ORACIÓN DE HO´OPONOPONO PARA SANAR EL CÁNCER (POR MORRNAH NALAMAKU SIMEONA)

agosto 15, 2014

SANACIÓN ESPIRITUAL

Morrnah Nalamaku Simeona

1. El universo físico es una realización de mis pensamientos.

2. Si mis pensamientos son cancerígenos, ellos crean una realidad física.
cancerosa.

3. Si mis pensamientos son perfectos, elles crean una realidad física
desbordando AMOR.

4. Yo soy 100% responsable de crear mi universo físico tal como es.

5. Yo soy 100% responsable de corregir los pensamientos cancerígenos
que crean una realidad de enfermedad.

6. Nada existe allí fuera. Todo existe como pensamientos en mi mente.

“Divino Creador, padre, madre, hijo todos en uno…

Si yo, mi familia, mis parientes y antepasados ofendieron,
a tu familia, parientes y antepasados en pensamientos, palabras,
hechos y acciones desde el inicio de nuestra creación hasta el presente,
nosotros pedimos tu perdón…

Deja que esto se limpie, purifique, libere, corta todas las memorias, bloqueos,
energías y vibraciones negativas
y transmuta estas energías indeseables en pura luz…

Y así se ha hecho”.

 

Mandala PARA SANAR EL CÁNCER


HAIKUS DE JOSÉ JUAN TABLADA, POETA MEXICANO (1871-1945)

agosto 5, 2014

José Juan Tablada
UN DÍA… (Poemas sintéticos)

Caracas, 1919
http://biblioweb.dgsca.unam.mx/tablada/undia/portada.htm

Poemas y Dibujos de
José Juan Tablada

Se han hecho de esta obra 200 ejemplares sobre papel vergé, iluminados a mano, con sello del autor.

A LAS SOMBRAS AMADAS DE LA POETISA SHIYO Y DEL POETA BASHO
J. J. T.

 

Prólogo

La mañana

·        La pajarera
·        Los zopilotes
·        Las abejas
·        El saúz
·        El chirimoyo
·        El insecto
·        Los gansos
·        El bambú
·        El caballo del Diablo
·        El pavo real
·        Las nubes
·        Flor de toronja

La tarde

·        La palma
·        Violetas
·        Las hormigas
·        La tortuga
·        Las cigarras
·        Las ranas
·        Torcaces
·        Hojas secas
·        Hotel

Crepúsculo

·        Las avispas
·        La garza
·        Mariposa nocturna
·        Los sapos
·        El cámbulo
·        El murciélago
·        Los ruisenores
·        La buganvilia
·        Mariposa nocturna

La noche

·        Luciérnagas
·        El ruisenor
·        El abejorro
·        La arana
·        El cisne
·        La luna
·        El cocuyo

Epílogo

·        [!Ah del barquero!]

[Prólogo]


Arte, con tu áureo alfiler
Las mariposas del instante
Quise clavar en el papel;

En breve verso hacer lucir,
Como en la gota de rocío,
Todas las rosas del jardín;

A la planta y el árbol
Guardar en estas páginas
Como las flores del herbario.

Taumaturgo grano de almizcle
Que en el teatro de tu aroma
El pasado de amor revives,

Parvo caracol del mar,
Invisible sobre la playa
Y sonoro de inmensidad!

 

La mañana

LA PAJARERA

Distintos cantos a la vez;
La pajarera musical
Es una torre de Babel.

 

LOS ZOPILOTES

Llovió toda la noche
Y no acaban de peinar sus plumas
Al sol, los zopilotes.

 

LAS ABEJAS

Sin cesar gotea
Miel el colmenar;
Cada gota es una abeja…

 

EL SAÚZ

Tierno saúz
Casi oro, casi ámbar
Casi luz…

 

EL CHIRIMOYO

La rama del chirimoyo
Se retuerce y habla:
Pareja de loros.

 

EL INSECTO


Breve insecto, vas de camino
Plegadas las alas a cuestas,
Como alforja de peregrino…

 

LOS GANSOS


Por nada los gansos
Tocan alarma
En sus trompetas de barro.

 

EL BAMBÚ

Cohete de larga vara
El bambú apenas sube se doblega
En lluvia de menudas esmeraldas.

 

EL CABALLO DEL DIABLO

Caballo del diablo:
Clavo de vidrio
Con alas de talco.

