desde la trepidante Caracas. Me gustaría conversar contigo acerca del Ho´oponopono… por cierto, ¡vaya nombre para una disciplina espiritual! ¿Podrías decirles a los lectores y lectoras en qué consiste Hooponopono? ¿De dónde es originario?

Xavier Moya: Claro Carmelo; antes de empezar un saludo para ti y para todos los lectores. En estos momentos estoy muy movido, por lo que le está pasando a Haití y además porque dentro de mi familia nuclear tengo uno de mis dos hijos que trabaja en la ONU y es especialista en prevención de desastres y te puedes imaginar dónde está ahora…. el Gobierno de México le solicitó sus servicios a la ONU para que fuera para allá, así que estaba en dos cosas a la vez, la primera semana al servicio del gobierno federal mexicano y la segunda al servicio de las Naciones Unidas.

Fuerte su experiencia y aún cuando él ya ha estado en desastres nunca le había tocado ver tantas muertes humanas, muy fuerte. Yo también conozco Haití, y ojalá sirva para que muchos países nos comprometamos a no permitir nunca más que un país del mundo viva como ha estado viviendo desde hace 100 años Haití, entre miseria y muerte. Como latinoamericanos no lo podemos permitir nunca mas ¡es vergonzoso para todos!

Ayudemos con acciones -y oraciones- a nuestros hermanos de Haití

Bien, entremos en el tema del Ho’Oponopono.
Ho’oponopono, en términos fáciles de entender, podría traducirse como:

“CORREGIR UN ERROR”

“Ho” significa “Causa” y “Oponopono” significa “Perfección” o sea volver al estado original, dicho de otra forma… “corregir el error”

La técnica, si se pudiera llamar así, es ancestral y la transmiten de generación en generación los “Cajunas” que serían lo más cercano a nuestros “Chamanes”.

Es una disciplina que más que espiritual a mi me gusta llamarle mental, aun cuando sabemos que espíritu y mente no están separados.

En las comunidades o antiguas tribus indígenas cuando tenían problemas de relaciones entre personas o malas relaciones tribales, aplicaban el Ho’oponopono para resolverlas. Por ejemplo alguien cometía un robo, propiedad de una tribu, para evitar el conflicto tribal los “cajunas” chamanes aplicaban la disciplina mental.

Carmelo Urso: ¿Quién es el Doctor Ihaleakala Hewn Len? ¿Cuál es su aporte en la sistematización del Ho´oponopono?

Xavier Moya: La disciplina fue transmitida al Dr. Len por la “cajuna” Mornah Nalamaku Simeona ya fallecida hace unos años. Lo que hizo el Dr. Len, que es doctor en psicología, fue primero usarla y además adaptarla a los términos actuales en inglés, para que todos la pudiéramos comprender.

Expresaba la “cajuna”: “Nosotros estamos aquí solamente para traer paz a nuestra propia vida, y si traemos paz a nuestra propia vida, todo nuestro alrededor encuentra su propio lugar, su propio ritmo y paz”… ¡¡¡y esto es todo lo que es el Ho’oponopono!!!

Carmelo Urso: Una de las premisas del Hooponopono es que “toda cura es auto-cura”. ¿Podrías comentar el significado de este axioma?

Xavier Moya: Bueno, este axioma está claro si primero entendemos o más bien, aceptamos los principios del Ho’oponopono, que son seis:

PRINCIPIOS/CONCEPTOS
a) El universo físico es una realización de mis propios pensamientos.
b) Si mis pensamientos son destructivos (cancerígenos), ellos crean una realidad de enfermedad.
c) Si mis pensamientos son perfectos, ellos crean una realidad desbordando amor.
d) Yo soy 100% responsable de crear mi universo físico tal como es.
e) Yo soy 100% responsable de corregir los pensamientos cancerígenos que crean una realidad de enfermedad.
f) Nada existe allá afuera. Todo existe como pensamientos en mi mente.

O sea, si creemos lo anterior podemos aceptar que “Nada que yo creo existe más que en mi realidad, yo creo mi propia realidad”. Tú creas todo tu mundo físico, con excepción de los “seres conscientes”. Los seres conscientes no los creas, “los invitas a entrar a tu realidad” por decirlo de alguna forma.

Ejemplo: si tu pareja te grita, es porque tú tienes un concepto de pareja que debe gritar, tienes un concepto de pareja que después de ciertos años de convivencia debe ser gritona y poco atenta, ése es tu concepto y él-ella aceptó (así encaja dentro de tu realidad). Pero si tú dejas de ver a tu pareja como alguien que después de cierto tiempo tiene que estar de mal humor y ser poco atenta, entonces se le quita esa forma de ser, porque tú le invitaste y él-ella aceptó; si tú cambias él-ella cambia, se acabó el acuerdo, por así decirlo.

Nuestro “intelecto” no dispone de los recursos para resolver problemas, él solo puede manejarlos y… ¡manejarlos no es resolverlos!

Carmelo Urso: “Perdón”, “Lo siento mucho”, “Te amo” y “Estoy Agradecido” son frases terapéuticas que suelen usarse en Ho´oponopono. ¿Podrías explicar como pueden ser usadas para sanar aspectos físicos o emocionales de nuestras vidas?

Xavier Moya: Al hacer el Ho’oponopono tu pides a la Divinidad a la Fuente que limpie y purifique el origen de esos problemas, que son acuerdos, las memorias. Así neutraliza la energía que asociamos a determinada persona, lugar o cosa.

En el proceso esta energía es liberada y transmutada en pura Luz por la Divinidad, la Fuente. Y el espacio mental por así explicarlo, es llenado por Luz Divina.

Al decir “Lo siento mucho” “perdóname” o “te amo”…o “estoy agradecido” varias veces, simbólicamente en nuestra mente significan: “Divinidad limpia en mi lo que está contribuyendo para que yo vea este problema, lo siento mucho ver a esa persona de esta forma tan horrible, perdóname por verla así de horrible, te amo y estoy agradecido porque sé que tú sanarás estas memorias horribles que he venido cargando”.

Ho´oponopono nos ayuda a limpiar nuestras memorias

Yo no las puedo sanar, están en mi inconsciente y no sé como acceder a él, pero tú si sabes. “Gracias”.

“Lo siento mucho” es reconocer que algo (no importa qué, pues no lo sé) penetró en mi sistema de pensamiento, yo quiero el perdón por el cual me atraje eso. Al decir “perdóname” no significa que le pides a la Fuente que te perdone, tú pides a la Fuente que te ayude a perdonarte… ¡¡¡Ojo, no es lo mismo !!!

La palabra ”gracias” ó estoy agradecido es mi expresión de gratitud, mi fe en que será resuelto para el bien mayor de todos los involucrados, (lo cual yo no sé hacerlo pero la Fuente sí sabe) .

“Te amo” transmuta la energía bloqueada que es el problema, en energía fluyendo, te vuelve a unir a la “Fuente”.

[/caption “Te amo” transmuta la energía bloqueada que es el problema

No olvides que según uno de los principios escritos anteriormente y en nuestra psicología actual “lo que tú ves de errado en el prójimo también existe en ti” sino fuera así tú no lo podrías ver en el prójimo. A esto se le llama “proyección”.

“Yo soy 100% responsable de crear mi universo físico tal como es”.

Xavier Moya: Este es, el 4° principio del Ho’oponopono, y proviene de un principio anterior el que dice “El Universo físico es una realización de mis pensamientos”.

En la tradición hinduista al universo físico le llaman “Maya”, maya significa ilusión, ó sueño, es algo que yo construyo mentalmente pero que no me doy cuenta que construyo, o sea yo mismo me lo escondo para no aceptar que yo estoy creando mi realidad momento a momento con lo que yo pienso y por las creencias que tengo, (las creencias que aprendí de pequeño que provienen de miles de generaciones antes que la mía, memoria).

Al no darme cuenta lo único que se me ocurre es pensar que yo no tengo poder para nada ni tan solo tengo mente, sólo tengo cuerpo. Por ello alguien más ha de ser responsable de lo que me acontece…..así culpo a otra persona y si no, culpo a un hecho y si no se puede ni a persona, ni a hecho, ni a las circunstancias, en última instancia culpo a la Divinidad.

“Nada existe allá afuera. Todo existe como pensamientos en mi mente”.

No recordamos que tenemos una mente muy poderosa, no recordamos que el cuerpo no es el que piensa, ni dirige, el cuerpo sigue los dictámenes de la mente, así es como todo funciona bien o mal en mi cuerpo, mis células, mis funciones internas, todo, todo tiene que ver con quien lo dirige, y el director es mi mente. (Aclaro mi mente no es mi cerebro, mi cerebro es un receptor para el sistema nervioso del cuerpo físico).

Luego pues, fuera de mi cuerpo no hay nada, ni mundo, ni universo, ni nada, todos somos una sola mente, un solo espíritu, pero creemos que somos muchos cuerpos.

Sin embargo esta mente es tan poderosa que crea imágenes, proyecta, percibe, etc.… y nosotros no lo sabemos y sólo percibimos, por tanto no entendemos que nos sucede, así de esta forma nos enojamos, reímos, atacamos o somos amorosos, aún que en la mayoría de ocasiones no tenemos consciencia profunda de nuestras reacciones y por tanto de lo que actuamos.

Imagen de Guadalajara, donde labora Xavier Moya


Carmelo Urso: Xavier, ¿cómo fue tu encuentro personal con el Hooponopono? ¿Qué aspectos de ti mismo –vale decir, del Universo entero- te ha permitido sanar?

Xavier Moya: Pues mira ya sabes que desde hace muchos años soy facilitador de Un Curso de Milagros, y como tal cuando a mi me regalaron el primer manual de Ho’oponopono y lo leí, me quedé boquiabierto porque me dije eso tiene los mismos principios que Un Curso de Milagros y proviene de una tradición muy alejada del continente americano, pero muy sabia. Luego tomé el curso de actualización con el Dr. Len via internet, con traducción simultánea al español desde Los Angeles con una maravillosa mujer que también facilita el taller y es una gran conocedora que se llama Mabel Katz.

La sanación es una decisión, el estar enfermo es una decisión, entonces, decidir sanarte es decir “quiero ver la vida desde otro ángulo, no la quiero ver como me la han enseñado, ¡que no es posible verlo de otra forma? Y con esta aseveración dicha desde el corazón, te empiezan a llegar formas para ti, y en mi caso además de ser en primera instancia para mi, también son para que las transmita a los demás, porque a eso me dedico.

Ya me conoces Carmelo que yo no me cuezo en el primer hervor, tengo más de 60 años y te puedo decir que aunque soy como cualquier otro ser humano, no estoy enfermo, no me duele nada, y si alguna vez siento incomodidad de alguna parte del cuerpo me digo…. Que está sucediendo contigo, que memoria…que creencia..y generalmente la descubro. Curar es cosa fácil cuando podemos darnos cuenta pronto de que se trata el pensamiento, seguido de emoción, seguido de bloqueo energético a nuestro cuerpo, curar con las manos es fácil.

En mis momentos obscuros (que también tengo), afortunadamente cada vez me duran menos tiempo porque me doy cuenta antes de lo que me sucede, he aplicado la técnica del Ho’oponopono y hablando en plata, lo que es mas difícil es la constancia, porque el momento del mundo que estamos viviendo no valora el esfuerzo, no valora la constancia, valora lo opuesto, lo rápido, lo fácil, luego pues tenemos problemas cuando se trata de ser constante, y esta técnica requiere constancia y como nuestra mente ego va en contra nuestra, y nos empieza a bombardear con ideas, como: eso no sirve ¿te das cuenta? Ya hace días que lo estas haciendo y nada sucede!!! Estas perdiendo el tiempo!!!

Pero los cajunas lo que tenían era tiempo, ellos vivían para resolver problemas de su comunidad y por tanto le dedicaban una parte grande del tiempo diario al trabajo.

De hecho lo maravilloso y increíble de lo que logró el Dr. Len de curar un grupo grande de personas agresivas y sicóticas de un hospital siquiátrico, solo con aplicar la técnica de Ho’oponopono, le requirió meses de trabajar diario muchas horas con los expedientes de cada uno de los enfermos, sin siquiera tener contacto con ellos, para él era su trabajo y de eso vivía.

Carmelo Urso: Xavier, ¿qué similitudes y conexiones podrían establecerse entre el Hooponopono y “Un Curso de Milagros”?

Xavier Moya: Mira la similitud está en lo esencial, y lo esencial del Ho’oponopono son sus principios que yo los expongo en seis.

El último principio que reza “NADA EXISTE ALLÍ AFUERA. TODO EXISTE COMO PENSAMIENTOS EN MI MENTE” es el mismo que propone y enseña Un Curso de Milagros. Las personas de pronto tratan de adaptar UCDM a su religión y la mayoría lo logran pero eso no es lo que enseña el Curso. El curso nos enseña que este mundo que vivimos no es real, es real para los sentidos porque para eso fueron creados, pero eso no significa que sea verdadero, es real dentro de mi mente ahí está el engaño.

Yo creo que lo que veo es real, porque mis ojos me lo dicen o mis oídos lo escuchan pero no entendemos que son construcciones mentales, de ahí que en estos cursos aprendemos a “perdonar” por lo que “no” nos han hecho. Nuestra percepción es el resultado de nuestra “proyección” y entonces vemos lo que queremos ver, eso en el sistema de pensamiento del mundo, el cual hemos aprendido, es un pensamiento inaceptable y mentalmente demente. Acepto que cuando digo “mundo” me refiero a cualquier persona que no esté en el mundo de la terapia y de la sicología. Yo soy terapeuta Guestalt y en nuestro mundo esas ideas son no solo aceptables sino necesarias para pode acceder a ser terapeuta.

Y en Ho’oponopono sucede lo mismo “NADA EXISTE ALLÍ AFUERA, TODO EXISTE COMO PENSAMIENTOS EN MI MENTE”

El Ho’oponopono es un taller fantástico si la persona se compromete a practicar, no es suficiente saberlo, no es suficiente asistir y quedarse con el manual que yo facilito a mis alumnos que toman el taller, necesitamos hacerlo nuestro y eso lo logramos de la misma forma que aprendimos a hablar, repitiendo, repitiendo muchas veces, para que se nos haga un pensamiento reflejo.

Carmelo Urso: Hermano, explícale a los lectores y lectoras de Iberoamérica dónde facilitas tus talleres de Hooponopono y cuanto duran.

Xavier Moya: Pues normalmente facilito el taller en un espacio donde los asistentes estén lejos de sus casas, es importante el desconectarse de los teléfonos celulares móviles, las responsabilidades del hogar y del trabajo. Solemos estar en un hotel que sea muy tranquilo, o en ocasiones en casas de ejercicios que tengan jardines para practicar, ya que tenemos tiempos de práctica durante el taller.

El taller Ho’oponopono tiene una duración de día y medio, o sea necesitamos estar una noche fuera de casa. Lo expongo en tres bloques de 4 horas cada uno, por ejemplo una tarde y el día siguiente completo. La disciplina del Ho’oponopono utiliza mucho “El niño interior” por lo que se nos hace obligatorio a lo largo del taller utilizar dos largas meditaciones para entrar en el espacio de “mi niño interior”. Es un taller muy amoroso y nada complicado, porque te va llevando de la mano a espacios interiores sin tanto miedo.

Fue un placer Carmelo, haber podido responderte estas preguntas de este taller Ho’oponopono que yo imparto varias veces al año en distintos lugares de la republica mexicana.

Un gran abrazo hasta Venezuela.
Xavier Moya
www.milagrosgdl.com.mx


CÓMO LLEGUÉ AL PRESENTE (CÓMO LLEGUÉ AL HO´OPONOPONO)

Febrero 7, 2010

Al McCallister
www.hooponopono.com.br

Mi experiencia: un resumen del transcurso de como llegué al Ho’oponopono.

Después de irme a la facultad en Nueva York, en vez de volver a Brasil, yo continué viviendo y trabajando en la Gran Manzana, ya tenía en aquella época muchas preguntas relativas a la religión. Dios, nuestro origen, destino, etc. La ciudad era un hervidero de grupos alternativos exponiendo todo tipo de práctica espiritual existente en el planeta tierra, y probablemente grupos alienígenas también pero no tuve contactos de primer grado con éstos… pero eso también depende del punto de vista.

Como me estaba estableciendo en el mercado de trabajo, como artista yo tenía poco tiempo para dedicarme a esta búsqueda espiritual, pero sentía la necesidad de profundizar en eso en busca de un sentido a la vida. Así aprendí a meditar usando una técnica de un inglés, afincado hacía muchos años en los EE.UU., de observación del flujo de pensamientos sin mezclarse con ellos, ahí es cuando comencé a comprender que los pensamientos no somos nosotros, que ellos vienen de algún lugar y se alojan en la gente formando la base de nuestro ego donde se reproducen, afirman creencias y en general alborotan nuestra cabeza.

¡Cuantas veces actuamos como bomberos apagando un incendio, incendio que nosotros mismos iniciamos intentando arreglar a personas, grupos, el mundo! 30 minutos por la mañana y antes de dormir, esta práctica me mantuvo con los pies en el suelo a la hora de discernir el verdadero valor de todo lo que se presentaba interesante en aquel torbellino de información que hasta hoy es Nueva York, ombligo y sobaco del mundo al mismo tiempo. Leí a Rajneesh, Gurdjieff, Idries Shah, vi a Krishnamurti, en ese momento yo intenté entrar en una orden Sufí, pero acabé volviendo a Brasil y participando 11 años en una secta/centro espírita donde se bebe el té Ayahuasca, té que amplía la percepción de todo, expande la consciencia supuestamente.

En realidad comprendí que esta expansión de consciencia sucede dentro de ciertos parámetros, dentro de los límites de la creencia profesada por el grupo, de su doctrina, y acepta a la persona discípula. Tuve este insight bajo efecto del té, y en este aspecto me fue liberador en aquél momento. Años antes había leído todos los libros escritos por Carlos Castañeda (lo que realmente me motivó a buscar y entrar en este grupo) y allí en la sesión del té me vino nítidamente el encuentro de
Castañeda (durante un viaje sobrenatural) con una entidad que poseía el dominio de un lugar de impresionante conocimiento. Él quedó cautivado por la belleza del lugar y todas las cosas que estaban allí para ser descubiertas, apreciadas, conocidas, y el poder que él adquiriría con este conocimiento.

Esta entidad ofreció a Castañeda todo el conocimiento y poder de aquél lugar a cambio de su alma. En este instante, para mí Castañeda comprendió que su alma, su esencia, tenía un valor que trascendía todo y cualquier conocimiento de “lugares” de poder, de autoridad, de importancia, pues en la esencia, en nuestro interior, se encuentra el Todo. Y en mi situación allí, durante aquella sesión vi claramente que la secta era como una casa con muchas habitaciones, cada habitación tenía en ella objetos, estantes llenos de libros interesantes, y bonitos cuadros por las paredes. En un vistazo reparé que entre los cuadros había una ventana, que antes yo pensaba que era un cuadro más, y al mirar por la ventana un velo se desprendió y vi una realidad mucho más amplia.

El contraste fue muy grande, comprendí que aquella casa donde yo estaba era una construcción fruto de la mente de una persona que nosotros teníamos como “maestro”, y en esta reciprocidad colectiva fortalecíamos la creencia por él elaborada, que venía vinculada al té, e incluso ¡incrementábamos a ella más detalles!. Vi que podía estar años y años allí, fascinado con las historias, los detalles, los “cuadros”, “libros”, y “habitaciones” de aquella infraestructura, toda la vida, social y espiritual girando en torno de aquello, sin entender que una vida real, espiritual, de verdadero descubrimiento y expresión se encontraban en el lado de fuera de aquello.

Comprendí entonces nuestra humanidad, como somos todos parte del Uno, que allí en la secta yo vivía conforme lo que yo creía de aquella doctrina, todo sucedía conmigo dentro de aquellos límites, por mi elección de estar allí. No había nada de errado en esto, no reniego de los años pasados allí, ni critico a los amigos que yo tenía y tengo ahí hasta hoy, pero en mi caso vi que no necesitamos de intermediarios, de vehículos como el té, para llevarnos hasta Dios. En primer lugar porque no existe esta separación. Dios allí y la gente aquí necesitando “evolucionar” para llegar allí. Con esto traté de encontrar la puerta de salida de aquella casa.

El discernimiento entre lo que es inspiración y lo que viene del bando de memorias
del ego no es fácil, incluso con la práctica del Ho’oponopono. Práctica que yo comencé al escuchar dos entrevistas del Dr. Ihaleakala Hew Len, donde él dejó claro que: “la única cosa que necesitamos hacer es la limpieza incesante de las memorias en nuestro subconsciente a través del Ho’oponopono, así abrimos un espacio en nosotros donde la inspiración del Divino nos orienta, con esto tomamos la acción correcta. Así no hay más elecciones. Cuando hay elecciones es porque estamos aún en los límites del intelecto, de las memorias. Un día se descubre que no sabe nada. Ho’oponopono, es simple y sencillo, mostrando el camino.