 

EL PAVO REAL

Pavo real, largo fulgor,
Por el gallinero demócrata
Pasas como una procesión…

 

LAS NUBES

Las nubes | de los Andes van veloces,
| de montaña en montaña,
| en alas de los cóndores.

 

FLOR DE TORONJA

De los enjambres es
Predilecta la flor de la toronja
(Huele a cera y a miel).

 

La tarde

LA PALMA

En la siesta cálida
Ya ni sus abanicos
Mueve la palma…

 

VIOLETAS

Apenas la he regado
Y la mata se cubre de violetas,
Reflejos del cielo violado.

 

LAS HORMIGAS

Breve cortejo nupcial,
Las hormigas arrastran
Pétalos de azahar…

 

LA TORTUGA

Aunque jamás se muda,
A tumbos, como carro de mudanzas,
Va por la senda la tortuga.

 

LAS CIGARRAS

Las cigarras agitan
Sus menudas sonajas
Llenas de piedrecitas…

 

LAS RANAS

Engranes de matracas
Crepitan al correr del arroyo
En los molinos de las ranas.

 

TORCACES

De monte a monte,
Salvando la cañada y el hondo río,
Una torcaz se queja y otra responde.

 

HOJAS SECAS

El jardín está lleno de hojas secas;
Nunca vi tantas hojas en sus árboles
Verdes, en primavera.

 

HOTEL

Otoño en el hotel de primavera;
En el patio de “tennis”
Hay musgo y hojas secas.

 

Crepúsculo

LAS AVISPAS

Como en el blanco las flechas
Se clavan en el avispero
Las avispas que regresan…

 

LA GARZA

Clavada en la saeta
De su pico y sus patas,
La garza vuela.

 

MARIPOSA NOCTURNA

Mariposa nocturna
A la niña que lee “María”
Tu vuelo pone taciturna…

 

LOS SAPOS

Trozos de barro,
Por la senda en penumbra
Saltan los sapos.

 

EL CÁMBULO

El cámbulo,
Con las mil llamas de sus flores,
Es un gigante lampadario.

 

EL MURCIÉLAGO

¿Los vuelos de la golondrina
Ensaya en la sombra el murciélago
Para luego volar de día…?

 

LOS RUISEÑORES

Plata y perlas de luna hechas canciones
Oíd… en la caja de música
Del kiosko de los ruiseñores.

 

LA BUGANVILIA

La noche anticipa
Y de pronto arde en el crepúsculo,
La pirotecnia de la buganvilia.

 

MARIPOSA NOCTURNA

Devuelve a la desnuda rama,
Nocturna mariposa,
Las hojas secas de tus alas.

 

La noche

LUCIÉRNAGAS

Luciérnagas en un árbol…
¿Navidad en verano?…

 

EL RUISEÑOR

Bajo el celeste pavor
Delira por la única estrella
El cántico del ruiseñor.

 

EL ABEJORRO

El abejorro terco
Rondando en el foco zumba
Como abanico eléctrico.

 

LA ARAÑA

Recorriendo su tela
Esta luna clarísima
Tiene a la araña en vela.

 

EL CISNE

Al lago, al silencio, a la sombra,
Todo candor el cisne
Con el cuello interroga…

 

LA LUNA

Es mar la noche negra;
La nube es una concha;
La luna es una perla…

 

EL COCUYO

Pedrerías de rocío
Alumbra, cocuyo,
Tu lámpara de Aladino!

 

Epílogo

 

¡Ah del barquero!
Sueño, en tu barquilla,
Llévame por el río de la noche
Hasta la margen áurea de otro día…!

 


RELATOS ESPIRITUALES DEL BUDISMO ZEN

julio 18, 2014

Bodhidharma_Meditating

TUÉTANO DE ZEN

El primer patriarca Zen, Bodhidharma, trajo el zen desde la India a la China en el siglo sexto de nuestra era. De acuerdo a su biografía, escrita en el año 1004 por el maestro chino Dogen, después de haber transcurrido nueve años desde su llegada, Bodhidharma deseó volver a su país natal, y congregó a sus discípulos para comprobar hasta qué punto habían comprendido sus enseñanzas.

Según mi parecer, declaró Dofuku, la verdad está más allá de la afirmación o la negación, ya que ésta es la forma  en que se mueve.

Bodhidharma replicó: Obtuviste mi piel.

A continuación, la monja Soji expresó su opinión: Creo que es como la visión de Ananda con respecto a la Tierra del Buda: se le ve una vez, y jamás de nuevo.

Bodhidharma dijo: Obtuviste mi carne.