HO´OPONOPONO: EL LIBRO (DESCARGA GRATUITA)

Febrero 7, 2010

Descarga gratis el libro de Ho´oponopono

Estimados lectores y lectoras:

Con solo un click podrás descargar gratuitamente el libro electrónico Ho´oponupono de Al McCallister. En él, hallarás artículos, entrevistas y una muy amplia recopilación de materiales relacionados con esta disciplina mental y espiritual.

Descargar Libro de Ho´oponopono


HO´OPONOPONO: UNA DIETA DE PENSAMIENTOS (PARTE II)

Febrero 7, 2010

Vivi Cervera

http://vivicervera.wordpress.com

Hola amiga(o) para mí es muy grato hacer contacto contigo nuevamente. Este artículo es una continuación del tema anterior, que tiene que ver con los pensamientos negativos que a diario tenemos y que nos impiden sentir libertad emocional. Para todas aquellas personas que están despertando y que han encontrado una ruta segura en los principios del nuevo paradigma, quiero que siempre recuerden una ley universal: “Los pensamientos crean”. No importa bajo que religión hayan sido educados, ni importa su ocupación o su cantidad de dinero. De manera universal, todo pensamiento es creador, así que cualquier idea que en este momento esté llegando a sus conciencias, ya ha tomado forma y se manifestará de alguna manera en su realidad.

Nuestra vida es una constante elección, a cada segundo, nos vemos obligadas(os) a tomar uno de los senderos que aparecen ante nuestros ojos y a transitar en ellos con las herramientas que tenemos a la mano. De hecho en este momento estás eligiendo si las ideas expuestas aquí son prácticas para ti o no, porque el elegir es una actividad constante de nuestra conciencia. Pero seamos sinceras(os); hay unos caminos más difíciles de transitar que otros y esto puede hacernos creer que hemos elegido mal, que si hubiéramos tomado la otra ruta tal vez todo sería más sencillo, porque habría menos dolor en nuestra alma. No obstante esta teoría no es real, es sólo otro juego perverso de la mente, ya que cualquier camino que elegimos nos va a llevar finalmente a un aprendizaje y al logro de los objetivos de nuestro viaje a la Tierra.

Entonces, si el dolor es una trampa del alma ¿Esto significa que –el dolor- no es real? Así es. El dolor no existe. Lo único que si existe es nuestra interpretación de todo lo que ha sucedido y sucede en nuestra vida. Es por eso que una situación que para muchas personas es motivo de tristeza, luto y llanto, para otras es motivo de celebración. Todo tiene que ver con la manera como interpretamos lo que llega a nuestros sentidos, todo tiene que ver con lo que elegimos sentir respecto de cualquier situación, sea cual sea. Este proceso consiste en un ciclo que involucra inicialmente a tus pensamientos, después tu elección o interpretación, posteriormente la respuesta de tu cuerpo y finalmente tu expresión emotiva. Si en los últimos días has realizado algunas elecciones que te han hecho sentir culpable, temerosa(o), triste, deprimida(o); te encuentras a las puertas de una nueva elección (lo cual sucede a cada segundo) y tus posibilidades son:

1. ¿Empiezo de cero y me doy la oportunidad de sanar este sentimiento?
2. ¿Continúo sumergida(o) en el hueco profundo y oscuro que tuve que construir para protegerme?

Supongamos que eliges la primera, la mejor, por supuesto. ¿Qué le sigue? Otra elección, naturalmente:

1. ¿Elijo pensar que es fácil para mí sanar este sentimiento?
2. ¿Me repito una y otra vez que quiero sanar pero no puedo?

Y así podría seguir la cadena de elecciones, que nunca termina y por ello tienes este instante para decidir una de las siguientes dos opciones:

1. Que toda tu vida ha estado llena de errores y desaciertos, o
2. Que cada uno de tus famosos errores te tiene leyendo este artículo…

Esto lo digo para que comprendas que a cada minuto decides tu futuro, a cada instante juegas con tus posibilidades, las limitas o las expandes. Aprovecho este párrafo para preguntarte aquí entre nosotras(os):

Si pudieras eliminar un instante de tu pasado ¿Cuál eliminarías?

Analiza tu respuesta a esta pregunta porque en ella se encuentra viva la raíz de tu dolor. Puede ser que ahora estés pensando: “Retrocedería hasta el día en que conocí a ___________ y acepté ser su pareja, para hacer un “pequeñísimo” cambio por ______________” o “Borraría aquel día en el cual acepté tomar esa cerveza con_______________.”

Respecto de esto, te tengo noticias. Hiciste lo único que podías hacer en ese instante. Elegiste. Y esa elección, por muy terrible que parezca, sincroniza, construye, relaciona y mejora muchas otras vidas a tu alrededor. Aparte de todo, si tuvieras la posibilidad de eliminar algún suceso pasado de tu vida y lo hicieras, también estarías borrando la posibilidad de estar leyéndome ahora, la posibilidad de habernos conocido, y esto último, el haberte conocido, el hecho de que me concedas el favor de leer mis textos, el hecho de que hayas decidido entrar aquí y que estés tan relacionada(o) conmigo, de que nos hayamos re encontrado, de que estemos sanando con las herramientas actuales, para mí, no tiene precio. No lo cambiaría por nada. De manera que bendigo, perdono, amo y libero todo aquello que haya sucedido en tu vida o en la mía, que creara dolor en ti, porque simplemente ha sido una oportunidad disfrazada de tristeza. Sencillamente ha sido un acto del amor con máscara. Y gracias a todo esto estamos despertando y aprendiendo a valorar, a amar nuestra oscura sombra, nuestro llanto, nuestra alegría pasajera y nuestra esperanza.

¿Qué elección estás haciendo ahora?

¿Ho’oponopono está funcionando o no?

Eso que estás sintiendo ahora es el combustible para poner en marcha tus deseos. ¿Eliges estar feliz? ¿Eliges estar triste? Créeme que elegir esto último no es nada difícil (basta con que recuerdes lo sucedido durante la inquisición); lo que significa un reto es levantarte por encima de tu tristeza, de tu duda y de los fantasmas del ayer para afirmar positivamente: “¡Yo estoy dispuesta(o) a mejorar mi vida y lo hago ahora!”. Y lo mejor de todo esto es que vives en un universo tan flexible, que si no deseas pensar en esta forma, también puedes elegir que serás testigo fiel de tus sentimientos y que en el proceso estás siendo amada, bendecida, cuidada por una inteligencia superior mientras “disfrutas” de tus pesares. Eso también es una elección que te brinda apertura. ¿Por qué no? En realidad te haces daño cuando eliges creer que serás castigada(o) por pensar de una manera que según tus creencias está prohibida. Recuerda que las emociones no son malas por sí solas, sino que los seres humanos les damos una interpretación.

Considero que cualquier herramienta a tu disposición es necesariamente un derivado de la esencia de ho’oponopono, cada herramienta en tu camino es una respuesta divina para que tu proceso de borrar memorias sea más sencillo, más agradable, más humano. Una de tus opciones adicionales para sentir una paz interior duradera, una sanación de los síntomas que experimenta tu cuerpo, una libertad de expresión total, se llama EFT (Técnicas de Liberación Emocional). No existen suficientes palabras que puedan explicar lo que siente una persona cuando la energía de su cuerpo comienza a fluir sin obstrucciones y cuando se experimenta por primera vez, una total liberación de cualquier emoción reprimida. Hazte un favor: Investiga sobre EFT. En la sección “Hemeroteca” de este blog, encuentras algo muy básico respecto de esta fabulosa herramienta y aparte de todo hay mucha información en la red; esto es algo que puedes aprender tú misma(o), si estás dispuesta(o) y también tienes la opción de consultar en tu lugar de residencia a terapeutas especializados que pueden guiarte en el proceso.

Usualmente combino ho’oponopono con EFT conmigo misma y con mis clientes todo el tiempo y los resultados son magníficos; esta fusión te permite en primer lugar, eliminar las causas de tu malestar y en segundo lugar, expresar tus sentimientos tal como llegan a ti. Amo eso de EFT. Si estás enojada(o), si detestas tu vida, si te odias, puedes decirlo!!!!!!!!! No tienes que quedar bien con nadie, sólo tienes que ser sincera(o) contigo y ya. Posteriormente sus secuencias tan bien estructuradas te permiten insertar afirmaciones positivas progresivamente, hasta instalar nuevas creencias en tu ser. Y todo esto se produce rápidamente mientras tocas algunos meridianos (puntos de acupuntura) en tu cuerpo. Imagina la libertad de poder expresarte y a la vez poder borrar tus recuerdos o memorias dolorosas, mientras que suavemente vas golpeando (hacer tapping) puntos sensibles en la anatomía de tu cuerpo! Imagínalo. Ahora dime que no hay herramientas, dime que no hay soluciones, dime que todas tus puertas están cerradas… Por supuesto que no puedes decirme eso porque estás en tu mejor momento en tu mejor tiempo, en tu punto de poder que es el ahora y sabes que tengo razón.

¿Cuál es tu mayor deseo?

¿Qué tan dispuesta estás a recibirlo?

¿Qué te detiene para recibirlo? O ¿Qué facilita que lo recibas ahora?

Lo que eliges.

Elige tener pensamientos positivos. Haz una dieta de pensamientos. Intenta pensar positivamente todo el tiempo, notarás resultados asombrosos. De alguna manera todos creemos que nuestra vida podría ser mejor, que podría ser distinta, que este momento es imperfecto y que no tendría que ser como es. Esto es algo muy humano, es nuestra naturaleza y entonces ¿Vamos a odiarnos por pensar así? O ¿Vamos a comenzar a aceptarnos ahora? Si ahora!

Cuando no estés borrando memorias, crea frases flexibles como las siguientes:

Yo (tu nombre), elijo abrirme a la posibilidad de que realizar (mi sueño) sea más fácil de lo que había pensado.

Yo (tu nombre), soy riqueza, abundancia, prosperidad.

Yo (tu nombre), soy salud perfecta, amor perfecto.

Aprende EFT y practica las afirmaciones, grítalas, cántalas, créetelas, te será muy fácil hacerlo, no porque haya que mentir para que algo se nos de, sino porque a nivel energético ya todo ha sido creado y nosotros simplemente estamos aquí para elegir lo que deseamos experimentar. Finamente adopta por siempre las mejores afirmaciones de poder que un ser humano pueda pronunciar: Lo siento. Perdóname. Te amo. Gracias. Hagámoslo ahora.

Yo Vivi , elijo amarme más que siempre, más que nunca, en tu nombre y en el nombre de todas las personas que tienen contacto con mis letras. Gracias por estar aquí.

Vivi.

Copyright, 2009. Derechos reservados de autor. Vivi Cervera


FÁBULA DE LA MARIPOSA Y EL GRAJO (extracto de la novela inédita CRÓNICAS DE OZŮM de CARMELO URSO)

Enero 30, 2010

...la mariposa...

Carmelo Urso
entiempopresente4@gmail.com
twitter: @carmelourso

http://twitter.com/carmelourso

Pegada cabeza abajo en la hoja de un caobo, pendía una crisálida de un delgado hilo de seda.

Durante quince días, Ozům el Sabio observó con atención su crecimiento.

Al principio, la crisálida había sido de un color verde azulado.

Con el transcurso de los días, aparecieron en su superficie manchas doradas y negras, cada vez más numerosas.

En las últimas cuarenta y ocho horas, la crisálida había adquirido una coloración decididamente obscura.

Entonces, pensó Ozům:

“Oh, crisálida, transfigurada emergerá tu hermosa moradora… y sagrado será su vuelo”.

Aquella mañana, Ozům percibió una pequeña ala que rasgaba a la crisálida desde su interior.

Media hora tardó la mariposa en abandonar la seguridad de aquel hogar… ¡que en las últimas horas se le había tornado en intolerable prisión!

Al principio, las alas del insecto estaban encogidas… ¡y eran totalmente pálidas! Sin embargo, media hora después, habían aparecido en ella delicados diseños geométricos –fascinantes maravillas azules, anaranjadas, carmesíes.

Embelesado, Ozům contemplaba la belleza de aquella diosa en miniatura.

De pronto, cuando parecía que la mariposa emprendía su primer vuelo, un grajo llegó volando del Cielo y se la comió.

...y el grajo...


Nomás al empezar su Vida, el sublime insecto moría a manos de su depredador natural… lo que, a fin de cuentas, le pareció muy natural a Ozům.

En la tarde de aquel mismo día, en ese mismo jardín, Ozům se deleitaba observando la belleza del vuelo del grajo.

En su vuelo, el ave describía audaces elipses, curvas gloriosamente complejas, gráciles trazos de una geometría aérea y existencial.

De pronto, el grajo defecó desde de las alturas: parte de su emisión manchó la túnica de Ozům; otra porción de hez impregnó la hierba del jardín.

Entonces, pensó el mago y poeta:

“Oh, crisálida, transfigurada emergió tu moradora del vientre del grajo… y su sagrada impronta fertilizará a la tierra”.

De pronto, Ozům sintió hambre. Arrancó una manzana de un árbol: cerró los ojos y disfrutó la fruta poco a poco, bocado a bocado.


VIVI CERVERA: UN TERAPEUTA DE HO’OPONOPONO RECONOCE AL PACIENTE COMO UNA EXTENSIÓN DE SU PROPIO SER

Enero 30, 2010

Vivi Cervera

Carmelo Urso
entiempopresente4@gmail.com
twitter: @carmelourso

http://twitter.com/carmelourso


Vivi Cervera
www.vivicervera.com
Conexión multidimensional

Carmelo Urso: Estimada Vivi, muchas gracias por tu receptividad. Nos gustaría que le hicieras al público lector una breve reseña biográfica: lugar de nacimiento, donde pasaste tu infancia, algunos rasgos de tu vida familiar, que estudios formales tienes, que trabajos has desempeñado, y cuáles son tus ocupaciones laborales en la actualidad.

Vivi Cervera: Gracias a ti Carmelo por haberme invitado a realizar esta entrevista a la cual respondo con todo el gusto del mundo. Nací en Colombia, en un pueblo del departamento del César, llamado Aguachica; mi permanencia allí fue hasta los 2 años de edad, ya que mi papá (q.e.p.d.) tenía el firme propósito de educarme en Bucaramanga (Santander) por las oportunidades maravillosas que esta ciudad ofrece y así fue. Mi niñez y gran parte de mi vida se desarrollaron en esta ciudad, motivo por el cual la llevo en mi corazón.

De mi educación formal no tengo mucho que hablar, porque estudié por amor a mis padres más no porque me identificara con el hecho de estudiar. Solía ser alérgica a los salones de clase (y todavía lo soy!), jamás fui buena estudiante, de hecho mi madre lloró muchas veces porque aparentemente yo no tenía futuro (risas) y creo que cualquier madre habría llorado conmigo. Estudié Sistemas Computacionales de manera informal, iba unos días a clase y otros no, de hecho ni terminé materias pendientes; considero que en algún nivel de mi conciencia sabía que la Universidad no me enseñaría a vivir. Tenía que empezar a educarme emocionalmente por mi propia cuenta y para eso tuve a mi primer maestro: mi papá, quien contó siempre con la ayuda de mi mamá para ello. Nací afortunada porque toda mi familia pertenece al mismo mundo mío, a la misma familia de luz; soy la mayor de 4 hermanos con quienes tengo una relación eterna así como con mis padres y me siento feliz de compartir este espacio con ellos.

He trabajado siempre en el mundo de la informática y cuando llegué a México tuve un hermoso lapsus, un agradable descanso como vendedora de licuados, jugos y otras maravillas naturales. En ciertos horarios sentía la necesidad de instruirme espiritualmente con el fin de lograr el conocimiento del Ser. De la fusión entre la computación y los frutos de la Tierra, han nacido gran parte de mis escritos.

Así me fui despertando. Después de eso, empezó en mi vida toda una ola de sincronicidad y la información llegaba desde fuentes tan diversas como extrañas. Repentinamente tuve el deseo de escribir formalmente en un blog de internet, sin pretender ser leída por muchas personas, yo sólo buscaba expresarme, dejar una huella de mis ideas en algún espacio virtual para que no se me olvidaran y poco a poco los seres preparados para leerme entraron en mi realidad. Ellos crearon esta entrevista, a ellos me debo. Por esa razón me extenderé lo suficiente en mis respuestas para llenar los vacíos que puedan tener en su conocimiento respecto de Ho’oponopono.
Actualmente tengo una oficina de consultoría en Ciudad Victoria, México, donde recibo a las personas que desean establecer un contacto personal conmigo y doy charlas en cualquier lugar a donde me necesiten.

Vista de Ciudad Victoria, México, donde labora Vivi Cervera

Carmelo Urso: ¿En qué circunstancias llegó a tu Vida el Ho’oponopono? ¿Qué cambios y sanaciones te ha reportado?

Vivi Cervera: Ante todo expreso que mi percepción acerca de Ho’oponopono no involucra necesariamente a la comunidad hawaiana, ni a sus líderes, exponentes, maestros, discípulos o practicantes. Lo que aquí expongo tiene que ver exclusivamente con mi percepción y con mi propia experiencia. Hago esta aclaración porque por una u otra razón, no he asistido a ningún curso o seminario sobre Ho’oponopono, lo cual le otorga al lector o lectora una total libertad de aceptar o rechazar el resultado de mis estudios. Sé muy bien que cuando el ser humano se encuentra frente a un escrito que le revela una gran verdad, puede sentirlo interiormente, tiene la sensación de estar en el lugar perfecto en el momento exacto, así que por eso escribo en total conexión con mi Ser Superior para así brindar un texto totalmente libre que se puede tomar o dejar.

Básicamente soy autodidacta (por decirlo de algún modo) y he tratado de aprender aún más de cada ser vivo que conozco, de manera que todo lo que me rodea facilita mi interpretación de la vida.

Ho’oponopono llegó a mí un día que navegaba en Internet y que causalmente encuentré un artículo que hablaba de cómo un doctor hawaiano había sanado un pabellón de enfermos mentales en Hawaii sólo con pronunciar para sí mismo, dos palabras que son: “Lo siento, te amo”, sin siquiera ver a sus pacientes. A partir de ese momento pensé que si todo un pabellón había sanado de esta manera, entonces aquellos asuntos inconclusos de mi vida podrían dar un giro. Así que comencé a pronunciar de manera permanente estas palabras, obteniendo un estado de tranquilidad y entrega que ha permanecido en mí, desde ese entonces. Mi vida ha cambiado favorablemente y de muchas maneras, sin embargo el logro más significativo es mi propia comprensión de mi labor aquí y de quién Soy realmente por medio de ese contacto íntimo con mi propia Divinidad; creo que ese es el regalo más grande que me ha dado Ho’oponopono.

Carmelo Urso: ¿Cómo definirías al Ho’oponopono? ¿De dónde proviene? ¿Es una tradición ancestral o se trata de una creación reciente? ¿Quiénes son sus más destacados exponentes?

Vivi Cervera: Puedo definir a Ho’oponopono como un arte curativo, que por medio del amor y de la auto aceptación nos unifica y nos permite percibir al error humano como una experiencia y a la Creación como perfecta. Así mismo Ho’oponopono supone el olvido del sistema tridimensional para entrar en espacios multidimensionales que en tiempos pasados consideramos ficción o fantasía.
Ho’oponopono es una tradición ancestral, desarrollada por los hawaianos, quienes por medio del amor equilibraban sus relaciones con los demás seres humanos y con su entorno. No obstante, cabe anotar aquí, que esta poderosa energía llega a la Tierra gracias a su propia conexión con algunos sistemas avanzados fuera de ella, como es el caso de las Pléyades (conjunto de estrellas) y de sus habitantes los pleyadianos. Son estos seres los más comprometidos con el despertar de los seres humanos y por esta razón envían a la humanidad los recursos más sencillos con el fin de permitir el acceso al conocimiento de su verdadera esencia para así crear una nueva conciencia en el planeta, una raza de seres que conocen y aplican divinamente su poder interior.

Vista de Agua Chica, Dpto. del César, Colombia, donde nació Vivi Cervera

Si esta explicación te sorprende, estás llamada(o) a aprender sobre la íntima relación que existe entre tu propio Ser y el Universo para que así puedas comprender que finalmente lo único que cuenta es lo que tú opinas respecto de lo que te rodea y que reside en ti.

Todo este conocimiento ha llegado recientemente a muchos de nosotros, porque es en este momento cuando más lo necesitamos y puede interpretarse como una creación reciente o como el recuerdo de algo ya practicado. Somos libres de elegir.

Dentro de sus más destacados exponentes encuentro al doctor Hew Len, al doctor Joe Vitale, a Mabel Katz y a John Curtin (quien gentilmente aportó un material valioso que ha ilustrado a miles de personas) y sé que hay muchos seres humanos comprometidos con la causa, quienes por medio de sus blogs, sus escritos, artículos, libros, así como con sus diversos aportes, contribuyen a que cada vez haya más personas receptivas a las nuevas frecuencias que emite el planeta. Todos y cada uno de ellos han sido de alguna manera mis maestros, por lo cual estoy muy agradecida. Aún en aquellos sitios de la red que brindan información sobre Ho’oponopono y que tal vez son poco frecuentados, se encuentra sembrada una semilla de amor, de la que constantemente nos estamos alimentando. Yo me alimento de ellas y de sus frutos.