Seguidamente, Doiku manifestó:  Los cuatro elementos  lo luminoso, lo aéreo, lo fluido y lo sólido  están completamente vacíos. Tal como yo lo veo, la única realidad es la nada.

Bodhidharma comentó:  Obtuviste mis huesos.

Por último, la monja Eka se inclinó reverentemente ante su maestro y permaneció donde estaba sin decir palabra.

Bodhidharma dijo: Tienes mi tuétano.

 

taza de té

 

LA TAZA DE TÉ

Nan-in, un maestro japonés de la era Meiji [1868-1912] recibió cierto día la visita de un profesor de la Universidad. El erudito, que venía a informarse acerca del zen, no paraba de hablar y de exhibir sus conocimientos mundanos. En ese momento, Nan-in sirvió el té. Colmó hasta el borde la taza de su huésped, y entonces, en vez de detenerse, siguió vertiendo té sobre ella con toda naturalidad. El erudito contemplaba absorto la escena, hasta que al fin no pudo obtenerse más. ‘Está ya llena hasta los topes. No siga por favor’.

‘Como esta taza’ dijo entonces Nan-in, ‘estás tú lleno de tus propias opiniones y especulaciones. ¿Cómo podría enseñarte lo que es el zen a menos que vacíes primero tu taza?’.

 

EL BUDA SONRIENTE

El visitante de cualquier barrio chino habrá observado estatuas de un rechoncho personaje con un saco de lino a sus espaldas. Los comerciantes chinos lo llaman Chino feliz o Buda Sonriente.

Este tal Hotei vivió en la dinastía T’ang. No mostró nunca interés alguno en ser llamado maestro zen ni en congregar muchos discípulos a su lado. Solía recorrer las calles con un gran saco en el que metía dulces, frutas y rosquillas, que regalaba a los niños con los que se detenía a jugar por el camino. Puede decirse que estableció un jardín de infancia callejero.

Siempre que se encontraba con un monje zen, extendía  la mano y le decía: ‘Dame una moneda’.Si alguno le instaba a ir a algún monasterio para enseñar la doctrina, él respondía: ‘Dame una moneda’.

Una vez, estando ocupado en esta  especie de juego, otro maestro zen le preguntó: ¿Cuál  es el significado del zen?

Hotei depositó sonoramente su saco en el suelo, por toda respuesta.

‘Entonces’ prosiguió  el otro, ¿cuál es la realidad del zen?

Inmediatamente el Chino Feliz se cargo el saco al hombre y continuó su camino.

 

el aplauso de una sola mano

EL APLAUSO DE UNA SOLA MANO

Suiwo, el discípulo de Hakuin, llegó a ser un excelente maestro. Cierto año, durante el periodo de retiro veraniego, recibió la visita de un pupilo oriundo de una lejana isla en el sur del Japón.

Suiwo le dio a resolver el problema: “Escucha el sonido del aplauso de una sola mano”

El pupilo permaneció a su lado durante tres años, pero no pudo pasar la prueba. Una noche se presentó ante Suiwo con lágrimas en los ojos.

“Tendré que volver al sur en la vergüenza y el oprobio”, dijo, “pues no fui capaz de resolver mi problema”.

“Espera una semana más y medita constantemente”, le aconsejo el maestro. Pero la iluminación seguía sin llegar. “Inténtalo otra semana” dijo Suiwo. El pupilo obedeció, pero en vano.

“Otra semana más”. Era inútil. Desesperado, el estudiante rogó a Suiwo que lo dejara marchar, pero éste propuso cinco días más de meditación.

Transcurrieron estos días sin resultado. Entonces Suiwo dijo: “Medita tres días más. Si tampoco lo consigues ahora, lo mejor que puedes hacer es suicidarte”.

Al segundo día, el pupilo obtuvo la Iluminación.

 

paraguas de cielo

EL ZEN DE CADA INSTANTE

Los estudiantes zen permanecen un mínimo de diez años con sus maestros antes de que se les considere capacitados para enseñarlo a su vez. En cierta ocasión, Nan-in recibió la visita del monje Tenno, el cual, habiendo terminado recientemente su periodo de aprendizaje, se había convertido en maestro. Como el día era muy lluvioso, Tenno calzaba suecos de madera y había traído consigo un paraguas. Nan-in le dio la bienvenida y le dijo: “Supongo que dejaste tus zuecos en el vestíbulo. Quiero que me digas si el paraguas está a la izquierda o la derecha de los zuecos”.