He recibido muchos correos electrónicos de webmasters que me han dicho “Vivi, visita mi sitio web, tiene contenido interesante” y con satisfacción entro en sus espacios para darme cuenta de que a su muy perfecta manera crearon conciencia entre sus seres más cercanos y entiendo que por cada persona que ellos despierten habrá más paz entre nosotros. Me siento feliz por esa realidad que hemos re-creado. A todos ellos les doy las gracias.

Carmelo Urso: Las frases básicas del Ho’oponopono son: “Lo siento. Mucho. Perdóname. Te amo. Estoy agradecido”. ¿Qué efecto tiene cada una de esas frases sobre quien las repite? ¿De qué manera deben ser repetidas o utilizadas?

Vivi Cervera: Los recuerdos ponen tanta distancia entre la luz y nosotros, que por esa razón deben ser neutralizados. La causa del dolor humano, de la enfermedad, de la guerra, del miedo, de la angustia existencial, reside en el recuerdo. Ese ruido de fondo que genera nuestra mente puede aceptarse e integrarse “fácilmente” por medio de la vibración que ejercen las palabras sanadoras de Ho’oponopono.

Los efectos que se derivan de la pronunciación constante de estas frases, son múltiples porque la intención de sanar que reside en ti al pronunciarlas permanentemente, unida al eco que genera su sonido, así como el conocimiento de su significado, prácticamente te anclan al momento presente que es lo único que en realidad posees. Al permanecer en el presente te unes al Ser Supremo o a la Divinidad y llega a ti la comprensión de que en realidad no puedes crear algo apoyándote en el tiempo, que no puedes vivir en paz mientras seas adicta(o) a recordar, que no podrás ser feliz mañana si no lo logras aquí, ahora, en este instante, mientras me lees, mientras entras en contacto con quien tú eres.

Si a cada instante de tu día recuerdas que tu misión principal en este mundo es amarte y honrarte aunque tu misión hasta este momento haya sido muy dolorosa y devastadora, por medio de tu conexión con el espíritu en tu propio lenguaje, entonces estás en la dirección correcta. Las palabras sanadoras son tu guía y te invitan a integrar al “yo” que rechazas con tu propio cuerpo. Mientras las pronuncies en voz alta o para ti, permanecerás conectada(o) con tu presencia Yo Soy (que no es “Yo fui” o “Yo seré”) y de este modo tu percepción de lo que consideras malo, dañino o equivocado se verá transformada en una oportunidad de redención, de expiación.

Si te encuentras enferma(o) podrás salir de esa dimensión oscura, de ese mundo tridimensional que sólo te dice que confíes en tus sentidos, para entrar en esa otra parte de ti que puede creer en lo que aún no ha visto, porque entiende que todo ya le ha sido dado y que sus sentidos a veces mienten. Por eso tu salud ya es, tu paz ya es, tu amor ya es. Todo es.

Las palabras sanadoras de Ho’oponopono pueden ser pronunciadas en voz alta, cantadas, escritas o sentidas en lo más profundo del alma. No hay diferencia alguna si las pronuncias para ti o para alguien más, porque estamos conscientes de nuestro sentido de unidad y todo aquello que te afecta a ti, de alguna manera me afecta a mí. Somos un sistema único, así que cuando logras perdonarte a ti misma(o) lo haces también por toda la humanidad. El perdón es auto perdón.

No tienes que ahondar demasiado en el tema para obtener sus beneficios; nos hemos acostumbrado a que todo se nos da con dificultad, con dolor, con el sudor de la frente, así que tal vez muchas personas se dicen: “¿Para sanar mi cuerpo o mi vida sólo debo pronunciar estas 4 palabras? ¿Así de fácil? No lo creo!” y esa actitud ahuyenta la posibilidad de curación. He recibido cartas de personas que dicen “no sé cómo practicar Ho’oponopono” y les respondo: “Es fácil, sólo tienes que pronunciar las frases todo tu día y así sueltas tu adicción natural a vivir de los recuerdos”, muchas me creen y logran resultados maravillosos, mientras que algunas otras lo dudan porque no les ha llegado el momento.

Creo que la misma pronunciación de estas palabras te va guiando hacia la realización de tu propia misión, así que teniendo esto en cuenta, los maestros siempre estarán ahí para ti. Por favor permanece conectada(o).

Explicaré brevemente lo que significa cada palabra: Cuando dices “Lo siento” te unes al ser que está dolido, te unes con aquello que parece estar fuera de ti, manifestando así, que reconoces que su dolor también es tuyo y en ese instante eres totalidad.

Cuando dices “Perdóname” estás manifestando tu deseo de ser perdonada(o) por el Ser Supremo y a la vez estás reconociendo que si tus ojos ven desgracia, es porque únicamente tú la generaste o la creaste, por llamarle de algún modo. Y ¿por qué la creaste? Porque cada pensamiento tuyo puede hacerlo. Cada pensamiento tuyo crea tus instantes, tu vida.

Cuando dices “Gracias” estás integrando al dolor contigo, estás permitiendo que lo no expresado, lo no aclarado, lo que está escondido, sirva a tu propósito de obtener una experiencia y no un castigo.

“Gracias” es otra manera de perdonar tu propia creación.

Al decir “Te amo” estás abrazando tu experiencia humana. Estás permitiendo que la vida se exprese a través de ti, sin oponerte, sin que te duela, sin que te resistas. “Te amo” es uno de los más hermosos sonidos del Universo. Cuando pronuncies esta palabra (o las demás) siente como un baño dorado inunda la existencia, la Presencia, siente cómo al amarte incluyes automáticamente a cada átomo, a cada estrella, a cada vida pasada, presente o futura, a cada agujero negro en el vacío. Esa es tu misión principal y es algo que te debes a ti misma(o) porque lo mereces y nadie podrá hacerlo de igual manera que tú.

Con las palabras sanadoras podrás beneficiarte en todos los sentidos, desde sanar cualquier relación problemática hasta lograr la inmortalidad si es lo que finalmente deseas. Todo lo que no te agrade en tu vida es susceptible de ser sanado con Ho’oponopono porque siempre será una memoria o un recuerdo que con la secuencia que conoces podrás borrar que significa convertir en luz.
Pronúncialas sin esperar, hazlo por el placer de estar conectada con el amor de la Fuente, por la gratitud que sientes de haber llegado hasta aquí, hazlo como si ya hubieras recibido lo que necesitabas porque en realidad así es.

Carmelo Urso: Dos conceptos fundamentales en el Ho’oponopono son el de las “Memorias” y el de la “Limpieza”. ¿Qué son las Memorias y cuál es su alcance? ¿Por qué es tan importante limpiarlas?

Las memorias son los mismos recuerdos. Ellas residen en la mente subconsciente que es individual y colectiva

Vivi Cervera: Voy a responder esta pregunta de manera inesperada y tal como yo veo al mundo. Las memorias son los mismos recuerdos y para algunas doctrinas son los registros akásicos. Ellas residen en la mente subconsciente que es individual y colectiva, de manera que tienes en tu conciencia un depósito que guarda el dolor humano en toda la extensión de la palabra; pasado, presente y futuro.

La mente que piensa, se encuentra en constante conexión con la mente subconsciente y por eso procesa dolor, no puede crear, no puede perdonar, no puede ser agradecida. El alcance de las memorias es infinito. Cuando permites que tu mente piense todo el tiempo, puedes experimentar las realidades más inimaginables y dolorosas, porque estás tomando dolor del almacén, dolor histórico, dolor genético, dolor ancestral para crear tu momento actual; los crímenes en contra de la humanidad, las tragedias, desastres naturales y pandemias han sido generadas por la conciencia colectiva pensante. Así mismo todas las doctrinas, regímenes o sistemas excluyentes de nuestra sociedad.

La palabra “limpiar o borrar memorias” tiene que ver con aceptar que ellas se queden, tiene relación con permitir que la vida sea como es. A esto le llamamos limpiar, es esta la finalidad de la gran mayoría de técnicas curativas porque en realidad lo primero que debemos limpiar es nuestro deseo de creer que algo debe ser limpiado. Ahí en ese punto de aceptación ya hay limpieza, ya hay curación. Esto significa honrar a quien tú eres, porque la humanidad ha de prestar atención a no caer en el hoyo profundo que significa “borrar memorias eternamente” como si el error no fuera una experiencia enriquecedora. La humanidad debe comprender a Ho’oponopono como la oportunidad perfecta para aceptar lo que ya es. Así que no deseo que las memorias sean percibidas como las villanas de la historia cuando en realidad son nuestra oportunidad de cambio, siempre y cuando así lo podamos aceptar, siempre y cuando no nos resistamos a ellas. En mi opinión esto es lo que significa neutralizar una memoria, o sea no parcializar, no tomar partido, no separar.

Considero que el Ser Supremo o Divinidad dijo: “Hombre, ahí tienes al mundo, ya es perfecto así como lo ves, sé uno con todo. Entonces el hombre calificó al mundo, calificó la vida y creó dos etiquetas –malo y bueno-, de manera que siempre quiso ser bueno porque aborrecía lo malo, así que el Ser Supremo viendo su desdicha, nuevamente le dijo: Hombre, ahí tienes a Ho’oponopono para que borres lo que consideras –malo-. Y el hombre empezó a limpiar”.

Carmelo Urso: Estimada Vivi, me gustaría que comentaras para provecho de los lectores y lectoras algunas frases del Dr. Len:

a) “Uno de los mayores problemas de los terapeutas es que ellos piensan que están allí para salvar a la personas, cuando en realidad están allí para limpiarse a sí mismos”.

Vivi Cervera: Como ya he dicho antes, no conozco personalmente al Dr. Len y tampoco he tenido el gusto de encontrarme con todas sus frases, sino hasta ahora que tú me haces entrega de ellas, de modo que procedo a explicarte mi punto de vista respecto de las mismas.

Haz de cuenta que vas al cine y que verás una película en 3d, así que utilizarás unas gafas especiales que te permitirán ver a los personajes a tu lado e incluso te apartarás cuando un misil sea disparado en la trama, que parecerá tan real ante tus ojos. Así mismo es la vida, sucede frente a ti, sucede sólo en tu cabeza, pasa a través tus gafas especiales y sin embargo crees que hay alguien afuera mirándote; naturalmente esto es parte del juego, es parte de creer en una ilusión porque estamos aprendiendo de ella. Pero debes tener en cuenta que sólo se trata de ti y de lo que tú percibes. ¿Podrías negar esto? ¿Podrías verificar que otra persona está mirando lo mismo que tú? ¿Hay alguien más afuera de ti? ¿Quién ve hambre, dolor y lucha en la raza humana? Tú. Son tus propias gafas, si te las quitas notarás que la pantalla tiene otra forma, que lo que veías tan real es el efecto de un par de lentes especiales. Si todo sucede ahora ¿Qué eliges ver? ¿Puedes quitarte las gafas un instante?