Tenno, confundido, no acertó a dar una respuesta inmediata. Comprendió entonces que era aún incapaz de mantener su espíritu en estado de lucidez zen todo el tiempo. Así que se hizo discípulo de Nan-in y estudió con él otros seis años, hasta que al fin logró consumar en sí mismo el zen-de-cada-instante.

zen


RENUEVA TU FE

junio 22, 2014

fe máximaAndrea Bruno

http://atraeabundanciayprosperidad.com/hooponopono-en-capital/

Cuando comencé este camino me di cuenta que tenemos dos grandes desconexiones, con nuestra divinidad y con nuestro ser interior. Cuando lograr volver a conectarte con tu fuente creadora, su luz fluirá en tu interior. Y el volver a conectarte con tu ser interior te ayuda a volver a la fuente de tu esencia y a reconocer la abundancia con la que has sido creado.

Si vas a pedir a alguien en quién no confías, no puedes esperar recibir nada. Tener claro que estás pidiendo a Dios, al Universo o a la Fuente creadora. Vamos a hablar del Universo, reconocer su bondad, su bienestar y su abundancia es un buen primer paso, creo que tu fe falla porque no tienes claro desde el comienzo a quién te diriges cuando pides.

 

fe 2

“Confiar en el Universo y creer que todo lo que sucede está a tu favor es un gran regalo que puedes darte a ti mismo pues ese sentimiento te permitirá sentir mayor confianza y alcanzar un enorme grado de felicidad, paz y tranquilidad.”

Esto aumenta tus vibraciones y tu confianza, cuando no confías en el universo, te sitúas en el arquetipo de la víctima y eso baja enormemente tus vibraciones. Hazte un favor y activa todos los sentimientos de confianza, que te indican que este universo es amigable, abundante y te ama. Una persona no puede tener éxito en sus logros si no tiene plena confianza en que todo saldrá bien.

Cosmos amigable

 

 

Reconoce la abundancia del universo y que eres parte de esa abundancia desde tu creación misma. Ve al universo como un amigo, como jugando a tu favor, utiliza el mantra “Universo eres bueno, eres noble y eres amigable conmigo” Cuando reconocer al universo como de tu lado tus vibraciones cambiarán, aumentarán y comenzarás a sentirte amado y cuidado por el universo.

Cuando se trata de pedir, el pedido debe estar acompañado de fe, de confianza y para eso debes tener claro a quién le pides.

La fe es la “certeza de lo que se espera” y muchas veces en el camino de la vida, las circunstancias pasadas pueden ocasionar que hoy te encuentres sin fe, la fe es un don y cuando sientes que no tienes suficiente, debes pedirla, pide a tu divinidad que te aumente la fe.

 

Cosmos amigable 2

Se me ocurrió un ejercicio que te puede ayudar a volver a conectarte con esa divinidad a quién hoy le pides, que te puede reconectar con ese ser superior que te acompañó hasta ahora en tu camino.

Realiza una lista de los momentos en que el universo ha sido bondadoso contigo, esos momentos en los que has sentido que tu divinidad se manifestó en tu vida por medio de una mano amiga, una ayuda inesperada, una persona que te ha escuchado en momentos difíciles…

Recordar esos momentos te ayudará a reconocer que no es un extraño a quién le pides, que es esa divinidad que te acompañó siempre en el camino, te ayudará a recordar a QUIÉN le pides y eso te renovará la fe y te dará la certeza que hoy necesitas.

Ejercicio:

Realiza una lista de los momentos en que el universo ha sido bondadoso contigo.

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Con el amor de siempre

Andrea Bruno

Coach, especialista en la ley de atracción

 

HO OPONOPONO en capital 19/7


EL TIEMPO Y EL ESPACIO

junio 15, 2014

viaje en el tiempo

Gerardo Díaz Díaz Infante

” El Tiempo “.

Tiempo
que te vas sin hablar y
a veces te quedas sin decirlo.

No sé si estás,
y cuando te busco
sin mirarme en silencio te has ido.

En tu nombre está
el instante que no encuentro,
porque te escondes en el olvido.

astronauta bebiendo gaseosa

” El Espacio “.

Ayer te busqué
en mis recuerdos y
no te pude encontrar.

Van y vienen
mis pensamientos, y
giran como una noria sin parar.

No sé si estás
en mi memoria o en los
sonidos de las olas de la mar.