Creo que sí. Ahora puedes ver un solo sistema donde cada uno de tus pensamientos es importante porque re-crea lo que ves, lo que oyes, lo que respiras, lo que tocas, lo que hueles. Entonces si vas caminando por la calle y ves un mendigo ¿Qué pensarás? ¿Que llegó solo hasta ahí o que tú lo creaste porque eres tú quien lo está viendo desde tu mente?

En ese momento puedes considerar perfecta su aparición porque te brinda conocimiento o puedes borrar memorias porque consideras que su dolor es real. Lo que decidas será lo que en ese instante necesites para sentirte mejor. Apruébalo y ten conciencia de que se trata única y exclusivamente de tu propio sistema. Bien. Esta analogía del mendigo ilustra tu encuentro con tu paciente.

Un(a) terapeuta que conoce Ho’oponopono reconoce al paciente como una extensión de su propio Ser, como una proyección de su propia conciencia, como una parte de sí misma(o) que ha llegado para mostrarle que hay una falla en el sistema y que puede haber aspectos de su vida que no han sido aceptados. En ese momento la(él) terapeuta puede considerar que la enfermedad de su paciente es su creación y que es perfecta e irreal o puede borrar memorias con las palabras sanadoras de Ho’oponopono para integrarla.

Cualquiera de las dos opciones es correcta siempre y cuando considere que se está sanando a sí misma(o), porque la otra persona es parte de su propio sistema como expliqué antes. Cualquiera de las dos maneras que elija para sanar su conciencia será efectiva. Si encuentra resistencia deberá continuar trabajando en sí mismo hasta que las voces o los recuerdos dejen su realidad.
Es precisamente el depósito de recuerdos individuales y colectivos lo que puede llevar al terapeuta a re-encontrarse con alguien con quien tiene un nexo de vidas pasadas o paralelas, de recuerdos por causa de sus propios pensamientos o de sus necesidades más íntimas, de manera que en determinado nivel es creador(a) de su propia experiencia, es creador(a) de todo lo que puede percibir. Y esto significa que el objeto de su percepción es tan real como él lo considere.

Un terapeuta de Ho’oponopono reconoce al paciente como una extensión de su propio Ser

b) “Es imperativo comprender que la persona que practica el proceso Ho’oponopono no está curando, pues el Ho’oponopono es el proceso de permitir que la Divinidad que creó todo y sabe de todo, cancele las memorias que vivimos como problemas”.

Vivi Cervera: Considero que lo importante no es lo que se ha dicho o se ha establecido aunque provenga de nuestros ancestros. Lo más importante es lo que tú sientes al respecto, qué siente tu Ser cuando estás frente a un recuerdo que vas a neutralizar. Si como terapeuta te sientes como un canal de luz entre la Divinidad y tu paciente, eso es perfecto para ti porque puede ser el estado mental ideal en un proceso sanador. No obstante hay terapeutas que se encuentran tan unificados con la Divinidad que se convierten en la luz misma al momento de neutralizar un recuerdo y esto es perfecto para ellos así como para todos los que recibimos los beneficios que comparte la humanidad.

La Divinidad o Ser Supremo eres tú misma(o) cuando aceptas que la vida fluya a través de ti, sin detenerse, por lo tanto su esencia se encuentra presente en todo lo que ya es; enfermo, síntoma, enfermedad, curación, luz y oscuridad. La culpabilidad que sentimos todos por estar vivos sería inexistente si cesara nuestra insistencia en separarnos de la Divinidad y por lo tanto sería el fin del dolor.
Finalmente eres tú quien decide cómo experimentarte frente a tu paciente porque la Creación ya está hecha en su totalidad, tú sólo eliges. Lo realmente imperativo es el sentimiento de libertad que estás casi obligada(o) a tener en un mundo que tú y sólo tú creaste.

La Divinidad o Ser Supremo eres tú misma(o) cuando aceptas que la vida fluya a través de ti

c) “Somos todos Seres Divinos, pero la mente sólo puede servir a un maestro a la vez. Puede servir a las Memorias, repitiendo los problemas, o puede servir a la Divinidad representada en las inspiraciones”.

Vivi Cervera: Efectivamente. A cada instante de tu día tienes la oportunidad de elegir a quién servir; puedes vivir para tus recuerdos, deseando que esa persona que se marchó hace años regrese o puedes pasarte la vida pensando en que si estuvieras en otro lugar o en compañía de alguien diferente serás feliz o puedes quejarte porque todo en tu vida va cada vez peor, puedes sentirte infeliz y con ganas de abandonar el mundo. Todo esto es un servicio exclusivo a las memorias, alimento al dolor que ya había por toneladas en tu conciencia.

También puedes servir a la Divinidad cuando te entregas y dejas de pensar. Cuando pese a los pronósticos, a lo que tus ojos ven, a lo que todo a tu alrededor grita, te elevas y cortas el flujo de pensamiento con la palabra “Gracias” (por ejemplo) y te sientes agradecida(o) porque finalmente entendiste que no puedes continuar llorando por tu pasado, ni tampoco puedes continuar anhelando un futuro que no va a llegar porque ya está en ti. Simplemente sientes gratitud por lo que ya es. Hacer esto da mucho miedo pero no hacerlo, no detener tus pensamientos ahora podría llevarte a miedos más profundos, a momentos más oscuros.
La inspiración es tu verdadero contacto con la Divinidad, es ahí donde puede salir a la luz el artista que vive en ti. Las grandes obras se han creado de esta manera, con la entrega, con la suficiente confianza de que hay algo ahí para que sea manifestado y se logra permitiendo que la luz toque tu ser hasta que puedas sentir que eres ella misma y que por lo tanto no anhelas, no deseas, no intentas, no pretendes, no ganas y tampoco pierdes. Sólo permites.

Te voy a poner un ejemplo práctico respecto de la salud: si alguna parte de tu cuerpo ha enfermado y por medio de las palabras sanadoras, la has impregnado de amor, entonces ¿Necesitará ser curada todavía? ¿Esperarás para curarte en las próximas dos horas o mañana? O ¿Al fin habrás comprendido que todo es? Si comprendiste la lección entonces no desearás curarte porque lo que está curado no puede curarse. No pedirás salud porque ya te ha sido dada, no pedirás amor porque ya es tuyo. Eso señal de inspiración.

d) “La Paz comienza conmigo y con nadie más”.

Vivi Cervera: Tal vez has dejado de luchar contra la guerra porque piensas que entre tantos millones de personas, el “pobre” esfuerzo de un ser humano solo en el altar de la sala de su casa pidiéndole a los santos que haya paz mundial, es totalmente inútil y carente de sentido. Puedes haberte dejado tentar por la idea (bastante lógica por cierto), de que los tanques de guerra que existen en cualquier país distante, no se detendrán sólo porque tú encendiste varias velas blancas en ese altar. Y créeme que es fácil pensar así. Lo que es realmente complejo es tocar la verdadera realidad con tus propios sentidos y llegar a comprender lo que ya expliqué: todo sucede dentro de ti. ¿Quién ve devastación, horror y dolor? ¿Hay alguien más afuera de ti? Tal vez me respondas que la humanidad, pero ¿Quién piensa que la humanidad está allí afuera? Tú. Sólo se trata de tu película. Es tu filme y creo que tienes el poder de cambiar la trama, digo, si tú la creaste también puedes transformarla. Tal vez sea hora de que en la soledad de tu casa, en tu altar o en ese lugar donde haces tus oraciones o donde te sientes cómoda(o), des las gracias por las semillas de amor que empiezan a dar sus frutos en todos los rincones de la Tierra. Es el momento perfecto de perdonar nuestro dolor y bendecir la pureza del ambiente, la abundancia de agua, de alimento, de posibilidades, de paz.

Efectivamente la paz comienza conmigo porque si te fijas bien, los más hermosos actos humanos comenzaron dentro de un Ser en la soledad de su hogar, en la intimidad de su conciencia, en un pequeño y silencioso deseo de cambiar algo dentro de sí mismo. Así nació la “meditación ho’oponopono”, en la quietud de mi propia conciencia y tú, en el silencio de tu conciencia, te encargaste de regalarla a tus seres queridos y estoy segura de que ellos hicieron lo mismo con otras personas. Ahora puedes notar como cada acto individual por pequeño que parezca puede transformar miles de vidas alrededor y puedes darte cuenta cómo estás dentro de esta corriente de paz que envuelve a todo ser vivo.

La paz es tan relativa como lo es todo aquí. Es posible que donde tú veas angustia otras personas vean paz, de manera que tu capacidad para interpretar la realidad es directamente proporcional a tu capacidad para soltar la necesidad de sentir dolor. Si tú estás en paz, todo lo que observes adoptará tu misma serenidad, porque al fin y al cabo se trata de tu guión, de tu película y de los lentes que estás usando. La paz empieza contigo y con nadie más. De alguna manera tu paz es la misma mía.

“La Paz comienza conmigo y con nadie más”

e) “Toda cura es auto-cura”.

Vivi Cervera: La razón de esto es que sólo existe una mente, una conciencia, un alma y en este caso es la tuya. No la mía. Es la tuya. Yo Soy tu creación. Yo Soy un personaje de tu película. Yo Soy parte de tu conciencia. Y cuando “despiertas” del letargo en el que has estado siempre, también lo hago yo. Es por esta razón que atraes circunstancias que van de acuerdo a lo que sientes; si hay en ti una gran carga emocional y anhelas dejar esta vida para que la muerte te entregue un poco de paz, si la tristeza es el alimento diario de tus células, te vas a sentir orientada(o) hacia determinadas situaciones o lugares que van de acuerdo con eso que sientes. Enfermedades, accidentes, divorcios o diversos acontecimientos de la vida diaria son la señal de alerta de la conciencia que te pide un poco de atención. En el mismo instante en que atiendes su llamado debes comprender que no es un castigo, es una oportunidad, es un camino que vas a recorrer dando lo mejor de ti y en esa entrega, en ese proceso me encuentro yo, así como todas los demás personajes de tu película.

Vista de Bucaramanga, Colombia, donde se educó Vivi Cervera

Un ejemplo de lo que somos es el cardumen (banco de peces), que forma una unidad compuesta por diferentes peces que se protegen unos a otros, viajando en la misma dirección y con total sincronicidad. Aunque no parezca, así funcionamos y ahí estoy, yo te sigo. Cuando estás sanando lo hago yo también. Toda cura es auto cura. Gracias.