Hoy despierto, y
en silencio te escucho con
palabras que vienen del más allá.


FÁBULAS DE IRIARTE

junio 8, 2014

loros

Los dos Loros y la Cotorra

(Los que corrompen su idioma no tienen otro desquite que

llamar puristas a los que le hablan con propiedad, como si

el serlo fuera tacha.)

 

De Santo Domingo trajo

Dos Loros una señora.

La isla en parte es francesa,

Y otra parte española.

Así, cada animalito

Hablaba distinto idioma.

Pusiéronlos al balcón,

Y aquello era Babilonia.

De francés y castellano

Hicieron tal pepitoria,

Que al cabo ya no sabían

Hablar ni una lengua ni otra.

 

El francés del español

Tomó voces, aunque pocas;

El español al francés

Casi se las tomó todas.

Manda el ama separarlos;

Y el francés luego reforma

Las palabras que aprendió

De lengua que no es de moda.

El español, al contrario,

No olvida la jerigonza,

Y aun discurre que con ella

Ilustra su lengua propia.

Llegó a pedir en francés

Los garbanzos de la olla;

Y desde el balcón de enfrente

Una erudita Cotorra

La carcajada soltó,

Haciendo del Loro mofa.

Él respondió solamente,

Como por tacha afrentosa:

Vos no sois que una purista;

Y ella dijo: A mucha honra.

¡Vaya que los loros son

Lo mismo que las personas!

 

CONEJOS

Los dos Conejos

(No debemos detenernos en cuestiones frívolas, olvidando
el asunto principal.)

Por entre unas matas,
Seguido de perros
(No diré corría),
Volaba un Conejo.

De su madriguera
Salió un compañero,
Y le dijo: “Tente,
Amigo; ¿qué es esto?”
—”¿Qué ha de ser? responde:
Sin aliento llego…
Dos pícaros galgos
Me vienen siguiendo”.

—”Sí (replica el otro),
Por allí los veo…
Pero no son galgos”.
—”¿Pues qué son?”—”Podencos”.
—”¿Qué? ¿Podencos dices?
Sí, como mi abuelo.
Galgos y muy galgos,
Bien vistos los tengo”.
—”Son podencos: vaya,
Que no entiendes de eso”.
—”Son galgos te digo”.
—”Digo que podencos”.

En esta disputa,
Llegando los perros,
Pillan descuidados
A mis dos Conejos.

Los que por cuestiones
De poco momento
Dejan lo que importa,
Llévense este ejemplo.

 

 

CIGARRA
El Buey y la Cigarra

(Muy necio y envidioso es quien afea un pequeño descuido
en una obra grande.)

Arando estaba el Buey; y a poco trecho,
La Cigarra, cantando, le decía:
“¡Ay, ay! ¡qué surco tan torcido has hecho!”
Pero él la respondió: “Señora mía,
Si no estuviera lo demás derecho,
Usted no conociera lo torcido.
Calle, pues, la haragana reparona;
Que a mi amo sirvo bien, y él me perdona
Entre tantos aciertos un descuido”.

¡Miren quién hizo a quién cargo tan fútil!
Una Cigarra al animal más útil.
Mas ¿si me habrá entendido
El que a tachar se atreve
En obras grandes un defecto leve?

 

libros falsos

El Rico erudito

(Descubrimiento útil para los que fundan su ciencia
únicamente en saber muchos títulos de libros.)

Hubo un Rico en Madrid (y aun dicen que era
Más necio que rico),
Cuya casa magnífica adornaban
Muebles exquisitos.
“¡Lástima que en vivienda tan preciosa
(Le dijo un amigo)
Falte una librería, bello adorno,
Útil y preciso!”
—”Cierto, responde el otro. ¡Que esa idea
No me haya ocurrido!…
A tiempo estamos. El salón del norte
A este fin destino.

“Que venga el ebanista y haga estantes
Capaces, pulidos,
A toda costa. Luego trataremos
De comprar los libros”.
Ya tenemos estantes. “Pues ahora,
El buen hombre dijo,
¡Echarme yo a buscar doce mil tomos!
¡No es mal ejercicio!
“Perderé la chabeta, saldrán caros,
Y es obra de un siglo…
Pero ¿no era mejor ponerlos todos
De cartón fingidos?