7) Vivi, ¿Dónde dictas tus talleres y charlas de Ho’oponopono? ¿Tienes alguna página web donde los lectores y lectoras puedan encontrar tus escritos?

Vivi: Si. Siempre acudo a donde me necesitan. En mi blog (www.vivicervera.com) tengo la dirección a donde cualquier persona interesada puede establecer contacto conmigo (contactovivicervera@gmail.com), así como artículos multidimensionales que escribo regularmente, descarga de audios y meditaciones como parte de mi servicio a la humanidad.

8) Un mensaje final para los lectores y lectoras de Iberoamérica.

Vivi: Gracias querido Carmelo por ser el puente entre las lectoras y lectores de Iberoamérica y Ho’oponopono, gracias por esta entrevista, fue maravilloso responderla. A ti lectora o lector, que con tanta atención has comprendido mis palabras te digo que no necesitas cambiar nada en ti, no necesitas transformarte en otra persona, no necesitas aprender nada más. Todo lo que precisas es quererte por ser tan valiente, por estar aquí, por vivir la experiencia humana que en algunas fases es dolorosa, en otras es refrescante y finalmente es placentera. Por todo lo que has vivido tienes la admiración eterna de todos los Seres de Luz.

De mí, puedo decirte que no soy diferente a ti, aprecio todo lo que forma parte del mundo y en todo ello he encontrado la inspiración.

Lo que te he dicho aquí, ya lo conocías, se encontraba dormido en algún lugar de tu Ser. Mi única función fue despertarlo con mis propias palabras y si lo hice es porque así lo quisiste. Si han quedado dudas, vacíos o confusión en ti, me disculpo; todo lo que he expresado va dirigido a practicantes, terapeutas, sanadores y maestros, cada uno tomará lo mejor e investigará a fondo lo que dude, ese también es el objetivo. Gracias. Te amo.

www.vivicervera.com
Conexión multidimensional


INTRODUCCIÓN AL HO´OPONOPONO

Enero 30, 2010

Joe Vitale y el Dr. Len

Joe Vitale

Hace dos años, escuché hablar de un terapeuta, en Hawai, que curó un pabellón entero de pacientes criminales desequilibrados mentales sin siquiera ver a ninguno de ellos. El psicólogo estudiaba la ficha del preso y, enseguida, miraba hacia su interior con el fin de ver como él había creado la enfermedad de esa persona.

A medida que él mejoraba, el paciente también mejoraba.
La primera vez que escuché esa historia, pensé que se trataba de alguna leyenda urbana. ¿Como podía alguien curar a otro, solamente a través de curarse a sí mismo? ¿Cómo podría, aunque fuese el maestro de mayor poder de auto-cura, curar a alguien criminalmente trastornado?

No tenía ningún sentido, no era lógico, de modo que descarté esa historia.

El Ho´oponopono es originario de Hawai

No obstante, la escuché de nuevo, un año después. Supe que el terapeuta había usado un proceso de cura hawaiano llamado “Ho’oponopono”.

Nunca había escuchado hablar de él, sin embargo, no conseguía quitármelo de la mente.

Si la historia era realmente verdadera, yo tenía que saber más sobre él.
Siempre supe que total responsabilidad significaba que yo soy responsable por lo que pienso y hago.

Lo que esté mas allá, está fuera de mis manos.

Creo que la mayor parte de las personas piensa lo mismo sobre la responsabilidad.

Toda cura es auto-cura, según el Ho´oponopono

Somos responsables por lo que hacemos y no por lo que hacen los otros.

El terapeuta hawaiano que curó a esas personas mentalmente enfermas me enseñó una nueva perspectiva avanzada sobre lo que es la total responsabilidad.

Su nombre es Dr. Ihaleakala Hew Len.

Pasamos, probablemente, una hora hablando en nuestra primera conversación telefónica.

Le pedí que me contase toda la historia de su trabajo como terapeuta.

Él me explicó que había trabajado en el Hospital del Estado de Hawai durante cuatro años.

El pabellón donde encerraban a los locos criminales era peligroso.

Por regla general, los psicólogos dimitían después de un mes de trabajo allí. La mayor parte del personal del hospital se ponía enfermo o dimitía.

Las personas que pasaban por aquel pabellón simplemente caminaban con la espalda contra la pared por miedo a ser atacados por los pacientes.

No era un lugar bueno para vivir, ni para trabajar, ni para visitar.

El Dr. Len me dijo que nunca vió a los pacientes. Firmó un acuerdo para tener una sala en el hospital y revisar sus expedientes médicos.

Mientras leía los expedientes médicos, él trabajaba sobre sí mismo.
Mientras él trabajaba sobre sí mismo, los pacientes comenzaron a curarse. “Después de unos pocos meses, los pacientes que estaban atados con correas, recibieron permiso para caminar libremente”, me dijo.

“Otros, que tenían que estar fuertemente medicados, comenzaron a reducir sus medicaciones. Y aquellos, que nunca hubiesen tenido la posibilidad de ser liberados, recibieron el alta”.

Yo estaba asombrado.

“No fue solamente esto”, continuó, “hasta al personal comenzó a gustarle ir a trabajar. El absentismo y los cambios de personal desaparecieron. Terminamos con más funcionarios de lo que necesitábamos, porque los pacientes eran dados de alta
y todo el personal seguía viniendo a trabajar. Hoy, aquel pabellón del hospital está cerrado”.

Fue en este momento en el que yo tuve que hacer la pregunta de un millón de dólares: “Señor, ¿qué hizo usted consigo mismo para provocar tal cambio en esas personas?

“Yo simplemente estaba curando aquella parte en mí que los había creado”, dijo él.

No lo entendí. El Dr. Len me explicó, entonces, que entendía que la total responsabilidad de nuestra vida implica todo lo que está en nuestra vida, por el simple hecho de estar en nuestra vida y ser, por esta razón, de nuestra responsabilidad. En un sentido literal, todo el mundo es creación nuestra.

En un sentido literal, todo el mundo es creación nuestra.

¡Guau! Pero eso es duro de digerir. Ser responsable por lo que digo y hago es una cosa. Ser responsable por lo que dice y hace otra persona que está en mi vida es muy diferente.

A pesar de ello, la verdad es esta: si usted asume la completa responsabilidad de su vida, entonces todo lo que usted ve, escucha, saborea, toca o experimenta de cualquier forma es su responsabilidad, porque está en su vida.

Esto significa que la actividad terrorista, el presidente, la economía o cualquier cosa que usted experimenta y no le gusta, está allí para que usted lo cure.

Todo esto, digamos que no existe, excepto como proyecciones que salen de su interior.

El problema no está en ellos, está en usted, y, para cambiarlo, usted es quien tiene que cambiar.

Sé que esto es difícil de entender, y mucho menos de aceptar o de vivir realmente.

Echar la culpa a otra persona es mucho mas fácil que asumir la total responsabilidad pero, mientras conversaba con el Dr. Len, comencé a comprender esa cura de él, y que el Ho’oponopono significa amarse a sí mismo. Si usted desea mejorar su vida, usted debe curar su vida. Si usted desea curar a alguien, incluso a un criminal mentalmente enfermo, usted debe hacerlo curándose a sí mismo.

Si usted desea mejorar su vida, usted debe curar su vida

Pregunté al Dr. Len como se curaba a sí mismo. Que era, lo que exactamente, él hacía, cuando miraba los expedientes de aquellos pacientes.

“Yo, simplemente, permanecía diciendo ‘Lo siento mucho’ y ‘Te amo’, una y otra vez y después otra”, me explicó.

“¿Sólo eso?”.

“¡Sólo eso! Sucede que amarse a sí mismo es la mejor forma de mejorarse a sí mismo y, en la medida que usted se mejora a sí mismo, mejora su mundo”.

Permítame, ahora, dar un rápido ejemplo de como funciona esto.
Un día, alguien me envió un e-mail que me desequilibró.

En el pasado, yo habría reaccionado trabajando mis aspectos emocionales tórridos o intentando razonar con la persona que me envió aquél mensaje detestable.

Pero, en este momento, yo decidí intentar el método del Dr. Len.
Comencé a pronunciar, en silencio: “Lo siento mucho” y “Te amo”. No decía esto para nadie en particular. Estaba, simplemente, invocando al espíritu del amor, para que él curase dentro de mí mismo lo que estaba creando aquella circunstancia externa.

Después de una hora, recibí un e-mail de la misma persona, disculpándose por el mensaje que me había enviado antes.
Observé que yo no había hecho ninguna acción externa para recibir esta disculpa.

Yo ni siquiera respondía aquel mensaje. No obstante, solamente repitiendo “lo siento mucho” y “te amo”, de alguna manera curé dentro de mí aquello que creara en aquella persona.

Posteriormente, participé de un workshop sobre el Ho’oponopono impartido por el Dr. Len.

Él tiene ahora, 70 años de edad, es considerado un “chamán abuelo” y es un poco solitario.

Elogió mi libro “El factor de la Atracción” (The Attractor Factor). Me dijo que, a medida que yo me mejorase a mí mismo, la vibración de mi libro aumentaría y todos sentirían lo mismo cuando lo leyesen.

Resumiendo, en la medida en que yo mejore, mis lectores también mejorarán.

en la medida en que yo mejore, mis lectores también mejorarán.

“Y ¿que sucederá con los libros que ya he vendido y están ahí fuera?”
¡Le pregunté!

“Ellos no están ahí fuera”, explicó él, desconcertándome una vez mas, con su sabiduría mística. “Ellos aún están dentro de usted”.

Resumiendo, nada está en el lado de fuera.

Sería necesario un libro entero para explicar esa técnica avanzada con la profundidad que ella merece.

“Basta, apenas, decir que, cuando usted quiera o desee mejorar cualquier cosa en su vida, existe solamente un lugar donde buscar: dentro de usted mismo. Y, cuando mire, hágalo con amor”.

El Doctor Len, exponente del Ho´oponpono

Del sitio web www.zerolimits.info © Joe Vitale
Revisión de varias traducciones y a partir del original: Fábio Takashi y Al McAllister


ORACIÓN DEL HO’OPONOPONO

Enero 30, 2010

Oración del Ho´oponopono para transmutar en Luz energías indeseables

“Divino Creador, padre, madre, hijo todos en uno…”:

“Si mi familia, mis parientes, antepasados o yo ofendimos,
a tu familia, parientes y antepasados en pensamientos, palabras,
hechos y acciones desde el inicio de nuestra Creación hasta el presente, nosotros te pedimos perdón…”.