“Ya se ve. ¿Por qué no? Para estos casos
Tengo un pintorcillo
Que escriba buenos rótulos, e imite
Pasta y pergamino”.
Manos a la labor. Libros curiosos,
Modernos y antiguos,
Mandó pintar, y, a más de los impresos,
Varios manuscritos.
El bendito señor repasó tanto
Sus tomos postizos,
Que, aprendiendo los rótulos de muchos,
Se creyó erudito.
Pues ¿qué más quieren los que sólo estudian
Títulos de libros,
Si con fingirlos de cartón pintado
Les sirven lo mismo?

 

víbora

 

La Víbora y la Sanguijuela
(No confundamos la buena crítica con la mala.)

“Aunque las dos picamos (dijo un día
La Víbora a la simple Sanguijuela),
De tu boca reparo que se fía
El hombre, y de la mía se recela”.
La Chupona responde: “Ya, querida;
Mas no picamos de la misma suerte:
Yo, si pico a un enfermo, le doy vida;
Tú, picando al más sano, le das muerte”.

Vaya ahora de paso una advertencia:
Muchos censuran, sí, lector benigno;
Pero a fe que hay bastante diferencia
De un censor útil a un censor maligno.

 

podenco

 

 


AFORISMOS Y SOMARIS DE GUSTAVO PEREIRA

mayo 28, 2014

Gustavo Pereira

Gustavo Pereira


Aforismos

El inútil intento de acercarse a la verdad conduce a otros intentos.

El tiempo más largo es el de la duda. El más breve es el de la certeza.

Darlo todo o ser infelices. He allí un dilema.

La rosa no es la rosa sino cuando el hombre la mira.

Las ambiciones humanas, como el humo, después de sueltas no pueden parar.

Mientras haya amos no habrá poesía.

Todo empieza y termina en la eternidad. Pero la eternidad no sabe de nosotros, sus pobres soñadores.

Hay una paz que se alcanza en la humildad, pero es la que más cuesta.

La mano del pobre es más explícita que todos los discursos.

Lo humano es la perpleja condición del misterio.

perro triste

Somari del comportamiento del perro (somari del ego)

Si está acá quiere estar allá.
Y si allá
acá.
Cuando hay música prefiere silencio.
Si hay silencio se siente solo.
El temor le hace desear música
Y la música el silencio.

hombre viejo

Historia íntima

Pasados los diez fui otro
Pero a los veinte era el mismo
Pasados los treinta no era el mismo
Pero tampoco fui otro
A los cuarenta empezó la cosa
Pero a los cincuenta no sabía qué
Pasados los sesenta parecí otro
Pero a los setenta seguía siendo el mismo
A los ochenta todo fue ganancia
Que no supe bien qué era
Hasta pasados los cien
En que se es sólo historia íntima.

Gustavo Pereira

Gustavo Pereira

Gustavo Pereira

Gustavo Pereira nació en Punta de Piedras, Isla de Margarita, Venezuela, el 7 de marzo de 1940.1 Es poeta y crítico literario, y según el Ministerio de la Cultura de Venezuela, “es uno de los poetas venezolanos más importantes de su generación y de la historia literaria venezolana y latinoamericana.”

Se Doctoró en Estudios Literarios en la Universidad de París. Fue fundador del Departamento de Humanidades y Ciencias Sociales y del Centro de Investigaciones Socio-Humanísticas de la Universidad de Oriente. Formó parte del grupo “Símbolo” (1958). Fue director y fundador de la Revista Trópico Uno de Puerto La Cruz.

Ha recibido algunos reconocimientos, entre ellos, el Premio Joven Poesía de las Universidades Nacionales (1965), el Premio Municipal de Poesía de Caracas (1988), el Premio Fundarte de Poesía (1993), el Premio de la XII Bienal Literaria José Antonio Ramos Sucre (1997) y el Premio Nacional de Literatura de Venezuela (2001). En 2008, la 5a edición del Festival Mundial de Poesía se dedicaba a Gustavo Pereira.

Obras publicadas

Preparativos del viaje, 1964;
En plena estación, 1966;
Hasta reventar, 1966;
El interior de las sombras, 1968;
Poesía de qué, 1970;
Los cuatro horizontes del cielo, 1970;
Poesía de qué, 1971;
Libro de los Somaris, 1974;
Segundo libro de los Somaris, 1979;
Tiempos oscuros, tiempos de sol, 1981;
Vivir contra morir, 1988;
El peor de los oficios, 1990;
La fiesta sigue, 1992,
Escrito de salvaje, 1993;
Oficio de partir, 1999;
Costado indio, 2001;
Los seres invisibles, 2005.

Bandera de venezuela


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