“Deja que todo esto se limpie, libere y purifique; que sean cortadas de raíz todas las memorias, bloqueos, energías y vibraciones negativas; y que estas energías indeseables sean transmutadas en pura luz…”.

“Que así se haga”.

Morrnah Nalamaku Simeona
Creadora del Ho’oponopono Auto-Identidad


HO’OPONOPONO: UNA DIETA DE PENSAMIENTOS (PARTE 1)

Enero 30, 2010

Vivi Cervera

http://vivicervera.wordpress.com/

(Nota: este artículo va dirigido a personas con conocimientos en Ley de Atracción y Ho’oponopono, así como en los demás temas que he tratado en este sitio web.)

Cuando hacemos referencia a una dieta, generalmente nos enfocamos en controlar la cantidad o clase de alimentos que ingerimos con el fin de sanar una enfermedad o bajar de peso; pero el significado real de la palabra “dieta” equivale a un régimen, a un estilo de vida definido que se ha adoptado definitivamente y que por lo tanto, no se verá interrumpido ni siquiera por breves periodos de tiempo. Yo he decidido fusionar los dos conceptos para traer a tu vida una excelente definición del ho’oponopono como una perfecta dieta de pensamientos negativos; lo que también equivale a reconocerlos, a perdonarlos, a integrarlos, mucho mejor que como lo venías haciendo. Ahora puedes elegir iniciar tu nueva dieta o dejarla para después.

He notado las siguientes características en el practicante regular de ho’oponopono:

1. Que al pronunciar las frases sanadoras rechaza inconscientemente los recuerdos; es decir, que considera que el recuerdo le hace la vida más difícil. A veces se siente culpable por tener estos recuerdos regularmente.

2. En esa carrera desenfrenada hacia el vacío y hacia lo que considera perfecto, sus pensamientos se hacen más densos, más cargados de energías limitantes.

3. He notado que mientras no está borrando memorias, le está dando rienda suelta a pensamientos dolorosos, que posteriormente tendrá que borrar.

4. También he aprendido lecciones sumamente positivas con su práctica, ya que he podido presenciar grandes avances mientras se lleva a cabo un sistema de vida bien dirigido y enfocado hacia pensamientos asertivos durante la mayoría del tiempo.

Si bien tu objetivo es borrar los recuerdos, es mi elección aclararte que ellos no son algo malo que tengas que evitar a toda costa; las memorias están distantes de ser el enemigo que te sumerge cada día en un dolor que parece sentirse cómodo en tu conciencia; en realidad el recuerdo es la única posibilidad de limpiar el espíritu, el recuerdo se debe observar como un aliado en el proceso de transmutación o borrado de memorias, como una herramienta que la Fuente ha puesto en tu camino para que puedas conocerte, para que aprendas a transformar el plomo en oro y para que experimentes la perfección de la dualidad (recuerda que la realidad es dual: ni buena ni mala, ni errada ni acertada, ni oscura ni clara; tú eres quien la califica). En esa lucha contra las memorias, haces más densos tus días intentando escapar de ellas y es entonces cuando se hace evidente la falta de una adecuada dieta de pensamientos que te permita emplear eficazmente la ley de atracción para sumergirte más fácilmente en las aguas cristalinas de ho’oponopono. Yo sólo espero que estés preparada(o) para iniciar tu viaje, para retomarlo o para continuarlo con una carga más ligera que antes.

Hay personas para las cuales es muy fácil producir ideas positivas todo el tiempo porque parecen saber desde siempre que todas las posibilidades coexisten bajo el mismo universo; de manera que si ahora desean un carro deportivo de su marca preferida, es precisamente porque saben que ese carro ya es suyo en alguna dimensión y que por lo tanto, desde ella reciben el mensaje de empezar a desear precisamente ese determinado automóvil. Y junto a esa versión de estas personas con un carro nuevo también se encuentra otra versión de ellas, que no tiene la más remota posibilidad de adquirir un carro. Así que estas personas exitosas, lo que hacen en sus oraciones o en sus pensamientos cotidianos, es elegir una de las dos posibilidades y vibrar con ellas, porque parecen comprender muy bien que todo ya está creado, que el Universo ya está completo, que nada hace falta en la Creación. También saben que en cualquiera de los dos resultados está encerrado el éxito, por esa razón si no obtuvieran el carro serían igualmente felices porque tendrían acceso a otro mundo de posibilidades de naturaleza diferente. Afortunadamente hay algunas otras personas para las cuales resulta muy difícil alejarse del sufrimiento y del dolor, por lo que son las que más califican para realizar una estricta dieta de pensamientos (he escrito la palabra “afortunadamente” porque me da gusto que así sea, ya que estas personas son la esencia y la razón de ser del cambio) y para ello necesitan estar dispuestas a elegir.

¿Sabes algo?

Todo el tiempo estamos haciendo elecciones, conscientes o inconscientes, siempre estamos escogiendo un pensamiento determinado con el que consideramos que nos sentiremos mucho mejor; por ejemplo en este instante tú puedes elegir abandonar tu vieja conciencia de víctima que reclama su derecho a la salud, su derecho a una relación estable, su derecho al dinero, su derecho a tener paz y si abandonas ese condicionamiento es porque has elegido comportarte como lo que quieres ser, que es alguien con poder interior, alguien iluminado. Si estás navegando en este blog creo que esta última es la elección que tienes en mente o al menos estás en capacidad de hacerlo. Y es un excelente inicio de esa relación que estás creando entre la Fuente y tú, ese es un excelente inicio de una verdadera conexión multidimensional, porque a partir de esa elección, toda acción que realices vendrá determinada por la luz de la Fuente a través de ti. Creo que no debes dejar a tu mente desamparada, pienso que necesitas monitorear tus pensamientos permanentemente para que puedas sentir más energía, más capacidad de sanarte, más amor por ti. Esto se logra únicamente cuando eliges pensar de manera saludable, de manera positiva.

Y bien, aprovecho el final de este párrafo para preguntarte:

“¿Estás borrando memorias de manera permanente? O ¿Sólo lo haces cuando te acuerdas?

Mientras no estás borrando memorias… ¿Qué pensamientos eliges tener?

Les he preguntado esto a varias personas y ellas me han respondido que no todo el tiempo borran memorias, que tienen espacios en los cuales piensan de cualquier manera, de forma descuidada, creando así más recuerdos que posteriormente tendrán que transmutar. Esa es la razón para escribir sobre este tema, porque es útil como apoyo en tus sesiones diarias con ho’oponopono o con cualquier otra herramienta de sanación espiritual, es como un tronco que se le lanza al agua a alguien que no encuentra la manera de salir a flote y que en algunos momentos cree que está haciendo las cosas mal; es útil para cuando olvidas borrar memorias, para cuando te sumerges en la vida diaria o para cuando deseas continuar hacia tu próximo nivel.

¿En qué consiste esta dieta de pensamientos? Permíteme explicarte por medio de un ejemplo:

Supongamos que eres de esas personas (que por cierto, no debería ni suponerlo, yo debería afirmarlo) que se levanta muy temprano para agradecer todo lo que posee y no para pedir lo que le hace falta; que después de esta sesión de gratitud comienza a realizar sus actividades diarias mientras piensa una y otra vez: “Te amo. Te amo. Te amo”. De repente siente apetito y se decide a desayunar, para ello abre la nevera con el fin de sacar un par de huevos, pero ve que no hay ni siquiera uno, entonces ¿Qué hace? Se da las gracias porque no encontró huevos, se ama porque tendrá oportunidad de prepararse un pan con mantequilla y posiblemente un café. Esta persona (o sea tú), en ningún momento deja de atraer prosperidad a su vida porque todo lo agradece, se encuentra permanentemente en esta actitud y puede agradecer aún cuando se encuentra triste o desmotivada. Después va a tomar el bus que la lleva al trabajo y en todo el trayecto ni siquiera piensa en pedirle a Dios un carro, ella sólo agradece el hecho de poder dirigirse a la parada de buses o al trabajo y así continúa todo su día, haciendo las elecciones que le convienen a su espíritu, las elecciones que son semillas de prosperidad. Esta persona de quien hablo, yo doy por hecho que eres tú.

Ahora supongamos que alguien que no me lee y que ni tú ni yo conocemos, está practicando ho’oponopono, pero no encuentra huevos en la nevera para desayunar, así que en ese preciso instante elige hacerse las siguientes afirmaciones y preguntas:

1. ¿No que esto del “hononopo” era tan bueno que por eso me lo recomendó mi compadre?

2. ¿No que yo iba a tener más plata, que no iba a sufrir, que iba a estar mejor?

3. Ahora ya ni huevos en mi nevera cuando antes encontraba de todo en ella!!!

4. Voy de mal en peor, yo no sé qué es lo que me pasa pero nada me funciona.

5. Definitivamente soy un fracaso, así mismo me sucede cada vez que quiero empezar algo.

6. (Zas! Una cáscara de mango en el piso le ocasiona un resbalón.)

7. La persona en cuestión, desde el piso toma el teléfono y pregunta: ¿Está mi compadre por ahí?… (ya te imaginarás lo que le espera al compadre por recomendar algo que no funciona.)

No quiero continuar relatándote lo que sucedió antes de que tomara el bus hacia su trabajo ni tampoco después. Pero si quiero comentar contigo la importancia que tiene crear tu día, ya que para ello no importa la hora. Si en este instante crees que ya no es posible, inténtalo. Da las gracias porque estás leyéndome, porque puedes hacerlo, porque tal vez tienes conexión a internet o porque aunque no tienes conexión a internet, alguien tuvo a bien imprimírtelo. Siempre tendrás miles de motivos para agradecer. Enfócate más en la gratitud que en el pedido, eso es la verdadera Ley de Atracción; no se trata de mentir o de agradecer algo que no tienes, se trata de comprender que todo está creado y que eso que crees no tener ya es tuyo por derecho, pero tus sentidos te impiden verlo. A continuación te voy a dar una lista de elecciones magníficas que puedes realizar en esos espacios donde no estás concentrada(o) en la meditación ho’oponopono o cuando no estás borrando memorias:

1. Yo elijo perdonarme completamente por todo lo que considero un error.

2. Yo elijo perdonar a ______________ porque esto equivale a perdonarme a mí misma(o).

3. Yo elijo ser agradecida conmigo por cada oportunidad, por cada señal.

4. Agradezco este instante.

5. Me amo por intentarlo.

Más de este mismo tema en el próximo artículo. Por lo pronto te deseo un excelente día y te mando el más fuerte de mis abrazos.


Vivi.

Copyright, 2009. Derechos reservados de autor. Vivi Cervera.